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Acciones argentinas repuntan en medio de la tensión global, pero el riesgo país sube a 575 puntos

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En una jornada marcada por la tensión geopolítica y la volatilidad en los mercados internacionales, las acciones argentinas lograron avanzar mientras el riesgo país volvió a subir. El índice S&P Merval cerró este viernes con una suba de 2,2% hasta los 2.626.114 puntos, desmarcándose de las caídas que dominaron a las principales plazas financieras del mundo.

Sin embargo, el dato político y financiero que siguieron de cerca los operadores fue otro: el riesgo país que mide JPMorgan Chase subió 31 unidades y alcanzó los 575 puntos básicos, reflejando la persistente fragilidad del crédito soberano argentino en un escenario global cada vez más incierto.

El movimiento ocurre en un contexto internacional dominado por la séptima jornada consecutiva de conflicto bélico en Oriente Medio, que impulsó una fuerte suba en el precio del petróleo y alteró el comportamiento de los mercados globales. La pregunta que empieza a circular en las mesas de dinero es evidente: ¿se trata de un rebote técnico de los activos argentinos o de una señal de resiliencia en medio de una tormenta externa?

Energía y petróleo: el factor que sostuvo a la bolsa local

La dinámica del mercado local estuvo fuertemente influida por el salto en el precio del crudo.

El barril de West Texas Intermediate crude oil subió 11,9% y cerró en USD 90,60, su nivel más alto desde octubre de 2023. En paralelo, el Brent crude oil avanzó 8% hasta USD 92,23.

En apenas una semana, los precios del petróleo acumularon una suba cercana al 35%, impulsada por la interrupción del tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del comercio mundial.

Ese contexto favoreció particularmente a los papeles vinculados a la energía dentro del mercado argentino. Entre las principales subas del día se destacaron: Aluar: +6,6% e YPF: +5,1%

El repunte bursátil contrasta con el desempeño de la deuda soberana. Los bonos argentinos en dólares —tanto Bonares como Globales— registraron una caída promedio de 0,9%, presionando al alza el indicador de riesgo país.

Wall Street en rojo y señales de alerta desde Estados Unidos

Mientras Buenos Aires lograba una leve recuperación, Nasdaq Composite encabezó las pérdidas en Wall Street, con una baja de 1,6%.

El detonante fue un informe mensual de empleo en Estados Unidos que sorprendió al mercado: se perdieron 92.000 puestos de trabajo en febrero, un dato que reavivó dudas sobre el ritmo de crecimiento de la economía estadounidense.

Ese factor se combinó con la escalada bélica en Oriente Medio y el salto del petróleo, un cóctel que volvió a colocar el riesgo geopolítico en el centro del análisis financiero global.

Riesgo país y deuda: la fragilidad estructural argentina

La reacción del riesgo país argentino refleja una característica persistente del sistema financiero local: incluso cuando algunos activos suben, la percepción de riesgo sobre la deuda soberana permanece elevada.

El indicador de IEB destacó que el riesgo país continúa moviéndose dentro del rango de 550–575 puntos básicos, lo que indica una dinámica lateral en medio de un escenario externo cada vez más incierto.

El fenómeno se amplificó por un factor técnico: durante la jornada subieron los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que redujo sus rendimientos y, por cálculo comparativo, empujó al alza el indicador de riesgo para economías emergentes como Argentina.

Commodities, energía y el posible efecto en la economía argentina

Desde el análisis macroeconómico, la suba de los precios internacionales de la energía y de algunos granos podría tener efectos mixtos sobre la economía argentina.

Un informe de GMA Capital señaló que el conflicto en Oriente Medio reintrodujo el riesgo geopolítico en los mercados globales, pero también abrió un canal potencialmente favorable para el país.

Según el reporte, el impacto podría sentirse a través de dos variables: Mejora de términos de intercambio por suba de commodities. Mayor relevancia del sector energético en las exportaciones

En ese marco, productos clave del agro registraron subas: Trigo: +4,3% y Maíz: +3,1%

La combinación de precios agrícolas y energéticos en alza podría ofrecer un alivio transitorio para una economía cuya estructura exportadora sigue concentrada en el complejo agroindustrial.

Dólar en alza y estrategia cambiaria del Banco Central

En el mercado cambiario, el dólar continuó con una tendencia alcista moderada.

