aumentos

Por decisión de Passalacqua, Emsa solo aplicará la suba nacional y retraerá los valores del VAD

Compartí esta noticia !

El Gobernador instruyó a la empresa de energía no aplicar el Valor Agregado de Distribución (VAD) y consiguió que 19 mil usuarios vuelvan a ser ingresados en la Tarifa Social.
De este modo la prestataria del servicio eléctrico provincial dejará sin efecto el aumento del VAD aplicado desde diciembre, lo que representará una reducción de alrededor de 15 por ciento y reintegrará en forma de crédito lo cobrado por ese concepto en las últimas dos facturaciones. Tampoco aumentará el VAD en febrero, solo se trasladará la suba prevista en el costo de la energía mayorista dispuesto por Nación.
En una decisión que traerá un millonario costo para el estado provincial, el Gobierno de Misiones ordenó a EMSA que retrotraiga los aumentos aplicados en el Valor Agregado de Distribución (VAD) a partir de la factura de diciembre. Ello se traducirá en una reducción de alrededor de 15 por ciento en las tarifas vigentes para la electricidad y en la devolución de ese porcentaje de lo ya facturado en los últimos dos meses.
Las medidas se adoptaron “realizando un enorme esfuerzo financiero por la situación que atraviesa la empresa” provincial de energía y que significarán “unos 45 millones de pesos mensuales”, indicaron fuentes gubernamentales.
La decisión se adoptó priorizando el aspecto social y con la intención de reducir al mínimo posible el alto impacto que generó en los hogares misioneros el último incremento tarifario.
La tarifa eléctrica que paga el usuario final se compone básicamente de tres ítems: precio de la energía al por mayor (que lo establece el Gobierno nacional), Valor Agregado de Distribución (VAD) y los impuestos.
El único de esos tres componentes de la tarifa eléctrica que se define el Misiones es el VAD, que contempla los costos de transformación, distribución, de la energía; mantenimiento de las líneas y administración empresa.
Entre las medidas tomadas están:
– Dejar sin efecto el aumento del VAD aplicado desde la factura de diciembre de 2017, que se repitió en la facturación de enero de 2018, que represento un 15% de aumento en la factura y que será reintegrada a los usuarios en 4 cuotas con la próxima facturación.
– Que con el periodo febrero de 2018 que se recibirá en el mes de marzo no habrá aumento del VAD, con lo cual, únicamente de trasladará el incremento de la tarifa nacional que dispuso la Secretaria de Energía de la Nación y que representa un 11% más de aumento tarifario.
– La continuidad del plan de pagos en 4 cuotas sin intereses de las facturas periodos diciembre 2017 y enero 2018 a fin de compensar el menor monto que el usuario recibirá de las facturas en los meses siguientes con los créditos que tendrá por aplicación de los puntos mencionados anteriormente.
A partir de la buena relación entre Nación y Provincia, Passalacqua logró la re-inclusión en el Syntys de los beneficiarios de la tarifa social con un consumo de hasta 450 Kv y que habían sido excluidos. “Este beneficio se verá reflejado como un crédito para el usuario en la próxima facturación”, aclararon las fuentes consultadas.

Compartí esta noticia !

Aumentos: El resto de las petroleras acompañan la decisión de YPF pero con sus propias estrategias

Compartí esta noticia !

