Turismo en crisis: Argentina perdió 16% de visitantes extranjeros en julio y crecen viajes al exterior
El turismo receptivo cayó 16% en julio, mientras los viajes de argentinos al exterior marcaron récord desde 2017
El INDEC informó que ingresaron 427.200 turistas extranjeros al país durante julio, el cuarto registro más bajo desde que se llevan estadísticas. En contraste, 843.100 residentes viajaron al exterior, la cifra más alta en siete años. La pérdida de competitividad cambiaria explica el fenómeno.
El turismo internacional receptivo registró en julio de 2025 una contracción del 16% interanual, al contabilizarse 427.200 llegadas de turistas extranjeros, según el Informe de Turismo Internacional del INDEC. Se trata del cuarto peor registro histórico, solo superado por los años críticos de la pandemia (2020-2022).

La caída estuvo liderada por los principales mercados regionales:
- Brasil: -20,4% interanual.
- Chile: -19,9%.
- Uruguay: -19,4%.
En conjunto, los países limítrofes, que históricamente aportan más del 60% de los visitantes, mostraron una merma significativa, afectando la performance global del turismo receptivo argentino.
Desde el sector privado vinculan esta baja al encarecimiento en dólares de los bienes y servicios turísticos en Argentina, que perdió competitividad frente a los destinos de la región.
Boom de viajes al exterior: récord desde 2017
En contraposición, el turismo emisivo marcó un nuevo hito. Durante julio, 843.100 residentes argentinos viajaron al exterior, lo que representó un incremento interanual del 21,7% y el nivel más alto desde diciembre de 2017.
El principal destino fue Brasil, que no solo lideró en volumen, sino que también mostró el mayor crecimiento relativo. La preferencia por playas del nordeste brasileño, combinada con paquetes turísticos en cuotas, consolidó la tendencia.
El informe oficial destacó además que los viajes a Europa y Estados Unidos crecieron por encima del 10% interanual, impulsados por el acceso a tarifas aéreas más competitivas en comparación con la oferta local.
La caída en el ingreso de divisas por turismo receptivo y el aumento del egreso por turismo emisivo refuerzan el déficit en la balanza de servicios. El fenómeno preocupa al Gobierno nacional en un contexto de fuerte restricción externa y necesidad de divisas para sostener la estabilidad macroeconómica.

Consultoras privadas advierten que la tendencia podría profundizarse en la temporada de verano si no se recupera la competitividad del tipo de cambio real. La Cámara Argentina de Turismo (CAT) reclamó medidas de incentivo, como programas de promoción internacional y acuerdos con aerolíneas para facilitar la conectividad y abaratar costos.
En paralelo, el sector emisivo (agencias y operadores de turismo internacional) atraviesa una reactivación tras años de retracción, con niveles de demanda que incluso superan los previos a la pandemia.
El escenario abre un dilema para la política económica: mientras los argentinos vuelven a viajar al exterior con fuerza, Argentina se vuelve menos atractiva como destino turístico internacional, debilitando una de sus principales fuentes de ingreso genuino de divisas.
De cara a los meses siguientes, la atención estará puesta en la evolución del tipo de cambio real multilateral y en las medidas que pueda adoptar el Ministerio de Turismo y Deportes en coordinación con el sector privado.
Analistas proyectan que, de mantenerse la actual tendencia, 2025 podría cerrar con un saldo negativo en turismo internacional, un dato que marcaría un retroceso respecto de los avances logrados en la postpandemia.