El tipo de cambio mayorista avanzó 9 pesos (0,6%) hasta $1.416, su valor más alto desde el 9 de febrero, mientras que el dólar al público cerró en $1.435 para la venta en el Banco Nación.

En el circuito informal, el dólar blue se negoció en $1.415, con un aumento de 15 pesos o 1,1% en la jornada.

El Banco Central de la República Argentina absorbió USD 40 millones mediante su intervención en el mercado de cambios, equivalente al 9,4% de la oferta del segmento contado.

Al mismo tiempo, las reservas internacionales brutas crecieron USD 179 millones y alcanzaron USD 46.004 millones, impulsadas en parte por el incremento del precio del oro, que subió 1,8% hasta USD 5.168,50 la onza.

Energía, inflación y el nuevo riesgo macro global

Los analistas internacionales advierten que el petróleo volvió a ocupar un rol central en la economía global.

Según Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, el mercado podría enfrentar un shock de oferta energético si la tensión en el Golfo Pérsico se intensifica.

En ese escenario, el crudo podría avanzar hacia USD 95 o USD 100 por barril en el corto plazo, e incluso escalar hacia USD 120–150 si la producción de la región se ve comprometida.

Ese tipo de dinámica tiene implicancias globales: inflación, política monetaria y volatilidad financiera podrían reconfigurarse en cuestión de semanas.

Un equilibrio frágil entre factores externos y variables locales

En el plano doméstico, los analistas de Puente sostienen que el mercado seguirá condicionado por dos factores centrales: la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas.

El escenario inmediato combina elementos contradictorios. Por un lado, la suba de commodities y la recuperación de algunas acciones locales ofrecen señales positivas. Por otro, el aumento del riesgo país y la volatilidad global recuerdan la vulnerabilidad estructural de la economía argentina frente a shocks externos.

La incógnita de fondo es cuánto durará la tensión en Oriente Medio y hasta qué punto el petróleo seguirá empujando a los mercados. En ese tablero, los activos argentinos oscilan entre la oportunidad y la fragilidad, un equilibrio que puede cambiar con rapidez en función de factores que hoy se definen lejos de Buenos Aires.

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Rebote de acciones y bonos argentinos en Wall Street: el riesgo país cae 6,8% y el mercado espera señales del Gobierno

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En una jornada marcada por la volatilidad internacional, los activos argentinos lograron cortar una racha de cuatro caídas consecutivas y registraron un rebote en Wall Street. Los ADRs de empresas locales subieron hasta 4,5%, los bonos soberanos en dólares recuperaron terreno y el riesgo país cayó 6,8% hasta los 534 puntos básicos, su mayor descenso desde el 27 de octubre.

El movimiento se produce en un contexto global complejo. La escalada del conflicto en Medio Oriente —con operaciones militares de Estados Unidos e Israel sobre Irán— mantiene en alerta a los mercados financieros y empuja a los inversores a refugiarse en activos considerados más seguros. En ese escenario, la mejora de los papeles argentinos aparece como un respiro táctico más que como un cambio de tendencia consolidado.

La pregunta que empieza a circular entre operadores y analistas es si este rebote marca un punto de inflexión o si se trata apenas de un ajuste técnico en un mercado todavía condicionado por factores externos y por la estrategia financiera del Gobierno.

Bonos en recuperación y atención sobre la estrategia del Ministerio de Economía

El repunte se observó con mayor claridad en la deuda soberana. En el segmento de renta fija, los bonos en dólares mostraron subas relevantes: el Bonar AL41 avanzó 2,5% y el Global GD41 lo hizo 2,4%.

Esa dinámica permitió una caída significativa del riesgo país —indicador que mide el diferencial de rendimiento de la deuda argentina frente a los bonos del Tesoro estadounidense— hasta los 534 puntos básicos.

Detrás del movimiento aparece un factor político y financiero clave: el mercado espera definiciones sobre la estrategia de financiamiento del Gobierno y, en particular, del Ministerio de Economía. Según fuentes del mercado, los inversores siguen de cerca la posibilidad de mecanismos alternativos de financiamiento, en lugar de recurrir a canjes de títulos cortos o emisiones internacionales.

Ese debate se produce en un contexto en el que el acceso al crédito externo sigue condicionado por el nivel del riesgo país, lo que convierte cada señal de política financiera en un elemento decisivo para los precios de los activos.

