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Informe considera que con un ajuste de 139 MM se lograría la meta propuesta al FMI del déficit primario 2019

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Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) desarrollado por Nadin Argañaraz, Ariel Barraud y Valentin Mongi muestra como la propuesta de reducir el gasto público presentado por el Gobierno nacional es excesivo y llevaría las metas muy por debajo de las previstas. Estiman que con un ajuste de 139 mil millones de pesos se lograría lo pautado con el FMI.
¿Pasados de rosca?: si se avanza con una reducción del gasto de 300MM, el déficit primario de 2019 será de 0,3% del PIB en lugar del 1,3% planteado
El gobierno nacional continúa este mes, previo al envío al congreso del Presupuesto 2019, con las negociaciones con los gobiernos provinciales para delinear las modificaciones necesarias sobre los gastos para alcanzar la meta fiscal de déficit primario equivalente al 1,3% del PIB, que se incluyó como uno de los compromisos en el acuerdo con el FMI.
El punto de debate radica en las estimaciones realizadas sobre la baja necesaria del gasto. De acuerdo a las estimaciones que el Ministerio de Hacienda presenta a los gobiernos provinciales, el gasto primario no automático (es decir el que no está legalmente vinculado a la evolución de la inflación) debe bajar en $297,7 MM expresados “en moneda de 2018”. Por su parte, las estimaciones de IARAF sugieren que la baja necesaria en 2019 debería ser igual a $139 MM con respecto al estimado para el cierre anual del mismo gasto de 2018. La diferencia es no menor.
Concretamente, las estimaciones del gobierno nacional se encuentran fundadas en los siguientes puntos acerca de lo que se espera ocurra en 2019: una baja de los Ingresos equivalente a 0,5 puntos porcentuales (p.p.) del PIB, una suba del componente automático del gasto primario (indexado por inflación pasada) igual a 0,6 p.p.; y la exigencia propia de la meta fiscal que debe bajar 1,4 p.p. con respecto a 2018. Por otro lado, el componente no automático aportaría 0,3p.p. a la baja del peso del gasto.
En suma, la baja extra necesaria para cumplir la meta asciende a 2,2 p.p. del PIB. Es decir, el componente no automático debe aportar un ajuste extra igual a 2,2 p.p. del PIB para cumplir con la meta de déficit primario (1,3% del PIB).
Ahora bien, cuando se traduce a valores nominales la baja extra necesaria de 2,2 p.p. del PIB, el criterio oficial fue el de calcular el recorte “en moneda de 2018” y “en moneda de 2019”, multiplicando los 2,2 p.p. por los respectivos PIB estimados para cada uno de estos años. Se tiene que a valores de 2018, esos 2,2 p.p. equivalen a $297,7 MM, mientras que a moneda de 2019 la rebaja equivale a $360,5 MM.
No obstante, manteniendo todos los valores oficiales, si el ajuste efectivamente llevado a cabo en 2019 fuese de $297,7 MM (es decir que el gasto no automático pase de $1.233,7 MM en 2018 a $936 MM en 2019, como se puede apreciar en el cuadro), se sobrecumpliría la meta fiscal, a tal punto que el déficit primario en 2019 resultaría de apenas $54,6 MM y equivaldría a 0,3% del PIB de dicho año.

En efecto, el componente no automático terminaría aportando una baja superior a la necesaria para cumplir la meta fiscal (-3,49 p.p.) y caería 24,1% con respecto al valor nominal de 2018.
Por otro lado, el criterio IARAF considera las mismas estimaciones sugeridas por el gobierno nacional, con la salvedad que incorpora el aporte que realiza el crecimiento nominal del PIB1
al esquema ahorro- inversión, y el impacto positivo que el mismo genera en la consideración de los Ingresos Totales, que otorgan así un mayor “espacio fiscal” para llevar a cabo la política de gastos. De esta forma, es posible obtener, por simple diferencia aritmética, la baja necesaria en valores nominales del componente no automático en 2019 que permita que la diferencia entre ingresos totales y gastos primarios (el resultado primario) sea exactamente de $213,3MM, el monto requerido por la meta comprometida, es decir el 1,3% del PIB del 2019. Así, surge que el recorte extra que debería experimentar el gasto primario no automático asciende a $139 MM, lo que implicaría una caída igual al 11,5% con respecto al ejercicio fiscal 2018.

