exportaciones

El dólar oficial volvió a subir, pero se mantiene lejos del techo de la banda

Compartí esta noticia !

Tras cinco ruedas consecutivas de bajas, el dólar oficial retomó la senda alcista, aunque sin alterar el escenario de relativa estabilidad cambiaria que domina al mercado desde las últimas semanas. El tipo de cambio mayorista avanzó hasta los $1.436,50, todavía muy por debajo del límite superior del esquema de bandas y en un contexto donde la oferta de divisas continúa superando la demanda.

La dinámica cambiaria mantiene bajo seguimiento a operadores e inversores, que ahora concentran la atención en tres variables determinantes para la segunda mitad del año: el ritmo de liquidación de las exportaciones agropecuarias, el incremento esperado en la demanda de dólares por los viajes vinculados al Mundial y la estrategia del Banco Central para continuar acumulando reservas sin alterar el funcionamiento del mercado.

El dólar mayorista subió $8,50 y cerró en $1.436,50, recuperando parte de la caída de $12 registrada durante la semana anterior, la primera baja semanal desde mediados de mayo. Aun así, la cotización permanece con un amplio margen respecto del techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.785,41, lo que deja una distancia cercana al 24,3%. La jornada estuvo acompañada por un elevado nivel de operaciones, con un volumen superior a los 723 millones de dólares en el mercado de contado.

En el segmento minorista, el Banco Nación ubicó la cotización en $1.455 para la venta, mientras que el promedio relevado por el Banco Central alcanzó los $1.453,61. Con ese valor, el dólar tarjeta se posicionó en torno a los $1.885.

Los tipos de cambio financieros también registraron leves avances. El contado con liquidación cerró en $1.497,16 y el dólar MEP en $1.453,91, manteniendo una brecha reducida respecto del oficial. El dólar blue, por su parte, avanzó $10 hasta los $1.470.

Las operaciones en el mercado de futuros reflejan que los inversores continúan descontando una depreciación gradual del peso. Los contratos proyectan un dólar mayorista de aproximadamente $1.446 para fines de junio y cercano a $1.613 hacia diciembre, mientras que las estimaciones relevadas por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubican la cotización en torno a los $1.658 al cierre del año.

De cumplirse esas previsiones, el tipo de cambio avanzaría alrededor del 14,5% durante 2026, un ritmo inferior al de la inflación proyectada, consolidando el esquema de apreciación cambiaria que caracteriza al actual programa económico.

La acumulación de reservas gana impulso

El Banco Central continúa fortaleciendo su posición externa. Luego de adquirir USD 121 millones el miércoles y otros USD 73 millones el jueves, el saldo positivo acumulado durante junio asciende a USD 823 millones.

Sin embargo, detrás de esa mejora aparecen factores estructurales que van más allá de la intervención oficial.

Un informe elaborado por Estudios Económicos del Banco Provincia sostiene que la menor actividad industrial se convirtió en un aliado inesperado del proceso de acumulación de reservas. Entre enero y la primera mitad de junio, la autoridad monetaria compró más de USD 10.000 millones, uno de los mejores desempeños de los últimos años.

La contracara de ese proceso es una fuerte reducción en la demanda de dólares para importar insumos industriales. Según el informe, el déficit cambiario del sector manufacturero se redujo prácticamente a la mitad debido a la menor actividad económica y no como consecuencia de un incremento de las exportaciones.

El Índice de Producción Industrial (IPI) refleja una caída del 11,5% respecto de la primera mitad de 2023, con bajas especialmente pronunciadas en los sectores textil, maquinaria y equipos, industria automotriz y caucho y plástico.

Energía y minería consolidan un nuevo motor de ingreso de divisas

Mientras la industria reduce su demanda de dólares, otros sectores comenzaron a ocupar un lugar cada vez más relevante en la generación de divisas.

Entre enero y abril, el complejo energético y minero acumuló un superávit comercial cercano a los USD 8.200 millones, equivalente a aproximadamente el 85% del aporte generado por el complejo agropecuario durante el mismo período.

Esta diversificación de las fuentes de ingreso de dólares constituye uno de los cambios estructurales más importantes de la balanza externa argentina y explica parte de la estabilidad cambiaria observada en los últimos meses.

