El Fondo Monetario Internacional (FMI) celebró este lunes las medidas económicas anunciadas por el gobierno de Javier Milei, que incluyen cambios en el esquema de bandas de flotación cambiaria y el lanzamiento de un programa de compra de reservas por parte del Banco Central. El organismo destacó el acceso al mercado y el refuerzo del marco monetario y cambiario, y aseguró que trabaja “estrechamente con las autoridades” en la implementación de estas decisiones, consideradas clave para recomponer reservas y apuntalar el crecimiento.
Respaldo del FMI al nuevo marco monetario y cambiario
El aval del organismo internacional llegó luego de los anuncios oficiales sobre la actualización del régimen de bandas cambiarias y la estrategia de acumulación de reservas a partir de 2026. A través de un mensaje difundido en redes sociales, la portavoz del FMI, Julie Kozack, valoró “el reciente acceso al mercado y las medidas anunciadas para fortalecer el marco monetario y cambiario, reconstituir los colchones de reservas e impulsar reformas que impulsen el crecimiento”.
“Estamos colaborando estrechamente con las autoridades en la implementación de estas importantes medidas”, afirmó la funcionaria, en una señal política e institucional de respaldo a la hoja de ruta económica del Gobierno.
El pronunciamiento del FMI se produjo tras la confirmación de que, a partir del año próximo, las bandas de flotación cambiaria pasarán a actualizarse según la inflación de los dos meses previos, modificando el esquema vigente que ajusta el piso y el techo al 1% mensual. La decisión apunta a dotar de mayor previsibilidad al régimen cambiario y alinearlo con la dinámica inflacionaria.
Programa de compra de reservas y metas para 2026
En paralelo, el Banco Central (BCRA) anunció que desde el 1° de enero de 2026 pondrá en marcha un programa de compra de reservas con el objetivo de acumular entre u$s10.000 millones y u$s17.000 millones durante el próximo año. La estrategia se concentrará en fortalecer el balance de la autoridad monetaria sin generar presiones inflacionarias.
Según el comunicado oficial, la base monetaria aumentaría del 4,2% actual al 4,8% del Producto Bruto Interno (PBI) hacia diciembre de 2026. Ese incremento podría ser abastecido mediante la compra de u$s10.000 millones, condicionada a la oferta de flujos de la balanza de pagos. Incluso, el BCRA anticipó que si la demanda adicional de dinero alcanzara el 1% del PBI, las compras podrían ampliarse hasta u$s17.000 millones.
El esquema operativo prevé que, en una primera etapa, el monto diario de acumulación de reservas se alinee con una participación del 5% del volumen del mercado de cambios. En función de la volatilidad observada en las últimas semanas, las compras diarias podrían oscilar entre u$s10 millones y u$s30 millones.
Impacto económico y señales al mercado
El respaldo explícito del FMI a las medidas anunciadas refuerza la señal de coordinación entre el organismo y el Gobierno en un contexto de redefinición del régimen cambiario y monetario. La combinación de bandas ajustadas por inflación y un programa explícito de compra de reservas busca consolidar expectativas, fortalecer los “colchones” externos y dar sustento al proceso de reformas económicas.
Para los mercados, el acompañamiento del FMI funciona como un ancla de credibilidad institucional, especialmente en lo referido a la sostenibilidad del esquema monetario y a la capacidad del Banco Central para recomponer reservas sin alterar la estabilidad de precios. Al mismo tiempo, el foco en la acumulación de divisas y en la consistencia macroeconómica anticipa un 2026 marcado por una estrategia gradual de normalización financiera y cambiaria.
Con cepo aún vigente, el BCRA redefine el régimen de flotación cambiaria y pasa a ajustar las bandas por inflación. A partir de enero de 2026 comenzará una fase de re monetización que busca normalizar la cantidad de dinero en la economía sin poner en riesgo la estabilidad de precios.
Con la inflación en baja y el frente fiscal ordenado, el BCRA intenta pasar de la emergencia al crecimiento.
El anuncio llega tras superar el período de mayor incertidumbre política y con indicadores que, según el propio Central, validan el programa económico. La inflación anual se ubicó en 31,4% interanual en noviembre de 2025, con expectativas que continúan ancladas a la baja según el REM.
Flotación entre bandas con ajuste por inflación
Desde el 1 de enero de 2026, el techo y el piso de la banda de flotación cambiaria se moverán todos los meses en función del último dato de inflación informado por INdEC con dos meses de rezago. El esquema mantiene el rol de las bandas como contención ante saltos abruptos del tipo de cambio, pero introduce una novedad clave.
