Progresividad fiscal para el emprendedor y premiar la agregación de valor, las metas de Trevisán en Industria

Nicolás Trevisán trazó dos líneas de acción para sus primeros pasos en el ministerio de Industria: progresividad fiscal para los que recién empiezan y un paquete de incentivos para el que agrega valor a la materia prima local. Es un recién llegado a la función pública y quiere imprimirle el ritmo de la actividad privada al desarrollo de la agenda industrial, que, asegura, tiene todo para crecer y generar empleo. 

Misiones tiene que empezar a agregar valor, porque no podemos seguir dependiendo del precio que nos fije en Buenos Aires con la yerba mate, el precio internacional del té, el precio del tabaco que tampoco lo fijamos acá. Son todas materias primas que no solamente que se gana poco dinero, sino que encima las reglas del mercado las manejan otros. Entonces, ni generamos más riqueza, ni generamos más empleo, que están directamente relacionados con la agregación de valor. Voy a promover una ley para que premiemos la agregación de valor, y –entre comillas- “castiguemos” a los que no agregan valor. Veremos la manera de gravar la venta de madera en bruto, porque no queremos que se vendan rollos de madera en bruto. Una tasa forestal más alta, veremos. Y de alguna manera vamos a ayudar a aquel que tiene un aserradero que está vendiendo la tabla y ni siquiera la cepilla. Hay que empezar a transitar ese camino. Que nuestro trabajo, de empezar a agregar valor, sea retribuido a través de una menor carga impositiva. Tener un marco de incentivo para el tipo que se arriesga, porque  esto es un riesgo. Dejar de vender la yerba o el producto y empezar a hacer una bebida, es un negocio totalmente diferente. O pasarse de vender una tabla sin cepillar, a hacer una moldura, te requiere dos o tres pasos de procesos que para un aserradero es un riesgo. Hay que tomar un crédito, comprar máquinas, contratar gente… pero Misiones quiere ir a ese camino. Vamos a premiar y a ayudar a todos los que quieran transitar eso. Creemos que también al eliminar el incentivo a la venta de la materia prima en bruto, también va a agilizar ese camino a la generación de valor”, detalla en una entrevista con Economis.

Esa es parte de la idea pensada para quienes ya tienen un negocio en marcha. Para quienes se inician, Trevisán propone algo revolucionario en el contexto: una ley de Emprendedurismo misionera que acompañe los dos primeros años de quien se inicia, con exenciones impositivas y tributos impuestos con progresividad. Es decir, cero impuesto en los primeros seis meses y de ahí en adelante, una alícuota que vaya de acuerdo a los ingresos generados.

“El proyecto está en estudio. Con escalamiento de pagos de impuestos, progresividad, la idea es que no empiece con toda la carga fiscal, toda la cosa el primer día. Que los primeros 6 meses sea 0 impuesto, que el primer año sea el 1%, que así vaya incorporándose a un sistema que es duro, y que solamente lo pueden absorber aquellos que tienen cierto volumen. Hacia eso queremos ir”, proyecta el ministro.

De este modo, Misiones podría generar un colchón fiscal que proteja los primeros pasos del que recién empieza. La producción primaria tampoco paga impuestos. 

Trevisán sabe que encontrará alguna resistencia para el proyecto de “premios y castigos” y que fluirá sin escollos el de incentivos al emprendedor. Pero advierte que seguir vendiendo materia prima es inviable en el largo plazo. “Hay negocios importantes relacionados con la venta del producto en bruto, principalmente con la madera. Es un camino que Corrientes está transitando, y que es muy peligroso. Es decir, hay muchos interesados, chinos, rusos de llevarse la madera en bruto. Pero a nosotros no nos conviene, porque con la venta de madera en bruto, no estamos vendiendo solo madera, estamos vendiendo el agua y estamos vendiendo el suelo”, reflexionó.

