bebidas sin alcohol Argentina

Amelia Ice Tea, un té frío en lata producido en Argentina que quiere disputar el mercado de bebidas sin alcohol

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El mercado argentino de bebidas suma un nuevo jugador en un segmento que crece a nivel global. Se presentó Amelia Ice Tea, un emprendimiento desarrollado en Mar del Plata que busca instalar el primer té frío en lata producido en el país y disputar un espacio dentro del mercado de bebidas listas para consumir. En Misiones hay un Ice Tea que va ganando mercado bajo la marca Ykua, producida en Dos de Mayo.

La iniciativa está liderada por Melisa Retrivi, quien impulsó el proyecto tras detectar un vacío en la oferta de bebidas sin alcohol disponibles en el mercado local. El producto se elabora con té negro proveniente de Misiones y se presenta en cuatro variedades en formato de lata de 354 mililitros.

La apuesta no es menor. La categoría Ready To Drink (RTD) —bebidas listas para tomar— muestra una expansión sostenida en los mercados internacionales, con tasas de crecimiento cercanas al 6% anual, impulsada por consumidores que buscan alternativas más naturales y prácticas frente a las gaseosas tradicionales.

La pregunta que subyace al lanzamiento es si este nuevo producto podrá transformar una tendencia global en un mercado real dentro de Argentina, un país que paradójicamente produce grandes volúmenes de té pero históricamente lo destina a exportación.

Un emprendimiento que conecta producción local y nuevas tendencias de consumo

El proyecto de Amelia Ice Tea se inscribe en un cruce interesante entre producción regional, innovación de producto y cambio en los hábitos de consumo.

Argentina ocupa el noveno lugar entre los productores mundiales de té y concentra su producción en Misiones y Corrientes, provincias que abastecen principalmente al mercado internacional. De hecho, el 92% del té argentino se exporta, especialmente a Estados Unidos, donde se utiliza para la elaboración de té frío.

En ese contexto, el desarrollo de una bebida RTD basada en té nacional intenta capturar parte de ese valor dentro del mercado interno.

Retrivi, abogada y emprendedora vinculada a la industria alimentaria marplatense, ya tenía experiencia en el sector de bebidas a través de Bristol, una marca independiente que creó junto a su marido. Desde esa experiencia detectó una ausencia en la góndola de bebidas no alcohólicas: la falta de un té frío diseñado específicamente para el consumidor argentino.

La marca se construye además sobre una identidad conceptual ligada al origen del té. El nombre Amelia remite a Camellia sinensis, especie botánica de la que provienen las infusiones tradicionales.

Innovación técnica y lógica de consumo “on the go”

El producto se presenta en latas de aluminio de 354 ml, un formato pensado para consumo inmediato y transporte sencillo. El diseño responde a una tendencia que domina el mercado de bebidas: productos listos para beber que acompañan actividades fuera del hogar.

A diferencia de las gaseosas o bebidas carbonatadas, el té frío de Amelia no contiene gas. Para mantener la firmeza de la lata y preservar el producto, la empresa utiliza tecnología de dosificación de nitrógeno líquido, un proceso que protege el sabor y la frescura de la infusión hasta el momento de consumo.

El posicionamiento nutricional también forma parte de la estrategia. Cada lata aporta 43 kilocalorías, muy por debajo de las 150 kilocalorías promedio de una gaseosa, lo que permite ubicar el producto dentro del segmento de bebidas consideradas más livianas.

Cuatro variedades para disputar la góndola

La línea inicial de Amelia Ice Tea incluye cuatro variedades, todas elaboradas a partir de infusión real de té negro:

  • Té negro con limón, la versión clásica y equilibrada de la línea. Elaborada con infusión real de té negro y endulzada con azúcar orgánica, se caracteriza por un perfil cítrico definido y un dulzor balanceado.
  • Té negro con durazno, una propuesta de perfil aromático y frutal. Elaborada con infusión real de té negro y endulzada con azúcar orgánica, se destaca por la combinación del sabor del durazno con las notas naturales de la infusión, logrando una bebida liviana y equilibrada.
  • Té negro con ginseng y miel, la variante que combina la infusión de té negro con el toque herbal del ginseng y la suavidad de la miel. Se destaca por un dulzor sutil y un toque herbal, logrando una bebida refrescante y con carácter.
  • Té negro con limón y stevia, la propuesta 0% azúcares de la marca. Elaborada a base de una infusión de té negro, utiliza stevia como endulzante natural para mantener el perfil cítrico tradicional del té con limón sin aporte calórico..

El precio sugerido es de $2.500 por lata.

La comercialización comenzó en la Costa Atlántica desde diciembre de 2025 y actualmente el producto se distribuye a través de su tienda online y en cafeterías de especialidad y tiendas saludables de Mar del Plata.

Expansión productiva y apuesta al mercado nacional

El proyecto no se limita a un lanzamiento de nicho. La empresa proyecta multiplicar por diez su capacidad productiva hacia finales de 2026, alcanzando una escala de 120.000 latas anuales en su primer año completo de operación.

Para sostener ese crecimiento, la marca planea inaugurar una planta en el Parque Industrial de Mar del Plata, lo que permitirá ampliar la producción y desarrollar nuevas variantes de producto, entre ellas té verde.

El plan comercial también incluye una expansión territorial. La compañía apunta a concretar su desembarco nacional en agosto de 2026, con el objetivo de ingresar en cadenas de supermercados y tiendas saludables antes de fin de año.

Un cambio de hábitos que reconfigura el mercado de bebidas

El lanzamiento de Amelia Ice Tea coincide con una transformación más amplia en el consumo global de bebidas.

Según relevamientos de la consultora IWSR, el 58% de los consumidores está migrando hacia bebidas sin alcohol o con bajo contenido alcohólico, un fenómeno vinculado a prácticas de consumo más moderadas.

Al mismo tiempo, estudios de la firma Attest indican que el 35,8% de la Generación Z se identifica como abstemio, lo que amplía el mercado potencial para bebidas funcionales y naturales.

Estas tendencias globales explican el crecimiento del segmento RTD, una categoría que incluye desde tés fríos hasta bebidas energéticas o cócteles sin alcohol.

Un mercado en construcción

El lanzamiento de Amelia Ice Tea revela una paradoja productiva: Argentina es un actor relevante en la producción mundial de té, pero el consumo local de derivados como el iced tea aún es limitado.

La apuesta del emprendimiento marplatense consiste justamente en cerrar esa brecha. Transformar una materia prima que hoy se exporta casi en su totalidad en una bebida de consumo masivo dentro del país.

El desafío será construir ese mercado desde cero. Si la expansión proyectada se concreta y el producto logra ingresar a las cadenas de supermercados, el té frío podría comenzar a ocupar un lugar estable en la góndola argentina.

Por ahora, la marca inicia ese recorrido desde la Costa Atlántica. El verdadero test llegará cuando el producto se enfrente al mercado nacional y a una competencia dominada históricamente por gaseosas y jugos industrializados.

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