El medio BBC analizó las acusaciones que dio el mandatario estadounidense sobre la guerra en Ucrania, donde Trump no solo responsabilizó a Ucrania por el conflicto, sino que cuestionó la legitimidad de su presidente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, culpó a Ucrania de ser la responsable del conflicto con Rusia en una serie de declaraciones emitidas desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida. Durante una rueda de prensa, Trump cuestionó además la popularidad del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y destacó que Ucrania no había realizado las elecciones programadas debido a la ley marcial.
Sus comentarios, algunos de los cuales coincidían con puntos de vista frecuentemente expresados por Rusia, se produjeron poco después de que funcionarios estadounidenses se reunieran con una delegación rusa en Riad para iniciar las negociaciones de paz, casi tres años después del inicio de la guerra. Zelensky respondió acusando a Trump de “vivir en un espacio de desinformación” creado por Rusia, mientras que Trump lo tildó de “dictador” por no organizar elecciones.
El medio BBC Verify investigó las afirmaciones hechas por Trump la noche del martes desde su residencia en Florida, y dio su perspectiva antes dichos cuestionamientos:
Afirmación: “Nunca debieron haberla iniciado”
Trump desestimó las críticas de las autoridades ucranianas por no estar presentes en las negociaciones de Riad y les aseguró que Ucrania había tenido tres años para poner fin al conflicto. El presidente estadounidense también pareció responsabilizar a Kiev por haber iniciado la guerra, afirmando: “Nunca debieron haberla iniciado”. Esta acusación recuerda las declaraciones previas del Kremlin, que ha sostenido que Ucrania comenzó la guerra en 2014.
“Fueron ellos quienes iniciaron la guerra en 2014. Nuestro objetivo es detener esta guerra. Y no comenzamos esta guerra en 2022″, dijo el presidente ruso, Vladimir Putin, al presentador de un programa de entrevistas estadounidense Tucker Carlson en febrero de 2024.
Rusia había anexado Crimea en 2014, tras el derrocamiento del presidente prorruso de Ucrania, y respaldó a las fuerzas separatistas en el este de Ucrania. La invasión de Rusia en 2022 fue un acto claro de agresión.
Putin lanzó la invasión el 24 de febrero de 2022, afirmando que el objetivo de la operación era “desmilitarizar y desnazificar” al gobierno prooccidental de Volodymyr Zelensky e impedir que el país se uniera a la OTAN.
En las últimas elecciones parlamentarias en Ucrania, el apoyo a los candidatos de extrema derecha fue del 2%. También hay que señalar que Zelensky es judío y que su partido ha sido considerado centrista.
La Corte Internacional de Justicia ha desestimado las alegaciones de Moscú.
Afirmación: “Odio decirlo, pero su índice de aprobación es del 4%”
Trump afirmó que el índice de aprobación de Zelensky había caído al 4%, aunque no presentó evidencia que respaldara esta cifra. En contraste, una encuesta reciente del Instituto Internacional de Sociología de Kyiv mostró que el 57% de los ucranianos confiaban en su presidente, aunque esta cifra ha disminuido desde los picos de popularidad de 2022. Además, algunas encuestas sugieren que Zelensky estaría perdiendo apoyo frente a rivales como el exjefe del ejército, Valerii Zaluzhnyi.
Algunos medios rusos recogieron la afirmación de Trump citando una encuesta realizada por el diputado ucraniano crítico con Zelensky, Oleksandr Dubinsky, aunque Dubinsky ha sido acusado de traición y de trabajar para la inteligencia rusa, algo que él niega.
Afirmación: “Estamos en una situación en la que no hemos tenido elecciones en Ucrania, en la que tenemos esencialmente la ley marcial en Ucrania”
Trump señaló que Ucrania no ha celebrado elecciones presidenciales desde 2019, cuando Zelensky asumió el poder, y recordó que el mandato de cinco años de Zelensky debía concluir en mayo de 2024. Sin embargo, debido a la invasión rusa, Ucrania está bajo ley marcial desde febrero de 2022, lo que ha suspendido las elecciones.