La preocupación tiene sustento. Durante los primeros seis meses de 2020 la exportación de productos primarios se incrementó 16,4% en dólares y 14,1%.en volumen físico, a contramano de las exportaciones de origen industrial y manufacturas de origen agropecuario, que sufrieron sendas caídas en el año de la pandemia,

“Es muy delicado vender a un precio irrisorio el rollo, sin darle ningún tipo de proceso, no es negocio. Así que por ese camino vamos a ir, seguramente tendremos un montón de presiones. Pero en principio voy a trabajar esas dos leyes que creo, son fundamentales. Son asignaturas pendientes que los misioneros no podemos seguir postergando”, advirtió.

¿A qué atribuye que se haya consolidado eso de exportar materia prima? 

Es un conjunto de cosas. ¿Cuál es el atractivo del Silicon Valley? No hay exenciones impositivas, no hay participación del Estado, no hay edificios de infraestructura pública, la conclusión es que es un ambiente favorable de negocios. Entonces vos me decís, ¿qué hace falta en Misiones?: Ambiente favorable de negocios, una ley de emprendedurismo que ayude a los que se incorporen y que arriesguen e inicien, porque el semillero es fundamental. Lo mismo que en un club de fútbol, para que vos tengas una buena primera, invertiste en un buen semillero, lo mismo hace al sector empresarial. Si vos no tenés un gran sector de emprendedores, desarrollando proyectos de todo tipo, tecnológicos, industriales, comerciales, es difícil que después tu sector tradicional sea el que innova, porque generalmente los que innovan son los más jóvenes. Así que creo que es en conjunto. Misiones tiene claro el norte, cuestiones impositivas, cuestiones laborales que no dependen de nosotros, porque con las leyes laborales actuales es difícil ser competitivo.

¿Pero hay un planteo político en Misiones para cambiar un poco ese esquema?

Sin dudas, yo vengo de una reunión con la ministra de Trabajo, Silvana Giménez, y coincidimos en que tenemos que buscar mecanismos para que no sea tan doloroso el proceso de contratar un empleado, hablar de los juicios laborales, de la licencia de cualquier tipo, por lo que sea, en eso Misiones está convencida de que falta aceitar la maquinaria de contrataciones. Por eso a la oficina de empleo se le está dando trascendencia, porque tiene mecanismos interesantes para incorporar gente, ir probando como funciona, las pasantías con las universidades también, son todos mecanismos con los cuales uno toma personal en relación de dependencia recién cuando está seguro.

Trevisán se muestra convencido de que se puede aumentar la producción y el empleo con reglas claras. “Estamos en un momento en el que la construcción está demandando materiales en todo el país, acá se producen muchos cerámicos, premoldeados, hay mucha industria con materia prima vinculada a la construcción. Pregunté a algunos industriales qué les hace falta para crecer… y en realidad pueden crecer si ponen voluntad, pero no quieren crecer, porque implica tomar 100 personas más, con todo el riesgo que eso implica si te cambian las reglas de juego de la economía todo el tiempo, se te dispara el dólar o sacan una ley de emergencia en la que no se puede despedir gente y vos tenés la fábrica cerrada”. 

Es un desafío porque hay factores que no dependen de la provincia…

Los macroeconómicos sobre todo.

Hay una deuda pendiente con Misiones, que es la logística, ¿el puerto es viable, cómo está, en qué escenario?

El puerto es viable, el negocio del puerto es así, la hidrovía no pasa por Misiones. La hidrovía pasa por Asunción, va bajando a la zona de confluencias entre el río Paraná y Paraguay. Pasa por toda la producción de trigo, de soja, de nuestra zona rica y de ahí a Buenos Aires o a Uruguay, que ahora estamos en plena discusión donde se carga. Al aparecer el puerto Posadas, hay que desviar, venir aguas arriba, pasar Yacyretá y llegar. Se puede. Pero hoy no hay un tránsito frecuente en esa ruta. El tránsito frecuente es en la hidrovía troncal que tiene un pequeño tránsito acá, con los paraguayos, que transporta algo de soja, algo de maíz. Y tenemos que lograr, no solamente que el puerto quede operativo, que es lo que estamos haciendo ahora, de poner todo lo que falta para que quede en funcionamiento este año, sino que después, tenemos que lograr que haya tránsito. La clave está en el tránsito, porque si logramos tránsito, el transporte pasa a ser previsible y realmente impacta en los costos. Hay que generar un operador logístico que ayude a que la mercadería que se transporte no sea solo a granel, que haya un proceso de consolidación y desconsolidación. Por supuesto que los valores pueden ser mucho menores en el barco.