La suba de precios implementada por YPF para su red de Estaciones de Servicio será imitada por las demás compañías que intervienen en el mercado. Pero no en la misma proporción por dos razones fundamentales: Para competir por el cliente y evitar la cartelización
Tal como lo hizo ayer YPF, hoy la petrolera Shell, la segunda del país, subió los precios de sus naftas hasta un 3,5%.
Shell ya había subido los precios de sus naftas un 6% el mes pasado y luego los bajó un 1%, mientras que YPF mantenía sin cambios los suyos. Pero luego la petrolera estatal hizo un doble ajuste en enero y febrero y sus valores quedaron por encima de los de la anglo-holandesa, que ahora corrigió en sintonía.
YPF sorprendió y volvió a modificar los precios de los combustibles de sus Estaciones de Servicio de todo del país 3,5 por ciento promedio. Así, el litro de nafta premium Infinia pasó a comercializarse a $ 28,29 en la Ciudad, la súper a $ 24,39, el gasoil Infinia a $ 25,07 y el común, a $ 21,52. En el interior en tanto, los valores son más holgados, ubicándose la nafta de mayor calidad por encima de los $ 30.
¿Qué decisión tomará el resto de las compañías? Según pudo averiguar este medio, acompañarán la iniciativa de YPF pero con algunas variantes, intentando posicionarse de mejor modo en la consideración de los clientes.
Oil Combustibles, por ejemplo, hizo lo propio desde la 0 de hoy aunque un punto por debajo de lo que escaló la estatal, ubicándose en el mismo nivel. Vale recordar que la empresa perteneciente al Grupo OP Investments fue la que dio el primer paso de 2018, con una suba del 5 por ciento.
Shell por su parte, hará lo propio desde las 12 horas, con aumentos diferenciados, que van desde el 3.5 por ciento en la nafta V-Power a 1.5 en el diesel tradicional.
En este contexto, un detalle que es tenido en cuenta por las petroleras a la hora de retocar las pizarras de las Estaciones de Servicio es la investigación iniciada por la Comisión Nacional de Defensa a la Competencia (CNDC) para dictaminar si incurren en algún tipo de irregularidad, cartelización o práctica oligopólica en la fijación de precios minoristas de las naftas y el gasoil.
Es por esta razón que quizás, por el momento, algunas aun no modificaron los valores en el surtidor a pesar que el retraso – por las fluctuaciones del dólar y la cotización del crudo – ameriten un ajuste cercano al 16 por ciento según estiman fuentes del sector.
Además las petroleras están a la espera de una reducción de 10% en el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC).
Por la nueva ley que se aplicará desde marzo, el ITC sobre las naftas será de $ 6,726 y el gravamen a la emisión de dióxido de carbono $ 0,412. Para el gasoil, $ 4,148 y $ 0,473 respectivamente. La rebaja del 10% que reclama YPF se aplicaría sobre $ 6,726 en naftas, o sea $ 0,6726, y sobre $ 4,148 en gasoil, $ 0,4148 menos
.
 
 
 

Compartí esta noticia !

Silenciosamente, YPF aumentó los combustibles un 3,5 por ciento

Compartí esta noticia !