Un ejercicio que fundamenta que el criterio IARAF es correcto
Con el fin de esclarecer cada criterio, se propone analizar el debate con valores efectivos y no bajo proyecciones de los componentes.
Se traslada la discusión al pasado y se hace el supuesto de cómo se hubiera dado esta misma discusión si en Agosto de 2016 se  estuvieran llevando a cabo las proyecciones para el ejercicio fiscal 2017. Esto tiene la ventaja de que todos los números fiscales son ya conocidos y efectivos. El punto de partida es un resultado primario deficitario igual al 4,2% del PIB en 2016, y se supone que la meta fiscal propuesta para 2017 es igual al 3,8% del PIB (que como se sabe fue el valor que efectivamente mostró el déficit primario en aquél año).
Al asumir que los valores efectivos de 2017 corresponden a “estimaciones” realizadas para lograr la meta, y trabajando con las mismas clasificaciones de ingresos y gastos que en la sección previa, se observa que la baja extra necesaria del componente de gasto no automático debía ser de 2,07p.p. del PIB, producto de que los Ingresos Totales cederían 0,97p.p., el componente de gasto automático subiría 0,73p.p. y la “meta” le exigiría bajar en 0,4p.p. el resultado primario, ya que el mismo debía pasar del -4,2% del PIB en 2016 al -3,8% del PIB en 2017.

De esta manera, aplicando un criterio similar al oficial en la actualidad, se establecería que el ajuste necesario en 2017 expresado “en moneda de 2016” (es decir utilizando el PIB de 2016) hubiera sido de $169,5 MM. En efecto, el gobierno nacional propondría que el ajuste a realizarse en 2017 equivaldría a $169,5MM en relación al valor ejecutado en 2016. Si efectivamente se hubiera cumplido con este precepto, como se puede apreciar en el cuadro a continuación, en 2017 se hubiera obtenido un sobrecumplimiento de la meta fiscal ya que el déficit primario hubiera sido del 1,2% del PIB. El componente no automático, reduciéndose en $169,5 MM, termina cediendo 4,7p.p. en relación al PIB de 2017, producto de una caída nominal igual al 15%.

Por su parte, el criterio IARAF establecería que, dada la “meta” de déficit del 3,8% del PIB, y manteniendo el resto de las variables de ingresos y gastos automáticos en los mismos valores que en el escenario anterior, el verdadero aporte del componente no automático debía ser una suba nominal igual a $108,2 MM (variación interanual del +9,6%) con respecto al ejercicio 2016. Esto resulta incluso cualitativamente contrario a las estimaciones oficiales, puesto que en este escenario el componente no automático puede subir nominalmente respecto a 2016 (como de hecho ocurrió en la realidad) y aún podría alcanzarse la meta fiscal de 3,8% del PIB. De esta manera, el componente no automático compensa los 2,07 p.p. de reducción del tamaño del gasto respecto al producto necesarios para alcanzar la meta fiscal, sin que fuera necesario un ajuste o reducción del mismo, hecho que fue permitido por la consideración de que el PIB 2017 superaría al de 2016.

La inconsistencia entre el criterio oficial y el criterio IARAF, queda así en evidencia cuando se propone un escenario de discusión hipotético en 2016 para el ejercicio 2017, y se lo compara con la realidad efectivamente verificada.
Se observa que para alcanzar la meta fiscal en 2017, ningún componente del gasto primario debió ajustarse nominalmente a la baja (crecieron nominalmente), a pesar de una baja en los Ingresos Totales igual a 0,97p.p. del PIB de 2017. De hecho, si se aplicaba para el año 2017 un criterio de ajuste similar al que actualmente se propone de manera oficial en vistas al año que viene, el resultado primario 2017 hubiese sido un déficit de sólo el 1,2% del PIB, y el componente no automático habría caído fuertemente, un 15% con respecto a 2016. Queda claro con esta comparación contra fáctica que el crecimiento nominal del Producto Bruto Interno y la caída de ciertos componentes en términos reales, posibilita la concreción de las metas fiscales con una exigencia de ajuste del gasto muy inferior a la planteada.
Ahora bien, volviendo al caso actual y las proyecciones 2019, el objetivo es más restrictivo que el considerado para el bienio anterior, no obstante la esencia de la discusión es la misma. Por un lado, el 60% del gasto primario pasa a ser automático (ajustable por inflación), lo que limita el margen de acción. Por otro lado, la dinámica fiscal exige un aporte del gasto no automático igual a 2,2p.p. del PIB. De esta manera, es inevitable un recorte nominal del componente no automático en 2019 para alcanzar la meta fiscal. Pero si se considera el criterio oficial y el ajuste equivale a $297,7 MM, el gasto no automático caerá un 24,1% en relación al cierre estimado para 2018 y se sobrecumplirá la meta fiscal, ya que el déficit primario alcanzado representará sólo el 0,3% del PIB.
Por su parte, siguiendo el criterio IARAF y manteniendo el resto de las cifras iguales a las oficiales, el ajuste necesario en 2019 implicaría una caída nominal del gasto no automático del 11,5% para alcanzar la meta fiscal equivalente al 1,3% del PIB. En este caso, el ajuste a repartir entre los distintos niveles de gobierno en 2019 respecto a 2018 deberá ser de $139 MM.
 
1 El planteado por las propias cifras oficiales.

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El rojo comercial se duplicó respecto al primer trimestre de 2017

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  • En marzode 2018, el déficit comercial alcanzó US$ -600 millones. De este modo, se redujo de manera considerable en relación al resultado de igual mes de 2017 (US$ -900 millones). Pese al resultado positivo del mes, las luces de alerta continúan encendidas: el rojo comercial más que se duplicó en el primer trimestre del 2018, al pasar de US$ 1.200 millones en los primeros tres meses del año pasado a US$ 2.500 millones en igual período de 2018.

 

  • Cabe destacar que no se observaba una mejora en la comparación interanual del resultado comercial desde enero de 2017 (13 meses). Esta recuperación obedeció a un crecimiento más acelerado de las exportaciones (+17,2% i.a.) que de las importaciones (+8,8% i.a.). No obstante, en el acumulado a los primeros tres meses del año sí se observó la tendencia registrada durante buena parte de la administración Cambiemos: un mayor avance de las compras externas (+21,3% i.a.) que de las ventas al exterior (+12,9% i.a.).

 

  • La reducción del déficit en marzo respondió principalmente al repunte de los términos de intercambio: mientras que los precios de nuestras exportaciones treparon 7,1% i.a., los precios de los importados avanzaron “sólo” 2,2% i.a. En este sentido, si se hubieran mantenido los precios de marzo 2017, el déficit habría rozado US$ 850 millones, eliminando casi toda la mejora observada. Asimismo, en el acumulado al primer trimestre, el intercambio comercial valuado a precios del 2017 arrojaría un déficit mayor al consumado (US$ 2.800 millones vs US$ 2.500 millones).
  • Otra forma de evaluar al resultado comercial es considerarlo como porcentaje del PBI. En este caso, se observa que, mientras que las exportaciones se mantuvieron en línea con los valores de los últimos años (2,2% -considerando las estimaciones de PBI Nominal y tipo de cambio del Presupuesto Nacional 2018-, con un promedio 2,1% en los primeros trimestres de 2016 y 2017), las importaciones del período enero-marzo representaron 2,6% del producto (0,4 p.p. por encima de la media de los últimos dos años).
  • Con los números del primer trimestre cerrado, nuestras proyecciones del rojo comercial para2018 superan los US$ -11.000 millones. En consecuencia, el rojo en el intercambio de bienes se incrementaría alrededor de 30% en relación al año pasado, alcanzando un déficit de 1,7% del PBI, el ratio más elevado desde la salida de la Convertibilidad.

