COLAPSO

Democracias y colapso

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La sociedad industrial nos ha transformado en nuestras costumbres y percepción de una manera inaudita, si prestamos atención a la magnitud, profundidad y velocidad con la que los nuevos sistemas de creencias, basados en la sociedad de consumo vinieron a sustituir las construcciones ideológicas precedentes en nuestra historia como humanidad. 

La superestructura jurídica, política e institucional vigente es el fruto de cambios revolucionarios acaecidos en sólo un par de centenios y valores tales como “la maximización de la ganancia” parecen hoy día más cercanos a nuestra cualidad natural que a un modelo impuesto por aculturación.

La burguesía, como clase social dominante y dirigente, logró impulsar el desarrollo de formidables fuerzas productivas en plan de un crecimiento indefinido y en una batalla sin tregua atizando un conflicto que el capitalismo albergó siempre en sus entrañas: el hombre versus la naturaleza. Fenómeno muy poco observado por círculos intelectuales hasta que, frente a las últimas décadas, la aparición en escena de los límites físicos del planeta puso una barrera que contempla una nueva disyuntiva histórica. 

Lo que la antropóloga e ingeniera, Yayo Herrero Lopez explica como “momento de Cambio Climático, de declive de la energía fósil y de los minerales, de pérdida de biodiversidad en el que la materialidad de la tierra se va a constituir como agente político. No vamos a poder negociar con esta materialidad y las humanidades futuras van a ser humanidades que tengan que aprender a vivir a partir de un aterrizaje forzoso de los límites físicos del planeta tierra”.

La crisis asoma como global, hegemónica y estructural dado que aún con paradigmas pseudo novedosos como el de “capitalismo del desastre”, la imposición de estos límites físicos van arriando todas las contradicciones del sistema hacia un inevitable decrecimiento, poniendo en jaque el modo de producción en un tablero sobre el cual ya no basta con la mera destrucción de fuerzas productivas en pos de apostar a un renacimiento.

Así es como se están creando las condiciones para lo que da en llamarse “ecofascismo”, un modelo que apunta a la creación de políticas autoritarias globales que permitan dar garantías de preservación de privilegios a las élites, cercano a una suerte de “feudalismo pos industrial” entendiendo que, como señala Yayo Herrero “el decrecimiento material de la economía va a hacerla funcionar con menos energía, con menos materiales, con menos agua, con menos recursos de la tierra sí o sí, por puro agotamiento, es un dato de la realidad, no es una opción…” 

De esta manera, una proposición no distópica tendría que pensar en un potente avance de restauración democrática urgente, donde al decir de Yayo, “la clave que hay que plantearle al ciudadano es cómo quiere asumir ese decrecimiento”, es decir “con o sin desigualdad”. La propia científica advierte, en este sentido, que “la salida de esta crisis es a través de una redistribución de las riquezas, sin crecimiento”. 

Es decir, sociedades que ya no busquen la realización personal sobre la persecución del éxito individual entendido como capacidad de consumo sino sobre valores de cooperación y solidaridad que se plasmen alineados con las limitaciones ecosistémicas.

Pero, ¿podemos poner en debate estas cuestiones frente a una sociedad fragmentada, colapsada, deprimida, desinteresada y apolítica? Décadas de crisis política y destrucción sistemática de órganos de participación e involucramiento, tales como los partidos políticos profundizaron dramáticamente el descreimiento y la apatía, obligando a las democracias contemporáneas a transitar por un lento proceso de adaptación en el que el vacío de ciudadanía fue reemplazado por la racionalidad de la maximización de la intención del voto. 

Como vemos, la complejidad de tamañas circunstancias, hacen de nuestro presente un conglomerado de intrincados mecanismos que componen, a su vez, una bomba de tiempo lista para detonar en cualquier momento. Más aún mientras vemos que las nuevas generaciones no vislumbran más senderos que el de miembros de la ya  inconmensurable masa de desposeídos, al tiempo que los propios sistemas educativos, fosilizados y recalcitrantes, no dejan de programarlos para un propósito que ya es menos que una quimera.

