Industria y Gobierno de Misiones abren diálogo por el precio de la yerba, pero aún sin acuerdo
En medio de la fuerte preocupación por los bajos precios de la materia prima, el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones reunió este martes a representantes de las principales industrias yerbateras de la región para analizar la situación del sector y discutir la posibilidad de establecer un precio de referencia para la hoja verde y la yerba canchada. La industria expuso la imposibilidad de establecer un precio uniforme y contrastó las demandas productivas con su propia realidad: aumento de costos operativos, escasa rentabilidad y un endeudamiento que comienza a encender luces de alarma.
Del encuentro participaron empresas y entidades clave de toda la cadena productiva,la Cámara de Molineros, FedeCoop, además de representantes de la industria correntina, en una convocatoria que desde el Gobierno provincial consideraron significativa por la presencia de todos los actores invitados.
Aunque no se alcanzó un acuerdo concreto, el encuentro dejó un dato político y sectorial relevante: la industria aceptó sentarse a discutir la situación del mercado en un momento marcado por la desregulación del sector y la caída del precio que reciben los productores.
Desde el Ministerio del Agro se planteó ante las empresas la preocupación creciente por los valores que paga el mercado por la materia prima y la necesidad de establecer un piso de referencia que permita ordenar la cadena.
“Detrás del precio que paga el mercado hay actores que pagan menos. Y quienes pagaban mejor terminan bajando para competir, generando una carrera hacia abajo”, explicaron durante la reunión.
Según se expuso, cuando el precio deja de ser la única variable competitiva, aparecen riesgos de competencia desleal vinculados a la calidad del producto, una situación que la cadena ya atravesó en otros momentos.
Desde el sector industrial se planteó que uno de los problemas centrales es la sobreoferta de materia prima, producto -según indicaron- de varios años con precios altos que incentivaron la plantación de nuevos yerbales.

También señalaron dificultades para el acceso al crédito y cuestionamientos vinculados a la presión impositiva, aunque al mismo tiempo reconocieron la importancia de las líneas de financiamiento impulsadas por el gobierno provincial. El otro dato saliente es que la industria también planteó que atraviesa su propia crisis, por aumento de costos operativos y un virtual congelamiento de precios, con la yerba en góndola aumentando por debajo de la inflación. El argumento se basa en números concretos: en conjunto, las principales industrias yerbateras deben a los bancos 230 mil millones de pesos, el equivalente al 83 por ciento de la canchada en stock.
En el debate también surgieron referencias a los costos de producción, con estimaciones que ubican los valores mínimos entre 330 y 350 pesos por kilo de hoja verde, incluyendo una rentabilidad mínima para el productor.
Sin embargo, ante la propuesta de crear una “pizarra” o valor de referencia, las empresas evitaron pronunciarse sobre cifras concretas.
El principal argumento fue que se trata de un mercado privado en el que cada empresa tiene estructuras de costos diferentes, por lo que consideran difícil establecer un valor único.
Precio de referencia y financiamiento
Desde el Gobierno provincial insistieron en que contar con un valor orientativo podría ayudar a ordenar el mercado y a sostener el sistema productivo frente a las distorsiones actuales.
Además, señalaron que un precio de referencia permitiría mejorar las condiciones de financiamiento del sector, ya que hoy las empresas enfrentan dificultades para obtener crédito mediante warrants debido a la ausencia de valores de mercado claros para la yerba mate.
En ese marco también se mencionó la implementación de herramientas de monitoreo y trazabilidad como el CeTYM, impulsado tras la desregulación del sector, con el objetivo de seguir la evolución de la cadena yerbatera.
Calidad: una preocupación compartida
Uno de los pocos puntos de consenso fue la preocupación por la calidad del producto, un aspecto que, según coincidieron los participantes, puede afectar a toda la cadena si se deteriora.
Durante el encuentro se advirtió que la presión competitiva en los precios podría terminar afectando estándares de calidad y, en consecuencia, poner en riesgo el posicionamiento de la yerba mate en los mercados.
A pesar de la falta de acuerdos concretos, desde el Ministerio del Agro valoraron la reunión como un primer paso para reconstruir el diálogo entre los distintos actores del sector.
“La tarea ahora es sostener una agenda de trabajo permanente”, señalaron autoridades del ministerio del Agro.
El hecho de que todas las empresas invitadas -incluidas las correntinas- hayan participado fue interpretado como un gesto de apertura en un momento crítico para la cadena yerbatera, que se prepara para el inicio de una nueva zafra en medio de tensiones por los precios y la regulación del mercado.