Al no ajustarse por la inflación internacional, el techo de la banda se incrementa en términos reales con el paso del tiempo.
En la práctica, el Central busca ganar margen con el dólar sin resignar previsibilidad. El tipo de cambio deja de ser un ancla rígida y pasa a integrarse al esquema monetario con mayor flexibilidad.
Re monetización gradual y compras de reservas
El corazón del programa está en la acumulación de reservas internacionales. El BCRA proyecta que la base monetaria pase del 4,2 por ciento actual al 4,8 por ciento del PBI hacia diciembre de 2026. Ese crecimiento sería abastecido, en el escenario base, mediante compras de hasta US$10.000 millones en el mercado de cambios.
Si la demanda de dinero creciera un punto adicional del PBI, el monto podría escalar hasta US$17.000 millones, sin necesidad de esterilización sostenida. El Central remarca que todo estará condicionado a los flujos de la balanza de pagos y al comportamiento del mercado, una aclaración que busca desactivar temores a una emisión descontrolada.
La operatoria diaria tendrá un límite. Las compras representarán, en promedio, el 5% del volumen negociado en el mercado de cambios. La operatoria diaria tendrá un límite. Las compras representarán, en promedio, el 5% del volumen negociado en el mercado de cambios.
También se habilitan operaciones en bloque para evitar distorsiones en jornadas de baja liquidez, un punto sensible luego de semanas en las que el volumen cayó desde US$600 millones diarios a niveles cercanos a US$200 millones.
Más pesos, pero con sesgo contractivo
El BCRA insiste en que la expansión monetaria no implica un giro laxo. Mientras la inflación local siga por encima de la internacional, la política mantendrá un sesgo contractivo respecto de la trayectoria base de demanda de dinero. Si la demanda no acompaña, habrá correcciones.
La diferencia con etapas previas es estructural. El Central llega a esta fase sin pasivos remunerados, con un balance saneado y con una fuerte reducción de títulos públicos en su activo. Según datos oficiales, la proporción de deuda del Tesoro en el balance se redujo más de 65 por ciento en relación con las reservas brutas.
Crédito en recuperación y cambio de régimen
Los datos muestran un giro. Entre abril de 2024 y noviembre de 2025, el crédito bancario en pesos al sector privado pasó del 4,2 al 9 por ciento del PBI. En paralelo, el agregado monetario M3 creció de 14,5 a 16,7 por ciento del producto. Para el BCRA, la re monetización ya empezó y ahora busca consolidarse.
El contexto internacional y la reapertura del acceso del Tesoro a los mercados externos juegan a favor. Si la Nación logra refinanciar vencimientos en moneda extranjera, las divisas no se irán por la puerta de la deuda y quedarán en el balance del Central como reservas netas.
Comunicación y encajes
El programa se completa con dos definiciones operativas. Por un lado, el regreso del informe trimestral de política monetaria, que volverá a publicarse desde diciembre de 2025. El objetivo es reforzar la previsibilidad y reducir la incertidumbre.
Por otro, continúa la normalización de encajes bancarios, un proceso gradual que impactará directamente sobre la liquidez y la intermediación financiera. El BCRA deja claro que los cambios serán consistentes con la estabilidad de precios y que los encajes seguirán siendo una herramienta de calibración fina.
Lo que está en juego
El Central apuesta a un ciclo de expansión del crédito y de la actividad, pero bajo reglas distintas a las del pasado. Más pesos no implican más inflación si la demanda acompaña y si el respaldo viene por el lado de las reservas.
La incógnita no está en el diseño, sino en la ejecución. El mercado seguirá de cerca el ritmo de compras, la reacción del tipo de cambio dentro de las bandas y la capacidad del Gobierno para sostener el equilibrio fiscal.
El 2026 se perfila como el primer test de un régimen monetario que promete dejar atrás la escasez crónica de pesos sin volver a caer en los excesos de siempre. El 2026 se perfila como el primer test de un régimen monetario que promete dejar atrás la escasez crónica de pesos sin volver a caer en los excesos de siempre.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que la reducción de retenciones anunciada por el Gobierno Nacional forma parte de una estrategia más amplia de desregulación, alivio fiscal y coordinación macroeconómica, al exponer en el encuentro “El camino hacia una Argentina próspera” organizado por la Fundación IEB. El funcionario sostuvo que “la estabilidad macroeconómica y la baja de regulaciones e impuestos es la mejor política industrial que se puede tener”, y adelantó que el Ejecutivo enviará al Congreso una reforma laboral orientada a mejorar la formalidad y reducir costos para las pymes.
Reducción de retenciones y alivio fiscal para el agro: eje de la estrategia productiva
Durante su presentación, Caputo reiteró que “el compromiso del Gobierno Nacional con el campo es desde el día uno”, subrayando que las recientes reducciones de derechos de exportación constituyen una política de reconocimiento hacia un sector que, según señaló, “ha contribuido desde hace tantos años”.
El ministro detalló la actualización de alícuotas: Soja: baja del 26% al 24%. Subproductos de soja: del 24,5% al 22,5%. Trigo y cebada: del 9,5% al 7,5%. Maíz y sorgo: del 9,5% al 8,5%. Girasol: del 5,5% al 4,5%
Caputo agregó que la intención oficial es continuar con el camino de reducción de impuestos: “En la medida en que tengamos algún espacio fiscal, vamos a seguir bajando impuestos”. En ese marco, volvió a plantear que menos presión tributaria y mayor fluidez regulatoria son las condiciones centrales para que la industria y el agro “puedan expandirse sin fricciones”.
Reforma laboral, régimen cambiario y acumulación de reservas: las próximas definiciones del Gobierno
El ministro anticipó que la reforma laboral que el Ejecutivo enviará al Congreso incluirá cambios orientados a simplificar contrataciones y desvinculaciones. Adelantó que se buscará “un régimen para facilitar el proceso de despidos o los mutuos acuerdos, que son clave para emplear nuevos trabajadores”, junto a la creación de un régimen de nuevo empleo para pequeñas empresas.
Asimismo, Caputo dedicó parte de su exposición a explicar la estrategia monetaria y cambiaria. Reiteró la importancia de coordinar política fiscal, política cambiaria y política monetaria para preservar la estabilidad alcanzada: “Si esto no pasara, se generaría una suba artificial del dólar que desanclaría expectativas. Cuando el Central compra dólares, se emiten pesos; y si esa emisión no es convalidada por la demanda de pesos, se genera inflación”.
Respecto del régimen de bandas cambiarias, defendió su continuidad. “Es muy pretencioso pretender flotar de un día para el otro en un país que aún tiene tanta volatilidad política. El esquema va a seguir porque da certidumbre y hoy es lo mejor para el país”.
Aval político, respaldo internacional y continuidad del programa económico
Caputo sostuvo que el rumbo económico se encuentra validado socialmente. “Las elecciones fueron un referéndum en donde la sociedad se manifestó abrumadoramente a favor de este cambio”.
Agregó que las mejoras político-institucionales fortalecen la continuidad del programa económico y destacó el respaldo internacional. “El apoyo geopolítico que la Argentina está recibiendo de parte de los Estados Unidos solidifica lo que estamos haciendo”.
Al finalizar el encuentro, el presidente del Grupo IEB, Juan Ignacio Abuchdid, entregó al ministro y a su equipo un reconocimiento por la gestión desarrollada al frente del Ministerio de Economía.
Mercado cambiario: según la consultora Ecolatina el dólar consolida un nuevo piso y el Gobierno acelera la estrategia para recomponer reservas
El dólar oficial cerró la semana en $1.425, un 1,6% por encima del viernes 14, en un contexto de calma cambiaria, compras del Tesoro en el mercado y una baja adicional de tasas por parte del BCRA que llevó la TNA al 20%. Con este comportamiento, el esquema de bandas se reconfigura de facto entre un piso de $1.400 y un techo de $1.500, mientras el Gobierno avanza en una secuencia que apunta a la recomposición de reservas, la reducción del Riesgo País y el retorno a los mercados internacionales de deuda.
Un mercado más estable: Tesoro comprador, menor tasa y retorno de CABA a los mercados
En el plano cambiario, se produjeron dos novedades: el regreso de CABA a los mercados internacionales de deuda y la compra de dólares en el MULC por parte del Tesoro. En este marco, el esquema de bandas se viene reconfigurando de facto a un piso de $1.400 y un techo de $1.500. Por otro lado, el BCRA redujo la tasa de simultaneas a 20% TNA en la jornada de hoy, dando un nuevo paso de reducción previo a la licitación de Finanzas el miércoles próximo. La baja de tasas en el mercado desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) posicionó la tasa por debajo del ritmo de los precios por primera vez en lo que va del año.
Vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.
Finaliza una semana tranquila en el plano cambiario-monetario. El dólar oficial mantuvo la tónica que presentó a lo largo del mes, fluctuando en la zona de los $1.400-$1.450 y manteniéndose en torno al 7%-8% por debajo del techo de la banda. En concreto, luego de bajar a $1.387 durante el lunes, el dólar spot finalizó hoy en $1.425 (+1,6% por encima del viernes 14).
Decíamos la semana pasada que detrás del comportamiento reciente del dólar se encontraban dos factores: la ratificación de las bandas por parte de las autoridades económicas y una mayor oferta financiera vía colocación de Obligaciones Negociables en dólares por parte de las empresas. Respecto a esto último, un Riesgo País rondando los 600 puntos y un mayor optimismo permitió también que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires salga a los mercados internacionales de deuda y logre colocar USD 600 M (sobre ofertas por USD 1.700 M) a una tasa del 7,8%.
¿Hasta dónde puede llegar este tipo de financiamiento?
Si tomamos como referencia la etapa 2016-17, los ingresos brutos por préstamos de títulos públicos en el MULC totalizaron los USD 12.500 M (USD 11.300 M netos), para luego cerrarse producto de la crisis 2018 y la posterior reinstauración del cepo. De consolidarse la situación actual, las provincias tendrán la oportunidad de volver a tomar protagonismo en los mercados de deuda internacional y serán un factor dinamizador en el mercado de cambios local. De todas formas, bien cabe destacar que hoy las provincias son menos deficitarias que en aquel período.
En el ámbito nacional, la incógnita es qué postura tomaría el Gobierno respecto a la necesaria recomposición de Reservas. Tras el extenso y agitado proceso electoral, los depósitos del Tesoro en moneda dura en el Central llegaron muy diezmados a noviembre, con un stock de apenas USD 150 M y con vencimientos entre el FMI y Organismos Internacionales por delante por USD 1.300 M. Hasta el momento, buena parte de estos vencimientos fueron cubiertos con compras directas del Tesoro al BCRA, fortaleciendo la demanda del mercado por una ruta de recomposición de Reservas que permitiría a la postre una baja adicional del Riesgo País. Algo que, justamente, fueron dando señales las autoridades entre entrevistas y presentaciones.
Así las cosas, llegaron los indicios de compras del Tesoro en el MULC. En lo que va de noviembre (datos parciales hasta el 17-nov), Hacienda fue realizando compras erráticas en el mercado de cambios: el 7-nov habría comprado USD 49 M, el 12-nov USD 18 M y el 14-nov USD 97 M. Además, según la periodista Florencia Donovan durante este lunes habría comprado USD 200 M al BCRA y el martes unos USD 50 M en el mercado. Esto es consistente con los vencimientos de deuda con los OOII, ya que a inicios de semana vencían USD 308 M. Dado que al 14-nov el stock de depósitos en dólares llegaba a USD 216 M, la caída de USD 105 M el lunes 17 se explicaría por el por el pago a OOII neto de las compras trascendidas al Central, dejando un stock de USD 111 M al 17-nov.
En concreto, en noviembre el Tesoro llevaría comprado USD 1.106 M al Central y USD 214 M en el MULC (USD 114 M netos de ventas). Producto de estas operaciones, se explica por qué el dólar se encuentra haciendo un “piso” alrededor de los $1.400, donde el Tesoro se estaría sintiendo cómodo y estaría saliendo a comprar divisas cuando se ubica por dicha zona (o incluso la quiebra). Por tanto, nos encontramos transitando un escenario donde la banda se reconfigura de facto en un piso de $1.400 ($927 de jure) y un techo de $1.500.
Con un noviembre casi cerrado en materia de vencimientos (queda poco más de USD 80 M), será importante ver si el Tesoro mantiene el statu quo. Durante diciembre, Hacienda enfrenta vencimientos brutos con OOII por USD 950 M. Por lo pronto, las autoridades podrían mantener la estrategia entre compras en el MULC y el BCRA, pero el último mes del año puede ser una prueba interesante que arroje nuevas definiciones en el plano cambiario-monetario.
¿A qué hacemos referencia?
En el plano monetario, se suscitarán una serie de eventos relevantes que podrían utilizarse para comenzar a delinear el nuevo esquema. En el marco de una demanda de dinero que crece por factores estacionales en diciembre, Finanzas y el BCRA contarán con la oportunidad de seguir aflojando el apretón monetario. El 28-nov vence la Comunicación del Central que aumentó en 5 p.p. la exigencia de encajes para los bancos, los cuales podían encajar mediante títulos públicos adquiridos en el mercado primario. Esta regulación no sólo presionó sobre la liquidez bancaria, sino que además mantuvo cautiva a las entidades financieras en las diferentes licitaciones de Finanzas. En este sentido, diciembre podría ser un mes de prueba de menores exigencias de efectivo mínimo (y por tanto mayor capacidad prestable) y una licitación “menos amañada” que permitiría eventualmente expandir los pesos (vía un rollover menor a 100%) en un mes de mayor demanda.
Por otro lado, sería una oportunidad para que el Central comience a recomponer Reservas. Un paulatino ordenamiento monetario y una mayor demanda de pesos podrían empujar a que el BCRA comience a testear y comprar divisas en el mercado. Naturalmente, estas compras tendrían un efecto monetario expansivo, a diferencia de las compras que realiza el Tesoro al BCRA que tienen un efecto monetario neutro (los pesos no “salen a la calle”). Eventualmente, esto podría ser una señal positiva para una baja adicional del Riesgo País, que colabore para un pronto retorno a los mercados internacionales de cara a los vencimientos por USD 4.500 M de enero 2026 (con Reservas Netas que se ubican en USD 1.600 M). Probablemente, la secuencia se podría superponer con algún financiamiento internacional del estilo REPO con bancos privados (algo que comentaron diferentes medios).
En este marco, el BCRA redujo la tasa al 20% TNA en la jornada de hoy. En las puertas de la licitación del próximo miércoles, la autoridad monetaria replicó el movimiento de la primera licitación del mes cuando bajó la tasa ofrecida en las ruedas simultaneas de 25% TNA a 22% TNA. De esta forma, se pavimenta una reducción de tasas en el mercado que otorgue más espacio a Finanzas en las últimas dos licitaciones del año, lo que permitiría ofrecer tasas más competitivas en las licitaciones primarias para recorrer un fino equilibrio entre la ampliación de pesos y la demanda efectiva en el mercado.
No obstante, comienza a emerger cierto trade-off entre tasas y dólar. La baja de tasas comienza a entrar en un terreno negativo en términos reales por primera vez en lo que va de 2025. Hasta julio, la tasa de política monetaria (LEFIs) se ubicaron sistemáticamente por encima de la inflación general y núcleo. Desde el desarme, la postura del Central en el mercado seguía implicando una tasa real positiva, pero la volatilidad al alza fue el factor determinante fruto del nuevo esquema monetario y la mayor expectativa de devaluación. Resuelto en mayor o menor medida este último punto, la baja de tasas desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) introdujo a las tasas en un terreno real negativo (1,5% TEM vs una inflación del 2%).
En suma, vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.
Dólar oficial al alza
Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450 y un Tesoro que habría estado presente comprando divisas, el dólar spot finalizó en $1.425 y se ubicó 1,6% por encima del viernes de la semana anterior. Asimismo, con la publicación de la planilla de Reservas del BCRA al FMI, se oficializó la activación del Swap de USA por el orden de los USD 2.500 M, por lo que las Reservas Netas se redujeron en la misma magnitud. En concreto, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) pasaron de USD 4.400 M a los USD 1.600 M.
La brecha cambiaria se estabiliza
Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 1,3% ($1.450) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 ascendió 0,3% ($1.452), el dólar CCL operado con CEDEARs se deslizó +0,4% ($1.492) y, por el contrario, el blue bajó 0,3% ($1.425). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.
Los futuros de dólar suben
Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de noviembre a enero bajaron 1,1%, y misma magnitud para aquellos con vencimiento desde febrero 2026. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del 0,3%, 3,1% y 5,4% para noviembre, diciembre y enero 2026, respectivamente.
La consultora Ecolatina analizó el panorama cambiario y fiscal tras una semana corta marcada por pagos al FMI, baja del dólar y señales de recomposición de reservas. Mientras el tipo de cambio se mantiene cerca del techo de la banda, el Gobierno busca equilibrio entre la remonetización y la estabilidad de precios.
Panorama cambiario y monetario
Queda atrás una semana corta en el plano cambiario producto del feriado bancario del jueves. El dólar spot comprimió a los $1.415 el viernes y finalizó 2,1% por debajo del viernes de la semana anterior. Por su parte, el dólar minorista cayó 1,4% ($1.456), el dólar MEP operado con AL30 bajó 1,5% ($1.453), el dólar CCL operado con CEDEARs descendió 1,7% ($1.64) y el blue se deslizó -2,1% ($1.415). Frente a un tipo de cambio mayorista bajando en mayor medida, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 0%.
Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en USD 40.260 M el viernes, registrando una baja diaria de USD 750, en lo que estimamos se debe a el pago realizado al FMI. Las obligaciones con el Fondo se habrían cancelado con DEGs provenientes del apoyo con Estados Unidos: el 31-oct, la tenencia de DEGs de Argentina informada por el FMI subió el equivalente a USD 870 M, y se redujo en la misma cuantía la tenencia de Estados Unidos. Estará por verse si esta ayuda tendrá como contrapartida la activación de un tramo del swap.
Más allá de ello, el tipo de cambio en promedio se ubica tan sólo al 3% del techo de la banda desde el 27 de octubre (post-elecciones). Esto explica la demora en las compras del Tesoro, que estaría evitando ejercer presiones extras en la cotización que pondrían en jaque el equilibrio actual. Por ende, estas dudas se reflejan en un mercado priceando un dólar por encima del techo de la banda desde enero del 2026 en adelante, en un escenario que tendría al BCRA operando en el MULC para recomponer reservas.
Últimos indicadores publicados
Los principales datos de la semana giraron en torno a lo fiscal, con la recaudación de octubre y la licitación del miércoles, y los indicadores adelantados de actividad. En octubre, la recaudación nacional alcanzó $16,1 billones, con una caída real de 3,9% i.a., afectada por la elevada base de comparación de 2024 y la eliminación temporal de retenciones (-66% i.a. real en los Derechos de Exportación, mínimo desde 2018). En contraste, Ganancias (+13%), IVA (+3,8%) y Seguridad Social (+1,3%) mostraron leves mejoras. Asimismo, Finanzas logró un rollover del 112% (vs 60% en la última licitación), con ofertas por $9,4 bn y adjudicación por $8,5 bn. Además, extendió el plazo promedio de los instrumentos de tasa fija de 3 a 9 meses y retiró $0,9 bn de pesos del mercado.
Por último, los indicadores adelantados de actividad mostraron señales mixtas en octubre. Los despachos de cemento registraron un avance de 4,8% mensual, cortando una racha de tres meses a la baja, mientras que el Índice Construya cayó 2,2% s.e. tras haber subido en septiembre, aunque aún se mantiene 10,1% por encima del nivel de un año atrás. En el plano industrial, la producción automotriz retrocedió 0,6% mensual y acumula dos meses de caída, y la producción minera volvió a contraerse (-1,4% mensual s.e.), aunque se ubicó 2,1% por encima interanual. Por su parte, los patentamientos de autos 0 km mostraron una leve suba de 0,4% mensual (+17,8% i.a.), con un incremento acumulado de 54% interanual en lo que va del año, acompañado por un crecimiento de 32% i.a. en los patentamientos de motos.
Panorama internacional
En el plano internacional, Donald Trump y Xi Jinping llevaron adelante lo acordado en la reunión en Corea del Sur. El Gigante Asiático y Estados Unidos suspenderán desde este lunes las tasas portuarias mutuas y aplicarán la rebaja de aranceles acordada. Asimismo, EE.UU. reducirá los aranceles al fentanilo del 20% al 10% y los restantes del 57% al 47%, mientras que China pausará por un año las medidas de control a la exportación de tierras raras y materiales estratégicos. Además, levantará temporalmente la prohibición a la exportación de productos de uso dual y suspenderá los aranceles adicionales sobre bienes agrícolas y manufacturados estadounidenses.
RADAR SEMANAL
Datos. El BCRA publicará hoy el informe monetario mensual correspondiente a octubre. El miércoles será el turno del INDEC, que dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC), las canastas básicas y alimentaria de octubre, y el índice de salarios de septiembre. Por último, el jueves tendremos el dato de la capacidad instalada de la industria por el noveno mes del año.
¿A qué estar atentos? En la semana, estaremos atentos a la evolución de las variables económicas en esta nueva etapa del plan económico con tasas de interés a la baja, las potenciales compras del Tesoro en el MULC y el movimiento del tipo de cambio. A su vez, será importante el dato que arroje el IPC por octubre, un mes caracterizado por la incertidumbre electoral.