Sin aviso previo, de manera sorpresiva, YPF aumentó este martes 6/2 sus combustibles en un 3,5% en promedio. Se trata del cuarto incremento desde la liberación de los precios de octubre de 2017. YPF viene de aumentar sus precios el 24 de enero pasado, cuando el ajuste fue de casi un 5%.
Este vez no hubo aviso. Los conductores descubrieron esta mañana (6/2), cuando fueron a las estaciones de servicio, que la petrolera estatal YPF había aumentado sus precios en un 3,5 por ciento promedio cuando hace menos de quince días la misma compañía había hecho un incremento del 5 por ciento. Así, la nafta Súper ahora quedó cerca de los $ 25 en Capital Federal.
En Ciudad de Buenos Aires los precios quedaron de la siguiente manera:
Nafta Súper; 24.39 $/litro
Nafta Infinia: 28.29
Diesel 500: 21.52
Diesel Infinia: 25.07
Pero en el Interior del país el impacto es diferente: En Córdoba capital, la nafta Premium de la firma, conocida como Infinia, ya supera largamente los treinta pesos y la súper se comercializa a $ 27,27 el litro.
En San Juan calculan un aumento del 4 por ciento, con lo cual los precios tuvieron el salto que se detalla a continuación:
Nafta Super: Pasó de $25,39 a $26,41
Nafta Infinia: Pasó de $29,13 a $30,30
Diesel 500: Pasó de $22,35 a $23,24
Infinia Diesel: Pasó de $25,91 a $26,95
Medios sanjuaninos destacan que el reajuste del gasoil dispara además un mayor costo en los fletes.
Por su parte, según precisó la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines del Centro de la República (Fecac), la nafta súper pasó de 26,35 pesos el litro a 27,27, y la Infinia de 29,51 pesos a 30,54.
El diésel costaba 21,99 pesos, y desde hoy vale 22,76 el litro. En tanto, infinia diésel pasó de 24,91 a 25,78.
En la Ciudad de Buenos Aires, el litro de Infinia que costaba $ 27,33 ahora se consigue a $ 28,29. Por su parte, el diesel pasó de $ 20,79 a $ 21,52 y el litro de infinia diésel ahora se consigue a $ 25,07; antes costaba $ 24,22.
Oscar Díaz, titular de la Confederación del Comercio de Hidrocarburos de la República Argentina, en declaraciones a radio La Red se mostró “sorprendido” por este nuevo incremento de YPF. “Hace poco tiempo tuvimos un aumento del 5%, donde YPF fue la última en incrementar. Esta vez tomó la iniciativa”, explicó.
MAS VENTAS
La Asociación de Operadores de YPF informó, en base a los números que registra el Ministerio de Energía, una suba del 7.3 por ciento en la venta de naftas durante 2017, al tiempo que precisó que la petrolera estatal cerró el 2017 con una participación de mercado de 55 por ciento, por encima del año anterior.
Asimismo destacó que Shell fue la compañía que más creció en ventas, con 10,22 por ciento; Oil subió 6,56; Axion, 3,26; Refinor, 2,81; y Petrobras, 0,66.
Respecto a la participación de las compañías, tras YPF, Shell fue la segunda con 20,1 por ciento; Esso, 14,3; Petrobras, 4,8; Oil, 2,9; y Refinor, 2,1.
Por su parte, las ventas de gasoil se mantuvieron en niveles similares respecto a 2016, con un leve descenso de 0,1 por ciento, y se ubicaron en los 13.582.979 metros cúbicos.
Sin embargo, YPF creció 1,1 en ventas, y su participación de mercado se ubicó en el 56,7 por ciento, por encima del 56 de 2016.
Refinor fue la que encabezó este rubro, con un crecimiento de 8,29 por ciento en los despachos; seguida por Oil, con 2,01. En tanto, Petrobras cayó 12,64; Esso bajó 5,23; y Shell, 2,49.
En cuanto a participación de este combustible, Shell se ubicó en 14,7 por ciento; Esso, en 14,6; Petrobras, 5,6; Oil, 4,8 y Refinor, 1,4.
En tanto, la comercialización de lubricantes retrocedió un 3,6 por ciento interanual, y totalizó los 286.676 metros cúbicos.
No obstante, YPF registró un aumento de 0,4 en sus transacciones, y alcanzó a 39,5 su participación en el mercado, mayor al 37,9 de 2016. La otra compañía que subió en este segmento fue Petrobras.
No fue así con Shell, cuyas ventas bajaron 3,62 por ciento; al igual que Total, que descendieron 3,57; Petronas, 1,09 y Esso, 0,91, En este rubro, Shell cerró el 2017 con una participación de 18,1; Total, 12,4; Esso, 12,3; Petrobras, 5,3 y Petronas, 5,1 por ciento.

Compartí esta noticia !

Boletas de luz por $300.000 para arroceros en Entre Ríos

Compartí esta noticia !

Fue una gran sorpresa para los productores arroceros de Entre Ríos cuando recibieron boletas de electricidad por parte de la empresa provincial Enersa con valores de entre 200.000 y 300.000 pesos. Los productores observaban con estupor las facturas correspondientes al consumo de noviembre y diciembre de 2017, período que comienza el riego del grano y que se extiende hacia mediados de febrero.
LaNación – Frente a las quejas, el gobernador entrerriano Gustavo Bordet anunció ayer, mediante un comunicado, una prórroga de los vencimientos de las facturas de energía eléctrica de los productores arroceros por enero, febrero y marzo, para abril. Además convocará al sector la semana próxima y gestionará ante la Nación para que la actividad sea declarada electrointensiva y quede incluida dentro de los descuentos en el precio de la energía eléctrica.
Hugo Müller, presidente de la Fundación Proarroz, dijo que en Entre Ríos el productor chico y mediano “está desapareciendo”. Según censos llevados a cabo por el organismo que preside, en 2001 había 720 productores arroceros, en 2010 la cifra descendió a 324 y los últimos datos de 2016/2017 marcaron una baja a 170. Unos 550 productores dejaron la actividad en la provincia entrerriana en casi 15 años.
“La Nación vende electricidad al mismo precio a todas las provincias arroceras, es el gobierno de Entre Ríos el que tiene la potestad de aumentar esa tarifa. Los pequeños arroceros desaparecen y se está produciendo una concentración que beneficia a las grandes empresas”, explicó Müller.
Además dijo que la tarifa eléctrica en su distrito cuesta más que el doble que el resto de las provincias arroceras como Corrientes, Santa Fe, Chaco y Formosa, y afirmó que el aumento de la energía en Entre Ríos fue muy alto: mientras que en diciembre de 2015 pagaban $0,81 el kilovatio hoy pagan $4,50, un incremento del 555% en casi dos años.
Según un comunicado de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el costo del kilovatio en Corrientes es de $1,90 y $2,20 en Santa Fe. Además, en Chaco es de $1,60 y en Formosa, $0,84. “Hoy en Entre Ríos una tarifa para regar con un pozo eléctrico 80 hectáreas, por mes, está entre 200 y 300 mil pesos”, afirmó la entidad.

