El FMI elogia a Paraguay como un modelo de crecimiento en Latinoamérica

Compartí esta noticia !


“Necesitamos celebrar el hecho de que Paraguay, en tiempos difíciles, logró mantener un crecimiento económico sólido”, señaló Lagarde.
Fue durante el encuentro “América Latina y el FMI: Conversando con Christine Lagarde”, el cual se realizó en el auditorio del Banco Central del Paraguay, en Asunción.
Dicho encuentro tuvo la participación de Magalí Cáceres, titular de la Secretaría Nacional de la Juventud, y de Carlos Fernández Valdovinos, presidente del Banco Central del Paraguay, como moderadores del conversatorio.
“El desempeño económico ha sido muy fuerte en Paraguay. El desafío es emprender las reformas para impulsar el crecimiento y seguir reduciendo la desigualdad y la pobreza”, amplió la jefe del FMI.
Insistió igualmente en la necesidad de reducir las desigualdades ya que “entorpecen el crecimiento” y apuntó a la importancia de “enfocarse en la eficiencia del gasto público.”
“‏La infraestructura, el transporte, la inversión en educación y salud son fundamentales para el crecimiento necesario en cada país. Por el momento, el sol está brillando, es momento adecuado para las reformas”, indicó.
“Me han impresionado muchísimo todas las personas que conocí en Paraguay. ¡Impresionada sobre todo por su confianza, energía y espíritu empresarial! ¡Tengo una gran confianza en el futuro de este país!”, resaltó Lagarde, comentario destacado por la cuenta del FMI en Twitter.
Roles
Reconocida como lideresa no solo en el ámbito de las relaciones financieras internacionales, sino también en el empoderamiento de la mujer, al resaltar el rol de las mujeres en el servicio público, Lagarde encontró el espacio para mencionar en destaque a tres integrantes del Gabinete del presidente Horacio Cartes.
“Lo que aprendimos de la crisis financiera, es que la falta de regulación y supervisión de los sistemas financieros pueden facilitar una crisis que no solo afecta a un país sino a economías enteras”, expresó en otro momento la directora general del FMI.
“Trabajo duro”
Al ser preguntada sobre el bono demográfico del Paraguay y cuál sería su consejo al respecto, Lagarde hizo una apología del trabajo duro.
“La verdadera pregunta que tenemos que hacernos es: ¿Habrá trabajo para los jóvenes que están ingresando a la fuerza laboral? El sistema educativo de Paraguay debe asegurarse de que los jóvenes cuenten con las aptitudes para ello”, respondió.
“En tiempos de crisis, necesitamos estar conscientes de los sueños de los jóvenes, que en algunos casos son retrasados y en otros, quedan enterrados, advirtió seguidamente.
“No vamos a ningún lugar sin trabajar duro en lo que soñamos. Podés tener suerte, pero no te va a llevar muy lejos. El trabajo duro sí”, agregó.

Compartí esta noticia !

El FMI recomienda enfriar salarios para contener la inflación

Compartí esta noticia !

El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló este jueves que proyecta para la Argentina un crecimiento económico de 2,5% para 2018, “debido a la contención fiscal y monetaria”, mientras que elevó a 2,8% la tasa de expansión calculada para el año pasado, desde el anterior 2,4% difundido en octubre.

El director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, expresó que “la inflación seguiría retrocediendo, suponiendo que haya una moderación salarial. La reducción del déficit fiscal primario debería contribuir a contener las presiones de apreciación del peso y el deterioro de la cuenta corriente“.

El FMI indicó que los esfuerzos oficiales por continuar frenando la inflación podrían situar al promedio de precios minoristas en torno al 16% este año.

CRECIMIENTO ECONÓMICO EN AMÉRICA LATINA – 2016/2019

 

Fuente: FMI. (*) 2017 Estimado / (**) 2018 y 2019 Proyección

Sobre el desempeño de la actividad, Werner consideró que “el consumo se benefició del avance de los salarios reales, la inversión también se aceleró, incluso en el sector privado”. Para 2019, el aumento del PBI de Argentina proyectado por el FMI es de 2,8 por ciento.

