BONAR 2029

Hacienda captó $5,44 billones y logró un rollover del 183% en una licitación con fuerte demanda por bonos en dólares

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La Secretaría de Finanzas cerró una nueva licitación de deuda con un resultado que refuerza la estrategia financiera del Gobierno para sostener el programa de financiamiento en moneda local y reducir las necesidades de emisión monetaria. En la operación adjudicó instrumentos por un valor efectivo de $5,44 billones, luego de recibir ofertas por $8,45 billones, lo que implicó un rollover del 183,12% respecto de los vencimientos que enfrentaba el Tesoro en la jornada.

El elevado nivel de renovación refleja que el mercado volvió a mostrar una demanda superior a las necesidades de financiamiento inmediato del Estado, permitiendo al Ministerio de Economía captar recursos adicionales y continuar fortaleciendo su posición de liquidez en un contexto de consolidación fiscal y desaceleración inflacionaria.

La mayor parte de los fondos adjudicados se concentró en instrumentos en pesos a tasa fija. La LECAP con vencimiento el 30 de noviembre de 2026 (S30N6) absorbió $2,38 billones, con una tasa efectiva mensual (TEM) de 1,92% y un rendimiento efectivo anual (TIREA) de 25,59%, consolidándose como el principal vehículo de colocación de la licitación.

En los instrumentos ajustados por inflación, el Tesoro adjudicó $1,08 billones en el BONCER TZXM8, con vencimiento en marzo de 2028 y una TIREA de 8,07%, manteniendo el interés de los inversores por activos indexados al CER, aunque con una participación menor respecto de las colocaciones a tasa fija.

También tuvo una buena recepción el bono ajustado por tasa TAMAR (TMG28), que captó $627.511 millones, equivalente a $0,63 billones, con un margen de 8,06%, ampliando la oferta de instrumentos vinculados a tasas variables dentro del menú financiero del Tesoro.

Uno de los datos más relevantes volvió a ser la demanda por títulos vinculados al dólar oficial. Los instrumentos Dólar Linked sumaron adjudicaciones por aproximadamente $1,35 billones, distribuidos entre la letra con vencimiento en agosto de 2026 ($259.998 millones, TIREA de 7,77%), la nueva emisión con vencimiento en mayo de 2027 ($868.063 millones, TIREA de 3,16%) y el bono a diciembre de 2028 ($222.177 millones, TIREA de 9,08%). La colocación del nuevo título evidencia que una parte del mercado continúa demandando cobertura cambiaria de mediano plazo, pese al actual esquema de flotación administrada del tipo de cambio.

El mayor interés relativo, sin embargo, se observó en el nuevo BONAR 2029 (AO29) denominado e integrado exclusivamente en dólares estadounidenses. Por este instrumento el Tesoro recibió ofertas por USD 1.046 millones, pero adjudicó USD 470 millones a un precio de corte de USD 943 por cada VNO USD 1.000, equivalente a una TNA de 7,99% y una TIREA de 8,29%.

La diferencia entre la demanda y el monto finalmente aceptado muestra que el Gobierno optó por privilegiar el costo financiero antes que maximizar la captación de divisas, manteniendo una política de colocaciones selectivas.

El Ministerio de Economía confirmó además que este jueves realizará una segunda vuelta del BONAR 2029, abierta a personas humanas y jurídicas, por hasta USD 150 millones adicionales, al mismo precio de corte surgido de la licitación principal. La operatoria se extenderá entre las 11 y las 13 horas a través del sistema oficial de licitaciones.

El resultado de la licitación llega en un contexto de descenso de la inflación, mejora de las expectativas financieras y reducción del riesgo país, factores que vienen favoreciendo una mayor demanda de instrumentos emitidos por el Tesoro. Al mismo tiempo, el elevado rollover fortalece la estrategia oficial de financiar los vencimientos principalmente con colocaciones en el mercado, reduciendo la dependencia de la asistencia monetaria del Banco Central.

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Finanzas vuelve al mercado con una licitación diversificada

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La Secretaría de Finanzas convocó a una nueva licitación de instrumentos de deuda para este miércoles 15 de julio, en una operación que combina títulos en pesos, ajustados por inflación, a tasa variable, dólar linked y un nuevo bono denominado y suscripto en dólares estadounidenses. La estrategia se inscribe en el esquema financiero presentado recientemente por el Ministerio de Economía, que busca diversificar las fuentes de financiamiento del Tesoro sin depender exclusivamente del regreso a los mercados internacionales.

El menú de instrumentos refleja el objetivo oficial de captar demanda de distintos perfiles de inversores. La licitación incluirá la reapertura de la LECAP con vencimiento el 30 de noviembre de 2026 (S30N6), un BONCER ajustado por CER con vencimiento el 31 de marzo de 2028 (TZXM8), un bono a tasa TAMAR con vencimiento el 31 de agosto de 2028 (TMG28), además de tres instrumentos vinculados a la evolución del tipo de cambio oficial: una LELINK con vencimiento en agosto de 2026, una nueva letra dólar linked que vencerá en mayo de 2027 y la reapertura del bono dólar linked con vencimiento en diciembre de 2028.

El principal atractivo de la convocatoria será la emisión del nuevo Bono del Tesoro Nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento el 31 de octubre de 2029 (AO29), que podrá suscribirse exclusivamente en moneda estadounidense. Para la primera rueda se estableció un monto máximo de colocación de USD 250 millones, mientras que el jueves 16 de julio se realizará una segunda vuelta por adhesión, al precio de corte surgido de la licitación inicial, por un monto adicional de hasta USD 150 millones, elevando el tope potencial de emisión a USD 400 millones.

La licitación se desarrollará entre las 10 y las 13 horas bajo la modalidad de indicación de precio, sin establecer valores mínimos ni máximos. Como es habitual, habrá un tramo no competitivo destinado principalmente a personas físicas y pequeños inversores, y otro competitivo para agentes especializados e inversores institucionales. El sistema busca ampliar la participación del mercado sin resignar mecanismos de formación de precios.

En el caso de los instrumentos dólar linked, la integración se realizará en pesos utilizando como referencia el tipo de cambio oficial de la Comunicación “A” 3500 del Banco Central correspondiente al día previo a la licitación, mientras que el AO29 deberá integrarse íntegramente en dólares estadounidenses. La liquidación de todas las operaciones quedó prevista para el viernes 17 de julio.

La convocatoria llega apenas días después del pago de más de USD 4.500 millones en vencimientos de deuda y forma parte de la estrategia del Palacio de Hacienda para mantener cubiertas las necesidades financieras de 2026 y buena parte de 2027 mediante emisiones en el mercado doméstico, financiamiento de organismos multilaterales y colocaciones selectivas en moneda dura.

Desde la óptica financiera, el nuevo AO29 constituye otra señal de la política oficial de reconstrucción gradual de la curva soberana en dólares. Al mismo tiempo, la coexistencia de instrumentos ajustados por CER, tasa fija, TAMAR y dólar linked permite medir las expectativas del mercado respecto de inflación, tasas de interés y tipo de cambio para los próximos años. La demanda que obtenga cada uno de estos activos será seguida de cerca por los operadores, ya que ofrecerá una nueva lectura sobre el apetito de los inversores por la deuda argentina en un escenario de menor riesgo país y mayor estabilidad macroeconómica.

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Bonos, pesos y dólares: cómo enfrenta el Tesoro los vencimientos de enero

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El Tesoro ajusta su programa financiero en pesos en un contexto de reservas netas negativas y dólar estable. El análisis de la consultora Ecolatina.

La semana financiera estuvo marcada por un intenso rally de licitaciones del Tesoro, la colocación del primer bono soberano en dólares en ocho años y una serie de definiciones cambiarias que reordenan el esquema monetario. Con un dólar oficial estabilizado en la zona de $1.400-$1.450 y reservas netas nuevamente en terreno negativo, el foco del mercado se desplazó hacia la sostenibilidad del programa financiero en pesos y la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos de enero.

Licitaciones, deuda en dólares y señales del mercado

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior.

Dentro de las novedades, se encontró la baja de retenciones y el pago de BOPREAL del BCRA, que no afectó a las Reservas Brutas, pero sí a las Netas. Dentro de las licitaciones, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. Dentro de los aspectos a mejorar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. Por otro lado, el Tesoro obtuvo un rollover del 102% en la licitación en pesos de la semana. Con el Tesoro dando señales de mayores compras de dólares en el MULC, la cuestión pasa por el programa financiero en pesos. Para cancelar los compromisos totales en moneda dura de enero (USD 4.600), la exigencia en pesos rondaría los $4,6 bn al tipo de cambio actual, superior al stock de depósitos (rondarían los $3,3 bn). Para robustecer las cuentas, el Tesoro tendrá disponible en el corto plazo los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a depósitos disponibles en bancos públicos, y hacia adelante un eventual giro de Utilidades por parte del BCRA.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Reservas, retenciones y compras de dólares

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. En este sentido, la divisa norteamericana se mantiene firme en la zona de flotación post-electoral ($1.400 – $1.450) y los contratos de dólar futuro se encuentran alineados al interior de la banda cambiaria al menos hasta junio del próximo año.

Empezando por las novedades, el martes por la mañana Caputo anunció una nueva baja permanente de retenciones a las exportaciones para el sector agropecuario: la Soja pasó de 26% a 24%; los Subproductos de soja de 24,5% a 22,5%; Trigo y cebada de 9,5% a 7,5%; Maíz y sorgo de 9,5% a 8,5%; y Girasol de 5,5% a 4,5%. En otro orden, los datos monetarios confirmaron que el BCRA pagó el vencimiento de BOPREAL por diciembre por el orden de USD 1.000 M, movimiento que no afectó las Reservas Brutas, pero sí las Netas. En detalle, tras el pago las Reservas Brutas se mantuvieron estables en el orden de los USD 41.900 M, debido a que parte de los dólares se mantuvieron en el sistema y se encajaron en el Central. No obstante, la medición de Reservas Netas (Brutas – SWAPs – Encaje – REPOs – SEDESA) pasó de USD 580 M el 27/11 (previo al pago) a terreno negativo por el orden de los USD 400 M en la actualidad.

Por otro lado, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. De esta forma, el país volvió a colocar deuda en dólares luego de ocho años y lo hizo a una tasa inferior a lo que reflejan los bonos argentinos bajo legislación local comparables en el mercado (cerca de 100 puntos básicos por debajo). Si bien el resultado es positivo, ya que es un nuevo paso de cara al retorno a los mercados internacionales en 2026, dejó sabor a poco producto del optimismo con el que se encaró la previa a la licitación.

Incluso, el Central pavimentó una mayor participación en la previa mediante una batería de normativas: 1) Redujo la restricción cruzada de 90 a 15 días para personas que participen en la licitación y para aquellas que quieran reinvertir los pagos que percibirán el próximo enero; y 2) Introdujo un plazo de 90 días (antes era 300, pero incluía sólo emisiones corporativas) el límite que tienen las entidades financieras para vender en el mercado secundario los títulos en dólares del Tesoro adquiridos en licitaciones primarias (de hacerlo, se ven obligadas a compensarla con otro instrumento del Tesoro de igual duration denominado en USD). Por su parte, el Tesoro habilitó a que las aseguradoras puedan apalancarse en cauciones en dólares siempre y cuando se suscriban a letras en dólares emitidas en el mercado primario.

El desafío del programa financiero en pesos

Volviendo al resultado, ¿cuáles son los aspectos para mejorar? En primer lugar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. A su vez, pese a rechazar ofertas (se recibieron ofertas por USD 1.400 M), el Tesoro captó apenas el 22% de los vencimientos en USD que deberá cancelar a principios de enero con bonistas privados (USD 4.200 M en total). Por tal motivo, es probable que para cubrir el remanente de vencimientos las autoridades recurran a un nuevo REPO con bancos privados. Recordemos que Caputo confirmó que tienen negociaciones avanzadas por hasta USD 7.000 M, pero que la cifra final a adjudicar aún no estaba definida por parte del equipo económico.

En este marco, el Tesoro habría acelerado las compras de dólares. En un mix entre mayores señales de compras que demanda el mercado y la necesidad per se de cara a los vencimientos de enero (sólo USD 4.200 M corresponden a bonos), el Tesoro quebró la racha de ventas con la que inicio diciembre en el MULC (estimamos -USD 60 M) y comenzó a comprar. En detalle, el viernes 5/12 compró USD 47 M y, según la prensa, habría comprado USD 50 M y USD 220 M entre el miércoles y el jueves, respectivamente. De todas formas, habrá que esperar los datos para confirmar si fue así y si corresponde a compras al mercado o BCRA.

De esta forma, sumándole los ingresos netos de Organismos Internacionales, el stock de depósitos en dólares en el BCRA pasó de USD 108 M el 1/12 a USD 309 M el 9/12, y llegaría a los USD 579 M si sumamos lo trascendido por los medios. A esta suma, habrá que restarle egresos brutos con OOII por USD 188 M que restan por diciembre, aunque habrá que tener en cuenta potenciales ingresos (el 5/12 ingresaron USD 65 M). Contemplando también el ingreso de la licitación que ocurrirá hoy, los depósitos podrían llegar a los USD 1.300 M a comienzos de la semana próxima.

Para el mismo lapso, y como contrapartida de dichos movimientos, los depósitos en pesos rondarían los $3,3 bn. Este número contempla la última licitación del año realizada por Finanzas, donde adjudicó $21,3 bn (sobre ofertas por $23,4 bn) y obtuvo un rollover del 102%. Los títulos a tasa fija concentraron cerca del 38% de lo adjudicado, con cortes de entre 31% y 33% TIREA en los vencimientos de 2026 y 2027 (S17A6, S29Y6, S30N6 y T31Y7). Por su parte, los instrumentos CER explicaron aproximadamente el 48% del total, con rendimientos que oscilaron entre 6,3% y 8,9% para plazos de 2026 a 2028 (X29Y6, X30N6, TZXY7 y TZX28). En tanto, el bono TAMAR M31G6 absorbió alrededor del 12% de la colocación y cortó con un margen de 4,43%. Finalmente, la demanda por instrumentos dólar linked fue marginal: sólo se adjudicaron $0,05 billones en la D30A6, con una tasa del 2,72%.

Así las cosas, la cuestión pasa por programa financiero en pesos. Si bien de cara a los vencimientos de enero se podría seguir acumulando dólares en el mercado (máxime con una gran campaña de trigo por delante), la activación del REPO para alcanzar un potencial remanente no alivia las necesidades de liquidez en pesos¿A qué nos referimos? Ya sea vía mercado o REPO (lo realiza el BCRA y el Tesoro deberá adquirirlos), se necesitarán los pesos para comprar dólares necesarios. Hagamos un ejercicio sencillo. Decíamos que el Tesoro va a llegar a USD 1.300 M, teniendo en cuenta los vencimientos de enero totales por USD 4.600 M (sumamos OOII+OFI), eso arroja una necesidad cercana a los USD 3.300 M que requeriría un total de $4,7 bn a un tipo de cambio de $1.438. A esto, se le suman vencimientos de instrumentos en pesos en enero por $29,3 bn (estimamos cerca de $17,5 sacando BCRA), que para facilitar el ejercicio podríamos suponer que Finanzas obtendrá un rollover rondando el 100%.

En este último tiempo por diversas razones venimos mencionando que vemos probable un nuevo giro de Utilidades del BCRA al Tesoro el próximo año. Dicho giro suele producirse una vez se presente el balance contable anual del BCRA, el cual en los últimos siete años se produjo entre abril y mayo del año siguiente. ¿Cuál será el puente hasta entonces? La cuenta del Tesoro se podrá robustecer mediante los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a los depósitos en los bancos públicos. El último dato disponible a septiembre ubicó los depósitos en $15 bn, los cuales una parte se pueden inyectar a las cuentas del Tesoro (como en feb-25). Teniendo en cuenta que en promedio durante 2024 se ubicó en $8,8 bn (a precios de septiembre) y que en diciembre producto de pagos de aguinaldo el sector público incurriría en un déficit (como en dic-24), un número conservador arroja que podrían inyectar como mínimo $4 bn a las cuentas del Tesoro.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Dólar oficial estable

Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450, el dólar spot finalizó en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. Por otro lado, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) habrán finalizado en terreno negativo por -USD 400 M.

La brecha cambiaria se estabiliza

Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 0,1% ($1.465) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar blue aumentó 1,4% ($1.445) y, por el contrario, el dólar CCL operado con CEDEARs bajó 0,7% ($1.515) y el dólar MEP operado con AL30 cayó 0,1% ($1.472). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.

Los futuros de dólar neutros

Los contratos a futuro del dólar se ubican en sintonía a la semana previa. En detalle, los contratos cortos con vencimiento entre diciembre a febrero subieron levemente 0,1%, y aquellos con vencimiento desde marzo 2026 bajaron 0,1%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +0,8%, +3,2% y +5,2% para diciembre, enero y febrero, respectivamente.

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Deuda en dólares: el Gobierno vuelve a los mercados y coloca US$1.000 millones en el bono 2029

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El Gobierno vuelve a los mercados y coloca US$1.000 millones a una tasa del 9,26% en el BONAR 2029

El Ministerio de Economía logró su objetivo de financiarse en los mercados internacionales con la colocación de US$1.000 millones del Bono del Tesoro en dólares con vencimiento en noviembre de 2029. La operación, adjudicada a una tasa anual del 9,26%, marca el retorno del Gobierno a las emisiones externas y refuerza la estrategia oficial de consolidar “fundamentals económicos” para sostener el programa financiero.

Una licitación clave: fuerte demanda y tasa del 9,26%

La Secretaría de Finanzas informó que en la licitación del BONAR 2029N —Bono del Tesoro Nacional en dólares 6,50% con vencimiento el 30 de noviembre de 2029— se recibieron 2.693 ofertas, por un total de US$1.420 millones de valor nominal (VNO). De ese total, se adjudicaron US$1.000 millones, equivalentes a US$910 millones de valor efectivo.

El rendimiento final se ubicó en 9,26% (TNA), lo que implica que el Estado pagará aproximadamente US$92,6 millones por año en concepto de intereses. El precio de corte se fijó en US$910 por cada US$1.000 de VNO, y dado el alto nivel de demanda, Economía aplicó un factor de prorrateo del 40,9516867971678% para las propuestas presentadas al precio final.

El Ministerio de Economía destacó que la operación “refleja el valor asignado a la estructura de mercado, con amortización íntegra al vencimiento y una demostrada confianza de los inversores en las mejoras de ‘fundamentals’ económicos”.

Con esta colocación, el nuevo valor nominal en circulación asciende a US$1.000 millones, correspondiente al instrumento AN29.

Impacto financiero y señales al mercado

La emisión se transforma en un indicador clave para el escenario financiero argentino: representa la primera colocación de magnitud desde el relanzamiento del programa económico y se interpreta como una prueba de demanda para los títulos soberanos en dólares.

El rendimiento del 9,26% se ubica dentro del rango esperado por los analistas para un bono a cinco años, mientras que la relación entre US$1.420 millones ofertados y US$1.000 millones adjudicados muestra un nivel de apetito relevante para instrumentos soberanos en moneda dura.

La adjudicación también deja señales institucionales importantes: Fortalece el programa financiero, al garantizar recursos en dólares a mediano plazo. Ordena el perfil de vencimientos con un bono de amortización íntegra al final del período. Actúa como referencia de tasa para futuras emisiones, tanto soberanas como corporativas.

Además, el resultado amplifica las expectativas oficiales de recuperar progresivamente la confianza de los inversores, un elemento que la propia cartera económica subrayó al mencionar “la demostrada confianza en las mejoras de fundamentals”.

Efectos sobre financiamiento, mercados y política económica

La licitación puede tener repercusiones en varios frentes del ecosistema económico:

Mercado de deuda

El éxito en la demanda puede mejorar la percepción de riesgo país en los tramos medios de la curva, y servir como guía para operaciones futuras, tanto en dólares como en instrumentos ajustados por inflación.

Programa financiero

Los US$1.000 millones adjudicados representan una fuente relevante para cumplir con vencimientos en moneda extranjera, reducir presiones sobre las reservas y mejorar la previsibilidad fiscal.

Relación institucional

El comportamiento de los mercados se interpreta como una señal política: valida parcialmente el rumbo económico y otorga margen al Ministerio de Economía para sostener su hoja de ruta mientras se negocian otras variables del programa fiscal.

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