Misiones mantiene el pan más barato del país con un nuevo valor de $2.500 por kilo
Tras siete meses sin modificaciones, el Gobierno de Misiones dispuso la primera actualización del programa Ahora Pan, que fija un tope de $2.500 por kilo hasta el 15 de octubre. La medida busca equilibrar el costo de producción de las panaderías y la capacidad de compra de los hogares, en un contexto de inflación persistente.
El programa Ahora Pan, implementado por el Gobierno de Misiones como parte de los esquemas provinciales de incentivo al consumo, se ha consolidado como un mecanismo central para garantizar el acceso a un alimento esencial a precios accesibles.
Desde febrero de 2025, el valor de referencia del pan se mantenía inalterado, a pesar de la escalada inflacionaria en alimentos. Con la actualización oficial, el nuevo precio máximo de $2.500 por kilo regirá hasta el 15 de octubre, cuando se realizará una nueva revisión.
El ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, destacó en sus redes sociales que esta es la primera suba tras siete renovaciones mensuales consecutivas sin ajustes, y que se acordó luego de “un diálogo permanente con las cámaras del sector agrupadas en el Centro de Industriales Panaderos de Misiones”.
Un programa clave para la economía familiar
La resolución fija un precio tope uniforme en toda la provincia, con el objetivo de mantener previsibilidad para los consumidores y evitar distorsiones en la cadena de comercialización. “Gracias al programa Ahora Pan, Misiones continúa siendo una de las provincias con el precio del pan más bajo a nivel país”, subrayó Safrán.
El acuerdo contempla la absorción de parte de los mayores costos de producción (harina, energía y logística) por parte de los industriales panaderos, mientras que la Provincia sostiene el esquema de adhesión voluntaria de comercios, disponibles en la plataforma oficial ahora.misiones.gob.ar.
De esta forma, el programa actúa como un pacto de precios provincial que combina control estatal, compromiso empresario y transparencia hacia los consumidores.
El ahorro directo para los hogares resulta significativo, considerando que el precio del pan en otras provincias supera en promedio los $3.000 a $3.500 por kilo. El programa no solo impacta en el gasto familiar sino que fortalece el comercio de cercanía, ya que los consumidores priorizan las panaderías adheridas.
La continuidad del programa también tiene un componente político: sostiene la estrategia provincial de políticas anticíclicas frente a la retracción de programas nacionales de apoyo al consumo. En este sentido, la medida se inscribe en una política de defensa del poder adquisitivo en un bien esencial y de alto consumo.
De cara a octubre, la nueva revisión pondrá sobre la mesa la tensión entre la necesidad de sostener precios bajos y la presión de costos en la industria panadera. Sin embargo, la continuidad del Ahora Pan hasta fines de 2025 aparece como un objetivo prioritario en la agenda provincial.