¿Cómo pueden las instituciones sortear tales dificultades, siendo que todo el andamiaje del Estado hoy es poco menos que simbólico, después de años de vaciamiento humano y financiero impulsado por el neoliberalismo? ¿Cómo pueden las democracias decir la verdad si el poder ciudadano es apenas ir a votar? ¿Cómo decir la verdad cuando el electorado se ha resignado a esperar los comicios en pos de ver “que le pueden sacar a los políticos ahora que están dulces”? ¿Cómo decir la verdad, cuando el mensaje es decrecimiento, algo que nadie quiere oír, que nadie está deseando para sí, mientras la propaganda de superfluos y absurdos artículos siguen erosionando la sensatez?

Un mapa realmente desolador que inevitablemente todos deberemos afrontar, sea por la espontánea diseminación de conflictos sociales ultra legítimos, sea por el forzoso desmantelamiento de las economías petro dependientes, sea por los desplazamientos humanitarios que fomenta el cambio climático, sea por lo que sea. La orfandad civilizatoria de 8 mil millones de personas es, a todas luces, una realidad frente a la cual no estamos preparados y no lo estaremos tampoco en la medida de que la clase política siga siendo un timorato barquito de papel sin timón ni mapa, en el torrente de aguas servidas con destino a la alcantarilla de la historia. 

Si bien no hay precedentes de todo lo expuesto en ningún libro ni en hallazgos arqueológicos, no deja de ser esperanzador un dato que Antonio Artxavala -prestigioso geólogo Español- aporta al recordarnos que las actuales democracias surgen por cambio climático. En el año 1783, el volcán Lucky en Islandia explota, mata todo el ganado y muere la mitad de la población. Durante tres años consecutivos no pudo haber buenas cosechas en Europa debido a la enorme nube de cenizas y humo que, desde Islandia emanaba dicho volcán, mueren así muchos animales, los frutales quedan apestados con hongos y se genera una hambruna brutal que afecta a Inglaterra, España y Francia. El hartazgo de la gente termina con la toma de la Bastilla.

Apuntalemos hoy, que aún hay tiempo, a un fortalecimiento de las democracias, trascendiendo los límites del mero parlamentarismo. Ocupemos los espacios del Estado con propuestas e involucramiento ciudadano. Pongamos manos a la obra en pos de un proyecto de humanidad resiliente que conduzca a la conformación de organizaciones genuinas de la gente y cuyo propósito esté signado por el empoderamiento en la resolución de sus propios problemas territoriales y que dicha labor obligue a la institucionalidad al acompañamiento. Salgamos del infantil adoctrinamiento que se nos impuso, en el que se espera de nosotros ser meros espectadores de nuestros designios. Apuntaremos verdadera ciudadanía con verdadera democracia ya que no hay condiciones en este presente para tomas de Bastilla, sino más bien para Ríos revueltos en los que privilegiados pescadores llevan hace tiempo fermentando sus carnadas desde la orilla. No se trata de prehistóricos debates entre Reformistas y Revolucionarios. Ni uno ni otro tienen cabida en este contexto. No hay reformas posibles cuando la crisis energética y la escasez de insumos estratégicos lograron entrar en escena, como tampoco hay margen para otro modelo desarrollista como el comunismo. El siglo XXI impone desafíos nunca vistos que son de tal magnitud que sólo podremos ser capaces de vislumbrar el camino al caminar. La suerte está echada y de las pocas certezas que imperan hoy, de la que seguro debemos partir, es aquella que recientemente tuvo amplio impacto en las redes: “los ricos son un lujo que ya no nos podemos permitir”.