Mercado global en modo “risk-off”

La recuperación de los activos argentinos se dio en paralelo a un clima global todavía tenso.

El economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Francos, señaló que el mercado internacional continúa operando en un escenario “altamente turbulento” por la escalada bélica en Medio Oriente, que presiona al alza a las commodities energéticas y golpea a los activos de mayor riesgo.

Aunque las acciones internacionales mostraban cierta recuperación en el premarket de la jornada, la incertidumbre geopolítica sigue siendo el principal factor que condiciona las decisiones de inversión.

Ese clima global de risk-off explica, en parte, la volatilidad que vienen mostrando los activos argentinos durante las últimas ruedas.

ADRs y acciones locales: comportamientos divergentes

El rebote fue más visible en los papeles argentinos que cotizan en Nueva York que en el mercado local.

Entre los ADRs, las subas estuvieron lideradas por Telecom Argentina, con un avance de 4,5%. El podio de ganancias lo completaron Grupo Supervielle con 3,2% y Pampa Energía con 2,8%.

En cambio, el índice S&P Merval cerró con una leve baja del 0,7%, en 2.579.970,37 puntos, mientras que medido en dólares se mantuvo prácticamente estable en 1.757,70 puntos.

Entre las acciones locales se destacaron las caídas de Transportadora de Gas del Sur (-3,1%) y Bolsas y Mercados Argentinos (-2,5%). En el extremo opuesto, Ternium registró una suba de 5%.

Los papeles bancarios, por su parte, operaron de forma mixta. El economista Gustavo Ber explicó que el sector financiero fue uno de los más castigados en las ruedas previas, en parte por su mayor sensibilidad a los cambios de humor del mercado global y también por balances que generaron lecturas cautelosas entre los operadores.

El frente cambiario también muestra señales de calma

En paralelo, el mercado cambiario registró movimientos que refuerzan la percepción de una relativa estabilidad de corto plazo.

El dólar blue cerró en $1.395 para la compra y $1.415 para la venta, tras caer $10 y marcar su nivel más bajo desde principios de noviembre. Por segunda jornada consecutiva, el tipo de cambio informal quedó por debajo del dólar oficial minorista.

En el segmento mayorista, referencia del mercado, el dólar terminó la jornada en $1.400,50.

Los dólares financieros también mostraron brechas acotadas: el dólar CCL cerró en $1.468,71, con una brecha de 4,9% frente al oficial. El dólar MEP finalizó en $1.425,47, con una brecha de 1,8%.

Según operadores del mercado, parte de la presión bajista del dólar paralelo se explica por una mayor demanda de pesos vinculada a obligaciones de principios de mes.

Entre la volatilidad global y las señales del Gobierno

El rebote de los activos argentinos llega en un momento en que el mercado financiero local observa con atención dos variables centrales: la evolución del conflicto en Medio Oriente y las definiciones del Gobierno en materia de financiamiento y política monetaria.

Las compras de divisas por parte del Banco Central de la República Argentina y la dinámica de las tasas en pesos siguen siendo piezas clave en ese esquema. En un contexto donde las licitaciones del Tesoro funcionan como regulador de liquidez, cada movimiento de política económica puede reconfigurar las expectativas.

Por ahora, el mercado parece haber encontrado una pausa después de varios días de presión. Pero la combinación de tensión geopolítica, financiamiento externo limitado y sensibilidad de los activos locales deja abierta una incógnita que todavía no tiene respuesta definitiva.

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ADRs se desploman hasta 24% en febrero y el riesgo país supera los 570 puntos en medio de tensión financiera

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Febrero dejó una señal contundente para el mercado argentino: los ADRs se hundieron hasta 24% en Wall Street y el riesgo país volvió a ubicarse en torno a los 571 puntos básicos, borrando toda la baja acumulada en el año. El deterioro de los activos ocurre en un contexto de compresión de tasas, inyección de liquidez en pesos y una dinámica cambiaria más volátil, mientras el Congreso avanza con la aprobación final de la reforma laboral.

El movimiento no es aislado. Combina frente externo inestable, presión leve sobre el dólar y un esquema financiero que perdió parte del atractivo de las colocaciones en moneda local tras la última licitación del Tesoro. La lectura política es inevitable: el mercado reevalúa riesgo en medio de definiciones institucionales y ajustes en la estrategia monetaria.

