Quieren someter a control las apuestas en línea en Argentina
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La Cámara de Diputados del Congreso de Argentina aprobó un proyecto de ley que introduce normas de alcance nacional para el mercado de las apuestas en línea y, al mismo tiempo, refuerza las medidas de prevención de la ludopatía. La iniciativa se centra en tres objetivos: limitar la presión publicitaria, aumentar la protección de los menores de edad y endurecer los requisitos para los operadores que trabajan en el entorno digital.
El documento define las apuestas en línea como un ámbito en el que el riesgo de daño es comparable a la accesibilidad del servicio. Según la idea de los autores, la regulación debe reducir la zona gris en la que los usuarios se enfrentan a un marketing agresivo y a controles de edad insuficientes, y el Estado obtiene herramientas limitadas para un control ágil.
Cómo votaron los diputados y cuál es el siguiente paso
En la votación en la Cámara de Diputados, el proyecto de ley fue apoyado por 139 parlamentarios, 36 votaron en contra y 59 se abstuvieron. Ahora la iniciativa se envía al Senado, donde deberá ser tratada y se tomará la decisión final.
La propia distribución de los votos muestra que la cuestión no parece un asunto inequívoco incluso con mayoría. Para una parte de los políticos, el refuerzo de las restricciones se asocia con la protección de la salud y de los derechos de los menores de edad; para otros, con el riesgo de una intervención excesiva en el negocio legal y con el posible desplazamiento de parte de la demanda hacia el segmento ilegal.
Por qué el tema de las apuestas virtuales se volvió político
La agenda en torno a las apuestas en línea se agudizó a raíz del notable crecimiento de las plataformas digitales y del fuerte aumento de su visibilidad en el ecosistema mediático. Las apuestas se han vuelto parecidas a un escaparate llamativo en la ciudad, que funciona las 24 horas, solo que, en lugar de la calle, tiene la pantalla del smartphone. Este cambio aumentó la preocupación social, especialmente en relación con los adolescentes y los jóvenes, para quienes el entorno digital es su espacio habitual de comunicación y ocio.
Paralelamente, se intensificaron las disputas sobre dónde está la línea entre el entretenimiento y la adicción. Los críticos del sector señalan la combinación de pagos instantáneos, notificaciones, bonos e integraciones publicitarias, capaces de inducir a apuestas repetidas. Los representantes del mercado subrayan con más frecuencia que el problema no está relacionado con el producto en sí, sino con el juego responsable y una supervisión eficaz, incluida la detección de plataformas ilegales.
Esto lo dijo Rogelio Iparraguirre, vicepresidente de la Comisión de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico: “El problema del juego en línea no afecta solo a los menores de edad, muestra un fenómeno social más amplio vinculado a la tecnología, y es necesario limitarlo para evitar consecuencias más graves”.
Quieren cerrar el grifo publicitario
Una de las partes más visibles de la iniciativa se refiere a la publicidad, que el proyecto de ley propone recortar de forma significativa. El enfoque se basa en la idea de que, en el entorno digital, la publicidad no actúa como un anuncio en un cartel, sino como un fondo constante que acompaña al usuario en las noticias, los videos y las transmisiones deportivas.
Y esto es así, porque hoy la publicidad de los juegos de azar se ha vuelto bastante agresiva. La vemos en las redes sociales, en las transmisiones y en otros contenidos de video. En esa publicidad a menudo se habla de diversos sorteos, bono por registro sin depósito y otros regalos para clientes nuevos y actuales. Y en el caso de los adultos no hay nada intrínsecamente malo en ello. El problema es que la publicidad se realiza sin segmentación, y también la ven los niños.
Las restricciones se reúnen en un amplio paquete y afectan tanto a los canales de difusión como a los formatos de promoción. Entre las prohibiciones y límites propuestos se contemplan las siguientes medidas:
- prohibición de la publicidad de apuestas en la televisión, en internet, en las redes sociales y en soportes publicitarios en la vía pública
- restricciones a la participación de periodistas y celebridades de internet en la promoción de apuestas
- prohibición del patrocinio y de la presencia de marca de las casas de apuestas en equipos deportivos y deportistas, así como en eventos, incluidos conciertos
Prometen impedir que los menores de edad accedan al juego
La segunda línea de regulación está relacionada con el acceso a las plataformas y el control de edad. El proyecto de ley prevé que los operadores deben implementar una verificación biométrica obligatoria de identidad y edad. La biometría en este contexto significa una verificación automatizada por características fisiológicas, que debe confirmar que la cuenta pertenece a una persona concreta de la edad requerida.
La iniciativa, al mismo tiempo, deja margen para el debate sobre el lado práctico de la implementación. En los debates públicos suelen surgir preguntas sobre la protección de datos personales, sobre los riesgos de filtraciones y sobre hasta qué punto estos sistemas funcionarán con la misma eficacia en distintas provincias y en diferentes plataformas.
Bonos y pagos sin tarjetas de crédito
Por separado, el proyecto de ley apunta a las mecánicas de marketing que en la industria a menudo se utilizan como una puerta de entrada suave. Se propone prohibir los bonos de bienvenida y los bonos por registro, ya que es una de las prácticas más extendidas que incentivan la primera apuesta y las acciones repetidas.
También cambian las reglas de pago. En caso de aprobarse la ley, el uso de tarjetas de crédito para apostar quedará prohibido. Las opciones permitidas serán:
- recargas desde tarjetas de débito con límites diarios que establecen los bancos
- transferencias a través de billeteras electrónicas si hay fondos en el saldo
A quién se le prohibirá participar en las apuestas
El proyecto de ley introduce una lista de personas a las que se les prohibirá apostar, para reducir los conflictos de interés y limitar la participación de quienes pueden influir en el resultado de los eventos o tienen acceso a procesos internos. La prohibición se aplica a las siguientes categorías:
- propietarios y empleados de casas de apuestas
- deportistas que participan en eventos sobre los que se aceptan apuestas
- árbitros
- jueces
- personas registradas en el sistema de autoexclusión
Licencias, oficinas, bloqueos y presión sobre los ilegales
Para los operadores se proponen condiciones básicas para operar legalmente en el país. Las plataformas deben obtener autorización para operar en Argentina, tener una oficina física y cumplir las normas nacionales. En caso de infracciones, se prevé el bloqueo del sitio web, lo que convierte la regulación de una declaración en una herramienta de respuesta rápida.
Las sanciones administrativas se detallan por separado. Entre las medidas de presión se indican multas de hasta 100 000 UVAs, donde la UVA es una unidad de cuenta indexada utilizada en cálculos financieros. También se mencionan otras medidas coercitivas en el marco de la ley, lo que deja al regulador margen para combinar sanciones en función de la gravedad de la infracción.
Responsabilidad penal y prevención en las escuelas
El proyecto de ley prevé cambios en el Código Penal federal. Se propone establecer una pena de 3 a 10 años de prisión para quienes administren sitios de apuestas que operen fuera de las normas o ayuden a su operación. Esta norma está dirigida a los operadores del segmento ilegal y a la infraestructura que garantiza el funcionamiento de dichas plataformas.
Además de prohibiciones y sanciones, el documento incluye medidas de prevención. En las escuelas se prevén clases obligatorias o charlas sobre los riesgos de los juegos de azar, así como campañas públicas dedicadas a informar a la población y a promover una actitud responsable frente al juego.