Boleta recibida en un establecimiento donde se riegan 70 hectáreas de arroz en la zona de San Salvador, Entre Ríos.

Müller explicó, además, que los productores de Entre Ríos utilizan un sistema de riego subterráneo donde obtienen agua de pozos de más de 80 metros, por lo que consumen más del doble de energía que otras provincias que usan riego de agua que extraen de ríos, arroyos y represas.
Según calculó el productor, Entre Ríos necesita 1400 kilovatios para regar una hectárea, lo que multiplicado por $4,50 da una cuenta de $6300. “En cambio, por ejemplo en Corrientes, se necesitan 500 kilovatios que multiplicado por $1,90 da un total de $950 por hectárea”.
Por su parte, Raúl Boc-ho, presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer), dijo a LA NACION: “Durante 2017, el área de producción ha disminuido alrededor de un 5%. Entre Ríos era la principal productora de arroz y ahora lo es Corrientes. La extracción de agua con pozos profundos genera un gran costo energético y desaparecen las empresas familiares arroceras”.
Por último, María Luisa Sardá, presidenta de la Sociedad Rural de Concordia y productora de arroz, indicó: “Ya hay productores que han dejado de bombear con energía y ahora lo hacen con gasoil por los altos costos. Estamos debatiendo para 2019 replantearnos cómo producir porque no podemos seguir en estas condiciones”.

Compartí esta noticia !

Energía soberana o negocio corporativo

Compartí esta noticia !