En términos generales, el FMI advirtió sobre “riesgos para la recuperación económica” regional, en un párrafo que bien puede aplicarse para la Argentina. Precisó que “las condiciones en los mercados financieros podrían hacerse más restrictivas si la inflación aumentara más de lo esperado en Estados Unidos o si las vulnerabilidades financieras internacionales se acumularan debido a una toma excesiva de riesgos durante el dilatado período de tasas de interés muy bajas y escasa volatilidad de los precios de los activos”.

Varios riesgos podrían hacer trastabillar la recuperación de la región. Las elecciones programadas en muchos países rodearán de incertidumbre la situación económica y política a lo largo del próximo año. Las presiones para adoptar políticas aislacionistas en las economías avanzadas —manifestadas por ejemplo en el repliegue de la integración transfronteriza— y los factores como las tensiones geopolíticas mundiales y los fenómenos meteorológicos extremos podrían acentuar la incertidumbre.
Asimismo, las condiciones en los mercados financieros podrían hacerse más restrictivas si la inflación aumentara más de lo esperado en Estados Unidos o si las vulnerabilidades financieras internacionales se acumularan debido a una toma excesiva de riesgos durante el dilatado período de tasas de interés muy bajas y escasa volatilidad de los precios de los activos.

 
Compartí esta noticia !

El buen momento que está atravesando la economía no es la “nueva normalidad”

Compartí esta noticia !

Despunta el año 2018 y la economía mundial está cobrando ímpetu. En la última actualización dePerspectivas de la economía mundial revisamos los pronósticos de crecimiento a 3,9% tanto para 2018 como para 2019; es decir, 0,2 puntos porcentuales más que en las previsiones de octubre último para ambos años y 0,2 puntos porcentuales más que la estimación corriente del crecimiento mundial del año pasado.
Se trata de una revisión alentadora. Pero los dirigentes políticos y las autoridades nacionales deben ser conscientes de que este ímpetu económico es fruto de una confluencia de factores con pocas probabilidades de durar mucho. La crisis financiera internacional parece ser definitivamente cosa del pasado, pero si no se actúa con rapidez para eliminar los obstáculos estructurales al crecimiento, promover la inclusividad del crecimiento y afianzar la resiliencia y los márgenes de maniobra de la política económica, la próxima desaceleración se adelantará y será más difícil de combatir.
Hoy por hoy, todos los gobiernos deben hacerse tres preguntas. Primero, ¿qué podemos hacer para mejorar la eficiencia económica y los niveles de producción a más largo plazo? Segundo, ¿qué podemos hacer para afianzar la resiliencia y la inclusividad, alejando a la vez la probabilidad de que el repunte actual termine coartado por una desaceleración abrupta o incluso una nueva crisis? Tercero, ¿cómo podemos asegurarnos de contar con las herramientas de política necesarias para contrarrestar la próxima desaceleración?
Perspectivas a corto plazo
Echemos una mirada al entorno actual: ¿cómo se perfila la economía mundial a corto plazo?
Hasta el momento, las principales fuentes de aceleración del PIB son Europa y Asia, con una mejora del desempeño de Estados Unidos, Canadá y algunos mercados emergentes grandes como Brasil y Rusia —que sufrieron una contracción en 2016— y Turquía. Gran parte de ese ímpetu continuará a corto plazo. Las nuevas leyes tributarias adoptadas hace poco por Estados Unidos contribuirán notablemente a su crecimiento durante los próximos años, mayormente gracias a los excepcionales incentivos temporarios de inversión que ofrecen. Este estímulo a corto plazo tendrá efectos de contagio positivos, aunque efímeros, en los socios comerciales de Estados Unidos; ahora bien, al mismo tiempo ahondará el déficit en cuenta corriente estadounidense, hará subir el dólar e influirá en los flujos internacionales de inversión.
Una vez más, el comercio internacional está creciendo más rápido que el ingreso mundial, impulsado en parte por el aumento de la inversión internacional, y los precios de las materias primas han subido, beneficiando a los países que dependen de esas exportaciones.
Incluso en este momento en que las economías están retomando niveles de pleno empleo, las presiones inflacionarias se mantienen contenidas y el aumento de los salarios nominales es débil. Las condiciones financieras están más bien distendidas, con la renta variable en auge, bajos costos de endeudamiento público a largo plazo, diferenciales empresariales comprimidos y condiciones de endeudamiento favorables para las economías de mercados emergentes y en desarrollo.
Las razones de la aceleración
La reactivación que se encuentra en marcha no ha ocurrido por causalidad. Comenzó a echar raíz a mediados de 2016, en gran parte gracias a las políticas macroeconómicas acomodaticias que apuntalaron el nivel de confianza de los mercados y aceleraron una sanación natural.
La política monetaria mantiene una orientación acomodaticia en los países más grandes desde hace mucho tiempo, lo cual sustenta las distendidas condiciones financieras que imperan a escala mundial. Aunque la Reserva Federal estadounidense sigue adelante con el alza gradual de las tasas de interés, lo hace con paso cauteloso, atenta a la turbulencia de comienzos de 2016 que la llevó a posponer los incrementos entonces previstos. El Banco Central Europeo ha comenzado a recortar paulatinamente las compras masivas de activos, que desempeñaron un papel crítico en la reactivación del crecimiento de la zona del euro, pero también ha señalado que el aumento de las tasas de interés es una perspectiva más lejana.
Por añadidura, la política fiscal de las economías avanzadas en general ha pasado de contractiva a más bien neutral durante los últimos años; China, por su parte, ha brindado un apoyo fiscal considerable desde que su crecimiento perdió fuerza a mediados de la década, lo cual ha producido importantes efectos de contagio positivos en los socios comerciales. Lógicamente, se prevé que la política fiscal estadounidense dé un vuelco marcadamente expansivo, con efectos complejos para la economía mundial.
No se trata de la “nueva normalidad”
Nuestra opinión es que, aun siendo positiva, la reactivación que estamos observando tiene pocas probabilidades de convertirse en una “nueva normalidad” y enfrenta peligros a mediano plazo que probablemente se agraven con el correr del tiempo. Pensamos que existen varias razones —en cierta medida reflejadas en nuestras proyecciones de crecimiento a mediano plazo— para dudar de la perdurabilidad del ímpetu actual:

