Economía amplía letras intransferibles en dólares para pagar deuda con el BCRA
El Ministerio de Economía dispuso la ampliación de la emisión de la Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses con vencimiento al 7 de enero de 2030, por un monto de USD 3,2 millones, a fin de cancelar parte del servicio de intereses de las letras en cartera del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La medida fue oficializada mediante la Resolución Conjunta 46/2025 de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda, publicada este 17 de septiembre en el Boletín Oficial.
La decisión se enmarca en lo dispuesto por el artículo 9 del Decreto 1104/2024, que autoriza a reemplazar durante el ejercicio 2025 los pagos de amortización de capital y el 60% de los servicios de intereses de las letras intransferibles en poder del BCRA por nuevos títulos públicos emitidos a la par, con plazo a cinco años y amortización íntegra al vencimiento.
El 40% restante de los intereses debe abonarse en efectivo, lo que refleja la estrategia oficial de administrar la deuda intraestatal mediante canjes automáticos que eviten la salida inmediata de divisas y, al mismo tiempo, preserven el equilibrio financiero.
Cabe recordar que estas letras fueron emitidas originalmente en 2021 (Decreto 622/2021) para financiar al Tesoro y se transformaron en uno de los principales instrumentos de deuda intraestatal.
Deuda intraestatal y marco normativo
La Resolución Conjunta firmada por Pablo Quirno Magrane (Secretario de Finanzas) y Carlos Jorge Guberman (Secretario de Hacienda) autoriza la ampliación de la emisión de la letra intransferible 2030 por un monto exacto de USD 3.215.138 de valor nominal original (VNO).
La operación será registrada a la par y devengará intereses desde la fecha de colocación, conforme a la tasa que perciben las reservas internacionales del BCRA, con un tope de la tasa SOFR TERM a un año más 0,71513%, menos un punto porcentual.
El texto oficial también habilita a los titulares de la Oficina Nacional de Crédito Público y otras direcciones de la Secretaría de Finanzas a suscribir la documentación necesaria para instrumentar la operación.
El Ministerio de Economía justificó la medida en las disposiciones de la Ley 24.156 de Administración Financiera y la Ley 27.701 de Presupuesto General de la Administración Nacional, que rige para el ejercicio 2025 con las modificaciones de distintos decretos dictados entre 2023 y 2024.
El mecanismo de reemplazo de deuda en dólares por títulos intransferibles busca aliviar el flujo de caja del Tesoro Nacional y sostener el programa de déficit cero definido como ancla fiscal del gobierno.
Con esta resolución, la cartera económica mantiene la política de canjes automáticos con el BCRA, reforzando la utilización de deuda intraestatal como herramienta de financiamiento y evitando mayores tensiones sobre las reservas internacionales.
El esquema de letras intransferibles genera un doble efecto: por un lado, permite al Tesoro posponer pagos en dólares, reduciendo la presión sobre las reservas; por otro, incrementa el stock de deuda intraestatal, consolidando al BCRA como uno de los principales acreedores del Estado.
Si bien la medida no afecta directamente a los mercados internacionales, es leída como un movimiento defensivo para sostener la estabilidad cambiaria en un contexto de volatilidad y crecientes compromisos financieros externos.
Analistas advierten que este tipo de operaciones, aunque efectivas en el corto plazo, trasladan obligaciones al futuro y concentran riesgos en la relación Tesoro–BCRA. A la vez, consolidan un mecanismo de financiamiento que refuerza la dependencia del sistema público de deuda intraestatal.
Continuidad del esquema de financiamiento intraestatal
De cara a los próximos meses, se prevé que el Tesoro continúe utilizando la ampliación de letras intransferibles como herramienta para refinanciar vencimientos con el Banco Central y otras entidades estatales.
El desafío estará en equilibrar la necesidad de liquidez inmediata con la sostenibilidad de largo plazo, en un año marcado por la presión del pago de intereses y la incertidumbre sobre el acceso a los mercados internacionales de crédito.
La audiencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el cumplimiento del programa fiscal y monetario podría incorporar este tipo de operaciones al análisis sobre la consistencia de la estrategia de financiamiento del país.