Parafraseando a Bill Clinton, se podría titular “es la energía, estúpido”.
La Historia Económica enseña y los datos duros de la realidad corroboran que el estratégico Sector Energético es un factor clave de la soberanía nacional, o en su defecto, es mero coto de depredación mega corporativo.
Dicho de otra forma, la Energía asumida en su rol estratégico es un poderoso factor de desarrollo socio económico, mientras que librada al arbitrio de los grandes jugadores internacionales y sus socios menores o meros subordinados locales, convierte a la nación en objeto de ordeñe de riquezas que se vuelcan rápidamente al exterior, dejándonos sin los recursos y sin las cuantiosas divisas que su manejo irrestricto les permite depredar a los poderes corporativos usufructuarios del libertinaje del “libre mercado”; más aun cuando esos poderes cuentan con plenos respaldos de funcionarios del riñón de la CEOcracia, que desinhibidamente operan “de los dos lados del mostrador”, con la cobertura de silencios cómplices de las corporaciones mediáticas oligopólicas, que responden a los mismos intereses o directamente son asociados a los mismos; con organismos de control oficial que más parecen entes de coberturas de latrocinios; y con un Poder Judicial “domesticado”, cómplice o temeroso.
La definición de “países de ordeñe”, o “elegantemente” “países ‘milk’ “, fue la que no tuvo más alternativa que expresar, si bien en voz muy baja y casi con vergüenza, un profesor de la Maestría en Gestión de la Energía, buen docente en lo técnico, pero operador neoliberal al fin, que “deschavó” la política de saqueo del petróleo y el gas argentinos, perpetrada en los apátridas años ’90; con la española Repsol como mascarón de proa. Hoy ese modelo se profundizó y se perpetra sin recato alguno, bajo la cobertura mediática y la casi total suma del poder público.
Fue en esos deplorables años ‘90, en los que sin ninguna restricción por parte del Estado Argentino, cooptado por personeros neoliberales (igual que ahora), las empresas extranjeras se dedicaron frenéticamente a vaciar nuestras reservas de gas y petróleo, enviándolas presuras al mercado externo para “hacer Caja”, divisas que con la cómplice permisividad de esos años, no tenían ninguna obligación de traer al país. O sea que nos quedamos sin los hidrocarburos y sin las divisas de las
incontroladas exportaciones. ¡El saqueo perfecto! Mientras construyeron 10 gasoductos al exterior, para vaciar más rápidamente nuestras reservas trabajosamente conseguidas por la petrolera estatal, ni les importó nada abastecer a amplias regiones de nuestro territorio que no contaban con el servicio de gas natural. Hoy existe “libertad” (linda palabreja) para exportar e importar gas, pero poco o nada importa abastecer a los usuarios argentinos…allí “la libertad” es la de no contar con gas natural (o que sea carísimo), o reemplazarlo por cualquier otro combustible, o “libertad” de no consumirlo y pasar frío o no poder cocinar, así de simple.
Con la soberbia muy propia de la oligarquía unitaria, clasista y racista, un joven profesional de apellido germánico invitado a una cátedra, al opinar sobre el Gasoducto del NEA, dijo tajantemente que la traza debía ir directamente a Santa Fe, sin interconectar a las cuatro provincias por entonces excluidas (Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones), rematando con la brutal expresión “total para que necesitan gas natural allá”, como si fuésemos infrahumanos (pudiendo hacerse un paralelismo con el racista calificativo que los nazis aplicaban a los pueblos eslavos); concepto unitario recalcitrante que contesté con vehemencia, poniendo paños fríos el titular de la cátedra. Apostillas del cursado de la Maestría.
Como La Historia enseña, no puede omitirse que en el siglo XIX teníamos una dependencia total del carbón británico, dependencia que luego mutó al petróleo importado provisto básicamente por Shell y Esso entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando machaconamente los medios adocenados repetían que “en Argentina no hay petróleo”, tapando la realidad de algunos yacimientos ya detectados y modestamente explotados en Salta.
Tales eran las presiones desde adentro y afuera del gobierno nacional para impedir la exploración petrolífera del vasto territorio nacional, que la importación de un moderno y poderoso equipo de perforación, de industria y tecnología alemana (o sea no británica), tuvo que ser encubierta como destinado a buscar agua subterránea. Ese equipo, trabajando en cercanías de Comodoro Rivadavia, en 1907 detectó el primer gran yacimiento petrolífero científicamente comprobado.
Desde antes, con lógica y bases geológicas, algunas voces –muy acalladas por el coro “bienpensante”- de varios patriotas suponían la existencia de vastos yacimientos de hidrocarburos. Pero afirmar la existencia de petróleo era “políticamente incorrecto”, pues afectaba intereses británicos y los de la oligarquía vacuna, socia menor y cómplice del viejo imperio.