  • Las economías avanzadas se encuentran a la cabeza del repunte, pero una vez que se cierren las brechas de su producto regresarán a tasas de crecimiento a más largo plazo que, según nuestros pronósticos, estarán muy por debajo de las tasas registradas antes de la crisis. Si bien proyectamos que este grupo crecerá 2,3% en 2018, el crecimiento potencial a más largo plazo sería apenas dos tercios de esa cifra. Los cambios demográficos y la disminución del crecimiento de la productividad plantean dificultades obvias que requieren importantes inversiones en la población y en la investigación. Los exportadores de combustibles afrontan un panorama particularmente sombrío y deben encontrar maneras de diversificar sus economías.
  • Las dos economías nacionales más grandes que están alimentando el crecimiento actual y el crecimiento futuro a corto plazo tendrían por delante un enfriamiento. China recortará el estímulo fiscal del último par de años y, según las intenciones que han dado a conocer las autoridades, frenará la expansión del crédito para fortalecer un sistema financiero excesivamente extendido. Como consecuencia de esos planes, el necesario proceso de reequilibramiento que está viviendo el país implica un crecimiento más bajo en el futuro. En cuanto a Estados Unidos, el impacto que pueda tener en el producto un recorte de impuestos en una economía que se encuentra tan cerca del pleno empleo se verá compensado parcialmente por un crecimiento más débil, a medida que desaparezcan los incentivos de gasto temporarios (sobre todo en inversión) y que la creciente deuda federal haga sentir sus efectos negativos con el correr del tiempo.
  • A pesar de su importancia para la recuperación, las condiciones financieras distendidas y el respaldo fiscal también han dejado un legado de deuda —a nivel de los gobiernos y, en algunos casos, de las empresas y los hogares— tanto en las economías avanzadas como en las economías emergentes. La inflación y las tasas de interés se mantienen bajas por el momento, pero un alza repentina, motivada quizá por el efecto de políticas procíclicas, complicaría las condiciones financieras a escala internacional y llevaría a los mercados a replantearse la sostenibilidad de la deuda en algunos casos. Los elevados precios de la renta variable también podrían peligrar, con el consecuente riesgo de perturbadores ajustes de precios.
  • Pese a la revitalización del crecimiento en Europa, Asia y América del Norte, el panorama no es tan alentador en Oriente Medio y África subsahariana; esta última se ve afectada negativamente por la debilidad de sus economías más grandes. El anémico crecimiento, que se debe en parte a fenómenos meteorológicos perjudiciales combinados en algunos casos con contiendas civiles, ha provocado una emigración significativa. Las mejoras que han experimentado algunas grandes economías latinoamericanas son destacables, pero el crecimiento agregado de la región sufrirá este año como consecuencia del ininterrumpido colapso económico de Venezuela.
  • Si bien gracias a la recuperación el empleo y el ingreso agregado han dejado atrás los mínimos que tocaron durante la crisis, el electorado de muchas economías avanzadas está desencantado con el establishment político y duda de su capacidad para lograr un crecimiento ampliamente compartido frente al anémico avance de los salarios reales, la disminución de la participación del trabajo en el ingreso nacional y la creciente polarización laboral. No obstante, un vuelco hacia modelos de gobernanza más nacionalistas o autoritarios podría estancar la reforma económica internamente y dar marcha atrás a la integración económica transfronteriza. Ambas eventualidades empañarían las perspectivas de crecimiento a más largo plazo, en detrimento de quienes ya han quedado rezagados durante las últimas décadas. Los niveles de desigualdad son elevados en las economías de mercados emergentes y de bajo ingreso, y contienen las semillas de posibles trastornos a menos que el crecimiento sea más inclusivo.