¿Este año operativo?

Este año, como Gobierno vamos a tener el puerto funcionando. Ya se compró una grúa alemana, nueva, buenísima, que estamos haciendo unas fijaciones en el hormigón, que mueve volúmenes a gran escala, funciona fantástico, diez veces mejor que lo que hay acá en Barranquera y en todos los puertos río abajo. La provincia pone un equivalente a los 150 millones que puso la Nación, o sea hay un esfuerzo compartido donde la provincia pone un montón de plata.

¿Y el Estado va a operar el puerto? 

Esa es la parte que tiene que ver con el tráfico, es decir, nosotros como Administradores del Puerto, lo que vamos a hacer es determinar quién va a operar en el puerto. Hay varias opciones. Hay un interesado en mover madera, que no le hace falta la grúa ni nada, porque se mueve de otra manera. Nosotros podemos definir si puede operar. Esa empresa se instala, usa la infraestructura, paga un canon por la utilización del puerto, después puede venir otra en paralelo. Los paraguayos con Fénix, o quien sea, también pueden operar con el contenedor, con la grúa, para el transporte de soja o lo que fuera.

¿O sea que los actores que quisieron participar antes pueden volver a participar?

 Pueden volver tranquilamente, al 100%, la jugada no está cerrada, porque creo que puede haber actores que se especialicen en diferentes tipos de transporte. Algunos en contenedores, otros en combustible, existe la posibilidad de ver si viene algún tipo de operador que esté dispuesto a traer gas o combustible. Tenemos espacio e infraestructura suficiente.

Entonces el Estado no se hará cargo de la operación…

Se va a hacer cargo a través de APSA de monitorear a quien va a dar la logística. Tenemos una estructura, 4 o 5 personas, que van a estar allí, van a poner su oficina, lo mismo la AFIP, la Aduana también, va a funcionar como funciona hoy el puente de ingreso a Posadas, donde tenemos un montón de organismos nacionales que interactúan. Nosotros vamos a ser los dueños de la infraestructura.

Volviendo a la industria ¿en qué otro sector ves potencial?

El sector metalúrgico, hay 500 industrias declaradas en el sector metalúrgico, o sea, Misiones tiene un capital importante en la producción, dentro del sector de la metalúrgica. Eso va a tener el mismo tratamiento que tienen los aserraderos chicos, las carpinterías industriales, detectar un poco qué tecnología se está usando, qué procesos utilizan, qué nivel de profesionalización de su estructura administrativa, económica, tecnológica. Con la mesa de apoyo del ministerio de Industria, trataremos de generar sinergia. Hemos detectado, por ejemplo, que, en el sector de los aserraderos chicos, siquiera se secaba la madera en secadero, se secaba al aire libre y se vendía en bruto. ¿Eso que complicación tiene?: Tu estándar de calidad es un desastre. Eso es como que si vos compras yerba sin una estandarización de cómo es el proceso de secado, un día la vas a tomar media verde, te va a resultar fortísima, otro día va a estar súper seca, otro día va a estar húmeda. Lo mismo pasa en la madera. Tenemos que lograr que todos estos aserraderos que son como 200, incorporen secaderos. Me dijeron que no… porque el secadero cuesta 100 mil dólares, y para una industria chiquita  es muy difícil que te metan semejante volumen de inversión. Pero si generamos la sinergia que queremos hacer, se puede. Desde el ministerio de Industria, estamos gestando dos prototipos de secaderos. Vamos a convocar a la Cámara de Metalúrgicos, vamos a pedirle que lo presupuesten, en las diferentes industrias que tenemos y vamos a hacer secaderos en Misiones. Que van a costar un tercio de lo que cuestan en el ámbito internacional. Que provean de un secadero de industria misionera a un aserradero misionero, es decir que vamos a lograr que toda la cadena mejore. Porque como Estado lo que podemos hacer es subsidiar un crédito, o la tasa de interés de un crédito, para que la compra de ese secadero sea un esfuerzo menor. Hacemos girar toda la rueda, porque hacemos que los metalúrgicos ganen experiencia en la fabricación de secaderos, que para Misiones es fundamental, quien te dice que después no terminemos vendiendo afuera, porque los vamos a hacer expertos en la fabricación de secaderos, a su vez el aserradero sube un escalón en su valor agregado.

