Arman en Misiones una mesa política para proyectar a Dante Gebel en 2027 y buscan romper la polarización
En un escenario político marcado por la fragmentación y la disputa por nuevos liderazgos, comenzó a tomar forma en Misiones una estructura de alcance nacional con proyección electoral hacia 2027. Juan Montejano, coordinador local de Consolidación Argentina, confirmó a Economis el inicio de reuniones para construir una mesa política en la provincia con el objetivo de impulsar la figura de Dante Gebel como eventual candidato presidencial. El movimiento, aún en etapa embrionaria, busca posicionarse como una alternativa por fuera de la polarización. La incógnita es si ese discurso de amplitud logra traducirse en estructura y volumen político real.
Un armado en construcción con anclaje nacional
El proceso comenzó con reuniones en Buenos Aires junto a quienes conducen el espacio a nivel nacional. A partir de ese punto, la estrategia en Misiones apunta a replicar un esquema de “mesa de diálogo abierta”, con participación de distintos actores sociales.
La lógica organizativa evita, por ahora, definiciones cerradas. El objetivo inmediato es construir un programa y un proyecto político antes que una estructura electoral tradicional. En ese esquema, la figura de Dante Gebel aparece como eje ordenador, con un perfil que el espacio define como cercano y orientado a valores.
El armado no se limita a un sector específico. Según se desprende de la construcción en marcha, confluyen actores provenientes de distintos espacios, incluidos sectores gremiales y dirigentes con antecedentes en otras fuerzas políticas. Esa heterogeneidad es presentada como un activo, aunque también plantea desafíos de cohesión.
Valores, religión y política: una identidad en formación
Uno de los ejes centrales del discurso del espacio es la apelación a valores compartidos como punto de partida. Montejano sostiene que existe una base social amplia que se identifica con principios comunes, más allá de pertenencias religiosas o partidarias.
En esa línea, la referencia a una sociedad mayoritariamente atravesada por valores cristianos funciona como marco conceptual, aunque el espacio intenta no limitarse a un nicho religioso específico. La construcción busca presentarse como transversal, con capacidad de interpelar a distintos sectores.
El planteo introduce una dimensión política relevante: la intención de disputar sentido en un terreno donde la polarización ha dominado la escena. La apuesta es reemplazar la lógica confrontativa por una narrativa de diálogo y cercanía, en contraste con el clima actual.
Entre la grieta y la búsqueda de un tercer espacio
El surgimiento de este armado se inscribe en un contexto donde el sistema político muestra signos de tensión. Por un lado, sectores que cuestionan la continuidad de liderazgos provinciales de larga data. Por otro, un modelo nacional que también genera adhesiones y rechazos.
En ese escenario, Consolidación Argentina intenta posicionarse como un tercer espacio que no se define en términos de oposición directa, sino como una construcción alternativa. La estrategia de “no romper sino sumar” apunta a captar sectores desencantados con la dinámica actual.
Sin embargo, el desafío es estructural. La construcción política requiere no solo discurso, sino territorialidad, organización y capacidad de articulación. La convocatoria a una mesa amplia en Misiones es un primer paso, pero todavía incipiente frente a actores consolidados.
Un proceso abierto hacia 2027
El próximo hito será la visita de referentes nacionales a Misiones para avanzar en la conformación formal de la mesa promotora. Aún no hay fechas definidas, lo que refleja el estado inicial del proyecto.
En paralelo, el espacio deberá empezar a traducir su narrativa en definiciones concretas. Temas sensibles, como políticas públicas o posiciones legislativas, aparecen como un terreno donde la amplitud discursiva puede tensionarse con la necesidad de claridad.
Por ahora, el armado avanza en fase exploratoria. La apuesta es construir desde la base social antes que desde acuerdos políticos tradicionales. El tiempo dirá si esa lógica logra consolidarse o queda diluida en un escenario que no suele esperar demasiado.