Las autoridades deben hacer frente a los retos
Quizás el riesgo dominante sea el de dejarse estar. Aunque la coyuntura actual puede parecer un buen momento para la economía mundial, las autoridades prudentes deben mirar más allá del corto plazo.
Por más tentador que sea sentarse a disfrutar del sol, la política económica puede y debe reforzar la recuperación. Este es el momento de establecer márgenes de protección, fortalecer las defensas contra la inestabilidad financiera e invertir en reformas estructurales, en infraestructura productiva y en la ciudadanía. La próxima recesión podría estar más cerca de lo que pensamos y las municiones para combatirla son mucho más limitadas que las de hace una década, especialmente porque la deuda pública es mucho más elevada.
Un repunte tan amplio también representa una ocasión ideal para actuar frente a un abanico de retos multilaterales: los peligros para la estabilidad financiera mundial, incluido el ciberriesgo; el fortalecimiento del sistema de comercio multilateral; la cooperación en materia de política tributaria internacional, incluida la lucha contra el lavado de dinero; y la promoción de un desarrollo sostenible en los países de bajo ingreso. Una tarea especialmente apremiante es la lucha contra el daño ambiental irreversible, sobre todo el provocado por el cambio climático.

 
Compartí esta noticia !

El FMI aconsejó que el Gobierno reduzca el gasto público y el endeudamiento

Compartí esta noticia !

El Fondo Monetario Internacional emitió sus conclusiones a partir de la auditoría que hizo de las cuentas argentinas en el marco del Artículo IV. Fue un día después de que el Ejecutivo comunicara la corrección al alza de la meta de inflación para el próximo año.

El FMI recomendó a la Argentina acelerar el ritmo del ajuste fiscal ya que reduciría las vulnerabilidades externas, crearía credibilidad y ayudaría a anclar las expectativas de inflación, en las Conclusiones de 2017 tras la Consulta del Artículo IV.

Además, el organismo elevó las estimación de crecimiento para este año al 2,8%, y mantuvo el pronóstico de una expansión del 2,5% para 2018.

Los directores respaldaron un “reequilibrio fiscal más anticipado, que permitiría tasas de interés más bajas, reduciría las presiones al alza sobre el peso y limitaría las vulnerabilidades ante un endurecimiento repentino de las condiciones de financiamiento externo”.

Si bien coincidieron con la necesidad de reducir el déficit fiscal, también señalaron el posible crecimiento económico y el impacto social de una consolidación más rápida, resalta el escrito.

Los directores saludaron “el compromiso de las autoridades de mantener una postura estricta de política monetaria para alcanzar sus metas de inflación”. Hicieron hincapié en que la reducción del financiamiento monetario del déficit ayudaría a fortalecer la independencia del banco central y aumentaría la credibilidad del régimen de metas de inflación.

A su vez, tomaron con beneplácito, en este contexto, “la apertura de las autoridades a considerar acelerar el ritmo del ajuste fiscal si se materializaban los riesgos alcistas”.