Esa misma lógica la queremos implementar con los cerveceros. Firmamos un acuerdo con el FanIOT para que nos manden los ingenieros y que vean qué tipo de aplicación tecnológica e inmediata se pueda hacer. Producida en Misiones, el mismo esquema del aserradero y de la metalúrgica. Tecnología producida en Misiones, con aplicación a la cervecería misionera, donde el Estado lo que hace es unir a las partes y subsidiar la tasa de interés para que apliquen tecnologías, para que elevemos el nivel de estandarización de calidad a. Tienen que empezar a producir una cerveza que sea homogénea y ahí entran todos los equipos técnicos, de marketing, de diseño, con un montón de ayuda que podemos darle, para empezar a pasar de esa cerveza artesanal para su grupo de amigos, a que pasen a hacer una cerveza que podamos vender afuera. Tenemos la capacidad de ayudar a ese sector incipiente, de pequeños industriales, que podemos dar un empujón para que empiecen a producir calidad. ¿Cuál es el lema nuestro? Producir más, producir mejor, generar empleo. Creemos que por ese camino podemos encarar todos estos polos que estamos desarrollando, haciendo más profesionales, aceitando los procesos, levantando los niveles de calidad, mejorando los volúmenes de producción para que eso nos abra puertas. Misiones es una provincia industrial. La más fuerte del NEA. Debemos empujar a los más pequeños porque el empleo se genera desde los más chiquitos. 

Fortalecer la estandarización de calidad es una de las patas. Pero Trevisán también está pendiente de bajar los costos logísticos. Acaba de firmar un acuerdo con Correo Argentino para utilizar su plataforma de distribución. Los transportes vienen a Misiones, pero se iban vacíos. Mediante el acuerdo, se busca que se vayan llenos, pero a un costo mucho menor para el emprendedor. “Es para que los misioneros que producen mermelada, puedan vender su pack de mermeladas, o la yerba, en La Quiaca con un precio a una persona que quiere comprar un pack de 10, sin intermediarios”. El próximo paso será una plataforma de comercio electrónico. 

Trevisán no se define como político. Cuenta que conoció de cerca al gobernador Oscar Herrera Ahuad en 2019, cuando le pidió gestionar en conjunto para que Misiones tenga una sede de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico. Detalla que el mandatario se puso inmediatamente la camiseta. Tiempo después fue convocado como subsecretario de Industria, antes del ascenso a ministro. “Da esperanzas que el Gobierno haya traído alguien del sector privado, porque había como cierto distanciamiento después de algunos conflictos por temas impositivos. Que me hayan ofrecido ser parte del ministerio, tiene que ver no solo con la capacidad que pueda tener yo, sino también un mensaje al sector privado: Trajimos a un jugador de ustedes a resolver los problemas. Además, comparto con la Renovación el concepto misionerista. Soy cien por ciento misionerista por definición, estoy orgulloso de ser misionero y esa una de las razones por las que acepté el ofrecimiento”.

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