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Las Cataratas del Iguazú recibieron a más de 100 mil turistas en la primera quincena de enero

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El Parque Nacional Iguazú tuvo durante la primera quincena de enero más de 100 mil visitantes, “lo que es un récord histórico para el área”, dijo el ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, quien participa en Madrid de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2018.
“Al número de 100 mil visitantes se había llegado en 2015, pero en los primeros 20 días de enero, que era el récord que teníamos hasta ayer, cuando me pasaron los datos desde Iguazú”, precisó en declaraciones realizadas a Télam.
El funcionario provincial aseguró que 2017 ha cerrado con 1.430.000 ingresos, “lo que significa otro récord porque en 2015 habíamos cerrado con 1.380.000, que era el mayor número de visitantes recibidos hasta el momento durante un año”.

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Oberá ya recibió a 10.000 turistas en lo que va de 2018

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Oberá recibió a más de 10.000 turistas en lo que va del año y ratificó la fuerte tendencia que marca un notorio aumento de la cantidad de visitantes este verano en los destinos del interior de Misiones, informó hoy la Dirección de Turismo de esa localidad.
El relevamiento efectuado por ese organismo oficial en los primeros 15 días del año destacó que el sitio más visitado fue el camping Salto Berrondo, que recibió 5.159 visitantes, seguido por las Termas de la Selva, hasta donde llegaron 2.465 personas, el Jardín de los Pájaros, con 1.007 visitas, y la oficina de informes turísticos, donde concurrieron casi 600 turistas.
El crecimiento del flujo turístico en el interior misionero también puede percibirse en Salto Encantado, hasta donde llegaron 3.000 turistas en el inicio del verano, en Eldorado, que recibió casi 10.000 visitas, y en Montecarlo, que fue elegido por casi 8 mil turistas.

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Pese a que se sobrecumplió la meta de déficit primario aumentó el desequilibrio en 2017

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En diciembre de 2017 el déficit primario del Sector Público Nacional No Financiero (SPNF), según base caja, alcanzó los $119.607 millones. De esta forma, el rojo primario aumentó nominalmente 104% interanual (i.a.) respecto de diciembre pasado. Sin embargo, hay que tener presente que, por el lado de los ingresos, se observa una alta base de comparación debido a que en diciembre 2016 ingresaron $90.395 millones en concepto del blanqueo de capitales. Si corrigiésemos el efecto del blanqueo, el resultado primario mostraría una caída del 20% i.a. respecto a diciembre del primer año de gestión de Cambiemos.

 

Por su parte, el déficit financiero (que incluye el pago de intereses de la deuda pública netos de vencimientos intra-sector público) alcanzó en diciembre de 2017, $150.108 millones, trepando 79% i.a. Si no tuviésemos en cuenta el ingreso por parte del blanqueo, se observaría una caída del 14% i.a., explicada por un incremento interanual del 22% por parte de los intereses.

     

Con el dato de diciembre, se observa que durante 2017, el déficit primario acumuló $404.142 millones, aumentando 18% i.a. nominal, debido a un crecimiento de los Ingresos Totales por 23% i.a. mientras el gasto primario lo hizo en 22% i.a. Sin embargo, si corregimos el efecto del blanqueo, el déficit hubiera caído interanualmente alrededor de 1,1%, dado que los ingresos totales habrían crecido (+29% i.a.), es decir 7 puntos porcentuales por arriba del gasto primario (+22% i.a.).

 

En relación con el gasto primario, se observa un incremento interanual del 22% impulsado por el gasto social (+37% i.a.) y el gasto en personal (+25% i.a.). De todas formas, el aumento se vio atenuado por una importante caída interanual nominal de los subsidios económicos (-22% i.a.).

 

En el caso de las prestaciones sociales (+37% i.a.), el avance responde al impacto del aumento de las jubilaciones, pensiones, y asignaciones familiares. A esto se le suman mayores erogaciones por la reparación histórica, que hoy beneficia a más de 1 millón de jubilados.

 

En el caso de los gastos de funcionamiento (+26% i.a.), las remuneraciones (el principal componente del rubro), treparon 25% i.a. mientras que las erogaciones en bienes y servicios lo hicieron en un 32% i.a.

 

En relación al gasto en los subsidios económicos, la caída interanual del 22% se debe principalmente a la corrección de tarifas y a las menores transferencias realizadas en los sectores de energía (-40% i.a.) y transporte (+13% i.a.), ya que no tuvieron incidencia los adelantos realizados en diciembre 2016 y 2017 al tratarse de montos nominales similares.

 

Respecto del déficit financiero (que incluye el pago de intereses de la deuda pública netos de vencimientos intra sector público) rozó los $629.050 millones, trepando 32% i.a. La significativa brecha entre el crecimiento del déficit primario (18% i.a.) y del rojo financiero (32% i.a.) corresponde al creciente pago de intereses, que alcanzó en 2017 un alza del 71% i.a.

 

En síntesis, durante 2017 se observó que el gobierno logró sobrecumplir por 0,3 p.p. la meta fiscal respecto del déficit primario que se había propuesto a principio de año (4,2% del PBI) debido a que el rojo primario alcanzó el 3,9% del PBI.

 

Sin embargo, el rojo financiero trepó a 6,1% del PBI, es decir 0,2 p.p. por arriba de lo obtenido en 2016 (- 5,9 % del PBI). Los intereses crecieron 0,6 p.p. interanualmente, al pasar de 1,6% en 2016 a 2,2% en 2017.

 

Esta situación refleja la dinámica que se viene presentando, en donde el cambio en la forma de financiar el déficit fiscal (deuda en vez de emisión) tiene como contrapartida un aumento sostenido en la carga de intereses, que termina licuando el ahorro generado por la reducción del déficit primario. Dicho de otra forma, las medidas graduales adoptadas por el gobierno están generando un cambio en la composición del déficit financiero: baja el rojo primario, pero sube el pago de intereses.

 

Perspectivas 2018

 

El gobierno nacional tiene como objetivo, reducir el déficit fiscal en 0,7 puntos porcentuales para el año 2018, es decir 3,2% del PBI. Para ello, se propone disminuir en 1 punto porcentual los subsidios económicos, negociar paritarias cercanas al 15% y mantener en términos del PBI el gasto de capital apostando a las inversiones del sector privado, principalmente vía el esquema de participación público-privada.

 

Sin embargo, en el último tiempo, se fueron llevando a cabo distintos cambios en materia fiscal: la reforma tributaria, previsional y el pacto fiscal. Estas medidas buscan apuntalar diversos frentes: darle un nuevo ordenamiento al federalismo fiscal; generar una mayor competitividad no cambiaria; lograr un ahorro previsional. En este sentido, se comprende cómo el frente fiscal es una de las madres de las batallas para el gobierno, ya que está dispuesto a asumir el costo político que le pueden implicar las medidas tendientes a ordenar las cuentas públicas.

 

Más allá de esta relevancia, cabe una reflexión final: desde el Palacio de Hacienda sólo se están enfocando en acotar el rojo primario; sin embargo, los intereses de la deuda se encuentran en constante crecimiento: saltaron 0,6 puntos porcentuales del PBI en el último año, al pasar de 1,6% en 2016 a 2,2% en 2017. En consecuencia, y de cara al futuro, deberían fijarse también pautas explícitas para este resultado; de lo contrario, comenzarán a abrirse interrogantes acerca de la sustentabilidad del presente esquema de endeudamiento.

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“El saldo”: Ganadores y perdedores de las trasferencias fiscales derivadas de las reformas previsional y tributaria

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A partir del cuadro precedente, el Centro de Economía Política Argentina emitió una una serie de conclusiones:

  • Tesoro. Las reformas, junto con las políticas implementadas desde la llegada de Cambiemos al ejecutivo nacional, desfinanciarán al Tesoro Nacional en casi $140.000 millones en 2018. Esto representa un 5% del gasto primario estimado en 2018, que asciende a $2.721.450.
  • Anses. Para el año 2018, las cuentas de ANSES muestran un leve saldo positivo en torno a $6 mil millones. Si se toma en cuenta la reducción de las jubilaciones consideradas de privilegio (que aparece en el Pacto Fiscal, aunque no trascendió más allá de declaraciones), el saldo del organismo aumentaría a $18 mil millones en 2018. Es posible pensar que el desfinanciamiento del Tesoro puede presentar un costo político significativamente menor frente a la opinión pública que la alteración de las cuentas de ANSES. Pero, sobre todo, parece sumamente probable considerar que sería el ANSES quien financie al Tesoro. En efecto, para atender los desequilibrios de las cuentas públicas, el cierre de 2017 implicó la transferencia de poco más de $100 mil millones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES hacia el Tesoro (1).

Adicionalmente, este leve saldo positivo de ANSES es sólo aplicable al año 2018, ya que la reducción progresiva de los montos retenidos por ANSES desde 1992 a las cajas provinciales (devolución pactada entre Frigerio y gobernadores), junto con la también progresiva reducción de las contribuciones patronales (que se multiplicarán por cinco más inflación hasta 2022) provocarán indefectiblemente el desfinanciamiento del organismo desde 2019. De hecho, la quita por contribuciones patronales comienza siendo de $30 mil millones en 2018, mientras que en 2019 se acrecienta a $71 mil millones, a 2010 llega a $115 mil millones, en 2021, $163 mil millones y en 2022 llega a $217 mil millones. La quita significará, en 2022, una pérdida del 34,4% de la recaudación por contribuciones patronales al sistema jubilatorio.
Por otro lado, la decisión de compensar al ANSES con el dinero del Impuesto a los Débitos y Créditos y la prórroga del impuesto por dos años va a contramano de las recurrentes menciones del Gobierno respecto de eliminar el gravamen. Resulta evidente que la decisión apuntó a compensar las alicaídas arcas del ANSES (a partir de la decisión de la Corte de terminar con la detracción del 15% de la coparticipación) e impedir que los gobernadores reclamen la coparticipación de tal recaudación como compensación a la merma de ingresos locales.

  • Provincias y PBA. El beneficio de las provincias que surge del cuadro no se explica por la aprobación reciente de la reforma tributaria. La misma deja saldo cero, ya que de acuerdo a lo firmado en el Consenso Fiscal, se compensa a merma de ingresos en las provincias por reducción de ingresos con la coparticipación del impuesto a las ganancias. De la reforma tributaria la única beneficiada es Buenos Aires, como resultado de la transferencia por el Fondo del Conurbano en torno a $21 mil millones para 2018 y otros $44 mil millones en 2019. El resto de las provincias, prevé el Consenso Fiscal, tienen movimientos neutros en sus arcas. El saldo positivo del cuadro precedente, que sin los $21 mil millones de Buenos Aires ronda en $69 mil millones a 2018, deriva del beneficio generado por la decisión de la Corte (para tres provincias) y el posterior acuerdo con Frigerio (para las restantes), de dar por finalizada la detracción del 15% de los montos coparticipables con destino a ANSES.
  • Jubilados y beneficiarios AUH. En términos del impactos de la reforma previsional, los jubilados, beneficiarios de AUH y de pensiones no contributivas, y los perceptores de salario familiar perderán más de 60 mil millones de pesos a 2018, incluso considerando el bono adicional y el 82% móvil.

Junto con ello, el Gobierno había mencionado su voluntad de poner un coto máximo a las jubilaciones de determinados regímenes especiales. En términos fiscales, eso podría alcanzar los $12.000 millones de ahorro, siempre y cuando se aplique a las jubilaciones ya existentes, lo cual es difícil de imaginar. Además de ello, no se ha presentado aún ninguna propuesta al respecto, planteándose incluso en los debates públicos exclusivamente la cuestión de elevar la edad jubilatoria.

  • Sector privado. El mismo se ve ampliamente beneficiado, estimándose la transferencia a su favor en casi $100.000 millones sólo para 2018. Dentro de este sector, las empresas de mayor tamaño son las que reciben gran parte de los beneficios. Esto ocurre porque: 1. poseen mayoritariamente su personal registrado, por lo que la reducción de contribuciones implica un beneficio directo e inmediato, 2. la posibilidad de considerar como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias lo tributado en el Impuesto a los Créditos y Débitos mejora la rentabilidad a las empresas de mayor porte exclusivamente, dado que ya era un beneficio existente para las Pymes, 3. la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias impacta proporcionalmente en mayor medida sobre quienes más ganan y 4. la eliminación inmediata del Impuesto a los Ingresos Brutos sobre el comercio exterior en esta primera etapa, favorece naturalmente a un sector, el exportador, altamente concentrado.
  • Sector público: resignación de recaudación (o menos presión fiscal). Al cruzar el saldo del Sector Público (Tesoro, Anses y Provincias) el resultado del ejercicio alcanza una reducción de $31 mil millones de la recaudación a 2018. Esta cifra se alinea con lo previsto por el oficialismo: una reducción de la presión fiscal de 1,5% del PBI al cabo de cinco años. En este sentido, un simple cálculo anual, implica 0,3% para el primer año, sobre un PBI de $12.363.404 millones, supondría resignar recursos por $37 mil millones (aunque en 2018, dada la progresividad de las medidas como contribuciones patronales y la aplicación del revalúo fiscal, significaría una menor pérdida de recursos que los años subsiguientes).

No deja de ser paradójico que, si el punto de llegada es la reducción del déficit, el camino tome una curva que primero pase por la resignación de recursos.

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Paritarias del 15% implican una pérdida del 7% del poder adquisitivo entre 2016-2018

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En las últimas horas el Gobierno está intentando cerrar las paritarias en un 15% en 2018 y eliminar la cláusula gatillo. Un aumento nominal por debajo de la inflación –estimada en un 18%- implica lógicamente una reducción del poder adquisitivo. La intención de poner un techo tiene como objetivo contener la inflación que aún se encuentra lejos de domarse (y aspirar que ese 18% no sea aún mayor).
Contener la inflación por medio de un ajuste en los asalariados no parecería ser la solución más adecuada. Menos aun cuando las tasas de interés reales son aún muy positivas lo cual desincentiva, entre otras cosas, la inversión, y fomenta la especulación financiera.
Paritarias en un 15% en 2018 implicaría no solo que disminuiría el poder adquisitivo sino que alcanzar el nivel de 2015 estaría aún más lejos.
En 2016 el salario real de los trabajadores registrados sufrió una contracción del 5,7% consecuencia de aumentos de salarios nominales del 32,9% y una inflación del 40,3%.  De acuerdo a datos de Korn Ferry Hay Group y el FMI, la Argentina fue el tercer país en el mundo con mayor pérdida de poder adquisitivo de sus asalariados durante 2016.
En 2017 el salario real mejoro levemente (en torno al 2%) al registrarse un aumento nominal salarial del 26% y una inflación del 24,6%. Según datos de Korn Ferry Hay Group y el FMI, el incremento en términos reales se encuentra dentro del promedio mundial.
Sin embargo, esto implica que en los últimos dos años el poder adquisitivo de los trabajadores registrados disminuyo un 4%. Y nuevamente, a nivel mundial, se ubica en la cuarta peor ubicación tan solo detrás de Venezuela, Egipto y Kazajistán.
 

Evolución Poder Adquisitivo Acumulado 2016-2017. Peores 8 países a nivel mundial
Fuente: Estimación propia en base a datos de Korn Ferry Hay Group, FMI e INDEC
 
 De confirmarse un incremento de los salarios nominales del 15% y una inflación del 18%, esto implicaría una caída del salario real del 2,6% y un acumulado en el periodo 2016-2018 en torno al 7%.
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