Descubierto el gran yacimiento de Comodoro Rivadavia, previsoramente el Estado Nacional reservó una gran área cercana al mismo para ser manejada o explotada en beneficio nacional. Pero rápidamente, las presiones del establishment influenciado por las petroleras anglosajonas lograron reducir la vasta área originalmente protegida para el Estado.
Todas las necesidades de combustibles de Argentina estaban bajo manejo de las petroleras británica y norteamericana, incluso afectando severamente toda acción soberana, como lo pudo constatar el patriota General Mosconi, cuando una de esas empresas extranjeras negó suministro para unas maniobras del Ejército Argentino, el cual por entonces incluía a la novel Fuerza Aérea.
Yrigoyen, en 1922, al término de su primer mandato, creó YPF, la primera petrolera estatal del mundo, nombrando al frente de la misma al General Ingeniero Enrique Mosconi y a su principal colaborador, el también General Ingeniero Alonso Baldrich.
Rápidamente YPF pasó a ser la principal petrolera de Argentina, bajando sensiblemente los precios de los combustibles, pues su referencia eran los costos nacionales de producción, mucho menores a los del Medio Oriente, que regían el mercado mundial; además de lo cual se preocupó por abastecer a todo el territorio continental nacional, a diferencia de las anglosajonas, que solo se interesaban por priorizar la rentabilidad, concentrándose en los puntos más rentables de nuestra enorme superficie.
No sorprende entonces que el golpe de Estado de 1930, orquestado tras bambalinas por liberales anglófilos, para lo cual usaron a supuestos “patriotas” uniformados “al estilo Lavalle” (por aquello de ser “la espada sin cabeza”), sea considerado “un golpe con olor a petróleo”, pues además de volver a imponer el liberalismo a ultranza, si bien “matizado” con medidas para favorecer intereses oligárquicos y extranjeros, con la sumisión explícita a Gran Bretaña y la desarticulación de las parciales mejoras y cambios sociales y económicos que pudo implementar el yrigoyenismo; esa toma por asalto del poder tuvo como objetivo principal descabezar la conducción de YPF, erosionar su rol de regulador del mercado de combustibles al haber priorizado su implementación como ente estratégico promotor del desarrollo nacional, y echar por tierra el criterio de fijar precios de combustibles según los costos reales nacionales, tomando como referencia falaz los costos internacionales; maniobra que buscó maximizar abusivamente las utilidades de las dos petroleras extranjeras. Casi un calco de las medidas del accionista de Shell Aranguren, actual Ministro de Energía.
Golpe de Estado que castigó con severas persecusiones a Mosconi, y con la cárcel a Yrigoyen y a Baldrich, entre otros, con procesos prearmados, que en realidad castigaban su patriotismo. Se pueden analizar paralelismos con los “encarcelamientos preventivos” de la actualidad…
En lo referente al servicio eléctrico, que comenzó en Argentina muy parcialmente a fines del siglo XIX, con los esfuerzos de algunos pequeños empresarios argentinos, en plena época del contubernio ultra liberal del medio siglo largo mitrista; pasó prontamente a ser copado por empresas extranjeras, básicamente británicas y alemanas, más alguna suiza.
Hasta bien avanzada la primera mitad del siglo XX, las concesiones a las empresas generadoras eran atribuciones municipales. Tan alevosas y desvergonzadas llegaron a ser las maniobras para otorgar concesiones, y para renovarlas, que los involucrados eran llamados ”concejales chadistas”, por su sumisión explícita a los dictados de la CHADE, una de las principales empresas generadoras, de capitales extranjeros. Algún autor menciona que incluso una céntrica sede partidaria en Buenos Aires, prohijada por el alvearismo (radicalismo oligárquico) fue adquirida mediante una “donación” de esos orígenes.
Tan prolongadas fueron esas influencias impresentables (pero nunca judicialmente condenadas), que comenzando en los albores del pasado siglo, llegaron hasta “el proceso” (1976), en el cual Martínez De Hoz, “atendiendo desde los dos lados del mostrador” instrumentó una “nacionalización” de la CIADE (la Ítalo), pagando mucho más que lo que sus desvencijados y obsoletos equipos de generación valían, y que por caducidad de la concesión, en poco tiempo debían pasar al Estado Nacional. Infame negociado consumado con el beneplácito y complicidad de la Junta de Comandantes y las cúpulas cívico – militares que gobernaban en esos oprobiosos años.
Otra característica constante de los gobiernos liberales que manejaron a Argentina casi sin solución de continuidad, ha sido la de oponerse y poner innumerables e interminables trabas, cuando no alentar maliciosas campañas de desprestigio, para oponerse a la generación hidroeléctrica, de forma tal de mantener la dependencia argentina respecto a la generación termoeléctrica (la que antes quemaba carbón, luego petróleo, y hoy principalmente gas).