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Brasil tiene el tres por ciento de población mundial pero el 10% de muertos por Covid

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Brasil, con sus 210 millones de habitantes, cuenta con poco menos del 3 % de la población mundial, pero, como uno de los epicentros globales de la pandemia de la covid-19, acumula el 10,3 % de los muertos por coronavirus en todo el mundo y el 9,5 % del total de contagiados.

Las cifras forman parte de un boletín de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de investigación médica de América Latina y vinculada al Ministerio de Salud, para mostrar que Brasil vive “el peor escenario desde el inicio de la pandemia”, publicó un reporte de la agencia EFE.

De acuerdo con el boletín del Observatorio Covid-19 de la Fiocruz, Brasil se encuentra entre los países con peores indicadores al cumplirse este jueves un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la epidemia de la covid se había convertido en una pandemia global.

Sin embargo, y contra toda lógica, el presidente Jair Bolsonaro aseguró este jueves que “Brasil fue un ejemplo para el mundo” en la lucha contra la pandemia.

El presidente hizo un balance positivo de su gestión y destacó que Brasil lanzó el “mayor programa social del mundo”, con ayudas de emergencia que beneficiaron a más de 60 millones de personas y que el país ya puso diez millones de vacunas, “más que la población de Israel”, presumió.

Pero Brasil tiene más de 212 millones de habitantes y el porcentaje de personas vacunadas con las dos dosis es del 1,36 por ciento de la población (2,8 millones de personas), mientras que Israel ya inmunizó totalmente al 44,3 por ciento de sus habitantes (3,9 millones de personas), según el recuento de la Universidad John Hopkins.

Siguen los récords negros

Brasil encadenó este jueves dos días consecutivos con más de 2.200 óbitos diarios por covid (2.233 fallecimientos este jueves tras el récord de 2.286 fallecimientos registrados el miércoles), con lo que la epidemia ya deja más de 272.000 muertos y unos 11,2 millones de contagios en el país.

El promedio de muertes en la última semana subió este jueves a las 1.703 diarias y el de contagios a los 69.141 diarios. Las dos medias son récords desde el comienzo de la crisis.

Los elevados promedios en los últimos días ratifican a Brasil como la segunda nación con mayor número de óbitos por Covid en el mundo, tan solo superada por Estados Unidos, y como la tercera en cantidad de contagios, por detrás de Estados Unidos e India.

“Brasil enfrenta el peor escenario desde el inicio de la pandemia y nunca logró una reducción significativa de su curva de transmisión. Por el contrario, como viene siendo alertado por la Fiocruz, los récords de nuevos casos y óbitos vienen siendo superados diariamente, acompañados por una situación de colapso de los sistemas de salud en gran parte del país”, según el boletín.

El centro de investigaciones agregó que la incidencia del Síndrome Respiratoria Aguda Grave se encuentra en niveles elevados en todos los estados del país y con tendencia de aumento en los del sudeste y del sur, los más poblados.

“Entre los registros con resultados positivos para virus respiratorios, el 96,7 % de los casos y el 99,1 % de los óbitos son en consecuencia del nuevo coronavirus”, agrega.

La Fiocruz alertó que el agravamiento de la pandemia tiene al borde del colapso hospitalario a gran parte del país por las elevadas tasas de uso de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) y que algunos estados ya no tienen camas disponibles y sí filas de pacientes esperándolas.

En 20 de los 27 estados del país las tasas de ocupación de las UCIs supera el 80 %, por lo que están en la zona de alerta crítico, y 13 tienen tasas superiores al 90 %.

La Fiocruz afirmó que, ante ese escenario, los especialistas defienden como principal herramienta para frenar la pandemia “medidas más rigurosas de restricción de la circulación y de las actividades no esenciales”.

Varios gobiernos regionales y alcaldías han reimplantado las medidas de distanciamiento social que habían impuesto el año pasado, como confinamientos, cierre de comercios y toques de queda, pero el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, insistió este jueves en criticar tales decisiones.

Según el líder de la negacionista ultraderecha brasileña, los confinamientos, por generar desempleo y hambre, tienen un efecto colateral peor que el de la propia pandemia.

El estado de Sao Paulo, el más poblado del país con 46 millones de habitantes y epicentro de la pandemia, con unos 63.000 muertos y 2,1 millones de contagios por Covid, endureció aún más este jueves las medidas restrictivas que se venían aplicando desde una semana atrás y las prorrogó hasta el 30 de marzo.

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Fase 0 en Semana Santa, el ruego de científicos por el colapso sanitario en Paraguay

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Ana Campuzano, presidenta de la Sociedad Paraguaya de Pediatría, reiteró este viernes la recomendación de las Sociedades Científicas del Paraguay de volver a una cuarentena total durante la Semana Santa. La intención es disminuir las movilizaciones hacia el interior del país para evitar la expansión del coronavirus, sostuvo.

Campuzano conversó con el diario ABC y afirmó que propusieron la medida teniendo en cuenta la ya baja movilización de personas en sus puestos laborales y en las escuelas desde el Lunes Santo. En ese sentido, dijo que la recomendación es suspender las visitas al interior del país y el turismo para evitar la expansión del coronavirus y por el altísimo número de contagios diarios en el país.

La médica habló de “aprovechar” esa semana para frenar la enfermedad porque, “si en este momento nos enfermamos, no tenemos camas para curar a la gente”. La situación actual refleja que el 100% de camas del sector público están ocupadas, así como el 99% de las privadas.

Campuzano indicó que lo ideal sería tomar medidas restrictivas lo antes posible. “Yo tomaría medidas restrictivas como cerrar todos los locales de ocio desde las 22:00 hasta las 5:00, restringir todos los eventos sociales a grupos de 10 o 15 personas”, detalló.

La propuesta en sí consiste en aplicar una cuarentena estricta desde el viernes 26 de marzo hasta el lunes 5 de abril que implique un regreso a la fase 0, el cierre de fronteras terrestres y la prohibición de traslados vehiculares interdepartamentales.

La situación es crítica en Paraguay y el presidente Mario Abdo está al borde del juicio político. 

El canciller paraguayo Euclides Acevedo reconoció que hubo una falta de capacidad de gestión por parte del Gobierno para conseguir las vacunas anti-Covid y anunció que la semana que viene se reunirá con el canciller argentino, Felipe Solá, y posteriormente, con el de Brasil con la intención de armar un banco común (de vacunas) “al que podamos acceder todos equitativamente”.

No descartó pedir “prestadas” a la Argentina algunas dosis de Rusia y que “cuando nosotros tengamos las devolvemos”. Habló de que el gesto de Chile, que donó al Paraguay 20.000 dosis de las vacunas de origen chino Sinovac, generó impacto en los otros países.

“Tenemos también negociaciones con Brasil que estas cuestiones políticas internas retrasan todo”, expresó. En la reunión que sostendrá con el canciller argentino adelantó que también planteará la situación de las fronteras con el vecino país, que permanecen cerradas, y, particularmente, con la provincia de Formosa.

En Paraguay “estamos sobreviviendo, la angustia y la fatiga del pueblo más desprotegido hace que esto se convierta en una agitación social de naturaleza económica y de consecuencias políticas”, definió a la actual situación.

Con respecto a la situación de crisis política que mantiene en vela al Gobierno de Mario Abdo Benítez, Acevedo dijo que su posición es refundar a la nación por la vía de una segunda república que requiere de una asamblea nacional constituyente.

“Una transformación económica, social y, sobre todo, cultural. Nosotros no hemos terminado el proceso de transición. En España duró poco porque hubo pacto político. Aquí hubo de todo menos pacto político. Esto es el agotamiento social, la fatiga política…”, resaltó.

Incluyó remodelar los poderes Judicial y Legislativo, y adoptar “una política educativa laica y liberadora”.

Hoy se cumple una semana del inicio de las protestas ciudadanas contra el Gobierno por la actual crisis sanitaria y socioeconómica en plena pandemia de Covid-19, y tras ocho días seguidos de la medida de fuerza, las manifestaciones se replican en distintos puntos de todo el país.

En el marco de las movilizaciones contra el Gobierno por los hechos de corrupción denunciados y la falta de medicamentos e insumos en los hospitales, un importante grupo de personas cerraron de manera intermitente la ruta número 6, en la zona de Pirapey 45, distrito de Edelira, Departamento de Itapúa, según informó el corresponsal de ÚH, Antonio Rolín.

En Encarnación, capital de dicho departamento, también se realizó una gran movilización desde el miércoles de esta semana, en el marco de las protestas contra el Gobierno por la actual crisis y el pedido de salida de sus titulares y otros responsables.

La suerte de Abdo depende de los diputados que maneja el ex presidente Horacio Cartes. En la práctica sus 22 votos tienen el poder de iniciar el proceso de destitución del presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y el vicepresidente Hugo Velázquez, pero los diputados de Honor Colorados aseguran que ellos no sostienen al Gobierno y esperan los cambios necesarios para subsanar la crisis.

Hasta el momento, la Cámara de Diputados no reúne los 53 votos necesarios para iniciar el proceso de juicio político al presidente y vicepresidente. Si bien se cuenta con 37, que son los 29 liberales más ocho de la multibancada, se sabe que los 20 de Colorado Añetete, apoyados por Hugo Ramírez, no darán su apoyo. En principio, Honor Colorado, con 22 miembros, manejaron la posibilidad de apoyar la destitución de Abdo y salvar a Velázquez, sobre todo, ante la presión de la ciudadanía movilizada, pero el tablero volvió a dar vuelta con el paso de los días y todo apunta a que el juicio político no tendrá éxito.

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Paraguay confirmó un “colapso” sanitario debido a la crisis del coronavirus

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El ministro de Salud de Paraguay, Julio Mazzoleni, confirmó hoy que la pandemia de coronavirus provocó un “colapso” sanitario, por lo que hay pacientes “esperando” a que se les asigne una cama en los hospitales del país.

“En Asunción y (el departamento) Central la situación es muy complicada. Eso va a seguir en la medida que no nos comportemos. Hay pocas cosas que están restringidas; lo único que les pedimos es que usen mascarillas y cumplan las medidas sanitarias”, expresó Mazzoleni, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Luego de reunirse con el director del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente Juan Max Boettner (Ineram), Felipe González, el ministro de Salud confirmó hoy la ocupación total de las camas de internación y terapia en los hospitales de Asunción y el área metropolitana, donde hay personas a la espera de que se les asigne una cama.

Mazzoleni calificó de “dinámica” la situación y explicó que si bien existen “muchos pacientes dados de alta”, también hay quienes necesitan la internación.

Por su parte, González habló incluso de la existencia de “listas de espera”.

El ministro explicó que una veintena de pacientes con Covid-19 se encuentra ingresados en hospitales privados, donde hay unas 75 camas aún disponibles en las unidades de cuidados intensivos (UCI), según informaciones del diario ‘ABC Color’.

Sin embargo, alertó que “la demanda es alta incluso en el sector privado”.

Mazzoleni expresó que el país se encuentra “entrando en una etapa muy difícil de la pandemia” y que “falta compromiso” por parte de la ciudadanía.

En relación con la posibilidad de que se impongan medidas de restricción a causa de las fiestas de Navidad, señaló que las recomendaciones son las mismas que hasta ahora y recordó los factores a tener en cuenta a la hora de fijar reuniones.

“Tenemos que ser disciplinados como lo fuimos al principio. Hay lugares donde la Fiscalía, la Policía, el Ministerio Público no van a llegar, pero el virus sí”, concluyó.

Paraguay acumula al día de hoy un total de 89.421 casos y 1.887 muertos.

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