Señalaron que la reducción del gasto público es esencial, especialmente en las áreas donde el gasto ha aumentado muy rápidamente en los últimos años, especialmente los salarios, las pensiones y las transferencias sociales. Sin embargo, “destacaron la importancia de mitigar el impacto del reequilibrio fiscal en los segmentos más vulnerables de la población”.

El informe se difundió un día después de que el gobierno de Mauricio Macri anunciara una “recalibración” de la política económica al relajar las metas de inflación oficiales para los próximos años, un giro que reavivó el debate sobre la independencia del Banco Central y la credibilidad del esquema de metas de inflación implementado por Federico Sturzenegger.

 

Compartí esta noticia !

Repaso del año: La economía mundial en cinco gráficos

Compartí esta noticia !

Ha sido un año tumultuoso marcado por desastre naturales, tensiones geopolíticas y profundas divisiones políticas en muchos países.

Pero en lo económico, 2017 está concluyendo en una nota positiva, con un PIB que continúa acelerándose en medio de la fase de expansión cíclica más amplia desde el comienzo de la década.

He aquí cinco gráficos que ayudan a repasar la historia económica del año que concluye.

Un aspecto destacado de la expansión del último año ha sido su amplio alcance. El crecimiento se aceleró en aproximadamente tres cuartos de los países, la mayor proporción desde 2010. Y algo aún más importante es que ciertos países que padecieron fuerte desempleo por algún tiempo —por ejemplo, varios de la zona del euro— están participando en el repunte del crecimiento y experimentando un sólido crecimiento del empleo. Algunas de las mayores economías de mercados emergentes, como Argentina, Brasil y Rusia, han dejado atrás sus recesiones. De todos modos, en cifras per cápita, el crecimiento en casi la mitad de las economías de mercados emergentes y en desarrollo —en especial las más pequeñas— estuvo a la zaga del de las economías avanzadas, y en casi un cuarto de las economías el crecimiento registró disminuciones. Entre los países afectados están los exportadores de combustibles y las economías de bajo ingreso que sufrieron conflictos civiles o desastres naturales.

Gracias a la recuperación de la inversión, el crecimiento del comercio mundial repuntó tras haberse desacelerado al ritmo más lento desde 2001, descontando lo ocurrido durante la recesión de 2009. El flojo gasto de capital en el sector energético había contribuido considerablemente a la debilidad de la inversión mundial en 2016.

Los precios de los metales y los combustibles se vieron respaldados por un mayor ímpetu de la demanda mundial y trastornos de la oferta en el sector de la energía, como paralizaciones de la producción por huracanes en Estados Unidos, perturbaciones financieras en Venezuela y problemas de seguridad en algunas regiones de Iraq. Dado que los precios de futuros apuntan a una estabilidad general o cierta moderación de los precios de aquí en adelante, los exportadores de materias primas deben seguir adaptándose a un nivel más bajo de ingresos y, al mismo tiempo, diversificar la composición de la producción y las exportaciones de sus economías para desarrollar capacidad de resistencia y apoyar el crecimiento en el futuro.

El crecimiento de los salarios siguió siendo desconcertantemente tenue en las economías avanzadas a pesar de la disminución de las tasas de desempleo. Gran parte de esta atonía es atribuible a una persistente capacidad ociosa en los mercados laborales —desempleo aún alto en algunos países o niveles altos de desempleo parcial involuntario— y al débil aumento de la productividad.

Las valoraciones de las acciones han continuado su trayectoria ascendente y rondan máximos históricos, ya que los bancos centrales han mantenido la orientación acomodaticia de la política monetaria en medio de una inflación débil. Esto forma parte de una tendencia más amplia en los diferentes mercados financieros mundiales, en donde las bajas tasas de interés, las mejores perspectivas económicas y un mayor apetito de riesgo han estimulado los precios de las acciones y han contenido la volatilidad (medida por el índice de volatilidad VIX). Las condiciones financieras más favorables potenciaron el ímpetu del crecimiento, pero también plantean riesgos si empiezan a buscarse rendimientos con demasiada avidez.

Panorama para 2018

Lo fundamental: No desaprovechar una buena recuperación.

Esta buena coyuntura económica no debe inducir a las autoridades ni a los mercados a dormirse en los laureles. Lo más probable es que este buen momento sea pasajero. Para garantizar una recuperación más duradera, las autoridades tienen que aprovechar la oportunidad para introducir reformas.

 
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin