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Crecimiento dispar de las exportaciones argentinas por un Brasil que continúa arrastrando

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Abeceb, El saldo comercial argentino sigue fuertemente vinculado a lo que suceda en Brasil. Mientras que las exportaciones al principal socio crecieron tan solo 1% en lo que va del año, las importaciones registraron un salto de 23,4%. De esta manera, el déficit comercial con Brasil alcanzó 2358 millones de dólares en el acumulado a abril.

En este contexto, el reciente escándalo de corrupción que pone en jaque la continuación del gobierno brasileño surge en mal momento, justo cuando la principal economía regional comenzaba a levantar cabeza. Si bien todavía es muy pronto como para saber con certeza la magnitud del impacto, es claramente una mala noticia para las exportaciones argentinas, principalmente las industriales que parecían dar señales de vida desde fines de 2016.

Las exportaciones se estancan en abril

A nivel general, las exportaciones argentinas volvieron a crecer levemente en abril, 1,7% respecto al mismo mes del año pasado, aunque con resultados mixtos. En términos desestacionalizados, el resultado fue una caída de 6,8%.

El resultado exportador respondió a un aumento promedio de 5,8% i.a. en los precios de exportación, principalmente por la recuperación de los precios de los productos primarios, que logró compensar una caída de -3,9% i.a. en las cantidades exportadas. Sin embargo, la caída en las cantidades exportadas se relaciona con la demora en la venta de cereales, con un contracción de -8,4% en la cantidad exportada de productos primarios.

El retraso de la cosecha por contingencias climáticas y comportamientos especulativos de productores a la espera de mejores precios de exportación explican la contracción en un contexto de una cosecha esperada de granos de 130 millones de toneladas, 4,6% respecto a la campaña anterior. El reciente salto en el tipo de cambio y la estabilización del precio de la soja en las últimas semanas deberían llevar a una mayor liquidación en las próximas semanas.

Las exportaciones a Brasil, que habían mostrado algunas señales de recuperación desde fines de 2016 volvieron a caer en abril, cerca del 8%, producto de escasas ventas de automóviles en el mercado vecino. De esta manera, la exportación de vehículos cayó -17,9% i.a. en abril y acumula una caída interanual de -9,3% en los primeros cuatro meses del año. 
Pese al arrastre de Brasil, las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) volvieron a crecer 3,9% en cantidades, acumulando un alza de 7,6% en cantidades en lo que va del año. El aumento respondió en parte a un crecimiento de la exportación de vehículos, producto de una diversificación de los destinos fuera de Brasil, con mayores ventas a Perú, Centroamérica, México y Chile entre otros destinos regionales. A su vez, la exportación de metales comunes y derivados muestra un repunte significativo debido a la baja base de comparación en 2016.

Se modera el crecimiento de las importaciones
Los valores importados durante abril se incrementaron en la comparación interanual, aunque a menor ritmo de lo que se registró en marzo, creciendo 13,6% i.a. El aumento en las cantidades importadas fue de 5,4% con respecto al mismo mes de 2016, la mitad de lo que se registró durante el tercer mes del año (+10,6 i.a.). Con esto, las cantidades importadas en el periodo enero-abril crecieron 4,3% i.a. y los valores importados avanzaron 9,1%.

Se destacó nuevamente el incremento en los valores importados de Bienes de Capital que crecieron 25,5% (+15,0% en cantidades), indicando mejores posibilidades de crecimiento para la inversión. El crecimiento de las mismas estuvo traccionado principalmente por las compras de Equipos de transporte industriales (+114,9% i.a.), relacionadas con la performance del sector agropecuario. Sin embargo, la caída en las cantidades importadas de Bienes intermedios (-7,4% i.a.), no es una noticia alentadora para el desempeño del sector industrial.

Por otro lado, el incremento notorio de las importaciones de Combustibles y Lubricantes durante el mes, que se ampliaron en USD 175 M con respecto a abril 2016 (+85,5% i.a.), se atribuye a la baja base de comparación que se registró en el cuarto mes del año previo (USD 204 M).

La importación de vehículos por su parte continuó creciendo fuertemente, 32,7% en abril, aunque mostrando una leve desaceleración respecto al ritmo de meses anteriores (+63,9%). La tendencia se vincula con la desaceleración de las ventas de vehículos en el mercado local y una fuerte acumulación de stocks por parte de las terminales.

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Sobra yerba, pero ¿hay sobreproducción?

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Los últimos datos dados a conocer por el Instituto Nacional de la Yerba Mate y las estadísticas de exportaciones de la Argentina, son reveladores sobre la situación del mercado del producto insignia de Misiones.

El ingreso de hoja verde entre enero y marzo de este año fue de 75.961.000 kilos, el más bajo desde 2009 que fue de 70.747.000.

En cambio, el stock de yerba mate canchada total creció poco más del 9 por ciento en el trimestre. En 2015 habían ingresado 179.272.000 kilos, durante el año pasado 184.765.000 kilos y ahora 189.361.000.

Al final del trimestre de cada año si se toma el promedio el stock de canchada es de alrededor de 172.000.000 kilos, lo que es superior en un poco más del 9 % en 2017.

El Stock de yerba canchada en molinos durante el primer trimestre de 2015 fue de 135.960.000 kilos, durante el mismo período del año pasado de 131.018.000 kilos y actualmente, de 128.365.000. Es el más bajo del trienio.

En tanto, el stock de yerba canchada en secaderos sí es el más alto de los tres últimos períodos. En  2015 alcanzaba a 42.293.000 kilos, en 2016 a 51.287.000 y ahora 58.139.000 kilos.

Esto se puede explicar por la falta de financiación de los molinos y posiblemente por alguna especulación por una suba importante en la hoja verde.

El dato saliente que también influye en el exceso de yerba en el mercado es la fuerte caída en las exportaciones. En 2014 se exportaron 33.948.000 kilos. En 2015 se vendieron al exterior  35.362.000, pero durante el año pasado, sólo se alcanzaron los 28.637.000. La baja casi explica el incremento de stock de yerba canchada.

En el primer trimestre hay 1.000.000 de kilos por encima del 2016 pero 600.000 por debajo de igual periodo de 2015.

A eso hay que sumarle una caída del consumo interno en torno al dos por ciento, lo que, combinado, da una sobreoferta de materia prima, que no necesariamente está vinculada a la sobreproducción.

Sin embargo, la producción presiona para conseguir la cupificación y la prohibición de nuevas plantaciones, medidas que serían avaladas por la Nación, según anunció uno de los subsecretarios de Agricultura, Santiago Hardie, quien la semana pasada estuvo en Posadas reunido con los productores.

Esas medidas posiblemente equilibren el mercado, pero no solucionen la caída en las ventas internas y al exterior.

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Se detuvo la caída exportadora de las PyME industriales, pero las importaciones ocuparon más espacio en el mercado interno

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La Fundación Observatorio PyME publicó su último Informe Especial sobre “Competitividad e inserción internacional de las PyME industriales argentinas” del cual se destacan las siguientes conclusiones:

  • En 2016 la rentabilidad de las exportaciones de las PyME industriales aumentó 17%. El “núcleo duro” exportador de las PyME se estabilizó en 12% (22% en 2009) y la apertura exportadora en 14% (22% en 2010); por primera vez se detuvo la caída exportadora que se venía experimentando  desde el año 2009.

 

  • En la ecuación de costos y rentabilidad, durante 2016 los términos del intercambio industrial (cantidad de insumos importados necesarios para obtener una unidad de bienes de exportación) que enfrentaron estas empresas jugó un rol negativo (-3.5%). Es decir que las PyME reciben 3.5% menos insumos importados por unidad de bien nacional entregada. Además, entre 2011 y 2014 los términos del intercambio industrial de las PyME habían ya sufrido una caída del 10%. Dicho de otro modo, las PyME industriales argentinas deben entregar cada vez más exportaciones por cada unidad de insumo importado.  

 

  • Entre 2009 y 2016 el único sector que logró incrementar la proporción de PyME exportadoras fue el sector Químic A su vez, y no obstante, durante el mismo período este sector disminuyó muy significativamente la proporción de sus ventas orientadas al mercado internacional. En síntesis, más PyME químicas operan en el mercado exportador, pero a un promedio de ventas al exterior inferior al registrado en 2009/2010.

 

  • La proporción de PyME que perdieron participación en el mercado interno a mano de las importaciones aumentó del 13% al 21% entre 2015 y 2016.
  • Competitividad e Inserción Internacional de las PyME industriales en Argentina

    La devaluación del peso realizada a fines de 2015 detuvo la caída de la competitividad internacional que las PyME industriales venían sufriendo nítidamente desde 2009, aunque no logró frenar la amenaza importadora ni evitar la pérdida de mercado interno de las empresas menores. 

    El impacto positivo de la devaluación del Peso en las PyME industriales

    Durante 2016 la depreciación del peso se aceleró 32 puntos porcentuales con respecto a la depreciación registrada en 2015 (52% vs. 20%, respectivamente), mientras que las PyME industriales durante el mismo período aceleraron el incremento de sus precios internos en sólo 8 puntos porcentuales (31% vs. 23%, respectivamente). Es decir que estas empresas realizaron una modesta traslación de la devaluación a sus precios en el mercado interno. Adicionalmente, los precios de exportación de sus productos se incrementaron muy levemente (un 1.5% en dólares).

    La consecuencia de todo esto fue un abaratamiento para el resto del mundo de las manufacturas nacionales producidas por las PyME o, dicho de otro modo, un incremento de la competitividad internacional de estas empresas.

  • Sin embargo, es necesario comprender que esta ventaja lograda con la devaluación del peso no podrá ser sostenible si no se acompaña con una adecuada política industrial y comercial, dado que su efecto por sí sólo es transitorio (espurio). Se trata, de darle a la producción industrial de las PyME una perspectiva de competitividad a más largo plazo y una mejor gestión comercial de los mercados de exportación e importación.

    La “rigidez importadora”

    El nivel de la devaluación de diciembre de 2015 parecería haber sido suficiente para frenar la caída de la cantidad de empresas exportadoras y su grado de apertura comercial, pero no así para disminuir la presión de las importaciones (competidoras) en el mercado interno de las PyME.

    A pesar de que en 2016 los productos nacionales fabricados por las PyME industriales resultaron más baratos con respecto a la competencia de manufacturas importadas, estas empresas perdieron espacio de mercado interno a favor de las importaciones: la proporción de PyME industriales que perdió mercado interno pasó del 13% en 2015 al 21% en 2016. 

  • Éste es un hecho alarmante que merece una explicación debido a las implicancias que tiene sobre la política cambiaria y comercial de la Argentina. ¿Cómo se explica que a pesar de que las importaciones se hayan encarecido, la pérdida de mercado interno de las PyME se haya agravado?

    Durante 2016 la producción de las PyME industriales disminuyó un 8%. Sin embargo, la importación de bienes competitivos de la producción local no disminuyó con la misma intensidad. La producción nacional de las PyME fue muy sensible a la caída del PBI de 2016, mientras que las importaciones lo fueron mucho menos.

    Mediante este mecanismo las importaciones ocupan hoy una porción más importante en el mercado interno que en 2015: no existe una invasión de importaciones pero sí una mayor presencia de las mismas en el mercado nacional. Éste es el origen de la preocupación manifestada tanto por los industriales PyME como por el Gobierno mismo.

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La competitividad se debilita y las importaciones acechan

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Escriben Guillermo Knass y Martín Leiva Varela, ECONEA. La salida del cepo cambiario a fines de Diciembre de 2015 implicó claramente un salto importante en el tipo de cambio (devaluación) que oxigenó la falta de competitividad en la cual estaba inmersa la Argentina, ocasionada por el atraso cambiario, que era constatado por la caída continua de las exportaciones desde 2012 a 2015, en tanto que en el año 2016, se produjo un leve incremento en un 1,7 % con respecto al año anterior.

El aumento de las exportaciones observado en 2016, fue a consecuencia de los productos primarios que crecieron en un 17,5 %, generando una primarización de las exportaciones porque aumentó el peso relativo sobre el total, pasando del 23,4 % observado en 2015 al 27,04% en el año 2016. En tanto, que un eslabón clave en la generación de empleo como lo es la Manufactura de Origen Industrial sufrió una caída del 6,7 %, como también las exportaciones de combustibles y energía cuya contracción alcanzó al 14 %.

Pero las medidas asociadas al aumento en los costos de producción de las empresas locales por las reducciones de los subsidios en las tarifas eléctricas, aumento del precio de los combustibles, entre otros,  generaron que dicha suba en el tipo de cambio inicial no fuera suficiente para disminuir la presión de las importaciones en el mercado interno de las pequeñas y medianas empresas de acuerdo al estudio realizado por la Fundación Observatorio Pyme (FOP), donde tras un relevamiento, se determinó que aumentó en un 44 % la proporción de las firmas que declararon sentirse amenazadas por los productos importados.

La situación empírica refleja que la producción de las pequeñas y medianas empresas es muy sensible a las variaciones del Producto Bruto Interno. En año 2016 el PBI cayó 2,1 %, en tanto, que la producción de las pymes se contrajo en 8 %, caso diferente sucedió con las importaciones que no cayeron en la misma magnitud adquiriendo mayor participación en el mercado interno desplazando a la producción nacional.

A su vez, se observa un aumento de las importaciones en el año 2016 en los bienes de consumo (+9,5 %), Vehículos (+33,5 %) y Bienes de Capital (+2,7%), manteniéndose esta tendencia del 2016 en el corriente año.

En el gráfico precedente se observa que existen determinados rubros que son más sensibles a la amenaza importadora por presentar indicadores de baja competitividad como los aparatos eléctricos e instrumentos de precisión, autopartes. Pero no necesariamente implica que presentan indicadores bajos de desarrollo organizacional, donde tales sectores presentan la mayor amenaza, perdiendo su participación en el mercado local a costa de las importaciones.

La connotación de tal situación macroeconómica adversa que golpea en mayor proporción a la economía misionera por su ubicación periférica por el aumento de las importaciones asociadas al cruce de Encarnación, Paraguay a través del puente San Roque González, puede observarse en Posadas que representa estimativamente un 43,23 % del ingreso total que genera la economía misionera, conforme a los datos de la Dirección General de Rentas.

Su recaudación en términos reales en 2016 cayó en un porcentaje mayor al 16 %, dado que se incrementó nominalmente en 17 % (según la declaración del Intendente), en tanto que la inflación fue del 40 %, lo que demuestra la reducción de la actividad económica municipal a consecuencia de las asimetrías y por tal, en la Provincial si además se le añade a las localidades de Bernardo Irigoyen y Puerto Iguazú.

Esta tendencia sigue subsistiendo tras conocerse el comunicado de las ventas minoristas que realiza la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, donde las cantidades vendidas por los comercios se desplomaron fuertemente en las provincias que limitan con Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay, en las cuales se encuentra inmersa Misiones cuyas ventas se desplomaron en un 12 %, estando su caída por encima de la media nacional en un 7,6 %.

Una manera de paliar tal asimetría existente en Misiones, consistiría en primera medida en la reglamentación del Artículo 10 de la Ley 27.264 denominada “PROGRAMA DE RECUPERACIÓN PRODUCTIVA”, en la cual se faculta al Poder Ejecutivo Nacional a implementar programas tendientes a compensar a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en las zonas de frontera por las asimetrías y desequilibrios económicos provocados por razones de competitividad con países limítrofes, para lo cual podrá aplicar en forma diferencial y temporal herramientas fiscales así como incentivos a las inversiones productivas y turísticas.

Una de las herramientas fiscales podría residir, de acuerdo a lo trabajado entre la Provincia y  desde el Gobierno Provincial conjuntamente con las entidades representativas de los comercios locales para ser presentado al Estado Nacional, en la reducción de los costos laborales asociados a las contribuciones de la seguridad social realizadas por los empleadores, dado que en la Argentina las mismas representan el 23 % y en los países que integran la OECD alcanza al 14,3 %, lo que termina limitando claramente la generación de empleo formal en la Argentina, como así también, la tasa de natalidad empresaria en mayor magnitud en Regiones del NEA y NOA, cuyo indicador alcanza a niveles inferiores a la mitad del nivel nacional, conforme a los datos de la Fundación Observatorio Pyme.

En Julio del 2001 tras el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 814/01, como medida atiente a una mejora en la competitividad de los sectores productivos, se estableció en el artículo 4º del mismo que los contribuyentes y responsables podrían computar como crédito fiscal en el Impuesto al Valor Agregado, el monto que resulte de aplicar el sueldo bruto por los puntos porcentuales para cada región. Por ejemplo, en Misiones donde el salario promedio bruto del sector privado al IV trimestre del 2016 asciende a $ 17.724. El empleador de tal remuneración debe pagar adicionalmente un 23 % del mismo por las cargas sociales, afrontando un costo laboral mensual por trabajador del aproximadamente $ 21.800 ($ 17.724 + $ 17.724x 23%). Este Decreto permite reducir el costo laboral en $ 1.719,28 (en Posadas 9,7 %) dado que le permite tomarlo a cuenta del Impuesto al Valor Agregado.

Si se aumentara el computo de los puntos porcentuales que se aplican sobre las remuneraciones brutas para los contribuyentes  y responsables determinados en el Artículo 4º del Decreto Nº 814/01, esto permitiría reducir la estructura de costos de los bienes y servicios que se comercializan en Misiones para así otorgarle una mejora parcial de la competitividad de las economías regionales.

 

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El intercambio comercial con Brasil arrojó un déficit de u$s 665 millones en abril

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Tras entrar en terreno negativo durante el mes pasado, las exportaciones argentinas a Brasil profundizaron esta tendencia al registrar la segunda caída en el año, retrocediendo -10,1% i.a. en abril. Las ventas al país vecino totalizaron USD 701 millones durante el cuarto mes, el menor nivel de exportaciones a Brasil que se registra desde febrero 2016, señala la consultora ABECeB.

 

Sin embargo, al tomarse la media diaria, que contempla los días hábiles en el mes, las ventas al país vecino se mantuvieron casi estables con una caída de apenas -0,1%. Con esto, se puede atribuir la fuerte caída en el valor exportado a la menor cantidad de días hábiles en el mes con respecto a 2016.

 

La merma en las exportaciones argentinas estuvo relacionada con la menor venta de productos del sector automotriz. Particularmente, se destacaron la caída en las ventas de vehículos de carga, automóviles de pasajeros y autopartes. Se sumaron a ésta, las caídas en la venta de algunos productos puntuales agropecuarios entre ellos la malta sin tostar, frijol negro y aceite de soja en bruto. Finalmente, las exportaciones de celulosa, medicamentos y productos de perfumería también mostraron valores más bajo durante el mes, en comparación con abril de 2016.

 

En el acumulado del año, las ventas a Brasil siguen 4,5% por encima del valor exportado en el mismo periodo del año pasado, con un total de USD 2.853 millones entre enero y abril de 2017. Sin embargo, este aumento se encuentra bastante por debajo del crecimiento promedio de las importaciones totales del país vecino, que crecieron 9,5% en el año. Con estos resultados, Argentina sigue perdiendo terreno en el mercado de importaciones de Brasil, ante el fuerte crecimiento de las importaciones desde Asia, principalmente ASEAN y Corea del Sur.

 

Las importaciones argentinas desde Brasil muestran en cambio una fuerte dinámica, creciendo en abril por sexto mes consecutivo. Las compras a Brasil llegaron a USD 1.366 millones, un 29,4% más que en abril del 2016. Nuevamente, los rubros que traccionaron este crecimiento fueron automóviles de pasajeros, vehículos de carga y máquinas para uso agrícola. Otros sectores que mostraron un desempeño positivo fueron maquinaria vial, tractores y soja en grano.

 

En los primeros cuatro meses del año las compras a Brasil acumulan un fuerte crecimiento del 26,6% interanual, relacionado con dos factores: por un lado la descarga de automóviles brasileños en el mercado local que sigue mostrando un gran dinamismo (patentamiento aumentó 32,4% en el primer cuatrimestre de 2017), y por otro lado la incipiente recuperación de la economía argentina. La evolución particular de la importación de maquinaria agrícola habla del buen desempeño esperado para la cosecha este año, así como el aumento de la importación de maquinaria vial estaría relacionado con el fuerte crecimiento de la obra pública en los últimos meses.

 

Tal como se desprende del análisis, el intercambio comercial con Brasil arrojó un saldo negativo de USD -665 millones en el mes de abril. Con respecto al mismo mes del año pasado, el déficit aumentó un 140%. De esta forma se confirmó durante el cuarto mes del año la tendencia hacia un creciente déficit bilateral que se observó durante todo el año pasado y el primer trimestre.

Por su parte, la consultora Ecolatina, sostiene que de acuerdo a los datos del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios de Brasil, en abril la balanza comercial bilateral entre Argentina y nuestro principal socio arrojó un déficit cercano a US$ 670 millones. De esta forma, el rojo más que se duplicó (+141% i.a.) en comparación al registrado durante el mismo mes de 2016 (US$ -276 millones).

 El deterioro del saldo obedeció tanto al salto de nuestras importaciones como al retroceso de nuestros envíos al país más grande América del Sur. Por un lado, las compras al país vecino treparon 29,4% i.a., encadenando así la sexta suba interanual en fila (la mayor desde 2013) y rozando los US$ 1.370 millones (máximo valor para el cuarto mes del año desde 2013). Por su parte, nuestras exportaciones al gigante latinoamericano retrocedieron 10,1% en abril, totalizando “sólo” US$ 700 millones (lo que marca el peor para el cuarto mes del año desde 2006).

 La apreciación en términos reales de nuestra moneda (en lo que va del año el dólar acumula una caída nominal cercana al 3%, contra una inflación que superó 8,5% conforme a nuestras estimaciones) nos hace menos competitivos frente a los demás proveedores de Brasil. Además del aumento del déficit, también se redujo la participación de nuestras exportaciones al país vecino: puesto que el resto de las importaciones realizadas por Brasil treparon 3% i.a. en el último mes. De esta manera, la incidencia argentina retrocedió 0,9 p.p. ubicándose en 6,5% de las compras externas de nuestro principal socio comercial (lo que marca la peor participación para un abril desde el 2000).

 Asimismo, el flujo de comercio bilateral superó los US$ 2.000 millones en abril de 2017, lo que representa un avance de 13% i.a. en relación a igual mes del año pasado y marca una mejora de 6% al contrastar con igual mes de 2015.

Pese al flojo desempeño del mes, en el primer cuatrimestre de 2017 las exportaciones a Brasil crecieron 4,6% i.a. (superando los US$ 2.850 millones). Más allá de este avance, el resto de las compras externas brasileñas treparon 9,9% i.a, por lo que se registró una leve caída de 0,3 p.p. en la participación argentina en dicho mercado.

Por otro lado, las importaciones argentinas provenientes desde Brasil crecieron 26,6% i.a. en los primeros cuatro meses del año (llegando a US$ 4.120 millones), por lo que el déficit con nuestro principal socio comercial rozó los US$ 2.360 millones en el primer cuatrimestre de 2017, trepando 70% i.a. en relación a igual período del año anterior (US$ -1.388 millones).

Por último, la suma de exportaciones e importaciones trepó 18% en relación al primer cuatrimestre de 2016 (+4% al comparar con los primeros cuatro meses de 2015). La intensificación de las relaciones comerciales bilaterales es un aspecto a profundizar, ya que ambas economías se potenciarían al ensanchar sus mercados y obtener ganancias de escala, que redundarían en mejoras de la competitividad (caída de los costos) más allá de las cuestiones cambiarias, en un momento en que los capitales financieros continúan fortaleciendo tanto al Peso argentino como al Real brasileño.

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