Las leyes marciales, instauradas en 2015 tras la anexión de Crimea, permiten suspender las elecciones durante tiempos de guerra. En noviembre, el Parlamento ucraniano votó a favor de posponer las elecciones hasta el final del conflicto, una decisión que cuenta con el apoyo de una mayoría de la población, según encuestas. Zelensky ha prometido convocar nuevas elecciones tras la guerra, aunque algunos expertos sostienen que sería prácticamente imposible realizar elecciones mientras persisten los ataques rusos y millones de ucranianos están desplazados o viviendo bajo ocupación rusa.
La intervención de Trump se produjo poco después de que el Kremlin cuestionara la legitimidad de Zelensky, una acusación que Moscú ha repetido varias veces en los últimos meses. En enero de 2024, Putin calificó a Zelensky de “ilegítimo”. Trump, consciente de que esta acusación es comúnmente propagada por Rusia, indicó que su declaración no provenía del Kremlin, sino de él y de otros países.
Zelensky, por su parte, ha sostenido que sería “absolutamente irresponsable” hablar de elecciones en medio del conflicto.
Rusia inició esta madrugada una invasión a Ucrania con bombardeos en distintos puntos del país e incursiones terrestres en varios puntos del territorio que ya han causado las primeras bajas, varias de ellas civiles. El inicio de la invasión fue condenado firmemente por gran parte de la comunidad internacional y por el Gobierno de Ucrania, que rompió sus relaciones diplomáticas con Moscú, y prometió defenderse, al tiempo solicitaba ayuda internacional para que se fuerce a Moscú a respetar la paz.
Los esfuerzos diplomáticos de las últimas semanas y la imposición de sanciones occidentales contra Rusia no bastaron para disuadir al presidente ruso Vladimir Putin, que había desplegado entre 150.000 y 200.000 tropas a lo largo de las fronteras de Ucrania desde hacía semanas. He tomado la decisión de una operación militar”, declaró el mandatario en un discurso televisado de madrugada, en el que aseguró que no buscaba la “ocupación”, sino “una desmilitarización y una desnazificación” de Ucrania y la defensa de los rebeldes prorrusos del este del país, reprodujo la agencia de noticias AFP.
Poco después empezaron a escucharse explosiones en varias ciudades de Ucrania, desde Kiev hasta Járkov, su segunda ciudad en la frontera con Rusia, pero también en Odesa o Mariúpol, a orillas del mar Negro y el mar de Azov. Las sirenas de aviso de bombardeos se activaron en la capital, en Odesa y en Leópolis (Lviv), donde Estados Unidos y otros países habían desplazado sus embajadas.
El ejército ruso aseguró que estaba atacando instalaciones militares ucranianas con “armas de alta precisión”, reivindicando que habían destruido los sistemas de defensa antiaérea y haber dejado “fuera de servicio” las bases aéreas de Ucrania. El ejército ruso dijo además que los separatistas del este están avanzando y tomando el control de territorios.
Kiev anunció que más de 40 soldados y una decena de civiles ucranianos murieron. También confirmó que ya hubo incursiones terrestres de las fuerzas rusas por el norte, desde Rusia y Bielorrusia, pero también por el sur en la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014. Bielorrusia, aliada del Kremlin, aseguró no estar participando en la operación.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció una ley marcial en todo el país, pero pidió a la población no entrar en pánico. También urgió a la comunidad internacional a crear una “coalición anti-Putin” para forzar a Moscú a respetar la paz. Además, el mandatario decidió cortar las relaciones diplomáticas con Rusia, que se habían mantenido pese a la anexión de Crimea. “Las fuerzas ucranianas llevan a cabo encarnizados combates. El enemigo ha sufrido pérdidas importantes que serán aún más importantes”, dijo también Zelenski, que prometió “infligir el máximo de bajas” al agresor.
El ejército ucraniano aseguró haber matado a 50 ocupantes rusos, y abatido cinco aviones y un helicóptero en el este del país. Las autoridades ucranianas cerraron el espacio aéreo a la aviación civil por motivos de seguridad, mientras que Rusia cerró el transporte marítimo en el Rusia aseguró que los civiles de Ucrania “no tienen nada que temer”, pero en el metro de Kiev, decenas de personas buscaban refugio o la manera de salir de la ciudad por tren o por carretera.
“Me he despertado por el ruido de las bombas, preparé las bolsas y huí”, indicó a AFP María Kashkoska, de 29 años, en un estado de conmoción en el metro. En medio de la noche, el tráfico de la capital era el propio de las hora pico. Vehículos llenos de familias buscaban salir de la ciudad, hacia el oeste, lo más lejos posible de la frontera rusa, situada a 400 km.
En Chuguev, cerca de Járkov, una mujer y su hijo lloraban a un hombre, muerto en un ataque de misiles, una de las primeras víctimas del ataque. “Le había dicho que nos fuéramos”, repetía incansablemente el hijo, junto a los restos de un antiguo automóvil Lada y al cráter provocado por el proyectil caído entre dos inmuebles de cinco pisos.
En su mensaje televisado, Putin había instado a los soldados ucranianos a deponer las armas y justificó su ataque por el supuesto “genocidio” de la población rusoparlante en el este de Ucrania. Las reacciones al inicio de la invasión no se hicieron esperar. Biden, que llamó a Zelenski para expresarle su “apoyo”, condenó “el ataque no provocado e injstificado por parte de las fuerzas militares rusas” y aseguró que “el mundo hará responsable a Rusia”.
“El presidente Putin ha elegido una guerra premeditada que traerá una pérdida catastrófica de vidas y sufrimiento humano”, remarcó Biden, que se reunirá virtualmente con los líderes del G7 hoy a las 11 (hora argentina). También hay previstas reuniones de emergencia de los dirigentes de la Unión Europea y de la OTAN. El jefe de la alianza militar, Jens Stoltenberg, denunció el “ataque irresponsable y no provocado (…) que pone en riesgo incontables vidas civiles”.
El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, advirtió que “Rusia se enfrentará a un aislamiento sin precedentes” y prometió “el más robusto y más severo paquete de sanciones que jamás hayamos adoptado”. China, cercana a Rusia, indicó que estaba “siguiendo de cerca” la situación e instó a las partes a “la moderación”.
El jefe de Naciones Unidas, Antonio Guterres, aseguró que era “el día más triste” de su mandato. Las tensiones militares entre Rusia y Ucrania escalaron en los últimos meses desde que Moscú comenzó a acumular a decenas de miles de soldados en la frontera entre ambos países. El alerta pasó a rojo esta semana luego de que Putin reconociera la independencia de dos provincias separatistas y rusoparlantes del este de Ucrania, Lugansk y Donetsk, que son fronterizas con Rusia, y de que el Senado ruso autorizara al gobierno a usar la fuerza militar en el extranjero.
Más de 14.000 personas murieron en Ucrania en combates entre el Ejército y las milicias de las dos provincias separatistas desde que estas se declararan independientes, en 2014.
Crónica de una avanzada anunciada
En la víspera a la invasión, Rusia empezó a evacuar a sus diplomáticos de Ucrania y el gobierno ucraniano pidió a sus ciudadanos salir de Rusia, en medio de altas tensiones luego de que el Kremlin recibiera autorización para usar la fuerza militar en el extranjero y de que Occidente respondiera con sanciones a Moscú. En ese contexto, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que intentó conversar con su par de Rusia, Vladimir Putin, sin éxito y aseguró que Moscú ya desplegó “casi 200.000 soldados” en la frontera común, mientras Kiev denunció que fue objeto de un ciberataque “masivo” que afectó a organismos estatales y bancos.
Asimismo, el Consejo de Seguridad de la ONU se aprestaba a celebrar anoche una reunión de urgencia, la segunda similar en tres días y también a pedido de Ucrania, en este caso debido al anuncio de Rusia de que las provincias ucranianas separatistas le pidieron apoyo militar. Las provincias Donetsk y Lugansk “piden ayuda al presidente de Rusia para contrarrestar la agresión de las fuerzas armadas de Ucrania”, afirmó el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.
La cancillería rusa prometió en la mañana de ayer, una respuesta “fuerte” y “dolorosa” a las sanciones estadounidenses, a las que la Casa Blanca sumó hoy medidas contra la empresa encargada de operar el estratégico gasoducto Nord Stream 2, que une Rusia con Alemania. Las esperanzas de una salida diplomática a la crisis parecían desvanecerse luego de que Estados Unidos y sus aliados acusaran a Rusia de violar la soberanía de Ucrania al reconocer la independencia de dos provincias separatistas del este ucraniano y ordenar al Ejército ruso “mantener la paz” en ellas.