Los analistas coinciden en que el actual equilibrio cambiario responde a una combinación de factores que hoy juegan a favor del Gobierno: una elevada liquidación de exportaciones agroindustriales, el creciente aporte de energía y minería, una demanda industrial deprimida y la continuidad de las compras oficiales de divisas.

No obstante, el verdadero desafío aparecerá durante el segundo semestre. A medida que disminuya el ritmo de liquidación del agro y aumente la demanda privada de dólares —tanto para turismo como para ahorro— el mercado pondrá a prueba la capacidad del Banco Central para sostener la estabilidad cambiaria sin recurrir a intervenciones de mayor magnitud.

En ese escenario, la evolución del tipo de cambio dependerá menos de las compras oficiales y más de la capacidad de la economía para seguir generando dólares genuinos mediante exportaciones y mantener contenida la demanda de divisas en un contexto de recuperación económica.

Compartí esta noticia !

Misiones impulsa una agenda común para las economías regionales y busca fortalecer la integración del NEA

Compartí esta noticia !

La provincia de Misiones volvió a posicionar el debate sobre el desarrollo productivo regional en la agenda nacional. Durante el 1° Foro de Economías Regionales de la República Argentina, realizado en Santiago del Estero, la subsecretaria de Industria, Micaela Gacek, planteó la necesidad de consolidar una estrategia conjunta entre las provincias para potenciar la competitividad, atraer inversiones y ampliar la inserción internacional de las producciones del interior.

La funcionaria sostuvo que estos espacios representan una oportunidad para construir consensos entre los distintos actores públicos y privados, avanzar en agendas compartidas y fortalecer los vínculos institucionales con organismos y mercados internacionales. En ese sentido, afirmó que la articulación entre provincias resulta clave para enfrentar los desafíos que hoy atraviesan las economías regionales.

“Estos espacios sirven para definir agendas comunes, fortalecer los vínculos internacionales y promover la inversión”, señaló Gacek durante su participación en el encuentro, que reunió a más de 300 empresarios, productores, funcionarios y especialistas de distintos puntos del país.

El foro tuvo como eje central la búsqueda de herramientas que permitan fortalecer el desarrollo productivo del interior argentino, con especial énfasis en el agregado de valor en origen, la articulación público-privada y la internacionalización de las cadenas productivas.

Durante la jornada se desarrollaron paneles institucionales y técnicos donde referentes del sector privado compartieron experiencias vinculadas a la exportación de productos cárnicos, miel y alfalfa, exponiendo los procesos que les permitieron consolidar mercados internacionales y diversificar sus destinos comerciales. En ese marco, la yerba mate también ocupó un lugar destacado como uno de los principales productos de las economías regionales con creciente proyección exportadora.

Misiones propone fortalecer la representación regional del NEA

Uno de los planteos impulsados por la delegación misionera fue avanzar en una mayor integración institucional entre las provincias del nordeste argentino.

Gacek explicó que durante el foro se analizó la posibilidad de crear una oficina de representación del NEA que permita coordinar acciones conjuntas, fortalecer la promoción regional y generar una agenda compartida para atraer inversiones y mejorar el posicionamiento de la región en mercados nacionales e internacionales.

No obstante, aclaró que la propuesta aún se encuentra en una etapa de discusión y que todavía no existe una definición formal respecto de su implementación.

La iniciativa apunta a dotar al bloque regional de una herramienta institucional que facilite la coordinación de políticas productivas, la promoción comercial y la búsqueda de oportunidades de financiamiento para proyectos estratégicos.

Un espacio para construir políticas de desarrollo productivo

El 1° Foro de Economías Regionales se consolidó como un ámbito de intercambio entre gobiernos provinciales, empresas y organizaciones vinculadas a la producción, en un contexto donde las economías del interior enfrentan desafíos asociados a la competitividad, la logística, la apertura de mercados y el acceso a inversiones.

La participación de Misiones ratifica la estrategia provincial de fortalecer su presencia en ámbitos de articulación federal y de impulsar políticas que favorezcan la industrialización, el agregado de valor y la inserción internacional de su matriz productiva, especialmente en sectores emblemáticos como la yerba mate y otras actividades con potencial exportador.

En ese escenario, la provincia busca posicionarse no solo como un actor relevante dentro de las economías regionales, sino también como promotora de una mayor integración del norte argentino para potenciar las capacidades productivas y comerciales del NEA.

Compartí esta noticia !

Vaca Muerta y la minería ya generan casi tantos dólares como el campo

Compartí esta noticia !

El crecimiento de Vaca Muerta y la minería permitió que ambos sectores aportaran durante el primer cuatrimestre del año una cantidad de divisas similar a la generada por el complejo agroexportador, en una señal del cambio que comienza a mostrar la matriz exportadora argentina.

Según datos difundidos por la consultora 1816 en base a datos del Banco Central (BCRA), las exportaciones vinculadas al petróleo, gas y minería alcanzaron niveles récord y se acercaron al aporte realizado por el agro, históricamente principal generador de dólares del país, en cifras que rondan los USD 8.150 millones.

El fenómeno está impulsado principalmente por el fuerte aumento de la producción en Vaca Muerta, que permitió incrementar las ventas externas de petróleo, y por el avance de proyectos mineros vinculados al litio, el cobre y otros minerales estratégicos.

Los especialistas destacan que la combinación entre energía y minería se consolida como uno de los principales motores del ingreso de divisas para la economía argentina.

No obstante, el complejo agroindustrial continúa liderando las exportaciones nacionales y mantiene un peso determinante en la generación de dólares, especialmente a través de la soja, el maíz y otros productos derivados.

Analistas del sector consideran que la tendencia podría profundizarse en los próximos años a medida que entren en producción nuevos proyectos energéticos y mineros y se amplíe la infraestructura para exportar petróleo, gas y minerales.

En ese contexto, Vaca Muerta aparece como uno de los principales activos estratégicos del país y las proyecciones oficiales y privadas anticipan que su aporte de divisas continuará creciendo.

Compartí esta noticia !

El Mercosur avanza en un contexto internacional desafiante

Compartí esta noticia !

El Mercado Común del Sur (Mercosur) cerró 2025 con un crecimiento de cinco por ciento en sus exportaciones de bienes y servicios, a pesar de un contexto internacional marcado por la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas, señaló este jueves 4 un nuevo informe de la Cepal.

El avance, según la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), estuvo impulsado por una buena cosecha agrícola, el dinamismo del sector energético, el aumento de la demanda externa y el fortalecimiento del comercio automotor dentro del bloque.

Integran el Mercosur lo socios fundadores en 1991, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más Bolivia en proceso de incorporación definitiva plena, y Venezuela, suspendida indefinidamente del bloque desde 2016 por incumplimiento de compromisos democráticos y comerciales.

Como Estados asociados, que participan en zonas de libre comercio y tratados comerciales complementarios, tiene a los restantes países sudamericanos: Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Suriname.

En su informe “El acuerdo con la Unión Europea: una oportunidad de crecimiento, desarrollo productivo y consolidación institucional para el Mercosur”, la Cepal destaca, desde esta capital chilena, las oportunidades que genera el acuerdo comercial con el bloque europeo, en vigor desde mayo de este año.

La alianza abre las puertas a un mercado que representa una cuarta parte de la economía mundial y se espera que impulse las exportaciones agropecuarias, energéticas e industriales de la región.

De cara a 2026, la Cepal advierte sobre un escenario internacional más complejo: los aranceles promedio que enfrentan las exportaciones del Mercosur hacia Estados Unidos pasaron de 2,1 % al 12,8 % en poco más de un año, afectando especialmente a sectores como la industria automotriz, el acero y el aluminio.

A eso se suma la incertidumbre generada por los conflictos en Oriente Medio, que han elevado la volatilidad de los precios del petróleo.

Esa situación podría beneficiar a Argentina y Brasil, como exportadores netos de combustibles, mientras que los demás países del bloque podrían verse perjudicados por su dependencia de las importaciones energéticas.

El análisis de la Cepal destaca que las exportaciones de bienes en 2025 aumentasen 4,5 % y las de servicios 7,5 % en el conjunto del bloque, aunque el valor de las importaciones del bloque creció 8,5 % (9,6 % en bienes y 5,7 % en servicios), y superó ampliamente el ritmo de expansión de las exportaciones.

Ese dinamismo fue impulsado por la apreciación de las monedas de los países miembros, en un marco de sobreoferta global de manufacturas. Como resultado, hubo un deterioro del saldo comercial del bloque, que pasó de 1,1 % del producto interno bruto (PIB) en 2024 a 0,6 % en 2025.

Este desempeño se explica por la reducción del superávit comercial de bienes (de 3,2% del PIB a 2,7%) y un déficit estructural en la cuenta de servicios, que ascendió a 2,1% del PIB en el último año.

Para el corto plazo, el año 2026, la Cepal anticipa un contexto geopolítico desafiante. Los aranceles adicionales establecidos por Estados Unidos continuarán impactando sobre el Mercosur, con efectos heterogéneos entre sectores.

Algunos han quedado exceptuados, como los hidrocarburos y ciertos minerales estratégicos, otros afrontan el arancel general de 10 %, y un tercer grupo, que incluye a la siderurgia y la metalmecánica, el equipamiento eléctrico, el aluminio, el azúcar y la industria automotriz, debe enfrentar aranceles que llegan hasta 50 %.

La Cepal anticipa también réplicas del conflicto bélico en Oriente Medio, que ya han provocado un marcado incremento y una mayor volatilidad en los precios del petróleo y sus derivados.

Esto, en términos de comercio exterior, podría beneficiar a Brasil y Argentina en su carácter de exportadores netos de combustibles, y perjudicar a los demás países del bloque en su condición de importadores netos.

Más allá de ese efecto, una desaceleración generalizada del comercio mundial podría afectar las exportaciones de una serie de materias primas relevantes para el conjunto de países del bloque.

El estudio repasa las oportunidades y desafíos que plantea para el Mercosur la asociación comercial con la Unión Europea, representando la suma de sus economías 25 % del PIB mundial.

Entre las oportunidades se destaca el margen para expandir las exportaciones agropecuarias, energéticas, de minerales críticos y de insumos industriales.

Se advierte, no obstante, la persistencia de restricciones de acceso al mercado europeo bajo la forma de contingentes arancelarios y, eventualmente, la aplicación de salvaguardias que podrían restringir los beneficios potenciales.

También se advierte que el acuerdo plantea riesgos y retos para el Mercosur, especialmente en algunos rubros manufactureros que podrían verse desplazados por una competencia europea más eficiente.

En algunos sectores, como el automotor, se prevén plazos de desgravación más extensos para facilitar la adaptación. Otros retos se relacionan con segmentos del sector de alimentos y bebidas, como el lácteo y el vitivinícola, en los que la Unión Europea presenta importantes ventajas competitivas.

La Cepal alienta a los países del Mercosur a trabajar con urgencia para aprovechar plenamente los beneficios del acuerdo, con estrategias de desarrollo productivo orientadas a dotar al bloque de una mayor competitividad, así como de mayores capacidades institucionales.

Eso implica identificar aquellos nichos en los que sea posible fomentar el agregado de valor, aprovechando sectores con ventajas preexistentes, y además cerrar brechas regulatorias y consolidar la coordinación institucional del bloque.

Con información de IPS Noticias

Compartí esta noticia !

El comercio externo de la Argentina sigue por buen camino en un mundo cada vez más fragmentado

Compartí esta noticia !

Por Marcela Cristini y Guillermo Bermúdez / FIEL – El comercio y las inversiones internacionales son ejes centrales para el desarrollo de la Argentina, reconocidos como tales en el actual programa de gobierno. El objetivo de la política económica de ganar una mayor inserción internacional busca solucionar la escasez histórica de divisas para financiar el crecimiento y acelerar la modernización y el desarrollo de nuestro país.

La iniciativa local se ha dado en un momento crítico de las relaciones políticas y económicas del mundo, como ya se viene advirtiendo desde esta sección de Indicadores de Coyuntura. En lo político, las relaciones internacionales evolucionan con una marcada inestabilidad que incluye avances y retrocesos en los graves conflictos armados en curso (invasión rusa a Ucrania y guerra entre Irán y Estados Unidos/Israel), crecimiento del armamentismo, incluida la amenaza nuclear y distanciamiento entre aliados históricos (crisis de la OTAN) entre los aspectos más notables.

Los cambios son tan importantes como frecuentes y obligan a mantener el diagnóstico y las perspectivas actualizadas. En el plano económico mundial, el crecimiento volvería a disminuir en 2026 con pronósticos del 3,1% al 2,6% dependiendo de la evolución de los conflictos y la consecuente moderación de los precios internacionales de la energía. En el caso del conflicto actual en el Golfo Pérsico, los analistas internacionales ven cerca las posibilidades de un plan de paz que ayudaría a impulsar nuevamente el crecimiento mundial en 2027. También se prevé un aumento de la inflación, en especial en los Estados Unidos, y de la deuda internacional, con algún riesgo para la estabilidad financiera. En ese escenario, el comercio mundial mantiene una notable resiliencia. Luego de un importante aumento de su valor en 2025, el año 2026 muestra un primer cuatrimestre con un 7,5% de aumento en el valor del comercio de bienes y servicios, manteniendo la dinámica en bienes y con un recorte en el crecimiento de los servicios.  Parte de estos resultados se explican por el aumento de precios de los productos básicos (commodities) liderados por el petróleo y por la redistribución del comercio mundial a partir del “desacople” entre los Estados Unidos y China.

La competencia entre los Estados Unidos y China, en el marco de un intercambio comercial bilateral muy favorable al segundo país, tuvo un punto de aceleración luego de la pandemia del COVID 19. El gobierno demócrata del Presidente Biden ya había tomado medidas de protección al abastecimiento estratégico de los Estados Unidos y una política industrial de apoyo a la competitividad de las industrias locales. Desde abril de 2025, el gobierno del Presidente Trump hizo explícito el enfrentamiento económico entre los dos países por la vía de fijación de altos aranceles. Las medidas de represalia entre ambos países se matizaron con retrocesos tácticos y reuniones periódicas. Desde entonces, el comercio bilateral se redujo significativamente (ver Gráfico 1).

Gráfico 1

Fuente: FIEL con base en datos Bureau of Labor Statistics, USA.

En efecto, por detrás del escenario de fragmentación mundial creciente sigue vigente la competencia económica y también geopolítica entre las dos primeras economías globales. Las reuniones entre sus máximos líderes se caracterizan por buscar la reducción de las tensiones bilaterales sin presentar soluciones efectivas a los problemas (normalización de relaciones China-Taiwán, amenazas de limitación de exportación china de tierras raras, represalias de los Estados Unidos por falta de control en la provisión china de fentanilo, restricciones bilaterales al intercambio de nuevas tecnologías). Los presidentes Trump y Xi Jinping se reunieron 7 veces desde 2017 y en 2025-26 tuvieron dos reuniones en el marco del ya mencionado “desacople” comercial entre ambas economías.

En ese contexto, y en ausencia de tendencias reconocibles, los analistas utilizan técnicas prospectivas de escenarios para trazar estrategias. Estas técnicas parten de reconocer la situación de las principales variables que dan forma a las relaciones políticas y económicas internacionales para, a continuación, proyectar su evolución en escenarios alternativos. Generalmente se construirïa un escenario de tendencia, uno optimista, otro pesimista y alguno con algunas modificaciones frente a la tendencia principal. La dificultad actual es que tanto la ruptura del mundo multilateral en lo económico como del mundo unipolar en lo político, complica la proyección de una tendencia dominante a la vez que los escenarios pesimistas llevarían a resultados con gravísimas consecuencias al involucrar riesgos de ataques con armamento nuclear.

Por su parte, los países en desarrollo se encuentran alejados de los conflictos, pero enfrentan sus consecuencias. Si bien el crecimiento de estos países será en promedio más alto que el de los países avanzados en 2026, su tasa es mucho menor que la registrada durante el período de la globalización. En particular, en el caso de China la tasa pronosticada es del 4%, menos de la mitad de su tasa histórica reciente. También el resto de las economías en el Este asiático, las del Sur de Asia (India es la excepción con una tasa pronosticada del 6,5%) y las de Europa del Este tendrán tasas de crecimiento menores a las del año 2025. Las economías de América Latina alcanzarían un crecimiento del 2,2% (CEPAL), destacándose la Argentina con una tasa del 3,3%, mientras que México y Brasil estarían por debajo del promedio.

En términos del comercio mundial, los actuales conflictos llevaron a una intensificación de los flujos Sur-Sur. Las proyecciones para América Latina son de un crecimiento por debajo del promedio de esos flujos, en particular para el Mercosur, que todavía mantiene un nivel bajo de inserción mundial. Por último, el crecimiento de los flujos de inversión extranjera directa se ha concentrado en los países más avanzados con mermas para los países en desarrollo. En el caso de América Latina, México y Brasil siguen concentrando el 70% del total de los flujos de ingreso de inversiones. Los inversionistas en nuestra región se concentran en sectores estratégicos de recursos naturales.

El caso de la Argentina presenta algunas particularidades positivas derivadas de su reforma económica y de un buen año en términos de clima que favoreció una cosecha récord. En el capítulo del comercio exterior, el primer cuatrimestre de 2026 mostró novedades importantes en el crecimiento y en el patrón exportador, luego de un buen 2025 con un crecimiento del 9,3%. Así, las exportaciones argentinas de bienes del primer cuatrimestre totalizaron USD 30.820 millones, equivalente a un incremento de 21,5%. Las importaciones cayeron un -6,4% en línea con el menor nivel de actividad económica y la amplia recomposición de inventarios de los dos años anteriores.

En cuanto a la composición del comercio, las exportaciones de productos primarios y de la agroindustria mantienen su importancia con un 57% del total exportado y con un crecimiento del 31% y 8,6%, respectivamente. Como tendencia importante, la balanza de combustibles muestra un crecimiento de su saldo positivo como consecuencia del aumento de la producción de petróleo. Este resultado no muestra aún el impacto pleno del potencial de los yacimientos de gas no convencional de Vaca Muerta. Se estima un saldo positivo de USD 12000 millones proveniente de este sector para 2026 como resultado del aumento del volumen exportador, pero también por el significativo aumento de los precios internacionales derivado del conflicto entre Irán y Estados Unidos/Israel. En el caso de la industria automotriz, que es la exportación manufacturera más relevante de nuestro país, aunque la balanza se mantiene negativa, el primer cuatrimestre muestra la continuidad en el aumento de las exportaciones (28,8%), con base en los vehículos para transporte de mercancías.

Como parte del objetivo de ampliación de la inserción internacional de nuestro país, la firma reciente de acuerdos comerciales con la Unión Europea y el EFTA en el marco del MERCOSUR y del acuerdo bilateral con los Estados Unidos, muestran un sendero inicial prometedor.  En el caso de la Unión Europea, Argentina fue el primer miembro de MERCOSUR en ratificar el acuerdo y ocupar los cupos de exportación de algunos productos agroindustriales (huevos, miel). En una primera etapa estas cuotas se están cubriendo por orden de llegada y está pautada una negociación entre los miembros del MERCOSUR para coordinar su reparto. Este proceso está previsto para los próximos meses y no estará exento de roces hasta alcanzar algún mecanismo de asignación. En el caso de los Estados Unidos, la ampliación del cupo de importaciones de carne vacuna permitió un importante envío en el primer cuatrimestre de este año (en torno a 20000 toneladas).

A la vez, la política oficial se ha orientado a reducir la carga impositiva sobre los productos exportables con bajas de derechos de exportación. Como se ha repetido desde este espacio muchas veces, estos derechos se encuentran entre los instrumentos tributarios más distorsivos de la producción y las inversiones y reducen las oportunidades de crecimiento de largo plazo. Por esta razón son sólo utilizados excepcionalmente en el resto del mundo, mientras nuestro país ha abusado de su utilización a lo largo de nuestra historia. Durante el anterior gobierno (presidencia de A. Fernández) estos impuestos representaron el 8% de la recaudación total, para reducirse a un poco más del 4% en la actualidad, en el marco de un sendero descendente al que se ha comprometido el actual gobierno (Gráfico 2).

Gráfico 2

Fuente: FIEL con base en Ministerio de Economía de la Nación.

Estos aspectos describen las fortalezas que está adquiriendo nuestro país, a las que se han sumado varias iniciativas para atraer nuevas inversiones a través de regímenes especiales como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI), que serían continuados por un “Súper RIGI”. Este último se orientaría a la creación de nuevas industrias y pensado para completar las cadenas de valor a partir de la explotación de recursos naturales como el litio o los productos de la energía. En todos los casos, las normas incluyen la amortización acelerada de inversiones y la devolución anticipada de los saldos tributarios favorables (IVA) entre los principales beneficios.

En síntesis, hasta el inicio del segundo cuatrimestre de 2026, el balance de la situación comercial externa parece favorecer a la Argentina, pese a los riesgos internacionales. La continuidad de esta tendencia dependerá de seguir reconociendo y corrigiendo nuestras debilidades históricas, promoviendo la inserción internacional y la ampliación de las inversiones.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin