Skrabiuk cuenta su verdad y dispara contra Zbikoski: “El maneja todo y no quiere competencia”

Una insólita pelea entre empresas que prestan el servicio urbano de colectivos en el área metropolitana de Posadas tiene a los pasajeros como virtuales rehenes.

De un lado está Don Casimiro, Tipoka y Nuestra Señora del Rosario, aglutinadas en EUTA y que actúan como una sola entidad, sin fisuras. Del otro lado, Bencivenga, que explota menos del 10% del sistema urbano de colectivos en la capital misionera.

Según su dueño, lo que busca es “mantener su ya exigua participación” y para ello necesita que “la dejen incorporar más unidades, más modernas y ofrecer más frecuencias”. ¿Quién podría oponerse a eso?

La primera escaramuza de esta “guerra” empezó hace dos semanas, cuando Bencivenga decidió operar una línea que siempre tuvo concesionada pero a la que no se le permitía ingresar a la terminal de transferencia “Quaranta”: la línea 09.

Esta línea hace punta en la Terminal Quaranta, donde las unidades de Bencivenga no son bienvenidas.

Las firmas de EUTA consideran que no tiene derecho a utilizarla porque no invirtió para su construcción. Hace dos semanas una unidad de la línea 09 de Bencivenga quizo ingresar a Quaranta, no lo dejaron y sus pasajeros tuvieron que conformarse con bajar afuera, ingresar a Quaranta y pagar un nuevo boleto para hacer el transbordo a su destino final en barrios como Itaembé Guazú.


Aclaración: Tipoka ya opera ese mismo recorrido y sus pasajeros sí pueden ingresar y hacer el transbordo en Quaranta sin pagar boleto.

Inmediatamente empezaron las acusaciones cruzadas, una conferencia de prensa, cartas documento y más acusaciones. Mientras los pasajeros están en el medio.

La Municipalidad, que tiene el rol del poder concedente, también brilló por su ausencia en este conflicto hasta el momento.

EUTA dice que Bencivenga no tiene derecho a usar Quaranta porque jamás puso un peso para construir en el terreno que le fue cedido por la Municipalidad en comodato.

Bencivenga respondió pidiendo información de cuánto fue la inversión y su disposición a pagar luego de conocido el monto, información esta que afirma que nunca le fue suministrada.

La escaramuza, y la guerra

Pero esa es sólo una escaramuza de una guerra más grande, por el control del sistema urbano de transporte de Posadas y la supuesta incomodidad que le generaría a las 3 firmas, la presencia de un cuarto en discordia que no actúe de forma mancomunada.

En el medio hay cuestiones que todavía son muy borrosas para la opinión pública y la prensa, como los costos del servicio y los millonarios subsidios de los que viven las empresas de colectivos no sólo de Posadas, sino de todo el país. Incluida Bencivenga.

En los últimos 15 años, el modelo de negocios de las empresas de colectivos se transformó en un negocio de subsidios.

Skrabiuk cuenta su verdad

Para contar su versión sobre esta disputa, Economis entrevistó -junto a FM Capital en el programa “Es todo un tema” que conduce Tiki Lovera- a Darío Skrabiuk, quien compró en el 2017 la empresa a la familia Bencivenga con una inversión millonaria.

“Nosotros arrancamos con el 16,6% del sistema urbano de pasajeros de Posadas y nos fueron diluyendo al poner las otras empresas mayores frecuencias y hoy estamos en el 6% del mercado. Acá quien está detrás de este problema es Marcelo Zbikoski que no quiere dejar crecer a Bencivenga, él es quien maneja todo el sistema, las otras empresas responden a él”, disparó Skrabiuk.

El conflicto con Zbikoski -afirmó Skrabiuk-, se remonta a 2017 cuando el propio dueño de Don Casimiro le pidió a la familia dueña de Río Uruguay que comprara Bencivenga.

“El no quería que entrara por ningún motivo en el mercado de Posadas la empresa ERSA de Romero”, explicó.

De origen correntino, Romero es uno de los 2 o 3 empresarios de colectivos más grandes de la Argentina y controla líneas en CABA, todo Córdoba y en siete provincias más. Actualmente su empresa está concursada y con graves dificultades financieras y operativas. En Misiones compraron Singer en el 2015.

“Al principio estaba todo bien con Zbikoski, pero él luego pretendió una participación en la empresa, le dije que no y a partir de ahí empezaron los problemas”; explicó Skrabiuk.

Nosotros no deseamos avasallar ningún interés, únicamente pretendemos que se respete el nuestro. Es decir, terminar con la continúa pérdida de mercado.

Skrabiuk afirma que Bencivenga quiere incorporar más colectivos, traer unidades modernas y que lo dejen operar su porción del mercado que le fue vulnerada y si la demanda lo exige poner más unidades donde no las hay. En suma, mejorar el servicio.

Apoya la SUBE Nacional, con más beneficios

También apoya la instauración de la SUBE Nacional, un plástico que tiene más beneficios para el usuario que la SUBE misionera, y que aportará, asegura, más transparencia al sistema.

“La SUBE Nacional tiene más beneficios y además, aportará más transparencia para saber cuántos viajes se hacen, porque los subsidios dependen de esto”, señaló.

“Yo hablo con la gente en los barrios, su calidad de vida depende de tener frecuencias de colectivos para poder trasladarse a trabajar, hacer un trámite o ir al hospital”, señala.

“Molestan las injusticias” dice, mientras sostiene una bolsa llena de carpetas con copias de cartas documentos, decretos y otros instrumentos que avalan sus reclamos.

Empresa fundada en 1969

Para este empresario de 51 años, que se crió arriba de un colectivo cuando su padre fundó Río Uruguay en 1969, lo que molesta a ese grupo de empresas es coexistir con una que “no está subordinada a sus intereses” y sirva al pasajero como testigo o referencia en cuestiones que hacen a la calidad del servicio.

Skrabiuk afirma que a Zbikoski y compañía le molestaría otra empresa que pueda demostrar otros estándares en lo que hace a renovación de unidades, inversión en coches modernos, equipados con aire acondicionado, últimos avances tecnológicos. También “marcar una diferencia en cuanto a responsabilidad social empresaria”.

Coincidencias

No todas son diferencias, entre Skrabiuk y las tres firmas. Respecto al tema del precio del boleto, Skrabiuk reconoce que el valor de 20 pesos con SUBE en Posadas quedó muy atrasado en comparación a otras provincias del NEA y el resto del país.

“Lo que está pasando en Posadas es un lujo, en el resto de las provincias hay problemas, paros permanentes, interrupciones del servicio, acá se siguió trabajando y con un boleto que quedó más barato, la provincia hizo y está haciendo un gran esfuerzo financiero para sostener el precio del pasaje”, señaló.

Por último, Skrabiuk afirma que quien tiene que dirimir el conflicto entre las empresas “es el “poder concedente”, que en el caso del Sistema Integrado de Transporte, comparten la Municipalidad de Posadas y la Provincia, ya que se trata de un Sistema Metropolitano (alcanza a Garupá, Candelaria, Fachinal y Profundidad).

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