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El Gobierno nacional reglamentó los planes de retiro voluntario en el Estado

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El Gobierno reglamentó los planes de retiros voluntarios en la Administración Pública Nacional: Economía y Transformación del Estado controlarán cada programa antes de su aprobación

La resolución conjunta fija el procedimiento obligatorio para toda dependencia estatal que impulse planes de retiro voluntario o desvinculación. Busca garantizar la sustentabilidad fiscal y la coherencia con la política de reforma y desregulación del Estado.

Mediante la Resolución Conjunta 50/2025, publicada en el Boletín Oficial, la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública —dependiente del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado— y la Secretaría de Hacienda del Ministerio de Economía establecieron un nuevo procedimiento obligatorio para la implementación de planes de retiros voluntarios o otras formas de desvinculación laboral voluntaria en la Administración Pública Nacional y en las empresas con participación estatal.

El objetivo central de la medida es ordenar y fiscalizar los procesos de reducción de personal en el sector público, garantizando que cada iniciativa cuente con viabilidad económica, previsión presupuestaria y justificación funcional, en el marco de la política de reforma del Estado y reducción del gasto público que impulsa el Poder Ejecutivo Nacional.

Supervisión dual: control presupuestario y modernización administrativa

La normativa dispone que ningún organismo descentralizado, entidad estatal o empresa con mayoría accionaria del Estado podrá implementar planes de retiro voluntario o mecanismos similares sin la intervención previa y favorable de dos áreas clave: La Subsecretaría de Presupuesto de la Secretaría de Hacienda (Ministerio de Economía), encargada de evaluar el impacto presupuestario. La Subsecretaría de Desarrollo y Modernización del Empleo Público de la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública, responsable de analizar la viabilidad organizacional y la coherencia con las políticas de recursos humanos del Estado.

En el caso de la Administración Pública Nacional centralizada, la resolución establece que el diseño y aprobación de los regímenes de retiro voluntario quedarán bajo la órbita directa de la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública, con la participación de la Secretaría de Hacienda en materia presupuestaria.

De esta manera, el Gobierno busca evitar la proliferación de programas aislados o discrecionales, alineando cada medida de reducción de personal con los lineamientos de la reforma estructural del Estado y el control del gasto salarial, uno de los componentes centrales del ajuste fiscal previsto para 2025-2026.

Requisitos estrictos y trazabilidad administrativa

El artículo 3° de la resolución detalla la información mínima que deberá incluirse en los expedientes antes de aprobar un plan de retiros voluntarios. Cada propuesta deberá incorporar:

  • La fundamentación técnica y económica de la medida.
  • El detalle de la dotación alcanzada, condiciones de acceso y modalidad de pago.
  • La base de cálculo utilizada para determinar los montos, beneficios adicionales y estimaciones de costo total.
  • La certificación de suficiencia presupuestaria emitida por el área competente del Ministerio de Economía.

Asimismo, el artículo 4° impone un régimen de información y seguimiento obligatorio. Todos los organismos deberán notificar en un plazo máximo de cinco días hábiles la aprobación de cada plan a la Dirección Nacional de Sistemas y Estadísticas de Empleo Público y a la Dirección Nacional de Seguimiento de la Inversión en Capital Humano del Sector Público Nacional.

Deberán además remitir —en formato electrónico— los datos detallados de cada agente adherente, incluyendo nombre, CUIL, categoría, antigüedad, monto total, cuotas de pago y fecha efectiva del retiro, garantizando la trazabilidad y control estadístico de cada desvinculación.

Reforma del Estado: racionalización del empleo público y control del gasto

La resolución se enmarca en el proceso de reorganización y redimensionamiento del Estado Nacional, orientado a reducir estructuras administrativas, eliminar superposiciones y optimizar recursos humanos.

Según el texto oficial, el Poder Ejecutivo promueve “medidas tendientes a la simplificación y reducción del Estado, asegurando la concreción de los objetivos impuestos y la mejora sustancial en la calidad de vida de los argentinos”.

El documento también señala que los planes de retiro voluntario constituyen “una herramienta transversal y articulada para alcanzar un nivel adecuado y racional de dotación en la Administración Pública Nacional”.

Con este nuevo marco normativo, el Gobierno busca compatibilizar los objetivos de modernización administrativa con la consolidación fiscal, garantizando que toda política de reducción de personal sea evaluada técnica y financieramente antes de su implementación, tanto en el sector público central como en empresas estatales y sociedades mixtas.

La medida implica un reordenamiento del circuito decisorio en materia de recursos humanos del Estado, centralizando la supervisión técnica en el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y el control fiscal en el Ministerio de Economía.

En la práctica, los organismos públicos y empresas estatales que pretendan implementar planes de retiros voluntarios deberán someter sus propuestas a doble evaluación, lo que podría ralentizar la aprobación de programas individuales, pero al mismo tiempo asegurar coherencia, previsibilidad presupuestaria y transparencia administrativa.

El nuevo esquema también permitirá al Estado construir una base unificada de datos sobre las desvinculaciones laborales, herramienta clave para el seguimiento del impacto de las políticas de reforma y ajuste en el empleo público nacional.

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El Gobierno habilitó el ingreso de personal al Renaper

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La medida se enmarca en la Decisión Administrativa 20/2025, que habilita la incorporación de personal pese a la vigencia de la Ley de Presupuesto y las restricciones sobre vacantes en el sector público.

El Jefe de Gabinete de Ministros, Guillermo Francos, oficializó el traslado de una agente desde el Ministerio de Capital Humano hacia la Dirección Nacional del Registro Nacional de las Personas (Renaper), organismo descentralizado bajo la órbita de la Vicejefatura de Gabinete del Interior. La decisión, publicada el 5 de septiembre en el Boletín Oficial, se adoptó mediante la Decisión Administrativa 20/2025 y constituye una excepción al congelamiento de cargos vigente en la administración pública nacional.

Desde la sanción de la Ley 27.701 de Presupuesto 2023, prorrogada por el Decreto 1131/2024, rige la prohibición de cubrir cargos vacantes en las jurisdicciones y entidades de la Administración Nacional, salvo autorización expresa de la Jefatura de Gabinete. El objetivo de esta política es contener el gasto público y limitar el crecimiento de la planta estatal.

En este caso, el traslado responde a la necesidad de cubrir un puesto clave en el Renaper con un perfil específico. La agente Florencia Carla Castro Novoa (DNI 38.293.132), quien se desempeñaba en la planta permanente de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, pasa a ocupar un cargo de Nivel B, Grado 4, del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) en el organismo encargado de la identificación ciudadana.

El Gobierno fundamentó la decisión en que la funcionaria “posee un perfil que responde a las necesidades propias de los objetivos asignados al organismo de destino”. Asimismo, se aclaró que la medida “no implica menoscabo moral ni económico alguno para la agente mencionada, quien ha prestado conformidad”.

Detalles técnicos de la Decisión Administrativa

La norma establece:

  • Excepción al artículo 7° de la Ley 27.701, que restringe la cobertura de cargos, únicamente para habilitar el traslado al Renaper.
  • Descongelamiento de un cargo vacante Nivel B del SINEP, homologado por el Decreto 2098/2008, en la estructura del organismo.
  • Financiamiento del gasto con partidas específicas del Renaper, bajo la Entidad 200 de la Administración Nacional.

La resolución contó con la intervención de los servicios jurídicos de ambas jurisdicciones y se dictó en ejercicio de las facultades conferidas por la Constitución Nacional (art. 100 inciso 1) y la normativa presupuestaria vigente.

La decisión marca un precedente relevante en la política de recursos humanos del Estado en un contexto de restricciones severas sobre el empleo público. La autorización a favor del Renaper refleja la prioridad estratégica que el Gobierno asigna a la gestión de la identidad ciudadana y la emisión de documentación oficial como DNI y pasaportes.

Analistas advierten que este tipo de excepciones podrían multiplicarse en áreas sensibles vinculadas a servicios esenciales, seguridad documental y digitalización de trámites. Al mismo tiempo, el caso ilustra la tensión entre la política de ajuste fiscal y la necesidad de garantizar operatividad administrativa en organismos críticos.

De cara a los próximos meses, se espera que la Jefatura de Gabinete reciba más pedidos de excepción, lo que podría reabrir el debate parlamentario sobre el alcance de la Ley de Presupuesto y el uso de las Decisiones Administrativas como herramienta de flexibilidad en la gestión pública.

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