Washington calificó eso como “inicio de invasión” rusa de Ucrania, impuso sanciones a entidades financieras rusas y personas cercanas al Kremlin, canceló una reunión entre el jefe de su diplomacia y su par ruso, y reposicionó tropas adicionales en el flanco este de la OTAN, en las fronteras con Rusia.
La Unión Europea (UE), el Reino Unido y otros países de Asia y Oceanía aliados de Estados Unidos anunciaron también penalidades contra bancos o individuos de Rusia. Ucrania llamó a consultas a su embajador en Moscú y dijo que consideraba romper sus relaciones diplomáticas con Rusia. Alemania, por su parte, ya ayer había frenado la puesta en funcionamiento del lucrativo gasoducto Nord Stream 2.
Ayer, Rusia comenzó a evacuar a su personal diplomático de Ucrania, un día después de anunciar planes para hacerlo por motivos de seguridad, según la agencia de noticias AFP, que citó a un vocero de la embajada rusa en Kiev. Más temprano, la cancillería de Ucrania llamó a todos los ciudadanos del país a salir rápidamente de Rusia advirtiendo que la “agresión” de Moscú podría provocar una reducción importante de los servicios consulares.
También ayer, el Ejército ucraniano anunció por Facebook un plan de movilización de los reservistas de entre 18 y 60 años por el plazo de un año. Las Fuerzas Armadas de Ucrania cuentan con unos 250.000 militares activos y 200.000 reservistas.
Zelenski, que había descartado una “movilización general” militar hace dos días, exigió ayer al gobierno ruso y a la comunidad internacional “garantías de seguridad” para su país, dado que Kiev no integra ninguna alianza militar. Más tarde, en un mensaje al país, afirmó: “Quise iniciar una conversación con el presidente de la Federación Rusa; resultado: silencio”.
En esa ocasión aseguró también que Moscú tenía “casi 200.000 soldados posicionados en miles de vehículos de combate” en la frontera con Ucrania. Paralelamente, el vice primer ministro Mykailo Fyodorov afirmó que Ucrania estaba sufriendo desde esta tarde un ciberataque “masivo” que afectaba a bancos y sitios web oficiales, sin especificar el origen.
La agencia de seguridad informática de Ucrania dijo que el país es “constantemente” víctima de esa clase de ataques, que deben atribuirse a operadores rusos que “ya ni siquiera intentan” ocultar su identidad. La vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, afirmó que no podía atribuir “responsabilidad” a Moscú por el ciberataque, aunque agregó que el incidente “es consistente con el tipo de actividad que Rusia llevaría a cabo en un intento por desestabilizar a Ucrania”.
En otro preparativo para un posible deterioro aun mayor de la situación, el parlamento ucraniano aprobó la declaración del estado de emergencia en el país durante un mes, solicitada previamente por el Consejo de Seguridad Nacional. Gracias a ese mecanismo, las autoridades van a poder “incrementar la protección” del orden público y la infraestructura estratégica, “limitar la circulación, intensificar la verificación de vehículos y de documentos de individuos”, explicó el jefe del Consejo, Oleksii Danilov.
En tanto, la UE había convocado para hoy a una cumbre especial en Bruselas para discutir la crisis entre Ucrania y Rusia, y formalizó sanciones para funcionarios civiles y militares, así como para bancos y agencias estatales de Rusia.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo se enfrenta a “un momento de peligro” y calificó a la decisión de Rusia de reconocer la independencia de Donetsk y Lugansk como una “violación de la integridad territorial” de Ucrania, a la vez que instó a un inmediato cese de hostilidades en el este de ese país.
Las tensiones militares entre Rusia y Ucrania se encuentran por las nubes desde que Moscú comenzó a acumular, en meses recientes, a decenas de miles de soldados en la frontera entre ambos países. El peligro de una guerra creció esta semana luego de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, reconociera la independencia de dos provincias separatistas y rusoparlantes del este de Ucrania, Lugansk y Donetsk, que son fronterizas con Rusia, y de que el Senado ruso autorizara al gobierno a usar la fuerza militar en el extranjero.
Rusia cerró sus espacios aéreos
Rusia prohibió anoche que aviones civiles vuelen sobre todas sus fronteras nororientales con Ucrania, informaron fuentes ucranianas e internacionales. “Rusia emitió un Notam (aviso a navegantes) de aviación civil cerrando casi todo el espacio aéreo del este de Ucrania cerca de la frontera con Rusia”, publicó la organización Inteligencia de Fuentes Abiertas (Osint, en inglés) en Twitter.
Autoridades de Ucrania informaron que los aeropuertos de Jarkiv, Dnipropetrovsk y Zaporozhye permanecían cerrados esta noche, según la agencia ucraniana de noticias Unian. La aerolínea alemana Lufthansa anunció el sábado la suspensión de sus vuelos a Ucrania, según la agencia Europa Press.
Al día siguiente, otras líneas aéreas del mismo grupo -Swiss, Austrian Airlines, Brussels Airlines y Eurowings- reportaron la cancelación de sus vuelos a Ucrania. En lo que va de esta semana, Rusia reconoció la soberanía de Donetsk y Lugansk, dos provincias ucranianas separatistas prorrusas.
Moscú anunció ayer que Donetsk y Lugansk pidieron al Kremlin apoyo militar ante lo que consideran una “agresión” de las fuerzas armadas ucranianas. En tanto, Ucrania reclamó “garantías de seguridad” tanto a Rusia como a la comunidad internacional, y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, la segunda similar en tres días.
La Embajada Argentina en Ucrania le recomendó hoy a los cerca de 100 ciudadanos argentinos residentes en ese país que sigan “las instrucciones e informaciones” de las autoridades locales y se mantengan “en sus hogares y lugares de ubicación, a menos que se activen las sirenas de alarma”, a raíz de los recientes ataques militares realizados contra esa nación por fuerzas de la Federación Rusa.
“La Embajada recomienda seguir las instrucciones e informaciones de las autoridades ucranianas. A los argentinos en Kiev les aconsejamos quedarse en sus hogares/lugares de ubicación a menos que se activen las sirenas de alarma”, señaló la embajada en un comunicado.
En ese sentido, se remarcó que “la Embajada continuará informando por todos los canales habilitados”.
“En virtud del estado de emergencia decretado por las autoridades ucranianas en el día de la fecha se sugiere a las y los connacionales en Ucrania tener presente que la medida conlleva una serie de pautas a ser contempladas, sobre todo en lo referente a la necesidad de portar documentación que permita la verificación de la identidad de las personas”, señaló un comunicado de la delegación Argentina en Kiev publicado en la red social Facebook.
La Embajada argentina recordó además “la importancia de contar con la documentación argentina (DNI, pasaportes) y ucraniana (permisos de residencia si fueran residentes y no se encontraran transitoriamente en Ucrania) al día.
“La Sección Consular de la Embajada se encuentra trabajando normalmente por si requirieran tramitar documentación y en permanente comunicación con los connacionales a través de los siguientes canales:
Atención personal: Сalle Ivana Fedorova 12, piso 6, Kiev; correo electrónico institucional de la Sección Consular: secon_eucra@mrecic.gov.ar; Tel./fax: 0038 044 2386922.
También se habilitó un celular de guardia para emergencias consulares: 0038 097 1390373.
Fuentes oficiales confirmaron a Télam que la Cancillería está en permanente contacto con la embajada argentina en Kiev, “que está trabajando con normalidad y en comunicación permanente con la comunidad argentina”.
Hay 83 argentinos registrados permanentes en Ucrania y unos 20 en tránsito, y ante la situación actual, Cancillería reforzó “las partidas de pasaportes provisorios para que la embajada en Kiev tenga que brindar asistencia consular en caso de una emergencia”, indicaron voceros del palacio San Martín.
El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció hoy una “operación militar” en Ucrania, un ataque condenado en seguida por la comunidad internacional y por el Gobierno de Kiev, que pidió al mundo que se fuerce a Moscú a respetar la paz y rompió relaciones con su vecino.
El representante permanente alterno de Argentina ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Fabián Oddone, expresó ayer en la 58ª sesión plenaria de ese organismo la “preocupación” del país a partir del apoyo de Rusia a dos provincias separatistas de Ucrania.
“Nos alarma la crisis actual, así como la posibilidad de que esta se siga agravando. Es necesario dar pasos sustantivos para entablar un diálogo constructivo y de buena fe a fin de encontrar una salida pacífica y concertada”, planteó Oddone.
“Argentina reitera su firme compromiso con el principio de la solución pacífica de las controversias internacionales y sostiene que solo por esta vía se aseguran soluciones justas y duraderas”, consignó la Cancillería en un comunicado.