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El Gobierno activa un canje de deuda en dólares y busca estirar vencimientos a días del cierre de abril

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El Ministerio de Economía puso en marcha una jugada de corto plazo sobre el frente financiero: autorizó el canje de la “Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de abril de 2026” por un bono similar con vencimiento el 30 de junio de 2026. La operación, formalizada el 20 de abril mediante la Resolución Conjunta 22/2026, se ejecutará el 21 de abril con liquidación el 24. El dato es preciso y político a la vez: el Gobierno busca correr un vencimiento inminente en moneda vinculada al dólar sin emitir nuevo flujo de pesos. ¿Es una señal de control sobre la deuda en pesos o una necesidad de oxígeno financiero en el corto plazo?

Ingeniería financiera bajo marco legal flexible

El canje se apoya en el artículo 45 del Presupuesto 2026, que habilita la emisión de Letras del Tesoro dentro del mismo ejercicio, y en el esquema introducido por el decreto 331/2022 —modificado por el decreto 846/2024— que permite suscribir deuda con otros instrumentos públicos, independientemente de la moneda.

Ese punto no es menor: la operación se estructura como una “suscripción en especie”. Los tenedores de la letra (LELINK D30A6) entregan ese título y reciben a cambio el “Bono del Tesoro Nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2026” (TZV26). No hay desembolso directo de fondos, sino una reconfiguración de pasivos.

El procedimiento será competitivo, con ofertas en dólares por cada valor nominal de USD 1.000. El precio de la letra a canjear se definirá el mismo día de la licitación. La arquitectura incluye además mecanismos de penalización en caso de incumplimiento, con débitos en pesos según el tipo de cambio de referencia del Banco Central.

Un movimiento para descomprimir el calendario inmediato

El objetivo explícito es claro: diferir un vencimiento concentrado a fin de mes. La letra involucrada fue emitida en septiembre de 2025 y forma parte del esquema de instrumentos dólar linked que el Tesoro viene utilizando para captar financiamiento en pesos ajustado al tipo de cambio.

Al extender el plazo dos meses —del 30 de abril al 30 de junio— el Gobierno gana tiempo en el programa financiero 2026 sin alterar la lógica del instrumento. Se mantiene la indexación al dólar, se evita un pago inmediato y se preserva la posibilidad de seguir administrando vencimientos con herramientas similares.

El diseño también busca sostener la participación del mercado. La operación es voluntaria, pero la estructura técnica —incluyendo la continuidad en el tipo de activo— apunta a facilitar la adhesión de los tenedores actuales.

Impacto y señales al mercado

En términos políticos y económicos, la medida refuerza la estrategia de administración activa de la deuda en pesos. El Gobierno no introduce un instrumento nuevo ni modifica condiciones estructurales, pero interviene sobre los tiempos, que en contextos de alta concentración de vencimientos se vuelven un factor crítico.

El uso de instrumentos dólar linked sigue siendo central. Permite ofrecer cobertura cambiaria sin recurrir directamente a deuda en moneda extranjera. Sin embargo, también mantiene latente la exposición a la dinámica del tipo de cambio.

La coordinación entre la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, como órgano conjunto del sistema de administración financiera, muestra además un manejo centralizado de estas decisiones. La operación no pasa por el Congreso: se inscribe dentro de las facultades delegadas en el Presupuesto y en los decretos vigentes.

Un tablero que se mueve en plazos cortos

El foco inmediato estará en el nivel de adhesión que logre la licitación del 21 de abril. Ese dato marcará si el Gobierno logra descomprimir completamente el vencimiento o si deberá complementar con nuevas herramientas.

También será clave observar cómo evoluciona el uso de estos canjes en el resto del año. Si se consolidan como mecanismo recurrente, podrían convertirse en una pieza estructural de la estrategia financiera.

Por ahora, la señal es de gestión activa del corto plazo. El Gobierno gana tiempo, ordena el calendario y evita tensiones inmediatas. Lo que queda abierto es si ese margen se traducirá en mayor estabilidad o si anticipa nuevas intervenciones en un esquema que sigue dependiendo de la renovación constante de deuda.

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El precio del oro golpeó a las reservas y el BCRA cerró enero con una fuerte baja diaria

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Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) registraron una fuerte caída en el último día de enero, como consecuencia directa de la baja del 9% en el precio del oro y de los ajustes contables habituales de cierre de mes por parte de las entidades financieras, movimientos que suelen revertirse en la rueda siguiente. Como resultado, las reservas brutas internacionales se hundieron USD 1.738 millones y cerraron la jornada en USD 44.502 millones, perforando el umbral de los USD 45.000 millones.

El retroceso se produjo a pesar de que la autoridad monetaria volvió a cerrar una jornada con compras netas en el mercado cambiario, consolidando su vigésima rueda compradora consecutiva y acumulando en enero adquisiciones por USD 1.157 millones, en el marco de su programa de atesoramiento de reservas.

El impacto de la caída del oro y los ajustes de cierre de mes

La principal explicación del desplome diario de las reservas estuvo vinculada a la fuerte corrección del precio del oro, que cayó 9%, un activo que forma parte del stock de reservas del BCRA y cuya valuación impacta de manera directa sobre el nivel de activos internacionales.

A este factor se sumaron los ajustes de cierre de período realizados por las entidades financieras, movimientos contables que suelen observarse al final de cada mes y que, según el comportamiento habitual, tienden a revertirse en la primera rueda hábil siguiente. No obstante, en esta oportunidad, la combinación de ambos elementos generó una baja significativa en el nivel de reservas brutas.

Pese a este retroceso puntual, el balance mensual de los activos internacionales cerró enero con un crecimiento de USD 3.337 millones, reflejando que la caída del último día no anuló la mejora acumulada a lo largo del mes.

Compras del BCRA, resultado mensual y señales para el mercado

En el frente cambiario, el Banco Central compró USD 23 millones en la última rueda de la semana, lo que le permitió cerrar ese tramo con un saldo positivo de USD 179 millones. De esta manera, enero concluyó con un resultado neto comprador de USD 1.157 millones, superando los USD 1.100 millones de adquisiciones durante el mes.

El desempeño del BCRA en el mercado de cambios se dio en paralelo con una evolución favorable de los activos financieros. Los bonos acumularon subas durante enero, en línea con el programa de atesoramiento de reservas, aunque mostraron bajas marginales en las últimas dos ruedas del mes.

Desde el punto de vista económico e institucional, la dinámica de enero deja una señal mixta. Por un lado, el Banco Central logró sostener un ritmo consistente de compras netas, fortaleciendo su posición cambiaria. Por otro, la volatilidad en el precio del oro y los efectos contables de fin de mes evidencian la sensibilidad del nivel de reservas brutas a factores externos y de valuación, aun en un contexto de saldo comprador sostenido.

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Compras récord del BCRA impulsan reservas y consolidan la estabilidad cambiaria

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a cerrar una rueda con saldo comprador en el mercado cambiario y sumó otros USD 32 millones, encadenando 17 jornadas consecutivas de adquisiciones. La estrategia, alineada con la denominada “fase 4” del programa económico, permitió que las reservas internacionales alcancen su nivel más alto en casi cuatro años y medio, al tiempo que contribuyó a una fuerte baja del riesgo país y a una mayor estabilidad financiera.

La continuidad de las compras refuerza el ancla cambiaria y consolida uno de los pilares centrales de la política económica actual: el fortalecimiento del balance del BCRA como condición necesaria para reducir la vulnerabilidad macroeconómica y mejorar el acceso al financiamiento.

Compras sostenidas y reservas en máximos históricos recientes

Durante la última rueda, la autoridad monetaria adquirió USD 32 millones, lo que llevó el acumulado de las últimas 17 jornadas hábiles a USD 1.049 millones. Este proceso se inscribe en el inicio de la “fase 4” del programa económico, orientada a recomponer reservas y estabilizar el mercado cambiario.

Como resultado, las reservas brutas, excluyendo pasivos, ascendieron a USD 45.779 millones, con un incremento diario de USD 39 millones, alcanzando el nivel más alto desde la primera mitad de septiembre de 2021. La mejora en las tenencias internacionales refleja no solo las compras en el mercado, sino también un contexto externo favorable para algunos activos del balance del Central.

En ese sentido, el BCRA se vio beneficiado por el aumento en la cotización internacional del oro. La entidad posee alrededor de 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a 61,5 millones de toneladas, cuyo valor superó los USD 5.100 por unidad en la última sesión, aportando un impulso adicional al nivel de reservas.

Oferta de dólares, límites operativos y proyecciones oficiales

La aceleración de la tendencia compradora se explica por una mayor liquidación de divisas del sector agroexportador y por el ingreso de dólares provenientes de la emisión de deuda de empresas privadas. De acuerdo con estimaciones del propio banco de bancos, aún restan liquidarse cerca de USD 3.600 millones correspondientes a firmas que se endeudaron en los mercados internacionales, lo que amplía la oferta de moneda extranjera en el mercado cambiario.

En términos operativos, el Banco Central fijó un tope diario del 5% del volumen negociado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para las compras de dólares, con el objetivo de preservar la estabilidad de las operaciones. No obstante, en determinadas jornadas ese límite fue superado. Fuentes privadas explican estos desvíos por operaciones realizadas por fuera del circuito habitual del MLC.

El propio organismo aclaró que está habilitado a efectuar adquisiciones en bloque fuera del mercado mayorista, acordando montos y precios de manera directa con empresas o instituciones, una herramienta destinada a evitar distorsiones en el funcionamiento general del mercado.

De cara al mediano plazo, las proyecciones oficiales para 2026 estiman que la compra de divisas podría ubicarse entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, en función del proceso de remonetización de la economía. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, sostuvo que la posibilidad de continuar fortaleciendo las reservas dependerá de la demanda de pesos y de la oferta de dólares en el mercado.

Impacto financiero: baja del riesgo país y estabilidad cambiaria

La estrategia de acumulación de reservas tuvo un efecto directo sobre los indicadores financieros. Como consecuencia de las compras del Banco Central, el riesgo país perforó los 500 puntos básicos y se ubicó en 493 unidades, el nivel más bajo desde junio de 2018. La suba de los bonos refleja una mayor confianza de los inversores en el programa económico del Gobierno, ahora focalizado en robustecer las tenencias internacionales del BCRA.

Tras la victoria del oficialismo en las elecciones legislativas, el indicador elaborado por JP Morgan se redujo en más de 600 puntos básicos, un movimiento que acerca a la Argentina a los mercados internacionales de crédito. De sostenerse esta tendencia, el país podría volver a emitir deuda externa a tasas más bajas.

En el plano cambiario, el dólar mayorista subió cinco pesos (0,4%) y cerró a $1.442,50 para la venta, su valor más alto desde el 14 de enero. Aun así, en lo que va del año el tipo de cambio oficial registra una baja de $12,50 o 0,9%, desde los $1.455 del 30 de diciembre.

Para la jornada, el BCRA estableció un techo de $1.559,78 dentro del régimen de bandas cambiarias, dejando al dólar mayorista $117,28 por debajo de ese límite, una distancia del 8,1% respecto del valor máximo habilitado para la libre flotación. Este margen refuerza la señal de control cambiario y contribuye a anclar expectativas en el corto plazo.

Compras del BCRA en enero (USD millones)

  • 5 de enero: USD 21
  • 6 de enero: USD 83
  • 7 de enero: USD 9
  • 8 de enero: USD 62
  • 9 de enero: USD 43
  • 12 de enero: USD 55
  • 13 de enero: USD 55
  • 14 de enero: USD 187
  • 15 de enero: USD 47
  • 16 de enero: USD 125
  • 19 de enero: USD 21
  • 20 de enero: USD 8
  • 21 de enero: USD 107
  • 22 de enero: USD 80
  • 23 de enero: USD 75
  • 26 de enero: USD 39
  • 27 de enero: USD 32
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El Tesoro busca extender vencimientos con una conversión de deuda dólar linked

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La Secretaría de Finanzas lanzó una operación de conversión voluntaria de la Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar con vencimiento el 30 de enero de 2026 (LELINK D30E6), en el marco del artículo 2° del Decreto 846/24. La medida busca administrar el perfil de vencimientos de deuda en moneda vinculada al tipo de cambio y ofrecer a los inversores alternativas de reinversión a plazos más largos, en un contexto de normalización del mercado de deuda y ordenamiento financiero.

La conversión estará disponible para los tenedores de la LELINK D30E6 y se instrumentará a través de una licitación con tres opciones de nuevos instrumentos dólar linked, todos a precio y sin pago de comisiones. La recepción de ofertas comenzará a las 11:30 y finalizará a las 15:00 del jueves 22 de enero de 2026, mientras que la liquidación se realizará el martes 27 de enero de 2026 (T+3).

Detalles de la conversión y los instrumentos ofrecidos

La operación se enmarca formalmente en el artículo 2° del Decreto 846/2024, que habilita la suscripción en especie, y está dirigida exclusivamente a los tenedores de la LELINK D30E6, una letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense, cero cupón, con vencimiento el 30 de enero de 2026.

Los participantes podrán optar por una o más de las siguientes alternativas:

  • Opción 1:
    Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense, cero cupón, con vencimiento 27 de febrero de 2026 (reapertura).
    Especie: LELINK – Código: D27F6.
  • Opción 2:
    Letra del Tesoro Nacional vinculada al dólar estadounidense, cero cupón, con vencimiento 30 de abril de 2026 (reapertura).
    Especie: LELINK – Código: D30A6.
  • Opción 3:
    Bono del Tesoro Nacional vinculado al dólar estadounidense, cero cupón, con vencimiento 30 de junio de 2026 (reapertura).
    Especie: Bono dólar linked – Código: TZV26.

En todos los casos, el parámetro de licitación será el precio, expresado en dólares estadounidenses por cada VNO USD 1.000, con dos decimales. El monto máximo a colocar estará limitado por el autorizado por la normativa vigente.

La oferta mínima será de VNO USD 10.000, y los montos superiores deberán ser múltiplos de VNO USD 1. El precio de mercado ajustado de la LELINK D30E6 para una liquidación T+3 será anunciado el día de la licitación, previo a su apertura.

Mecanismo de liquidación y garantías operativas

Para determinar la cantidad de valor nominal original (VNO) de la LELINK D30E6 que cada participante deberá transferir, se aplicará la siguiente fórmula:

VNO LELINK D30E6 = VNO Nuevo Instrumento × Precio de corte del Nuevo Instrumento / Precio de la LELINK D30E6

Los VNO resultantes se redondearán al entero más cercano según la denominación mínima del instrumento.

Antes de las 17 horas del lunes 26 de enero de 2026 (T+2), los participantes con ofertas aceptadas deberán realizar una única transferencia del título elegible desde su cuenta en la CRYL del BCRA a la cuenta de la Secretaría de Finanzas N° 99990-01 en esa entidad. En caso de que los títulos se encuentren depositados en Caja de Valores S.A., los oferentes deberán gestionar previamente su traslado a la CRYL para cumplir con los plazos establecidos.

La normativa prevé un esquema específico ante eventuales incumplimientos. Al tratarse de una suscripción en especie, si no se entregara la LELINK D30E6 comprometida, la liquidación se realizará mediante el débito en pesos del valor efectivo en la cuenta CRYL de la entidad oferente, según la siguiente fórmula:

Monto efectivo = VNO Nuevo Instrumento × Precio de corte del Nuevo Instrumento / 1000 × 1,20 × TCR

El TCR será el tipo de cambio de referencia publicado por el BCRA conforme a la Comunicación “A” 3500, correspondiente al 26 de enero de 2026 (T+2) o al día hábil previo a la fecha de liquidación, según el caso.

El 27 de enero de 2026 (T+3), la CRYL acreditará los nuevos instrumentos en la cuenta de cada participante y, en situaciones de incumplimiento, primero debitará el monto efectivo correspondiente y luego procederá a la entrega del instrumento adjudicado.

Marco normativo e impacto en el mercado de deuda

La licitación se realizará de acuerdo con los procedimientos establecidos en la Resolución Conjunta de la Secretaría de Finanzas y de la Secretaría de Hacienda N° 9/2019, con las salvedades específicas aplicables a la conversión de activos no contenidos en esa norma.

Desde el punto de vista financiero, la operación apunta a descomprimir vencimientos concentrados a fines de enero de 2026, ofreciendo a los inversores la posibilidad de extender plazos hasta febrero, abril o junio del mismo año, sin salir del universo de instrumentos dólar linked. Para el Tesoro, la conversión contribuye a ordenar el cronograma de pagos, mejorar la previsibilidad y sostener la estrategia de financiamiento en instrumentos atados al tipo de cambio oficial.

En términos de mercado, la iniciativa podría ser bien recibida por los inversores institucionales que buscan cobertura cambiaria de corto y mediano plazo, aunque la adhesión dependerá de los precios de corte y de las expectativas sobre el tipo de cambio y la política monetaria hacia 2026.

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Más financiamiento externo: Telecom consiguió US$ 600 millones y refuerza su plan de inversiones

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Telecom Argentina concretó una nueva colocación de deuda por US$ 600 millones en el mercado internacional, en una operación que recibió un fuerte respaldo de los inversores y que, además, favorece la acumulación de reservas del Banco Central. La emisión se realizó en el marco de su Programa Global de Obligaciones Negociables por hasta US$ 4.200 millones, aprobado por la Comisión Nacional de Valores, y se destacó por su elevada demanda, el plazo alcanzado y la tasa obtenida.

La operación se inscribe en un contexto en el que empresas de primera línea vuelven a acceder al financiamiento externo, aportando divisas al sistema financiero local y contribuyendo a fortalecer la posición cambiaria, en línea con la estrategia oficial de recomposición de reservas.

Demanda récord y condiciones financieras destacadas

En esta emisión puntual, Telecom recibió ofertas por US$ 2.427 millones, a través de 174 órdenes, lo que permitió adjudicar un monto final de US$ 600 millones. De este modo, la demanda resultó 3,3 veces superior al monto emitido, un dato que refleja el apetito de los inversores por activos corporativos argentinos de alta calificación relativa.

Este resultado refleja la consistencia de la estrategia de negocios de la compañía y la solidez de su desempeño operativo, factores que generaron un fuerte respaldo por parte de inversores institucionales”, destacó la empresa en un comunicado oficial.

Los títulos se estructuraron a un plazo final de 10 años, con vencimiento el 20 de enero de 2036, y un plazo promedio de 9,5 años. La colocación se realizó a una tasa fija nominal anual del 8,50%, con un rendimiento del 8,625%, lo que representa el nivel más bajo de todas las emisiones internacionales de Telecom desde 2019. Además, la operación logró una compresión de 50 puntos básicos frente a la referencia inicial brindada al mercado.

Por estas características, la emisión se destacó por alcanzar uno de los plazos más largos en la historia de la compañía y por concentrar el mayor volumen de interés de inversores para una emisión corporativa argentina desde la reapertura del mercado internacional en 2024.

Destino de los fondos y estrategia de largo plazo

Según informó la empresa, los fondos obtenidos se destinarán principalmente a la gestión activa del perfil de deuda, incluyendo la refinanciación de pasivos existentes, entre ellos préstamos asociados a la adquisición de Telefónica Móviles Argentina (TMA). El objetivo es preservar un nivel de apalancamiento consistente con el plan financiero de largo plazo.

En paralelo, la operación permitirá seguir respaldando el plan de inversiones, que durante 2025 ascendió a aproximadamente US$ 2.000 millones, orientado a sostener y ampliar la infraestructura tecnológica y los servicios de conectividad.

Desde una mirada macroeconómica, este tipo de colocaciones corporativas en dólares contribuye a mejorar la oferta de divisas, facilita la acumulación de reservas por parte del Banco Central y envía una señal positiva al mercado financiero respecto de la capacidad de las empresas argentinas para acceder a financiamiento en condiciones competitivas, aun en un contexto de riesgo país elevado.

Participación de bancos globales y colocadores locales

La emisión contó con la participación de J.P. Morgan, BBVA, Santander, Citigroup y Deutsche Bank Securities como Global Coordinators y Joint Bookrunners en el exterior. En el ámbito local, actuaron como colocadores Banco Santander Argentina, ICBC Argentina, Macro Securities, Balanz Capital, Latin Securities y Banco CMF.

El amplio respaldo de entidades financieras internacionales y locales refuerza el carácter estratégico de la operación y consolida a Telecom como uno de los principales emisores corporativos argentinos en el mercado de capitales global.

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