Plazos fijos: cuánto invertir hoy para ganar $1 millón en intereses
El endurecimiento de la política monetaria impulsó una suba generalizada en las tasas de interés que ofrecen los bancos. La diferencia entre entidades puede superar los $20 millones para alcanzar el mismo rendimiento, lo que evidencia la disparidad del sistema financiero en un contexto de absorción de pesos y control de la inflación.
Entre el 1° de junio y mediados de agosto, las tasas nominales anuales (TNA) de los depósitos a plazo fijo subieron en promedio 9,67 puntos porcentuales, pasando de 31,28 % a 40,95 %. En algunos bancos, los incrementos fueron de hasta 16,75 puntos, mientras que en casos puntuales, como Banco Masventas, se registró incluso una baja (de 35,5 % a 25 %).
El movimiento responde al apretón monetario del Banco Central, que en las últimas semanas elevó los encajes bancarios para absorber pesos, encarecer el crédito y contener tanto la inflación como la presión cambiaria. Esta señal oficial se trasladó directamente al sistema financiero, donde las entidades ajustaron sus tasas de captación para competir por liquidez.
La dinámica exhibe una tensión estructural: mientras los bancos grandes ajustan con cautela para no elevar su costo de fondeo, las entidades medianas y pequeñas —junto con compañías financieras— apelan a aumentos más agresivos para captar depósitos.
Cuánto hay que invertir para ganar $1 millón en intereses
El dato más ilustrativo es la disparidad entre entidades para alcanzar un mismo objetivo: generar $1 millón de intereses.
Según los cálculos derivados de la TNA vigente y de la tasa efectiva mensual (TEM):
- Banco Hipotecario exige un capital cercano a $25 millones.
- Banco Masventas, en cambio, requiere casi $49 millones para lograr el mismo resultado.
La diferencia entre entidades supera así los $20 millones, lo que muestra la heterogeneidad del sistema financiero.
En promedio, la TEM se ubicó en torno al 3,2 % mensual, superando el índice de inflación de julio (1,9 %). Esto permitió obtener rendimientos reales positivos, aunque con un margen limitado: de poco más de un punto en promedio, y con extremos que van desde el 4 % mensual en Hipotecario, Bica, VOII, Tierra del Fuego y Meridian, hasta apenas el 2 % en Masventas.
Tasas, inflación y política económica
El impacto de esta suba de tasas excede la lógica de los ahorristas individuales. La estrategia oficial busca consolidar un ancla fiscal y monetaria, restringiendo la expansión del crédito y ofreciendo instrumentos atractivos en pesos frente a la dolarización.
Sin embargo, la disparidad entre bancos refleja las distintas estrategias de fondeo:
- Los bancos públicos como Nación y Provincia acompañaron la señal oficial con incrementos moderados.
- Los bancos privados medianos, como Hipotecario, Meridian o VOII, aplicaron subas más fuertes para captar liquidez adicional.
En términos macroeconómicos, esta política implica un doble desafío: sostener el rendimiento real frente a la inflación y, al mismo tiempo, evitar que el encarecimiento del crédito profundice la recesión.
Con el ajuste monetario en marcha y la inflación en desaceleración, el escenario a corto plazo plantea varias incógnitas:
- Si el Banco Central mantiene su política contractiva, los bancos seguirán compitiendo por liquidez, lo que podría sostener las tasas altas.
- La brecha entre entidades seguirá condicionando la estrategia de los ahorristas, que deberán evaluar no sólo la rentabilidad, sino también la seguridad institucional de cada banco.
- A nivel político, el Gobierno apuesta a que estos instrumentos funcionen como un mecanismo de absorción de pesos que reduzca presiones cambiarias en un año electoral clave.
El plazo fijo se consolida como una herramienta de resguardo frente a la inflación, pero la dispersión en las tasas expone tanto la desigualdad de las estrategias financieras como la incertidumbre que atraviesa a la economía argentina.