Importaciones

 

  • En el primer trimestre de 2018, las importaciones treparon 21,3% i.a., impulsadas principalmente por las cantidades importadas (+18,1% i.a.) ya que los precios subieron sólo 2,7% i.a. La expansión de las compras externas alcanzó a todos los usos económicos: el alza más importante lo tuvieron las cantidades adquiridas en el exterior de piezas y accesorios para bienes de capital (+25,2% i.a.), seguido por combustibles y lubricantes (+24,2% i.a.).

 

  • Por su parte, los bienes finales representaron 22,8% de las importaciones totales (medidas en valores) durante el primer trimestre, a la par que los bienes de capital implicaron 20,5% y el 56,7% restante quedó para los insumos intermedios y combustibles y energía. Vale destacar que la proporción de los productos de consumo y vehículos se redujo en comparación al acumulado de los primeros tres meses del año pasado (había sido de 23,7%), aunque supera ampliamente al promedio de 2003-2015 (17,7%) y de la Convertibilidad (20,3%).

 Exportaciones

  • En el primer trimestre de 2018, las exportaciones treparon casi 13% i.a., impulsadas por las cantidades vendidas (+7,1% i.a.) y la mejora de los precios internacionales (+5,4% i.a).
  • A nivel de grandes rubros, se observaron mejoras en casi todos los casos. La única mancha del trimestre fueron las manufacturas de origen agropecuario, que cayeron 2,5% i.a. por la contracción de las cantidades exportadas (-8,2% i.a.), contrarrestada parcialmente por el avance de los precios (+6,1% i.a.).
  • El magro desempeño de las manufacturas de origen agropecuario contrasta con el avance de los productos primarios, que escalaron 18,5% i.a. en el trimestre, dinamizados por el avance de las cantidades (+15,8% i.a.)
  • Por último, pero no por ello menos importante, las manufacturas de origen industrial acumularon un alza significativa en los primeros tres meses del año (+20,3% i.a.). La dinámica responde principalmente al desempeño de las cantidades (+13,9% i.a.), y en menor medida por el avance de los precios (+5,6% i.a.).
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Gracias a la mejoría del rojo primario, cayó el déficit financiero en febrero de 2018

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  • En febrero de 2018, el déficit primario del Sector Público Nacional No Financiero (SPNF), rozó los $20.228 millones, medido en base Caja. De este modo, cayó 24% i.a. en términos nominales en comparación a igual período del año pasado, cuando había alcanzado un rojo de $26.747 millones. 

 

  • La mejora del resultado primario obedeció a que en términos reales los ingresos totales treparon 2,4% i.a., mientras que el gasto primario cayó 6,4% i.a. En términos nominales los ingresos aumentaron 27% i.a. y el gasto primario 18% i.a

 

  • La reducción del gasto primario (descontada la inflación) obedeció al ajuste en partidas puntuales. En primer lugar, aparecen los subsidios económicos cuyo monto cayó 31% i.a. (-46% i.a. en términos reales). De esta manera, no hay “gradualismo” en el recorte de las transferencias a los proveedores de servicios públicos. Dicha caída responde a los aumentos tarifarios realizados a principios del mes tanto en energía cómo transporte público.

 

  • En segunda instancia, aparecen los gastos de capital que cayeron 15% i.a. en términos nominales, siendo la obra pública en vivienda la más afectada. Este movimiento puede explicarse por dos factores: en primer lugar, que 2018 no sea un año electoral, le permite al gobierno relajar ciertas erogaciones gastos en pos de reducir el déficit fiscal. Además, la puesta en marcha del esquema de participación público-privada (PPP) posibilitaría reducir los desembolsos del Estado en la obra pública sin golpear su ejecución.

 

  • Por último, destaca la caída nominal de las transferencias de la Nación a las provincias (-4% i.a.), concentrada en el sector educativo (-46% i.a.) el cual tiene un peso importante en el gasto primario provincial al tratarse en su mayoría de gasto en personal. Esta medida puede resultar la contracara de las distintas compensaciones y transferencias que Nación acordó con aquellas provincias que firmaron el “Consenso Fiscal”.

 

  • En síntesis, para cumplir la meta planteada, el gobierno Nacional concentró la reducción del gasto en tres partidas: Subsidios económicos, obra pública y transferencias a las provincias. Estas partidas se pueden ajustar con mayor facilidad ya que el resto del gasto primario está ajustado por Movilidad jubilatoria (cerca de la mitad de las erogaciones) y el gasto en personal se define en las negociaciones paritarias.  

 

  • Por último, durante el segundo mes del año, el pago de intereses de la deuda ascendió a $7.500 millones, más que duplicándose (+131%) respecto a igual período de 2017. A pesar de ello, el déficit financiero (resultado que incluye el pago de intereses) alcanzó $27.700 millones, 8% por debajo del rojo observado en febrero de 2017.

 

  • En conclusión se espera que el Sector Público Nacional cumpla con la meta trimestral de déficit primario del primer trimestre (-0,6% PBI) ya que acumula en el primer bimestre del año un rojo de 0,1% PBI, producto de los ajustes realizados en el gasto primario mencionado (subsidios económicos, obra pública y transferencias a provincias).
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Las exportaciones a Brasil crecen por arriba de las compras tras un año

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En febrero de 2018, y tras 12 meses corriendo por detrás, las exportaciones argentinas de Brasil avanzaron 17,7% i.a, y superaron la dinámica de las importaciones, que tuvieron una variación respecto a febrero 2017 de +15,3%.

Las ventas al país vecino totalizaron 750 millones de dólares en el guarismo mensual y van en lo que va del año 1477, 12% más que en 2016. Un indicador que puede ayudar a explicar este crecimiento es un dato que sobresale de la publicación del Ministerio de Industria: las importaciones de automóviles crecieron 123% en Brasil, de lo que se descuenta que una porción grande de esa torta se la llevó la argentina. Polímeros plásticos, autopartes, aceite de girasol y aluminio completan el top 5 de la canasta exportadora a Brasil del mes.

Con los datos publicados hoy por el IBGE brasileño, confirmando el repunte de 1% de la economía brasileña en el año recientemente concluido, los augurios para las exportaciones argentinas al país vecino son positivas. La industria manufacturera acumulo en 2017 un crecimiento de 1,7%, anotando cuatro subas consecutivas entre trimestres. El consumo de las familias creció tras dos años. La inversión bruta dejo de caer en términos desestacionalizados. Todas señales de que en este año la demanda de productos argentinos al gigante sudamericano excederán largamente la registrada el año pasado. Solamente las exportaciones automotrices subirán, de acuerdo a nuestras proyecciones, en torno al 13% en valor. Además, la rotación de cosecha brasileña producirá un incremento en la demanda de trigo desde allí, lo que no es despreciable ya que es el 10% de las exportaciones a Brasil. El grueso de productos industriales también tienen perspectivas positivas a futuro, pintando un panorama alentador.

Por el lado de las importaciones, éstas permanecen en nivel muy por encima de las exportaciones. Alcanzaron en febrero USD 1465 millones (+15,3 vs 2016), anotando en 2 meses una variación acumulada de 15,7%; la mitad que la registrada hacia al final de 2017, cuando tocaron un pico de 31%. Sin cambios en la composición de la canasta desde al año pasado, automóviles, autopartes, tractores, neumáticos y aceites combustibles fueron los principales productos que llegaron desde Brasil.

Con un escenario base de compras desde Brasil creciendo en torno al 8% en valor, anotando una considerable desaceleración con respecto 2017, podemos esperar que las importaciones sigan creciendo por debajo de las ventas

 

  

Con estos guarismos, el déficit comercial para el inicio del año se ubicó en USD -1193 M, significativamente mayor al nivel que se anotó durante febrero 2017 (USD -990 M). El rojo con Brasil se expanderá en el corto plazo, aunque para el total del año esperamos un saldo similar a los 8600 millones de 2017 si esta tendencia continúa.

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Por el dinamismo de la actividad y la apertura comercial, se profundizó el rojo comercial en enero de 2018

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Intercambio Comercial de Bienes

  • En enero de 2018, el déficit comercial rozó los US$ 1.000 millones, multiplicándose en relación al observado en el primer mes de 2017 (US$ -52 millones). Esta dinámica respondió al salto de las importaciones (+32,1% i.a), ya que las exportaciones también crecieron en el período (+10,7% i.a.).
  • Según un estudio de Ecolatina, vale remarcar que el deterioro se debe al movimiento de las cantidades, ya que si se hubieran mantenido los precios de enero del año pasado, el rojo habría sido prácticamente idéntico al registrado.
  • El intercambio comercial deja en evidencia que, nuevamente este año, el sector externo será el talón de Aquiles del actual modelo económico. En el primer mes de 2018, se registró el déficit comercial nominal más alto para un enero desde 2015. Como punto positivo, el rojo de enero de 2015 respondió a la caída de las ventas externas mientras que en el primer de este año obedeció al dinamismo de las importaciones impulsadas por el repunte de la actividad, decisiones de política comercial (apertura) y un dólar barato. Como aspecto negativo, el agravamiento del rojo estuvo dinamizado por la compra de bienes que no son indispensables para el normal funcionamiento de la economía argentina: las compras de productos terminados crecieron 35,6% i.a., a un mayor ritmo que las de insumos productivos (+31,1% i.a.)
  • Para todo 2018 estimamos que el déficit comercial superará los US$ 10.000 millones, agravándose  en términos nominales y levemente como porcentaje del PBI en comparación al año pasado.

     

Análisis de Importaciones

  • Si bien durante enero 2018 las cantidades importadas de todos los usos económicos treparon, el alza más importante lo tuvieron los combustibles y lubricantes (+56,7% i.a.), seguidos de vehículos livianos (+36,9% i.a.).
  • Al desagregar las compras externas entre bienes finales (vehículos livianos y bienes de consumo) y aquellas necesarias para la producción (bienes de capital, bienes intermedios, piezas y accesorios para bienes de capital y combustibles y lubricantes), vemos que las primeras ya representan el 23% del total importado. De hecho, registraron su mayor participación en un enero desde 1994, superando al promedio de la Convertibilidad (19,7%) y del kirchnerismo (17,6%).

 

 

 

Análisis de Exportaciones

  • Al analizar por Grandes Rubros, vemos que en enero de 2018 las cantidades exportadas de Productos Primarios (+13,3% i.a.), Manufacturas de Origen Industrial (+13,7% i.a.) y Combustibles y Energía (+29,9% i.a.) crecieron considerablemente. A contramano, las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario cayeron 11,4% i.a. en volúmenes físicos, prolongando su mal desempeño de 2017.
  • Vale destacar que están ganando participación las ventas de MOI y Combustibles y Energía sobre el total exportado. Por caso, en enero representaron casi 40% del total de envíos al exterior, un nivel que no se registraba desde enero de 2015. Esta situación es el resultado del avance de las colocaciones de MOI y Combustibles y del retroceso de las ventas de MOA. La mayor participación de MOI y Combustibles en el total exportado es positivo por su mayor valor agregado. Considerando la sequía que afecta a la zona núcleo de la región pampeana, esta tendencia se profundizará en los meses venideros pero lamentablemente por la menor cosecha producida/exportada.
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