El mismo tipo de oposición de parte del establishment, vinculado fuertemente a la generación termoeléctrica (quemando petróleo y gas), soportó desde sus inicios el Sector Nuclear Argentino. Pero cabe destacar positivamente que La Armada, más allá del ultra liberalismo que la caracterizó, tuteló a la actividad nuclear, incluso con varios altos oficiales recibidos de Ingenieros Nucleares, de los cuales el más conocido fue Castro Madero, que llegó a ser presidente de la CNEA y gran impulsor de su desarrollo, si bien ciertos actos represivos instrumentados en su época, aun hoy son muy controversiales.
Desde la década del ’80 del siglo XX, surgieron “como de la nada” pero prohijados por los anglosajones y principalmente por Gran Bretaña, nuevos actores de poder, que contando con generosas financiaciones y fortísimos respaldos publicitarios, operaron desde entonces y con creciente fuerza, apelando a argumentaciones básicamente emotivas y dudosos o nulos argumentos científicos, para desde “la ecología” atacar el desarrollo nacional y oponerse a toda competencia seria a la generación termoeléctrica, o sea montando feroces y falaces campañas contra la generación hidroeléctrica y la nuclear.
En su momento, los gobiernos de Perón, Frondizi, y de Onganía impulsaron fuertemente las energías hidroeléctrica y nuclear. Analizado con rigor histórico, el golpe de Estado de 1966 tuvo características atípicas, que no lo encuadran dentro del habitual ultra liberalismo y antiindustrialismo que caracterizó a los golpes cívico militares de la segunda mitad del siglo XX. Posiblemente mucho de su mérito corresponda al patriota General Guglialmelli.
En cambio, los gobiernos que se asumieron como “de libre mercado”, que exaltaron “la ciudadanía” pero nunca “al pueblo”, siempre fueron funcionales a los intereses petrolíferos – gasíferos, y paralizaron, trabaron, achicaron o postergaron los proyectos hidroeléctricos y nucleares. Particularmente nefastos fueron el menemato y el delarruato, que conformaron los tristemente célebres años ’90, particularmente agresivos en contra de los proyectos y las tecnologías hidro y nuclear. Entre otras aberraciones perpetradas, se destacan el achicamiento presupuestario y el congelamiento total de vacantes en la Comisión Nacional de Energía Atómica; y el desguace rápido y total de Agua y Energía Eléctrica, ente señero que entre otros activos, atesoraba muy valiosos archivos con datos técnicos de casi todos los cursos de agua de nuestro país, los cuales con notable sadismo antinacional se destruyeron o perdieron casi totalmente.
Claramente, los operadores de los años ’90, se reciclaron en su casi totalidad, en una versión recargada, en el actual gobierno neoliberal, como los impresentables “8 exsecretarios de energía”, de negativas gestiones en aquellos años, hoy en puestos importantes avalando los tarifazos, los frenos de obras públicas ya comenzadas, y las políticas “libremercadistas” pro termoeléctricas además de pro eólicas y solares a ultranza; estas últimas con condiciones prebendarias contrarias al Interés Nacional, conformando un verdadero “salvavidas de plomo” que suministrará energía de muy baja calidad (por sus oscilaciones e imprevisibilidades que caracterizan a las “renovables”), y por las tarifas dolarizadas e indexadas, amén de un sinnúmero de otros privilegios que serán solventados por el Estado Nacional y los consumidores.
Los doce años del peronismo kirchnerista muestran logros notables junto con algunas dilaciones complejas de justificar
La exitosa terminación de la gigantesca Central Hidroeléctrica Yacyretá, hoy la principal usina que abastece a Argentina, además de parcialmente a Paraguay, fue un hecho muy destacado, saliendo de años de parálisis e indefiniciones; se suma al fuerte relanzamiento del Plan Nuclear, incrementándose 11 veces su presupuesto, terminándose la muy postergada Atucha II, volviéndose a trabajar en el Proyecto de centrales modulares CAREM, y articulando un ambicioso plan de tres nuevas grandes centrales nucleares, dos con asistencia tecnológica y apoyo financiero de China, y otra con similares condiciones acordadas con Rusia.
Otros logros considerables fueron aumentar 60 % la Potencia Instalada del sistema eléctrico nacional, ampliar considerablemente la Red de Alta Tensión, con 5.500 Km. nuevos construidos más inversiones considerables en Redes de Media Tensión; ampliaciones de las redes de gasoductos y comienzo de la construcción del Gasoducto del NEA; reestatización de YPF que posibilitó aumentar las producciones de hidrocarburos.
En mérito a la brevedad, en artículo separado se analizarán los dos últimos años, de retorno al neoliberalismo en su versión más cruda y recargada.
Para más datos históricos, consultar el libro “El Sector Eléctrico – Análisis Histórico, Situación Actual y Proyecciones a Dos Décadas”, y a su amplia bibliografía. Libro disponible gratuitamente en el blog.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin