Brecha cambiaria

Arranca 2026 con bandas móviles y un dólar oficial a $1.475, según Ecolatina

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Con el inicio formal de 2026, comenzó una nueva etapa del programa económico. Según el análisis de la consultora Ecolatina, las bandas cambiarias comenzaron a deslizarse en función de la inflación pasada correspondiente a noviembre de 2024 (T-2). Como resultado, el techo de la banda se ubicó en $1.529,03 y el piso en $914,78. En este nuevo esquema, el tipo de cambio oficial mayorista cerró en $1.475, con una suba del 1,5% respecto del viernes previo y quedó a apenas 3,7% del límite superior, dejando atrás el equilibrio transitorio de $1.400–$1.450 que había caracterizado al período post-electoral.

El inicio de esta fase marca un punto clave para el mercado cambiario, ya que reabre interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema, el comportamiento de las expectativas de devaluación y la capacidad de generar oferta genuina de divisas en un contexto de regulaciones vigentes y estrechez externa.

Bandas móviles y primeras señales del mercado cambiario en 2026

El foco inmediato estará puesto en cómo se reequilibra el mercado cambiario durante las primeras semanas del año. Con un tipo de cambio operando cerca del techo de la banda y una oferta que aún no muestra señales de recuperación, el principal desafío será mantener contenidas las expectativas de devaluación.

Tras el anuncio de la Fase de Re-monetización del 15 de diciembre, el Tesoro revirtió su postura compradora en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para comenzar a contener la cotización del dólar, estableciendo un techo operativo en torno a los $1.450. Con datos parciales hasta el 23 de diciembre, Ecolatina estima que el Tesoro acumuló ventas por USD 124 millones, en contraste con las compras por USD 525 millones realizadas durante la primera quincena de diciembre y los USD 247 millones adquiridos en noviembre de 2025, según el informe del MULC publicado por el BCRA.

Como consecuencia de esta dinámica, los depósitos en dólares del Tesoro se ubicaron en USD 2.187 millones al 26 de diciembre. No obstante, es probable que estos saldos se hayan reducido en las ruedas posteriores, especialmente el 29 de diciembre, cuando el volumen operado en el mercado alcanzó los USD 903 millones, el nivel más alto desde el 22 de octubre, en la semana de las elecciones legislativas. Con estos niveles, los depósitos cubrirían cerca del 50% de los vencimientos de deuda soberana del 7 de enero y podrían acercarse al 70% en caso de concretarse el ingreso de USD 700 millones correspondientes a la privatización de las hidroeléctricas.

Canje de bonos, REPO y el rol del BCRA en la contención cambiaria

En paralelo, el Tesoro y el Banco Central realizaron un canje de títulos públicos con vistas a la licitación en pesos prevista para el 14 de enero. La operación consistió en el intercambio de bonos en dólares bajo legislación local (AL35 y AE38) en manos del Tesoro por bonos CER que estaban en poder del BCRA. Este movimiento habilita la posibilidad de una eventual operación de REPO, ya que los títulos recibidos podrían utilizarse como colateral, tal como ocurrió en operaciones anteriores con BOPREAL serie 1-D.

Según fuentes oficiales citadas por Ecolatina, el BCRA podría constituir un REPO por hasta USD 7.000 millones, lo que permitiría cubrir eventuales faltantes de financiamiento en el corto plazo y atender compromisos de deuda sin recurrir a una mayor presión sobre el mercado cambiario.

En cuanto a la dinámica del MULC, los datos de noviembre ofrecen algunas señales relevantes. El Sector Privado No Financiero fue demandante neto de divisas por USD 453 millones, muy por debajo del rojo de USD 3.700 millones registrado en octubre, en pleno clima de incertidumbre electoral. La Cuenta Corriente volvió a mostrar un déficit de USD 234 millones, afectada por la estrechez del saldo comercial de bienes, que fue de apenas USD 535 millones, luego de la fuerte reducción en la liquidación del agro tras la eliminación temporaria de retenciones en septiembre.

La Cuenta Financiera tampoco logró compensar el déficit, con un rojo de USD 221 millones, aunque mejoró sensiblemente frente al promedio negativo de USD 3.400 millones del bimestre previo. Esta mejora respondió a una menor demanda de divisas para ahorro y a un mayor ingreso neto por préstamos financieros, que sumaron USD 1.379 millones, el valor más alto bajo la actual administración y desde julio de 2017.

Expectativas, brecha cambiaria y señales de sostenibilidad del esquema

En el detalle de la Formación de Activos Externos (FAE), la demanda neta alcanzó los USD 1.119 millones, el nivel más bajo desde el relajamiento de las restricciones cambiarias en abril de 2025. Entre los factores explicativos se destacan una mayor cantidad de personas vendiendo billetes, un mercado más calmo tras el proceso electoral, una menor oferta de divisas y el efecto de la restricción cruzada de 90 días, que redujo la demanda para arbitraje y llevó su participación al 25% de los egresos, frente a más del 40% promedio entre mayo y septiembre.

En diciembre, la estrechez en el ingreso de divisas por bienes continuó predominando. El agro liquidó apenas USD 1.015 millones, según CIARA-CEC, el valor más bajo para un diciembre desde 2009 a precios actuales. Si bien la producción de trigo sería récord, resta evaluar si logra compensar el adelantamiento de liquidaciones ocurrido en septiembre. Por el lado financiero, el ingreso de divisas se moderó: en diciembre se emitieron USD 1.300 millones en obligaciones negociables en dólares, frente a USD 3.600 millones en noviembre.

En este contexto, el tipo de cambio oficial cerró en $1.475, mientras que los dólares financieros también mostraron subas. El dólar minorista alcanzó los $1.485 (+0,6%), el MEP con AL30 operó en $1.502 (+1,1%), el CCL con CEDEARs llegó a $1.543 (+0,8%) y el dólar blue se mantuvo estable en torno a $1.530. La brecha cambiaria promedio se ubicó en la zona del 5%.

Los contratos de futuros acompañaron el movimiento del spot. Los vencimientos entre enero y marzo subieron 4,3%, mientras que los contratos desde abril de 2026 avanzaron 5,4%. Las devaluaciones implícitas cerraron en +2,7% para enero, +5,2% para febrero y +7,8% para marzo.

En suma, la nueva fase no despeja la incógnita cambiaria. En el corto plazo, el equipo económico podrá recurrir a la intervención en futuros, al mercado secundario y a señales de compra por parte del BCRA para contener la presión. Sin embargo, el desafío estructural seguirá siendo aumentar el flujo de oferta real y financiera en el MULC, lo que requerirá un desmantelamiento gradual de las regulaciones cambiarias vigentes y un esquema que resulte sostenible en el tiempo.

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Bonos, pesos y dólares: cómo enfrenta el Tesoro los vencimientos de enero

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El Tesoro ajusta su programa financiero en pesos en un contexto de reservas netas negativas y dólar estable. El análisis de la consultora Ecolatina.

La semana financiera estuvo marcada por un intenso rally de licitaciones del Tesoro, la colocación del primer bono soberano en dólares en ocho años y una serie de definiciones cambiarias que reordenan el esquema monetario. Con un dólar oficial estabilizado en la zona de $1.400-$1.450 y reservas netas nuevamente en terreno negativo, el foco del mercado se desplazó hacia la sostenibilidad del programa financiero en pesos y la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos de enero.

Licitaciones, deuda en dólares y señales del mercado

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior.

Dentro de las novedades, se encontró la baja de retenciones y el pago de BOPREAL del BCRA, que no afectó a las Reservas Brutas, pero sí a las Netas. Dentro de las licitaciones, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. Dentro de los aspectos a mejorar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. Por otro lado, el Tesoro obtuvo un rollover del 102% en la licitación en pesos de la semana. Con el Tesoro dando señales de mayores compras de dólares en el MULC, la cuestión pasa por el programa financiero en pesos. Para cancelar los compromisos totales en moneda dura de enero (USD 4.600), la exigencia en pesos rondaría los $4,6 bn al tipo de cambio actual, superior al stock de depósitos (rondarían los $3,3 bn). Para robustecer las cuentas, el Tesoro tendrá disponible en el corto plazo los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a depósitos disponibles en bancos públicos, y hacia adelante un eventual giro de Utilidades por parte del BCRA.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Reservas, retenciones y compras de dólares

La semana estuvo cruzada por el rally de licitaciones del Tesoro y una serie de novedades en el plano cambiario. Mientras tanto, el dólar spot cerró hoy en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. En este sentido, la divisa norteamericana se mantiene firme en la zona de flotación post-electoral ($1.400 – $1.450) y los contratos de dólar futuro se encuentran alineados al interior de la banda cambiaria al menos hasta junio del próximo año.

Empezando por las novedades, el martes por la mañana Caputo anunció una nueva baja permanente de retenciones a las exportaciones para el sector agropecuario: la Soja pasó de 26% a 24%; los Subproductos de soja de 24,5% a 22,5%; Trigo y cebada de 9,5% a 7,5%; Maíz y sorgo de 9,5% a 8,5%; y Girasol de 5,5% a 4,5%. En otro orden, los datos monetarios confirmaron que el BCRA pagó el vencimiento de BOPREAL por diciembre por el orden de USD 1.000 M, movimiento que no afectó las Reservas Brutas, pero sí las Netas. En detalle, tras el pago las Reservas Brutas se mantuvieron estables en el orden de los USD 41.900 M, debido a que parte de los dólares se mantuvieron en el sistema y se encajaron en el Central. No obstante, la medición de Reservas Netas (Brutas – SWAPs – Encaje – REPOs – SEDESA) pasó de USD 580 M el 27/11 (previo al pago) a terreno negativo por el orden de los USD 400 M en la actualidad.

Por otro lado, Finanza captó USD 910 M (USD 1.000 M VNO) en la colocación del nuevo BONAR 2029 a una tasa del 9,26% TNA. De esta forma, el país volvió a colocar deuda en dólares luego de ocho años y lo hizo a una tasa inferior a lo que reflejan los bonos argentinos bajo legislación local comparables en el mercado (cerca de 100 puntos básicos por debajo). Si bien el resultado es positivo, ya que es un nuevo paso de cara al retorno a los mercados internacionales en 2026, dejó sabor a poco producto del optimismo con el que se encaró la previa a la licitación.

Incluso, el Central pavimentó una mayor participación en la previa mediante una batería de normativas: 1) Redujo la restricción cruzada de 90 a 15 días para personas que participen en la licitación y para aquellas que quieran reinvertir los pagos que percibirán el próximo enero; y 2) Introdujo un plazo de 90 días (antes era 300, pero incluía sólo emisiones corporativas) el límite que tienen las entidades financieras para vender en el mercado secundario los títulos en dólares del Tesoro adquiridos en licitaciones primarias (de hacerlo, se ven obligadas a compensarla con otro instrumento del Tesoro de igual duration denominado en USD). Por su parte, el Tesoro habilitó a que las aseguradoras puedan apalancarse en cauciones en dólares siempre y cuando se suscriban a letras en dólares emitidas en el mercado primario.

El desafío del programa financiero en pesos

Volviendo al resultado, ¿cuáles son los aspectos para mejorar? En primer lugar, la tasa convalidada aún sigue en niveles elevados (levemente por encima de las expectativas, aunque las vueltas a los mercados suelen ser graduales), lo cual podría explicarse por la incertidumbre generada ante la falta de acumulación de Reservas y las dudas sobre el esquema cambiario en el corto plazo. A su vez, pese a rechazar ofertas (se recibieron ofertas por USD 1.400 M), el Tesoro captó apenas el 22% de los vencimientos en USD que deberá cancelar a principios de enero con bonistas privados (USD 4.200 M en total). Por tal motivo, es probable que para cubrir el remanente de vencimientos las autoridades recurran a un nuevo REPO con bancos privados. Recordemos que Caputo confirmó que tienen negociaciones avanzadas por hasta USD 7.000 M, pero que la cifra final a adjudicar aún no estaba definida por parte del equipo económico.

En este marco, el Tesoro habría acelerado las compras de dólares. En un mix entre mayores señales de compras que demanda el mercado y la necesidad per se de cara a los vencimientos de enero (sólo USD 4.200 M corresponden a bonos), el Tesoro quebró la racha de ventas con la que inicio diciembre en el MULC (estimamos -USD 60 M) y comenzó a comprar. En detalle, el viernes 5/12 compró USD 47 M y, según la prensa, habría comprado USD 50 M y USD 220 M entre el miércoles y el jueves, respectivamente. De todas formas, habrá que esperar los datos para confirmar si fue así y si corresponde a compras al mercado o BCRA.

De esta forma, sumándole los ingresos netos de Organismos Internacionales, el stock de depósitos en dólares en el BCRA pasó de USD 108 M el 1/12 a USD 309 M el 9/12, y llegaría a los USD 579 M si sumamos lo trascendido por los medios. A esta suma, habrá que restarle egresos brutos con OOII por USD 188 M que restan por diciembre, aunque habrá que tener en cuenta potenciales ingresos (el 5/12 ingresaron USD 65 M). Contemplando también el ingreso de la licitación que ocurrirá hoy, los depósitos podrían llegar a los USD 1.300 M a comienzos de la semana próxima.

Para el mismo lapso, y como contrapartida de dichos movimientos, los depósitos en pesos rondarían los $3,3 bn. Este número contempla la última licitación del año realizada por Finanzas, donde adjudicó $21,3 bn (sobre ofertas por $23,4 bn) y obtuvo un rollover del 102%. Los títulos a tasa fija concentraron cerca del 38% de lo adjudicado, con cortes de entre 31% y 33% TIREA en los vencimientos de 2026 y 2027 (S17A6, S29Y6, S30N6 y T31Y7). Por su parte, los instrumentos CER explicaron aproximadamente el 48% del total, con rendimientos que oscilaron entre 6,3% y 8,9% para plazos de 2026 a 2028 (X29Y6, X30N6, TZXY7 y TZX28). En tanto, el bono TAMAR M31G6 absorbió alrededor del 12% de la colocación y cortó con un margen de 4,43%. Finalmente, la demanda por instrumentos dólar linked fue marginal: sólo se adjudicaron $0,05 billones en la D30A6, con una tasa del 2,72%.

Así las cosas, la cuestión pasa por programa financiero en pesos. Si bien de cara a los vencimientos de enero se podría seguir acumulando dólares en el mercado (máxime con una gran campaña de trigo por delante), la activación del REPO para alcanzar un potencial remanente no alivia las necesidades de liquidez en pesos¿A qué nos referimos? Ya sea vía mercado o REPO (lo realiza el BCRA y el Tesoro deberá adquirirlos), se necesitarán los pesos para comprar dólares necesarios. Hagamos un ejercicio sencillo. Decíamos que el Tesoro va a llegar a USD 1.300 M, teniendo en cuenta los vencimientos de enero totales por USD 4.600 M (sumamos OOII+OFI), eso arroja una necesidad cercana a los USD 3.300 M que requeriría un total de $4,7 bn a un tipo de cambio de $1.438. A esto, se le suman vencimientos de instrumentos en pesos en enero por $29,3 bn (estimamos cerca de $17,5 sacando BCRA), que para facilitar el ejercicio podríamos suponer que Finanzas obtendrá un rollover rondando el 100%.

En este último tiempo por diversas razones venimos mencionando que vemos probable un nuevo giro de Utilidades del BCRA al Tesoro el próximo año. Dicho giro suele producirse una vez se presente el balance contable anual del BCRA, el cual en los últimos siete años se produjo entre abril y mayo del año siguiente. ¿Cuál será el puente hasta entonces? La cuenta del Tesoro se podrá robustecer mediante los ingresos correspondientes al superávit fiscal y a los depósitos en los bancos públicos. El último dato disponible a septiembre ubicó los depósitos en $15 bn, los cuales una parte se pueden inyectar a las cuentas del Tesoro (como en feb-25). Teniendo en cuenta que en promedio durante 2024 se ubicó en $8,8 bn (a precios de septiembre) y que en diciembre producto de pagos de aguinaldo el sector público incurriría en un déficit (como en dic-24), un número conservador arroja que podrían inyectar como mínimo $4 bn a las cuentas del Tesoro.

En síntesis, el programa financiero podrá salir airoso en enero. Para lo que resta del 2026, vemos un Tesoro con sus cuentas robustecidas por un nuevo giro de Utilidades del BCRA y siendo una pieza fundamental en el esquema de agregados monetarios, influyendo y testeando la demanda nominal de dinero en las diferentes licitaciones de Finanzas.

Dólar oficial estable

Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450, el dólar spot finalizó en $1.441 y se ubicó 0,4% por encima del viernes de la semana anterior. Por otro lado, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) habrán finalizado en terreno negativo por -USD 400 M.

La brecha cambiaria se estabiliza

Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 0,1% ($1.465) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar blue aumentó 1,4% ($1.445) y, por el contrario, el dólar CCL operado con CEDEARs bajó 0,7% ($1.515) y el dólar MEP operado con AL30 cayó 0,1% ($1.472). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.

Los futuros de dólar neutros

Los contratos a futuro del dólar se ubican en sintonía a la semana previa. En detalle, los contratos cortos con vencimiento entre diciembre a febrero subieron levemente 0,1%, y aquellos con vencimiento desde marzo 2026 bajaron 0,1%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del +0,8%, +3,2% y +5,2% para diciembre, enero y febrero, respectivamente.

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Dólar oficial cae a $1.435 mientras Economía acelera su retorno al mercado internacional de deuda

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El Gobierno acelera su retorno a los mercados mientras el dólar oficial cae a $1.435 y Finanzas prepara una emisión clave en dólares, el análisis de la consultora Ecolatina

Con el dólar oficial retrocediendo 1,1% hasta $1.435 y la brecha cambiaria estabilizada en torno al 2%, el Gobierno avanza con un giro decisivo en su estrategia financiera: el 10 de diciembre lanzará un bono en dólares bajo legislación local para cubrir vencimientos por USD 1.187 millones y negocia un REPO por hasta USD 7.000 millones con bancos internacionales. Las medidas buscan reducir el Riesgo País, recomponer reservas y marcar el regreso de la Argentina al mercado global de deuda.

El Tesoro vuelve a emitir en dólares y negocia un REPO por USD 7.000 millones

La semana cerró con señales concretas de que la administración nacional se prepara para retomar el financiamiento externo. El miércoles 10, la Secretaría de Finanzas lanzará la colocación del BONAR 2029N, un título denominado y pagadero en dólares, con legislación local, tasa anual del 6,50%, amortización bullet el 30 de noviembre de 2029 y pagos semestrales cada 30 de mayo y 30 de noviembre.

Según el Ministerio de Economía, los fondos obtenidos se utilizarán para cancelar parcialmente los vencimientos de capital de los AL29 y AL30, que suman USD 1.187 millones y vencen en enero de 2026. La operación, por su diseño, no implicaría un aumento de la deuda pública en dólares.

La licitación será el primer test relevante para evaluar el apetito por “riesgo argentino” bajo legislación doméstica. Su resultado delineará la capacidad del Tesoro para administrar un calendario de vencimientos que asciende a USD 4.200 millones, de los cuales USD 1.500 millones corresponden a bonos bajo legislación extranjera cuyo eventual rolleo requerirá intervención del Congreso entrante el 10 de diciembre.

Paralelamente, el ministro Luis Caputo confirmó en una charla organizada por El Cronista que el Gobierno negocia un REPO con bancos privados por hasta USD 7.000 millones, replicando las operaciones de enero (USD 1.000 millones) y junio (USD 2.000 millones). Con un rolleo total de la emisión del miércoles, una adjudicación de USD 3.000 millones permitiría cubrir los vencimientos de enero, mientras que un REPO completo por USD 7.000 millones cubriría prácticamente también los de julio.

Caputo también expuso la hoja de ruta para recomponer reservas. Según explicó, mantener la Base Monetaria en 4% del PBI permitiría comprar USD 7.000 millones en 2026; un aumento de un punto porcentual permitiría sumar otros USD 7.000 millones. No obstante, indicó que la capacidad real dependerá de la posición del tipo de cambio dentro de la banda (entre +USD 6.200 millones y +USD 8.200 millones), del comportamiento de los agregados monetarios y del ingreso de capitales por la Cuenta Financiera.

Mercado cambiario: dólar oficial a la baja, brecha mínima y futuros en retroceso

El dólar oficial cerró la semana en $1.435, ubicándose 1,1% por debajo del viernes anterior. La cotización se mantiene dentro del rango post electoral de $1.400–$1.450, pese a la rotación de contratos de futuros y al vencimiento de letras atadas al dólar.

El tipo de cambio informado por el BCRA finalizó en $1.439 (-0,8%). Y la entidad confirmó que modificará su metodología de cálculo hacia un promedio ponderado. Las Reservas Netas —descontando swap con China y EE.UU., encajes, REPOs y SEDESA— finalizaron en torno a –USD 600 millones.

Los dólares alternativos también retrocedieron: Minorista: $1.463 (-1,7%). MEP con AL30: $1.474 (-0,2%). CCL con CEDEARs: $1.526 (-0,3%). Blue: $1.425 (-0,7%)

La brecha se sostuvo en torno al 2%, uno de los niveles más bajos desde el inicio del actual esquema cambiario.

En el mercado de futuros, los contratos acompañaron la tendencia del spot. Los vencimientos de diciembre a febrero subieron apenas 0,1%, mientras que los de marzo 2026 en adelante cayeron 0,4%. Las devaluaciones implícitas quedaron en 1,1% para diciembre, 3,6% para enero y 5,4% para febrero.

Empresas y provincias reabren el crédito externo y anticipan el regreso soberano a los mercados internacionales

Antes de la colocación soberana, el sector privado y las provincias testearon el apetito por instrumentos en dólares. Desde la compresión del Riesgo País —de la zona de 1.000 puntos a 650 puntos básicos— las empresas colocaron USD 4.000 millones en Obligaciones Negociables en noviembre y USD 600 millones en los primeros cuatro días hábiles de diciembre.

En el plano provincial, CABA abrió el camino con una emisión de USD 600 millones, mientras que Santa Fe colocó USD 800 millones esta semana.

Estas operaciones configuran el escenario para el retorno soberano a los mercados externos. Aunque para consolidarlo el Gobierno deberá avanzar sobre dos frentes: Estabilidad cambiaria y credibilidad del esquema de bandas. Eliminación de restricciones financieras, como los límites a empresas y la “restricción cruzada” para personas.

    Solo con estos elementos podrá producirse el ingreso de capitales por la Cuenta Financiera. Necesario para compensar un eventual déficit de Cuenta Corriente y permitir que el BCRA recomponga reservas sin tensionar la demanda de pesos.

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    El dólar consolida un piso de $1.400 y el BCRA baja la tasa al 20%: claves del nuevo equilibrio cambiario

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    Mercado cambiario: según la consultora Ecolatina el dólar consolida un nuevo piso y el Gobierno acelera la estrategia para recomponer reservas

    El dólar oficial cerró la semana en $1.425, un 1,6% por encima del viernes 14, en un contexto de calma cambiaria, compras del Tesoro en el mercado y una baja adicional de tasas por parte del BCRA que llevó la TNA al 20%. Con este comportamiento, el esquema de bandas se reconfigura de facto entre un piso de $1.400 y un techo de $1.500, mientras el Gobierno avanza en una secuencia que apunta a la recomposición de reservas, la reducción del Riesgo País y el retorno a los mercados internacionales de deuda.

    Un mercado más estable: Tesoro comprador, menor tasa y retorno de CABA a los mercados

    En el plano cambiario, se produjeron dos novedades: el regreso de CABA a los mercados internacionales de deuda y la compra de dólares en el MULC por parte del Tesoro. En este marco, el esquema de bandas se viene reconfigurando de facto a un piso de $1.400 y un techo de $1.500. Por otro lado, el BCRA redujo la tasa de simultaneas a 20% TNA en la jornada de hoy, dando un nuevo paso de reducción previo a la licitación de Finanzas el miércoles próximo. La baja de tasas en el mercado desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) posicionó la tasa por debajo del ritmo de los precios por primera vez en lo que va del año.  

    Vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.

    Finaliza una semana tranquila en el plano cambiario-monetario. El dólar oficial mantuvo la tónica que presentó a lo largo del mes, fluctuando en la zona de los $1.400-$1.450 y manteniéndose en torno al 7%-8% por debajo del techo de la banda. En concreto, luego de bajar a $1.387 durante el lunes, el dólar spot finalizó hoy en $1.425 (+1,6% por encima del viernes 14).

    Decíamos la semana pasada que detrás del comportamiento reciente del dólar se encontraban dos factores: la ratificación de las bandas por parte de las autoridades económicas y una mayor oferta financiera vía colocación de Obligaciones Negociables en dólares por parte de las empresas. Respecto a esto último, un Riesgo País rondando los 600 puntos y un mayor optimismo permitió también que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires salga a los mercados internacionales de deuda y logre colocar USD 600 M (sobre ofertas por USD 1.700 M) a una tasa del 7,8%.

    ¿Hasta dónde puede llegar este tipo de financiamiento? 

    Si tomamos como referencia la etapa 2016-17, los ingresos brutos por préstamos de títulos públicos en el MULC totalizaron los USD 12.500 M (USD 11.300 M netos), para luego cerrarse producto de la crisis 2018 y la posterior reinstauración del cepo. De consolidarse la situación actual, las provincias tendrán la oportunidad de volver a tomar protagonismo en los mercados de deuda internacional y serán un factor dinamizador en el mercado de cambios local. De todas formas, bien cabe destacar que hoy las provincias son menos deficitarias que en aquel período.

    En el ámbito nacional, la incógnita es qué postura tomaría el Gobierno respecto a la necesaria recomposición de Reservas. Tras el extenso y agitado proceso electoral, los depósitos del Tesoro en moneda dura en el Central llegaron muy diezmados a noviembre, con un stock de apenas USD 150 M y con vencimientos entre el FMI y Organismos Internacionales por delante por USD 1.300 M. Hasta el momento, buena parte de estos vencimientos fueron cubiertos con compras directas del Tesoro al BCRA, fortaleciendo la demanda del mercado por una ruta de recomposición de Reservas que permitiría a la postre una baja adicional del Riesgo País. Algo que, justamente, fueron dando señales las autoridades entre entrevistas y presentaciones.

    Así las cosas, llegaron los indicios de compras del Tesoro en el MULC. En lo que va de noviembre (datos parciales hasta el 17-nov), Hacienda fue realizando compras erráticas en el mercado de cambios: el 7-nov habría comprado USD 49 M, el 12-nov USD 18 M y el 14-nov USD 97 M. Además, según la periodista Florencia Donovan durante este lunes habría comprado USD 200 M al BCRA y el martes unos USD 50 M en el mercado. Esto es consistente con los vencimientos de deuda con los OOII, ya que a inicios de semana vencían USD 308 M. Dado que al 14-nov el stock de depósitos en dólares llegaba a USD 216 M, la caída de USD 105 M el lunes 17 se explicaría por el por el pago a OOII neto de las compras trascendidas al Central, dejando un stock de USD 111 M al 17-nov.

    En concreto, en noviembre el Tesoro llevaría comprado USD 1.106 M al Central y USD 214 M en el MULC (USD 114 M netos de ventas). Producto de estas operaciones, se explica por qué el dólar se encuentra haciendo un “piso” alrededor de los $1.400, donde el Tesoro se estaría sintiendo cómodo y estaría saliendo a comprar divisas cuando se ubica por dicha zona (o incluso la quiebra). Por tanto, nos encontramos transitando un escenario donde la banda se reconfigura de facto en un piso de $1.400 ($927 de jure) y un techo de $1.500 

    Con un noviembre casi cerrado en materia de vencimientos (queda poco más de USD 80 M), será importante ver si el Tesoro mantiene el statu quoDurante diciembre, Hacienda enfrenta vencimientos brutos con OOII por USD 950 M. Por lo pronto, las autoridades podrían mantener la estrategia entre compras en el MULC y el BCRA, pero el último mes del año puede ser una prueba interesante que arroje nuevas definiciones en el plano cambiario-monetario.

    ¿A qué hacemos referencia?

    En el plano monetario, se suscitarán una serie de eventos relevantes que podrían utilizarse para comenzar a delinear el nuevo esquema. En el marco de una demanda de dinero que crece por factores estacionales en diciembre, Finanzas y el BCRA contarán con la oportunidad de seguir aflojando el apretón monetario. El 28-nov vence la Comunicación del Central que aumentó en 5 p.p. la exigencia de encajes para los bancos, los cuales podían encajar mediante títulos públicos adquiridos en el mercado primario. Esta regulación no sólo presionó sobre la liquidez bancaria, sino que además mantuvo cautiva a las entidades financieras en las diferentes licitaciones de Finanzas. En este sentido, diciembre podría ser un mes de prueba de menores exigencias de efectivo mínimo (y por tanto mayor capacidad prestable) y una licitación “menos amañada” que permitiría eventualmente expandir los pesos (vía un rollover menor a 100%) en un mes de mayor demanda.

    Por otro lado, sería una oportunidad para que el Central comience a recomponer Reservas. Un paulatino ordenamiento monetario y una mayor demanda de pesos podrían empujar a que el BCRA comience a testear y comprar divisas en el mercado. Naturalmente, estas compras tendrían un efecto monetario expansivo, a diferencia de las compras que realiza el Tesoro al BCRA que tienen un efecto monetario neutro (los pesos no “salen a la calle”). Eventualmente, esto podría ser una señal positiva para una baja adicional del Riesgo País, que colabore para un pronto retorno a los mercados internacionales de cara a los vencimientos por USD 4.500 M de enero 2026 (con Reservas Netas que se ubican en USD 1.600 M). Probablemente, la secuencia se podría superponer con algún financiamiento internacional del estilo REPO con bancos privados (algo que comentaron diferentes medios).

    En este marco, el BCRA redujo la tasa al 20% TNA en la jornada de hoy. En las puertas de la licitación del próximo miércoles, la autoridad monetaria replicó el movimiento de la primera licitación del mes cuando bajó la tasa ofrecida en las ruedas simultaneas de 25% TNA a 22% TNA. De esta forma, se pavimenta una reducción de tasas en el mercado que otorgue más espacio a Finanzas en las últimas dos licitaciones del año, lo que permitiría ofrecer tasas más competitivas en las licitaciones primarias para recorrer un fino equilibrio entre la ampliación de pesos y la demanda efectiva en el mercado.

    No obstante, comienza a emerger cierto trade-off entre tasas y dólar. La baja de tasas comienza a entrar en un terreno negativo en términos reales por primera vez en lo que va de 2025. Hasta julio, la tasa de política monetaria (LEFIs) se ubicaron sistemáticamente por encima de la inflación general y núcleo. Desde el desarme, la postura del Central en el mercado seguía implicando una tasa real positiva, pero la volatilidad al alza fue el factor determinante fruto del nuevo esquema monetario y la mayor expectativa de devaluación. Resuelto en mayor o menor medida este último punto, la baja de tasas desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) introdujo a las tasas en un terreno real negativo (1,5% TEM vs una inflación del 2%).

    En suma, vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.

    Dólar oficial al alza

    Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450 y un Tesoro que habría estado presente comprando divisas, el dólar spot finalizó en $1.425 y se ubicó 1,6% por encima del viernes de la semana anterior. Asimismo, con la publicación de la planilla de Reservas del BCRA al FMI, se oficializó la activación del Swap de USA por el orden de los USD 2.500 M, por lo que las Reservas Netas se redujeron en la misma magnitud. En concreto, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) pasaron de USD 4.400 M a los USD 1.600 M.

    La brecha cambiaria se estabiliza

    Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 1,3% ($1.450) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 ascendió 0,3% ($1.452), el dólar CCL operado con CEDEARs se deslizó +0,4% ($1.492) y, por el contrario, el blue bajó 0,3% ($1.425). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.

    Los futuros de dólar suben

    Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de noviembre a enero bajaron 1,1%, y misma magnitud para aquellos con vencimiento desde febrero 2026. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del 0,3%, 3,1% y 5,4% para noviembre, diciembre y enero 2026, respectivamente.

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    Volatilidad cambiaria en Argentina: el dólar trepa y crece el escepticismo sobre el apoyo estadounidense

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    Dólar al alza y volatilidad en los mercados: el “efecto Bessent” pierde fuerza tras la reunión Milei–Trump, según el análisis de la consultora Ecolatina.

    El tipo de cambio oficial cerró la semana en $1.450, un 2,1% por encima del jueves anterior, reflejando un clima de creciente incertidumbre en los mercados financieros locales. El encuentro entre Javier Milei y Donald Trump, celebrado el martes en Washington, desinfló el optimismo que había generado el anuncio de apoyo económico estadounidense. El condicionamiento político explícito de la ayuda –vinculada a una victoria electoral del oficialismo el 26 de octubre– provocó escepticismo en los operadores y un nuevo repunte de la demanda de dólares.

    Welcome To The Jungle

    Finaliza otra semana caracterizada por la volatilidad en los activos financieros locales y el plano cambiario-monetario. El dólar spot finalizó en $1.450, ubicándose 2,1% por encima del jueves de la semana pasada.

    El efecto Bessent se esfumó tras la reunión de Javier Milei con Donald Trump el martes. El presidente de USA condicionó la ayuda externa a una victoria electoral por parte del oficialismo el próximo 26 de octubre. Con un resultado de PBA resonando y la baja del principal candidato a dicha provincia a dos semanas de las elecciones, el anuncio fue tomando con escepticismo por parte del mercado. A pesar de la profundización de la intervención del Tesoro de USA, persistió la volatilidad en los activos locales y el dólar oficial se deslizó al alza. En este sentido, las ventas no estarían siendo suficientes para contener las expectativas de devaluación, pero están permitiendo que el Gobierno gane tiempo, y ganar tiempo significa perder menos dólares.

    Mirando más allá de octubre, el Gobierno deberá abordar tareas que exceden la ayuda de Estados Unidos. En el plano político, deberá construir una gobernabilidad que le permita fortalecer el sendero fiscal y despeje el camino hacia las reformas que demanda la consolidación del esquema económico. En el plano económico, la tarea será robustecer las Reservas del BCRA y dirigirse a un esquema cambiario-monetario compatible con la actividad económica. Si esto se logra, la ayuda externa dejará de ser vista como un rescate y pasará a ser una aliada estratégica del programa.

    Cumbre Javier Milei y Donald Trump

    Finaliza otra semana caracterizada por la volatilidad en los activos financieros locales y el plano cambiario-monetario. El dólar spot finalizó en $1.450, ubicándose 2,1% por encima del jueves de la semana pasada y 2,7% por debajo del techo de la banda.

    Detrás de esto, se encuentra la reunión que mantuvo Javier Milei y Donald Trump durante la jornada del martes. El meeting que tuvo lugar en Washington dejó una serie de indefiniciones que apaciguó el optimismo que venía generando el acuerdo entre ambos países. A grandes rasgos, las novedades fueron que el swap por USD 20.000 M no tendrá como condicionalidad la cancelación del swap con China, una noticia importante porque aumentaría notoriamente el poder de fuego del BCRA para intervenir en el MULC (hoy en el orden de los USD 15.000 M). Asimismo, se estaría negociado un préstamo mediado por fondos y bancos internacionales que podrían ampliar la ayuda a otros USD 20.000 M.

    Y entonces, ¿qué pasó? En palabras de Trump durante la reunión (reiterado en más de una oportunidad, ante las repreguntas), el paquete de asistencia financiera fue condicionado de forma exclusiva a una victoria del oficialismo en las elecciones (sin dejar del todo claro si las elecciones que definirán el apoyo son las legislativas próximas o las presidenciales del 2027).

    El pesimismo se sobrepuso a la intervención del Tesoro de USA

    La sujeción fue tomada con pesimismo por parte del mercado por varias razones. Primero, por una elección próxima que no permite por su naturaleza identificar fácilmente una “victoria“ para un oficialismo que no verá otra cosa que crecer su representación en el Congreso. En este sentido, la cuestión no pasará sólo por un resultado que muestre a LLA por encima a nivel nacional, sino por las señales de gobernabilidad luego de octubre. En segundo lugar, la condicionalidad surge en un contexto donde el resultado de PBA todavía resuena y se produjo la renuncia del principal candidato oficialista en dicha provincia a sólo dos semanas de las elecciones nacionales.

    Tras las declaraciones, el pesimismo se sobrepuso a la intervención del Tesoro de USA. Desde el anuncio de Bessent de intervención directa en el MULC el jueves 9-oct hasta la reunión, el riesgo país se redujo 100 puntos básicos, los bonos subieron 8%, el Merval medido en dólares subió 16% y el tipo de cambio spot retrocedió $80 hasta los $1.350. No obstante, en la jornada de la reunión el riesgo país volvió a la zona de los 1.000 p.b., los bonos retrocedieron 5%, el Merval cayó 6% y el dólar spot se deslizó a los $1.400 a pesar de la venta de divisas del Tesoro de USA.

    Incluso, el dólar profundizó la tendencia al alza a pesar de la creciente intervención del Tesoro norteamericano. En la previa de la apertura de los mercados de hoy, Scott Bessent publicó en X que el Tesoro no sólo vendió divisas en el MULC durante el pasado jueves 16-oct, sino que también lo hizo en los mercados financieros. Lejos de aflojar, la divisa norteamericana subió $50 en la jornada de hoy y quedó a tan sólo 2,7% del techo de la banda. Welcome to the jungle.

    La previa electoral

    Con todo, las ventas del Tesoro norteamericano no parecen ser suficientes para contener la típica dolarización de carteras en la previa electoral. Y esto se da a pesar de un movimiento inédito incluso para los estándares de ayuda norteamericana. Lo positivo, es que el movimiento no implica un aumento de endeudamiento externo y que las horas hasta el 27 de octubre son cada vez menos. Ya la semana pasada el Tesoro (argentino) se quedó sin poder de fuego para intervenir en el mercado. Por lo que era cuestión de tiempo para que el BCRA intervenga nuevamente de forma directa en el techo de la banda. En este sentido, el puente de corto plazo del Tesoro norteamericano está permitiendo ganar tiempo al Gobierno, y ganar tiempo significa perder menos dólares.

    Producto de la contención del dólar y el mayor apetito cambiario, las tasas de interés en pesos se dispararon. La absorción de pesos por parte del BCRA (dólar futuro+dólar linked en el mercado secundario) y el Tesoro (venta de divisas+dólar linked mercado primario) estaban tensando la liquidez del sistema. Con una liquidez en pesos cada vez menor, los bancos comenzaron a volcarse al mercado para cumplimentar el requisito de encajes diarios. Lo que generó que la tasa de préstamos interbancarias superé el 150% TNA PP en la semana.

    La ventana de liquidez llegó con la licitación de Finanzas

    En un contexto de vencimientos reducidos ($3,9 bn), el rollover se ubicó apenas en el 45% y lo adjudicado ($1,7 bn) se concentró en instrumentos atados al dólar con un corte de TEA de 3% y 10%. Por su parte, los instrumentos de renta fija quedaron desiertos. Con un Tesoro que prefirió no convalidar una tasa que se encontraba en línea con un mercado secundario rindiendo 8% TEM. Y se inclinó por oxigenar a los bancos (principales demandantes). Por ende, la licitación reflejó las condiciones de un mercado que demanda mayor cobertura cambiaria y un menor apetito por instrumentos denominados en pesos. Luego de la liquidación del viernes, las tasas de interés se comprimieron, similar a lo ocurrido a mediadios de agosto. La tasa de REPOs pasó de un pico de 157% TNA PP al orden del 50% TNA hoy, y la caución de 100% TNA a 35% TNA.

    En suma, a pesar de la ayuda externa persisten las expectativas de devaluación. La incógnita sobre lo que puede ocurrir con el esquema cambiario luego del 26 de octubre siguen vigentes. Más allá de las aclaraciones de los funcionarios sobre la sostenibilidad del esquema de bandas (en ningún caso podrían anticipar una eventual modificación, dado que desanclaría aún más las expectativas). En este contexto, la tasa en pesos que equilibra esta expectativa es irresoluble. Además, se ve potenciada por los costos que acarrean los cambios en las políticas de encajes para mantener a raya los pesos de la economía.

    Dólar oficial al alza

    Mirando más allá de octubre, el Gobierno deberá abordar tareas que exceden la ayuda de Estados Unidos. En lo político, deberá construir una gobernabilidad para fortalecer el sendero fiscal y despejar el camino hacia las reformas para la consolidación del esquema económico. En el plano económico, la tarea será robustecer las Reservas del BCRA y dirigirse a un esquema cambiario-monetario compatible con la actividad económica. Si esto se logra, la ayuda externa dejará de ser vista como un rescate y pasará a ser una aliada estratégica del programa.

    A pesar de las señales de apoyo y las intervenciones directas del Tesoro de USA, el dólar spot finalizó al alza ($1.450; +2,1% respecto al jueves de la semana pasada). Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en USD 41.168M y las Reservas Netas, descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG habrían cerrado en USD 1.200 M (+USD 4.700 M si no se descuentan aquellos ítems).

    La brecha cambiaria sube

    Los dólares alternativos finalizaron al alza: el dólar minorista subió 2,2% ($1.492) respecto al jueves de la semana anterior. El dólar MEP operado con AL30 escaló 8,7% ($1.540), el dólar CCL operado con CEDEARs ascendió 6,2% ($1.544) y el blue se deslizó 0,7% ($1.485). Frente a un tipo de cambio mayorista subiendo en menor medida, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 5%.

    Los futuros de dólar suben

    Los contratos a futuro del dólar finalizaron al alza. En detalle, los contratos de octubre a diciembre subieron 1,3%, y aquellos con vencimiento desde enero 2026 aumentaron 0,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del 2,1%, 6,2% y 9,4% para octubre, noviembre y diciembre, respectivamente.

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