Bonos en baja y liquidez en expansión

En Nueva York, los bonos soberanos en dólares registraron caídas generalizadas de hasta 0,9%, encabezadas por el Bonar 2035 (-0,9%) y el Bonar 2041 (-0,8%), mientras el Global 2041 avanzó apenas 0,1%. En el mes, los títulos en dólares acumularon una baja aproximada de 0,7%.

La consecuencia directa fue el repunte del riesgo país, que se ubica en torno a los 571 puntos básicos, por encima del cierre de 2025. Es un dato sensible: encarece el financiamiento y reabre interrogantes sobre la sostenibilidad del sendero financiero.

En paralelo, los títulos en pesos mostraron un comportamiento alineado con la estrategia del Tesoro y del Banco Central, que implicó inyección de liquidez vía acumulación de reservas. Tras la última subasta, el Tesoro inyectará $0,5 billones y el Banco Central elevó los repos a un día hasta $1,96 billones. Las tasas recortaron a lo largo de toda la curva: la caución descendió de 26,1% TNA a 22,0% TNA y la curva de tasa fija en pesos cerró en torno a 2,5% TEM.

La compresión de tasas redujo el atractivo relativo de las colocaciones en moneda local. En ese marco, el dólar oficial mostró una suba moderada en las últimas ruedas y el mercado empezó a exhibir mayor sensibilidad.

Acciones argentinas en Wall Street: el mes más duro del año

El golpe más visible se dio en la renta variable. Los ADRs de empresas argentinas cayeron casi en su totalidad en la última rueda, con Grupo Supervielle (-6,3%), Banco Macro (-6,2%) y BBVA Argentina (-5,3%) liderando las pérdidas. Solo Telecom logró avanzar marginalmente (+0,1%).

En el acumulado mensual, la caída alcanza hasta 24%, encabezada por BBVA Argentina. El contexto internacional aportó volatilidad adicional: el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que determinó que Donald Trump había excedido su autoridad al imponer aranceles generalizados añadió ruido a los mercados globales.

A nivel local, el S&P Merval retrocedió 3,1% en la última rueda hasta los 2.669.266,060 puntos en pesos. Medido en dólares, cayó 2,9% hasta 1.807,85 puntos. En el mes, la bolsa porteña se desplomó 16,6% en moneda local y 15,6% en dólares. Banco Macro encabezó las bajas del día (-6,6%), seguido por Grupo Supervielle (-6,2%) e YPF (-4,5%), mientras que Bolsas y Mercados Argentinos avanzó 1,4%.

La magnitud del ajuste sugiere algo más que una simple toma de ganancias. Los inversores reducen exposición en activos argentinos en un escenario de menor rendimiento en pesos, mayor volatilidad cambiaria y definiciones legislativas en curso.

Reforma laboral y señales políticas al mercado

El Senado se dispone a dar la aprobación final a la reforma laboral, luego de que la Cámara Baja avanzara con el proyecto tras retirar el artículo 44 que establecía reducciones en la remuneración por licencias médicas según circunstancias de enfermedad o accidente. La sesión se desarrolla mientras miles de personas se movilizan en contra del proyecto.

El mercado observa de cerca ese desenlace. La reforma laboral se inscribe dentro de una agenda de cambios estructurales que busca enviar señales de previsibilidad al sector productivo. Sin embargo, la volatilidad financiera de febrero muestra que las expectativas no se sostienen solo con reformas en trámite: también pesan la liquidez, las tasas y el frente externo.

El repunte del riesgo país, la caída de los ADRs y el retroceso del Merval en dólares configuran una advertencia. La compresión de tasas alivió el costo financiero interno, pero al mismo tiempo alteró el equilibrio de incentivos en el mercado.

Febrero cierra con una fotografía incómoda para los activos argentinos. La incógnita ahora es si marzo traerá recomposición o si el ajuste financiero marcará un punto de inflexión en la relación entre política económica y mercado.

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El S&P Merval sufrió su mayor caída diaria en casi tres semanas mientras el dólar oficial volvió a subir

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El mercado financiero local inició febrero con señales mixtas y mayor volatilidad. El S&P Merval registró este lunes su mayor caída diaria en casi tres semanas, con un retroceso del 2,9% en pesos y del 2,5% medido en dólares, en una jornada marcada por bajas generalizadas en acciones y ADRs. Al mismo tiempo, el dólar oficial retomó la senda alcista y cerró en máximos de más de dos semanas, aunque todavía se mantiene dentro de la banda cambiaria. En ese contexto, los bonos soberanos operaron de manera mixta y el riesgo país se sostuvo por debajo de los 500 puntos básicos, una señal que el mercado sigue leyendo como clave para las perspectivas financieras de corto plazo.

Acciones, ADRs y bonos: un arranque de febrero en rojo

El S&P Merval cayó 2,9% en pesos hasta los 3.106.672,19 puntos básicos, acumulando su cuarto descenso consecutivo. Medido en dólares al tipo de cambio contado con liquidación, el índice cedió 2,5% y se ubicó en 2.087,76 puntos, profundizando la tendencia bajista del inicio del mes.

Las caídas más pronunciadas dentro del panel líder se observaron en Sociedad Comercial del Plata (-7,4%), Banco Supervielle (-5,2%), Edenor (-4,6%) y Loma Negra (-4,5%). Las únicas subas correspondieron a Ternium (+1,2%), Transener (+0,2%) y Byma (+0,2%), que lograron desmarcarse parcialmente del clima negativo general.

En Nueva York, los ADRs argentinos también operaron mayoritariamente en baja. Entre los retrocesos más relevantes se destacaron Grupo Supervielle (-5%), Telecom Argentina (-3,2%), Banco Macro (-3%) y YPF (-3%). Nuevamente, Ternium fue la excepción positiva con una suba del 2,9%, acompañada por Tenaris (+0,7%).

En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares exhibieron un comportamiento mixto. Las subas estuvieron lideradas por el Global 2035 (+0,6%) y el Global 2046 (+0,21%), mientras que las principales caídas se registraron en el Global 2038 (-0,35%) y el Global 2030 (-0,13%). En tanto, los bonos ajustados por CER operaron a la baja, con una caída destacada del PARP (-2,5%), mientras que las pocas subas se observaron en TX26 (+0,1%) y TX27 (+0,2%). En el segmento de tasa fija, sobresalió la baja del 1,1% del TO26.

Como resultado de estos movimientos, el riesgo país cerró en 494 puntos básicos, tras tocar un mínimo intradiario de 491. Desde Portfolio Personal Inversores señalaron que “nuestra tesis es que el equipo económico apunta a un riesgo país en el rango de 400/450 puntos básicos antes de salir al mercado”. En la misma línea, el economista Gustavo Ber sostuvo que “los operadores intentan anticipar las estrategias de financiamiento —dado que no se planean emisiones en el exterior a corto plazo— que podría estar evaluando el equipo económico”.

Dólar oficial en alza y mayor holgura dentro de la banda cambiaria

En paralelo a la corrección de los activos financieros, el dólar oficial volvió a subir y encadenó su segunda suba consecutiva en el segmento mayorista. El tipo de cambio avanzó $4 (+0,3%) y cerró en $1.451, acumulando siete ruedas sin retrocesos y ubicándose todavía a un 8,1% del techo de la banda cambiaria, que este lunes se situó en $1.567,85 tras una ampliación del 2,4% durante enero, en línea con la inflación de noviembre.

Durante la última semana, el dólar mayorista había avanzado $14 (+1%), con un volumen operado este lunes de u$s305,1 millones. En el segmento minorista, el dólar cerró a $1.420,16 para la compra y $1.471,30 para la venta, según el promedio de entidades financieras publicado por el Banco Central (BCRA), con una suba diaria del 0,4%. En el Banco Nación, la divisa finalizó en $1.470 para la venta, un avance del 0,3%, mientras que el dólar tarjeta o turista se ubicó en $1.911, al aplicar el recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias.

Entre los dólares financieros, el MEP cayó 0,7% hasta $1.450,23 y el contado con liquidación retrocedió 0,3% a $1.489,22. En el mercado informal, el dólar blue bajó con fuerza y cerró en $1.450 para la venta, su nivel más bajo desde el 12 de diciembre.

En el mercado de futuros, los contratos de dólar cerraron con mayoría de subas y el mercado “pricea” que el tipo de cambio mayorista alcanzará los $1.479,5 a fines de febrero. El volumen operado en este segmento llegó a u$s258 millones.

Reservas, política económica y la agenda que mira el mercado

El esquema cambiario continuó mostrando resultados positivos para el Gobierno, con una fuerte acumulación de reservas durante enero. El BCRA encadenó 20 jornadas consecutivas de compras y sumó u$s1.157 millones en el mes, el mayor registro desde febrero de 2025. Solo la semana pasada, la autoridad monetaria compró u$s179 millones, en un contexto de mayor calma financiera.

Según el equipo de Research de Puente, las compras de divisas llevaron las reservas a niveles máximos desde 2021, con un pico cercano a los u$s46.200 millones, antes de cerrar enero en torno a los u$s44.500 millones. En paralelo, los bonos soberanos en dólares marcaron nuevos máximos durante el mes y el riesgo país perforó los 500 puntos básicos, favorecido por las compras del BCRA y un dólar global algo más débil, que también impulsó a los mercados emergentes.

La política económica mantiene al anclaje cambiario como uno de los pilares del proceso de desinflación, con condiciones de liquidez estrictas. Esta estrategia quedó reflejada en la última licitación del Tesoro, donde se pagó premio sobre el mercado secundario para absorber pesos.

De cara a las próximas semanas, el mercado seguirá de cerca tres variables clave: el ritmo de acumulación de reservas, los pagos del Tesoro al Fondo Monetario Internacional por u$s810 millones y el avance del debate de las reformas estructurales que comenzarán a tratarse en el Congreso durante febrero. La combinación de estos factores será determinante para definir si la reciente corrección de los activos se consolida o si el mercado logra retomar una dinámica más favorable.

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Rebote del S&P Merval y desempeño dispar de las acciones

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En la Bolsa de Buenos Aires, el S&P Merval rebotó con fuerza y registró su mayor suba diaria desde el 8 de enero. El índice avanzó 1%, hasta los 2.942.091,46 puntos, mientras que medido en dólares saltó 2,9%, para ubicarse en 1.982,49 unidades.

Entre las acciones líderes, se destacaron los papeles del sector financiero y energético. Banco Macro encabezó las alzas con un +2,6%, seguido por Pampa Energía (+2,5%) y BBVA (+2,3%). En contraste, las bajas fueron lideradas por Ternium (-1,6%), Sociedad Comercial del Plata (-0,8%) y Banco de Valores (-0,7%).

En Wall Street, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraron mayoría de caídas, reflejando el sesgo negativo del mercado estadounidense. Las pérdidas más pronunciadas fueron para Globant (-7,9%), IRSA (-3%) y Banco Supervielle (-2,2%). Del lado positivo, sobresalieron Edenor (+2,5%), Ternium (+1,6%) y Tenaris (+1,3%).

Bonos en baja y suba del riesgo país

La renta fija argentina operó en terreno negativo, afectada por el deterioro del clima financiero internacional. Los bonos soberanos en dólares que cotizan en Wall Street cerraron con descensos de hasta 0,7%, encabezados por el Global 2046, seguido por el Global 2035 y el Global 2041, que también retrocedieron 0,7%.

Entre los títulos emitidos bajo legislación local, la caída más pronunciada fue la del Bonar AL41, que bajó 0,5%. Este movimiento impactó directamente en el indicador de riesgo país: el índice que elabora J.P. Morgan subió 0,7% (+4 puntos) y se ubicó en 570 unidades.

El repunte del riesgo país refleja la mayor aversión al riesgo hacia los activos emergentes en un escenario de mayor incertidumbre global, con especial impacto sobre economías con alta dependencia del financiamiento externo.

El factor Trump y la tensión por Groenlandia

Operadores del mercado señalaron que una de las principales fuentes de zozobra fue la escalada discursiva del presidente Donald Trump, quien volvió a insistir en el reclamo de derechos soberanos de Estados Unidos sobre Groenlandia y vinculó esa disputa con nuevas amenazas comerciales contra Europa.

Trump anunció la imposición de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero, con la posibilidad de una suba al 25% desde junio, condicionando esa escalada a que Estados Unidos pueda adquirir Groenlandia. Estas declaraciones generaron un clima negativo de negocios y presionaron a los mercados internacionales, particularmente en Wall Street, arrastrando a los bonos argentinos.

En este marco, la volatilidad externa volvió a mostrar su impacto directo sobre los activos locales, con una clara divergencia entre el desempeño de las acciones domésticas y la debilidad persistente de la deuda soberana en dólares.

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