JORGE ASÍS

Dilema de los tenedores de sacos

Compartí esta noticia !

El Ángel y el Charol (II): La bronca al macrismo suple al hartazgo del kirchnerismo
El conflicto social es más profundo e intenso que las anécdotas que lo desencadenan.
Debiera saberlo Mauricio Macri, El Ángel Exterminador. Al menos sospecharlo. Salvo que se crea los mensajes que le emiten “los diarios de Irigoyen”.
Durante la deriva del último trienio cristinista se registró el ciclo descendente (2012-2015). Cuando las espectaculares movilizaciones de la clase media se encontraban inspiradas en el hartazgo. Un complemento que La Doctora no supo calibrar. Del mismo modo que Mauricio hoy no calibra el complemento de la bronca. En la víspera de otra movilización, inspirada ahora por “sectores populares”.
Aquel hartazgo del cristinismo es entonces sustituido por la bronca hacia el Tercer Gobierno Radical.

Interpretaciones elementales

Pero los astutos tenedores de sacos del sindicalismo peronista perdonable aún no captan el fenómeno extendido de la bronca.
Prefieren tomar rápida distancia de la “causa perdida” de Hugo Moyano, El Charol. Como si se tratara del ordinario conflicto bilateral.
En todo caso Mauricio muestra un esbozo de habilidad. Logra reducir la categoría del conflicto hacia el irrisorio tema personal. Para favorecer la interpretación usual, convenientemente cómoda.
Dilema de los tenedores de sacos“Si Moyano va al frente es porque la justicia lo acosa”.
“Que rinda cuentas y listo”.
“Nadie tiene coronita”.
La explicación, abrumadoramente elemental, satisface a los seguidores del TGR, más elementales aún. Y en especial a los sensibles tenedores de sacos. Pero el infantilismo arrastra el riesgo. Derivación de la frivolidad interpretativa. Los habilita a repetir que El Ángel se beneficia por confrontar con Charol.
“Es el enemigo ideal. A la carta”.
Siempre y cuando -eso sí- le gane. “O por lo menos que lo meta preso”.
Consta que el Presidente, o sea el Estado, nunca puede perder el desafío del sindicalista acosado. Menos cuando cuenta con el apoyo de los grandes medios. Los que se creen, con fundamentos sólidos, los dueños de Macri. Los que todavía no pueden entregarlo. Ni regalarlo. Tampoco pueden permitir la diplomacia de la negociación.
Moyano debiera descontar que El Presidente tiene obligadamente que vencerlo.
Pero se resiste a la ceremonia de la rendición. Como otro claro ejemplo de exterminio habitual. En el Pabellón de Ezeiza, de Marcos Paz, o en la humillante domiciliaria. Pero sin Franco, el Macri que literariamente vale, al lado.
Sin embargo Moyano suele aprovechar los espacios. Castiga en la pelea al Ángel, lo golpea abajo, le recuerda viejos contrabandos, Papeles de Panamá. Pero se las ingenia siempre para dejar alguna puerta entornada.
Dilema de los tenedores de sacos“Si (el Presidente) me llama, claro que voy. ¿Cómo no voy a ir?”, le confirma Moyano al cronista Marcelo Bonelli.
Aunque el juego de la ruleta rusa está servido. Sólo quedan dos disparos. Resta gatillar.

“La unión hace la debilidad”

Los tenedores de sacos (y de camperas) son superados por la magnitud de la anécdota.
Se abstienen, no quieren “ser usados”. Ni verse arrastrados.
Se confortan espiritualmente al considerar que la pelea de Charol con el Ángel es sectorial. Pero peor aún: es equivocada.
Hacen entonces la fila grotesca para borrarse. Para esquivar la cola de la jeringa y alejarse de la postura, públicamente y sin el menor recato.
Debe constar claramente en actas que no lo apoyan a Moyano. Que ellos son diferentes. Que Charol se corta solo, en defensa propia.
Cada declarativa borrada “a lo Casildo” se transforma en un mensaje explícito hacia El Ángel Exterminador. Como si, desde cada pregonada ausencia a la marcha, le dijeran:
“Presidente, conmigo no j…, no se meta, por favor no me extermine. Yo no estoy con Moyano, no se le ocurra mover mis causas, ni me suelte a La Ocaña”.
Curiosamente, cuando Charol ya estaba en pantuflas frente al televisor, entretenido con el ámbito dominante del fútbol, tiene que sorprenderse otra vez, en el centro del ring selvático. Como aquel Tarzán que componía Johnny Weismuller, pero con ostensibles problemas de colesterol o de circulación y sin la destreza para deslizarse entre las lianas.
Pero Moyano debe mantener la plasticidad para adaptarse a los rigores de la situación inédita.
“Vivir es cambiar/ cualquier foto vieja lo dirá”. Homero Expósito.
Ya no tiene al lado a Los Viviani que lo celebraban. Ahora debe conformarse con Yasky, El Hugo Blanco, de la CTA.
“La vida te da sorpresas/ sorpresas te da la vida”. Pedro Navaja.
Dilema de los tenedores de sacos“Es la primera vez que la unión hace la debilidad”, confirma la Garganta. Porque separados, “Yasky y Moyano valen más que unidos”.
La Garganta representa la inteligencia más sofisticada del TGR.  Aunque se haya comprado, en mesa de saldos, la versión errónea de la confrontación que beneficia. Como si le costara comprender que Moyano brinda la excusa que se necesita para insultar. Fuerte.

Tarzán con colesterol

La cuestión que el Tarzán septuagenario desafía, en el centro del ring selvático, al Ángel Exterminador. Con quien supo repartirse, entre los despojos del cemento, honores olvidados. Místicos.
En cierto modo, Charol creyó que el Ángel era “el amigo permanente”.
Pero “sólo los intereses son permanentes” (Benjamin Disraelí).
Curiosamente aquí los intereses también se disponen a cambiar.
Con sus camioneros temiblemente incondicionales, con el apoyo de los docentes blancos que no cesan, y con los duros carapálidas bancarios, Charol se asocia también con lo que queda del kirchnerismo que oportunamente lo expulsó del paraíso.
Con algunas de las llamadas “organizaciones sociales”. Y con los revoltosos esclarecidos de la izquierda que cuenta. La del Partido Obrero, con los militantes que supieron mandar preso “al compañero Pedrazza”.
Pero los acompaña la fuerza sustancial que desubica, en la coyuntura, a los tenedores de sacos. La bronca que suple, en el presente tramo, al hartazgo desalojado del tramo anterior.

Final con Grabois

Dilema de los tenedores de sacosQuien parece haber percibido la intensidad del fenómeno, la magnitud del conflicto social abierto (siempre más profundo que la anécdota que lo desencadena) es el dirigente social Juan Grabois. Es quien despierta relativa preocupación en los despachos más inesperados.
Formado con rigor y solidez, Grabois es demasiado joven para ser asociado precipitadamente a “lo viejo”. Le excede al arsenal de esquemas vulnerables.-
Por lo que aparenta, el muchacho -Grabois- sabe administrar la lucidez que le proporciona el encanto del enigma. Como la pasión por la intriga o la sospecha. O por el misterio del simbolismo. Como si tuviera, detrás de su figura, la infalibilidad.
Continuará

Compartí esta noticia !

El Ángel y El Charol

Compartí esta noticia !

Historia de una amistad rota por OCA, Pablito y el Peronismo de Consorcio.
La apabullante frivolidad del Tercer Gobierno Radical los guía hacia la conclusión equivocada. Indica que es estratégicamente conveniente tenerlo a Hugo Moyano, El Charol, en contra. Por portación sana de números negativos.
La encuestología se impone sobre la racionalidad. Confrontar lo “nuevo”, El Ángel Exterminador, con “lo viejo”, El Charol.
Suponen que semejante reducción es positiva para la administración que viene “en falsa escuadra”, mientras bordea el “fangal”.
Habilitan a la inagotable colección de predicadores mediáticos de la moral. Todos con la instrucción de destruir “lo viejo”. A Moyano y su familia, un festival para la sociología. Símbolo del ascenso gremial, económico y cultural. A través de los hijos, derivaciones de los respectivos matrimonios.
Del primero deriva Pablo. Del segundo derivan el popular Facundo y el doctor Hugo. La extensión del tercero marca la magnitud empresarial. Induce a los predicadores de La Mafia del Bien (cliquear) a iluminar a los “hijastros”. Derivaciones de la señora Liliana.
Llamativo que El Ángel admita el linchamiento de (quien fuera) su amigo. Su aliado. Y el preferido, hasta ocho meses atrás, para ser el titular, otra vez, de la Confederación General del Trabajo. Pese a sus 74 años.
El Ángel y El CharolLa Mafia del Bien encuentra otro objetivo que representa el Mal. Por los tropiezos con las corporaciones aún controlables. Como la Justicia. Y por las osadías manejables de la UIF.
Se asiste al desplazamiento en materia de adversidad.
De La Doctora se pasa a El Charol.

Los dueños de Macri

Con aquel primer cartelito -“Clarín miente”- Moyano inició la pelea frontal contra el Grupo Clarín. Con desprolijidad lo siguió Néstor Kirchner, El Furia.
TN había divulgado un documento donde se masacraba a Charol por su origen en el peronismo de derecha. La Juventud Sindical Peronista de la violenta Mar del Plata.
Al distanciarse La Doctora con Moyano, se registró el acercamiento tácito, de convivencia defensiva, entre Moyano y Clarín. Le dieron cámara.
Pero ahora es probable que se difunda de nuevo aquel documento. Por la pelea de Macri con Moyano. Y por el empecinamiento de Clarín y La Nación, que se creen los dueños de Macri, de evitar la reconciliación. Se sindica a un consultor múltiple como el ideólogo que aconseja evitar cualquier posible arreglo.
Y hasta lo responsabilizan a Moyano por la difusión del desdichado mensaje de voz, a su empleada doméstica, de Jorge Triaca, Jorgito, uno de los pocos ministros que le resultan útiles al Ángel.
El error de Jorgito derivó en el decreto más ridículo que se tenga memoria.
Cuesta creer que El Ángel desconociera los pecados que le atribuyen a El Charol. Y eso que contaron juntos, según nuestras fuentes, espiritualidades contundentes. Nutrientes que aluden, entre tantas, a Manliba, instrumento unificador de la basura.
El Ángel y El CharolDe cuando Mauricio era atractivo para los sindicalistas del peronismo, pero no por sus virtudes como Ingeniero. Sí por ser El Hijo de Franco. Al que erróneamente tomaban como un Padrino.
Al contrario de lo que difunden los predicadores amontonados de la virtud, aquel Macri interesaba por la historia de picaresca familiar que arrastraba. Antes de que produjera el cambio de metal. Desde la plata al bronce (cliquear).
Pasaba de la convivencia con los literarios atorrantes hacia la ejemplaridad de la señora Carrió, Barbara Stanwyck, y la señora Ocaña, la Reina del Dengue. Damas que ayudan, junto a La Mafia del Bien, a blanquearlo al Ángel.

Pablito, OCA, Peronismo de Consorcio

Con Macri, su amigo, en el poder, Moyano se encontraba en el suave retiro. Se entretenía con el juguete de la AFA (que le negaron a Marcelo Tinelli). Y se entretenía con Independiente, que volvía a destacarse como el Rey de Copas. Sin Bochini ni Mario Rodríguez, pero con Barco y Gigliotti. Aunque aquí las competencias sociológicas se mezclaron. Se entrecruzaron.
Así como el problema principal de La Doctora lo ocasionaba el marido muerto, y la máxima dificultad del Ángel la proporcionaban los enredos del padre vivo, el (supuesto) problema de Charol pasaba por no controlarlo a Pablito, El incontrolable. El hijo naturalmente predestinado para seguir su huella. Que repetía, con modales bruscos, la irritante conciencia de clase que aún ostenta su padre.
Durante la apacible relación con El Furia, Los Moyano creyeron que todo aquello que se moviera debía reportar a Camioneros.
El Ángel y El CharolPero lo que más molestó a Macri fue el acercamiento de Pablito con Víctor Santamaría, el líder del Peronismo de Consorcio. A Santamaría lo someten a continuas tomografías financieras, sobre todo después que Horacio Verbitsky, El Perro -que es Serpiente- detallara a los blanqueadores Rinso de la familia. Divulgación que derivó en detenciones apuradas de cinco perejiles, útiles para demostrar resultados falsos.
Influyó también, en la ruptura del Ángel y El Charol, el desmoronamiento de OCA, la empresa de Correos que se le atribuye a Moyano. Alude la problemática al Mundo Yabrán. Donde Los Macri dejaron alguna deuda impaga. Los hombres mueren, las deudas quedan.
A nadie le conviene que OCA estalle. Ni siquiera al señor Farcuh. Pero hasta después del 22 no habrá novedades al respecto.
Tampoco es oportuno tratar conflictivos dilemas de Correos que indisponen tan mal a los hermanos del Ángel, el Rinso blanqueador Gian Franco y sobre todo Mariano. Sienten que se les desvanece la esperanza de cobrar los 200 millones de dólares que, según sus números, el Estado les debe. Desde que Kirchner supo transformar a las Sociedades Macri (SOCMA) en una PYME con ambiciones.
Pero Los Brothers supieron reponerse con los Parques Eólicos que les compraron a los españoles quebrados de Isolux, para vendérselos a Genneia, donde talla el enigmático Darío Lizzano, el muchacho cordial de Poinstate. Con la intermediación, y excelente gerenciamiento, los Macri Brothers ganaron 12 millones de dólares. Ampliaremos.
La cuestión del Correo es demasiado seria para tratarla desde los Tribunales. Remite al Kirchner que apretó a los Macri sin sofocarlos. Que le sopló los activos a SOCMA y le dejó el clavel de los pasivos. Las manganetas para remediar la tiniebla, de arrebato, le produjo al Ángel una cierta incomodidad.
Tema inoportuno para ser tratado mientras el Macri que literariamente vale -Franco- trata de recomponerse de la operación de cadera.

Aprietes enternecedores

El Ángel y El CharolEnternece, para terminar la primera entrega de la miniserie, que pretendan apretarlo a Moyano con la amenaza de tirarle encima a la señora Elisa Carrió.
Para que Barbara Stanwyck se deje de jorobar con el doctor Ricardo Lorenzetti, El Cardenal Richelieu. Y se conforme, mientras tanto, con patear la honra de Moyano. Y no se le atribuya la eventual caída de Charol a la eficiencia acusadora de La Reina del Dengue.
Enternece también que se lo apriete a Moyano con otro mensaje:
“Mirá que arreglamos con El Gitano (por Armando Cavallieri)”.
El último gesto de distensión de Charol, para reconciliarse, o apenas tender un puente, fue invitar al Ángel a la inauguración del Sanatorio Antártida.
Pero Macri lo envió a Jorgito, junto a Hugo Santilli, El Colo, camionero vocacional. Con la instrucción, para completar el desaire, de mantener el perfil bajo. De actuar “a reglamento”.
Continuará

Compartí esta noticia !

Geniol, El Ángel y La Chica de Flores

Compartí esta noticia !

Horacio Rodríguez Larreta, Geniol, mantiene el Maxi Quiosco del Artificio Porteño. Lo atiende con prolijidad y lo explota con efectividad.
Banca más de lo que le corresponde. Resulta hasta indispensable porque se hace cargo de determinadas facturas secretas de la Nación, donde relativamente manda Mauricio Macri, El Ángel Exterminador. Quien está algo cansado de depender, según nuestras fuentes, del Jefe de Gobierno que lo tiene cercado. Al extremo de contemplar, con ostensible recelo, al leal colaborador, que contiene la osadía de mantener un proyecto propio. Y se encarga hasta del pago de los festejos, vituallas incluidas, con el catering y las pulseritas, como en la última noche de los globos electorales en Punta Carrasco.
Trasciende que Geniol paga también facturas secretas y morochas en la provincia que felizmente dejó de ser inviable. Gracias a los billetes crocantes del renovado Fondo del Conurbano, o a las inyecciones de corticoide de los “consensos básicos”, la provincia pasa a ser medianamente viable.
Ventajas de tener, en la presidencia, un integrante del mismo equipo. Al contrario, el antecesor Daniel Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, ni con humo alucinante de narguile podía plantear una reivindicación semejante. La Doctora, por entonces, lo que menos quería era ayudarlo. O que se luciera en la gestión.
Una diferencia a favor del Colectivo Cambiemos, que traslada al Tercer Gobierno Radical.
La suerte, que es mujer, acompaña a la señora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores (de Girondo).
Geniol, El Ángel y La Chica de FloresPara desconfianza de El Ángel, la muchacha no termina de desprenderse de la tutela afectiva y moral de Geniol, el jefe que, en realidad, la formó.
Ocurre que Horacio justamente contempla, con paternal satisfacción, la forma en que su antigua secretaria pasa a ser naturalmente considerada una rival de carisma superior. En la pugna desatada, prematuramente, por la sucesión. Aunque lo nieguen a coro.

El cerco

Quien tiene la mejor imagen, de lejos, es La Chica de Flores.
Pero quien tiene la preferencia del jefe, El Ángel Exterminador, es Marcos Peña, El Pibe de Oro.
Aunque el que se encuentra más consolidado en las cuestiones de poder es Horacio.
Para colmo, Geniol los tiene cercados. Tanto a Marquitos como al mismo Ángel Exterminador.
Ambos, con clavada impotencia, sospechan que los dos pilares de la gestión, los que conducen los tableros de control con rueditas, en el fondo “son de Horacio”.
Luz de mis Ojos I, Mario Quintana, y Luz de mis Ojos II, Gustavo Lopetegui, trabajan sudorosamente entre dos fuegos.
Se desgastan por la república, para las glorias compartidas de Mauricio y de Marquitos, pero los puso Geniol.
Forman parte del cerco. Cotidianamente se le reportan.

Reelecciones para todos

“Pero no hay que preocuparse todavía porque van a reelegir los tres”, confirma la Garganta que responde a La Chica de Flores. Pero lo venera a Geniol y entiende las celosías de El Ángel Exterminador.
Geniol, El Ángel y La Chica de FloresCuatro años más para Mauricio, si arranca de una vez después de la colección de “consensos básicos”.
Cuatro años más para Horacio, en la atención 24 por 24 del Maxi Quiosco. Y con la señora Carrió, La Demoledora, contenida. Ya que en ningún momento Carrió va a utilizar su contundente aprobación electoral para disputarle la jefatura. Porque en el Maxi Quiosco, la ciudad, hay que trabajar, y el trabajo dista de ser la actividad que más fascina a Carrió.
La Demoledora está acostumbrada a que los diputados que le responden y dependen le “hagan la calle”. Pero sólo en nombre de la virtud republicana, y de la sublime reproducción de agua bendita (cliquear).
Entonces no queda, para Geniol, ningún otro rival a la vista. Ya que el peronismo de consorcio, que orienta el hoy más apaciguado Víctor Santa María, como la inventada Franja porteña de Massa, asoman debidamente acomodados en las estanterías del Maxi Quiosco.
Y Sir Martín Lousteau, el Personaje de Wilde, si siguió la campaña hasta el final, fue por pedido exclusivo de El Ángel Exterminador hacia el enigmático Coti Nosiglia. Para hacérsela un poco menos simple al leal Horacio, que en adelante no tendrá otra alternativa que aceptarlo, a Sir Lousteau, como oficialista. Habilitado para gritar también “¡Se puede!”. Y enriquecer el Bloque del Colectivo Cambiemos.
Y por supuesto marchan otros cuatro años más para La Chica de Flores, en la Buenos Aires repentinamente viable. Aunque la dama no tenga tantos deseos de repetir. Pero va a aceptar quedarse entre los asados del estricto cuartel, pero sobrecargada de las obras del pujante keynesianismo electoral, y de los billetes de los consensos básicos.
“Si esta mina es imbatible así, con 65 mil palos más nos deja para siempre en la B”, confirma la Garganta peronista, acaso para inspirar el próximo artículo.

“Bilardismo”

Geniol, El Ángel y La Chica de FloresEntonces Geniol tiene liberado el Maxi Quiosco.
La Chica de Flores se queda anclada en la zona liberada de la provincia viable.
Y el cercado Ángel Exterminador regula seis años más en la Nación. Si es que se pone en marcha de una vez y no prosigue con la franela suicida del endeudamiento dinámico.
Por su parte Marquitos, el Premier, El Elegido, el cuarto vértice del rectángulo, se queda con su único capital. Es Mauricio. Con la firme voluntad de El Ángel, para que Marquitos sea, en efecto, el sucesor, dicho sea para inyectar calmantes con corticoide en las proyecciones de Horacio y, en menor medida, de María Eugenia.
Sin embargo El Pibe de Oro se queda también con el poder onanista del “trabajo en las redes sociales”.
Con los batallones de las identidades falsas que sirven para hacer las operaciones traviesas. O para hacer el “bilardismo”, como suele ironizar un ingenioso traficante de la comunicación del Colectivo Cambiemos.
(Se denomina “bilardismo” a las travesuras ingeniosas que se le atribuían, primero como futbolista y luego como director técnico, al genial Carlos Salvador Bilardo).

Final con Gabriela

Con Carrió contenida con reconocimientos morales, en el rectángulo de poder no queda más lugar de privilegio para las ambiciones desvanecidas de la señora Gabriela Michetti, La Novicia Rebelde.
Desperdiciada, en la práctica, en una vicepresidencia lánguida. Que Marquitos, aunque parezca mentira, contempla con simpatía errónea.
Es que El Pibe de Oro siempre quiso ser el vice. Y el destacado “Bilardista” estaba por serlo, en 2015. Hasta que se interpuso Nicky Caputo, entonces El Co.
Geniol, El Ángel y La Chica de FloresFue en momentos de vigencia del nostálgico macricaputismo. Cuando Nicky, socio en un 50 % del poder, prefirió optar convenientemente por Gabriela.
Hoy La Novicia Rebelde suele dar vueltas por el mundo para cumplir con los compromisos que no le interesan participar a Mauricio.
Son viajes que El Ángel Exterminador utiliza para mantenerla entretenida, después de (casi) exterminarla, por haberlo desafiado. Ya que desde la vicepresidencia lo único que Gabriela pudo construir fue su desplazamiento, en un tramo lento, perverso y cruel.

Compartí esta noticia !

Nisman, J.J. López y Maldonado

Compartí esta noticia !

A los gobiernos les cuesta hacerse cargo de los muertos.

Del crimen de Alberto Nisman debe hacerse cargo el kirchnerismo.
Se lo subraya desde la post verdad, sin tener en cuenta la categoría rebatible de la verdad relativamente absoluta.
Para la interpretación frívola de la actualidad, aquel que adhiera a la tesis racional del asesinato es un antikirchnerista sin remedio.
Y aquel que crea que el desdichado acertó en el tiro del final es K hasta la médula. Hasta el apoyo a la deriva del ciclo 2012 y 2015.
De la desaparición forzada de Santiago Maldonado debe hacerse cargo el macrismo.
Por similar parámetro analítico.

Sobreactuaciones nacionales

Nisman remite a la sucesión de sobreactuaciones nacionales producidas desde el atentado de 1994, contra la mutual Amia.
Contuvo una investigación que es una historia independiente. Surcada siempre por los vaivenes contradictorios de la política interna. Pero complementada por los altibajos de la coyuntura internacional de dinámica compleja, para los expertos en cambios geopolíticos. Los que inducen, permanentemente, a barajar los naipes, con sistemática frecuencia. Para clarificar los aliados de los enemigos. Categorías que suelen alterarse con cierta facilidad.
Nisman, J.J. López y MaldonadoAl doctor Nisman lo expulsaron de la cancha justo el día anterior de la penúltima sobreactuación.
La presentación, ante el Congreso, de la denuncia efectista contra La Doctora, que por entonces presidía la Nación. Nisman la denunciaba junto al canciller, Héctor Timerman, pero asociada a una banda que podía participar en el film marginal “Los peores del barrio”, con Los 5 Grandes del Buen Humor.
Por las barbaridades del Tratado con Irán. Sobreactuación anterior que nunca se había llevado a la práctica. Aunque en la Argentina, monarquía disciplinada, fue aprobada en ambas cámaras, con euforia sobreactuada.
Debía Nisman judicializar espectacularmente, en la plenitud del verano, una decisión soberana de política exterior. Impulsada por el Poder Ejecutivo y legitimada por el Legislativo.

Implicancias internacionales

Por su parte, Maldonado fue mágicamente absorbido, hasta desaparecer en la boca del hipopótamo. Bicho extraño en el invierno patagónico.
El artesano esfumado remite a la barbarie inmobiliaria de los hacendados poderosamente impunes. El colorido Benneton y el británico J. Lewis.
Conflicto inmobiliario que se sostiene por la resistencia marginal de los mapuches. Un pueblo originario que los hacendados califican de imaginario. Dominados por una vanguardia de truhanes violentos que pretenden usar, como si fuera papel higiénico, sus títulos de propiedad.
Nisman, J.J. López y MaldonadoPor si no bastara, mister Lewis es el gentleman reconocido. Un visionario que, al desaparecer el imperio inglés, decide extenderse por su cuenta y colonizar la accesible Patagonia. Tierra inagotable y barata que no estaba loteada por Kanmar. Además, Mr. Lewis es amigo de Mauricio Macri, Presidente del Tercer Gobierno Radical, y accionista menor de Marcelito Mindlin, El Pampa.
Incluso, Mr. Lewis supo alojarlo al “friend” Mauricio, en la primorosa matruska de su estancia. La que mantiene, entre sus riquezas y esparcimientos, el Lago Escondido, de su absoluta pertenencia. Situado en la matruska mayor de la provincia de Río Negro. El envase.
Por lo tanto, los Casos de Nisman y de Maldonado mantienen implicancias internacionales.
Desde la modernidad líquida de Puerto Madero, el infortunado Nisman supo arrastrar culturas ampliamente históricas. Como las de Israel y el persa Irán. Incluye en el reparto al Líbano, y en el último tramo a Venezuela.
Un atentado que no pudo resolver Interpol, pero sí obstaculizar. Desde Lyon y con sus alertas rojas. Destinadas a los dirigentes iraníes, acusados de ser los autores intelectuales y financieros de la masacre. Declarados culpables por la justicia Argentina. Desde el guía espiritual de la Revolución Islámica hasta el canciller Velayati, una suerte de embajador Faurie, menos presentable y en versión persa.
Sin embargo las tarjetas rojas que podían sacarle a los acusados en los aeropuertos, era lo único que les interesaba, según nuestras fuentes, a los iraníes.
Los persas percibían, en las tarjetas rojas, las manos arbitrales del Mossad, servicio secreto israelí, y de la CIA siempre cercana y familiar.
Nisman, J.J. López y MaldonadoEn Irán se hacían los desentendidos. Ni les daban entidad. Consideraban que las impugnaciones se encontraban camoufladas por la inteligencia enlatada de ambas agencias enemigas de espionaje.
Después de varios años, por la dinámica que contrastaba con el estancamiento nacional, se asistía al diplomático acercamiento entre Estados Unidos e Irán.
De pronto, los viejos enemigos hasta se disponían a jugar en tándem, como aliados, ante el enemigo que los unificaba. Daesh, el terrorismo sunnita que transformaba a Al Qaeda en un club sin trascendencia. Y mientras Daesh planificaba las bases de reanudación del Califato extinguido, se encargaban de pulverizar a los países occidentales y cristianos que los combatían. Con sicarios que se definían como lobos solitarios, que también atentaban contra el régimen chiita y autocrático de Irán.
Mientras el presidente Kirchner insultaba a Irán en la asamblea de la ONU, con la esperanza chiquilina de tener algún juego en común con Estados Unidos, ya la diplomacia americana negociaba su propio acercamiento con Irán. Fue a través de la cuestión que los enternecía. Les interesaba mucho más que los (casi) olvidados 80 muertos.
Debían detenerse los avances nucleares de Irán.
Fueron avances que los americanos luego no supieron controlar, por ejemplo, en Corea del Norte. El gordito Kim Jong-un hoy lo atormenta a Donald Trump mucho más que los ayatollas que paulatinamente se reforman.

Don Tito

Se percibe entonces que los casos de Nisman y de Maldonado exceden la cuestión doméstica del caso de J.J. López.
Don Tito remite, más bien, a la pugna interna policial suburbana de la inviable Buenos Aires.
Porque don Tito no fue, según nuestras fuentes, secuestrado.
Por su propia decisión, J.J. se calzó los borceguíes para irse. Desde su casa en Los Hornos, hacia alguna parte. Con 300 extraños dólares en el bolsillo.
Nisman, J.J. López y MaldonadoSe dirigía, con seguridad, hacia Atalaya, partido de Magdalena. Exactamente hacia la casa donde pasó algunas vacaciones de garrón. Y donde durmió, según nuestras fuentes, por última vez. Y por la mañana fueron a buscarlo los amigos que ya habían decidido traicionarlo. Mandarlo “para arriba”. Para sepultarlo. Mientras se sucedían las manifestaciones de los sinceros que lo tomaban como pretexto franco para protestar.
Lo enterraron durante cierta noche, según nuestras fuentes, en algún costado del Parque Pereira Iraola. Justo donde solían iniciarse las calenturas de los estudiantes del sur, en los picnics del día de la primavera.
La policía removió un poco la tierra en el lugar previsiblemente equivocado. Pero el Parque es demasiado amplio. Cuentan, aparte, que los que se encargaron del pozo desconocían el lugar.
(Un buen familiar de don Tito sostiene que el juez debe llevar “de los pelos” al cronista, por lo que sabe, para declarar).
Ante el tribunal podría tratarse, acaso, la protección moral de la víctima, por parte del cronista.
La decisión de no profundizar en detalles de su conducta. Legitima el escaso entusiasmo por evocarlo de las figuras relevantes del humanitarismo. Y ese afán ingrato de olvidarlo.

Torpeza e improvisación

En el Caso Nisman, para concluir, la sobreactuación más impresionante consistió en asesinarlo.
En cuanto al conflicto inmobiliario de Kanmar, de los Mapuches contra Benetton, de ningún modo estaba para ser resuelto por la Gendarmería. Aunque se tratara de la fuerza de seguridad de moda. A la que la Federal le pasa, según nuestras fuentes, más oportunas facturas de las necesarias.
Nisman, J.J. López y MaldonadoDurante un gobierno en ascenso donde prolifera, con ostensible generosidad, “la torpeza y la improvisación”.
El comportamiento presidencial se decide por el mecanismo incuestionable de las encuestas y de los focus. Donde suelen tomarse exámenes ministeriales con un tablero de control, con luces y rueditas.
Un gobierno gestual que triunfa, captado inapelablemente por la insustancialidad, y sin el menor interés de hacerse cargo, siquiera, del fantasma de Maldonado.
Y sin tomar consciencia que ya tal vez atravesaron la frontera del primer muerto. El paso más difícil. Los próximos muertos serán menos sorprendentes. Por hábito.

Compartí esta noticia !

Hacia la República de Mujeres

Compartí esta noticia !

La Demoledora, señora Elisa Carrió, prefería proyectarse en adelante desde el venerable Senado.
Pero razonablemente La Chica de Flores de Girondo, señora María Eugenia Vidal, resistió la ofensiva. Para trasladársela a Horacio Rodríguez Larreta, El Geniol. Desde la provincia inviable hacia el Maxi Quiosco.
Dominar el Senado, a Carrió, le hubiera costado cinco o seis reportajes estelares.
Desde la altura solemne de esa Cámara podría operar la decapitación institucional de la señora Alejandra Gils Carbó, La Procuradora. Y poner en la Procuración a Martín Fierro, el fiscal José María Campagnoli, uno de los más esclarecidos exponentes del “fargosismo”.
Aparte, desde el Senado, Carrió podría acomodar mejor, en la guillotina, el pescuezo codiciado del doctor Ricardo Lorenzetti, El Cardenal Richelieu. A los efectos de dominar, también, la Justicia.
Con el Senado doblegado, con la Justicia conquistada, le hubiera faltado a La Demoledora apenas la cuestión instrumental del salto hacia el Ejecutivo.
Pero La Chica de Flores le estampó el semáforo rojo. “Entrada prohibida”. Para sacarla de la platea vip y enviarla al paraíso de la Cámara de Diputados.
Encarar la epopeya desde la base parlamentaria a La Demoledora le va a resultar más complicado. Aunque se haya convertido, para nostalgia de los radicales, en la dama más votada para el Maxi Quiosco de la Capital.

La aventura de volver

Entonces La Doctora, señora Cristina Fernández, no tendrá otra alternativa que tallar en el Senado.
Hacia la República de Mujeres

En el peronismo se descuenta la gigantesca solidaridad que suele depositarse siempre sobre el vencedor.
La Doctora vuelve a la solemnidad venerable. Después de haberse cargado no sólo al Colectivo Cambiemos, que para confrontarla le presentaron una oferta de cotillón. También venció a los grandes medios. Los que arrastraron con su agenda a la mayor parte de los comunicadores. Se impuso, por si fuera poco, sobre el Código Penal.
Sin hablar, sin haber pegado un miserable afiche. Con su frepasito tardío y con los mini-gobernadores del peronismo en el costado.
Es para una próxima tesis en Ciencias Sociales:
“El aprovechamiento de la centralidad en la adversidad”.
Claro que La Doctora carece del apoyo de los gobernadores. No olvidan las frecuentes humillaciones. Cuando era la Presidente y los reunía en el Salón Blanco para ofrecer, por cadena nacional, el show del estiramiento de las deudas provinciales. Cuando la voz patriótica de la locutora decía:
“Alumno Béder Herrera, pase a firmar”, o “Alumno Gioja al frente”. O Urtubey.
En adelante a La Doctora le va a costar un poco mas encantar a los representantes de los gobernadores nuevos. O que aquel encuadrado senador Miguel Pichetto, Humphrey Bogart, se encuadre de nuevo con el mismo rostro severo. Como cuando Bogart le dijo al postergado Cleto Cobos, El No Positivo, por entonces vice de La Doctora:
“Haga lo que tenga que hacer, señor Presidente, pero hágalo rápido”.

Hacia la República de Mujeres

Cobos, un Pichetto con más juego y La Doctora se van a reencontrar, sin gran emoción, como pares, en el Senado. Entre los “pasos perdidos”. O en el restaurante exclusivo (donde algún Senador, hoy Gobernador, invitaba al cronista sólo para provocar al kirchnerismo).
Al dejar la presidencia, pero sin dejarle la banda a Mauricio, La Doctora dijo:
“Que gobiernen bien, porque si no me van a obligar a volver”.
Fue un mensaje multiplicado. Destinado a los amarillos, pero sobre todo a los suyos. Los que hoy se le muestran reticentes. En guardia y con la cola en la pared.
“Gobernaron dos años para el c…”, confirma la Garganta.
Por lo tanto, en un “soplo de la vida”, La Doctora encara, irremediablemente, la aventura de volver.

Cartel Francés

Pero las damas antagónicas -Carrió y La Doctora- comparten el escenario, en cartel francés, con la tercera mujer que talla.
La Chica de Flores que resistió a Carrió. Aunque le estamparon, como un vuelto, a la señora Graciela Ocaña, La Reina del Dengue.
Suplir a Carrió por Esteban Bullrich Ocampo, Kid Furcio, no fue para Vidal el mejor negocio.
Hubiera preferido, según nuestras fuentes, a la señora Carolina Stanley, La Ministro del Pelo Mojado. O por lo menos a la señora Gladys González, Mal Clonada. Intentaron diseñarla a González como un clon angelical de La Chica de Flores. Sin embargo, más que trabajar sobre el parecido, Durán Barba debió haberse inspirado en las diferencias.

Hacia la República de Mujeres

Los amarillos emblemáticos de las alturas (Mauricio, Marcos Peña, El Pibe de Oro, y El Geniol) estaban secretamente compungidos. Mortificados por el asombroso crecimiento en las encuestas. Consolidaban a La Chica de Flores como la preferida.
Por lo tanto, un tropiezo en el distrito inviable, de la privilegiada por la sociedad, podía, en el fondo, resultar atractivo. Interesante. Sin percatarse que iba a tratarse, en todo caso, de una derrota compartida.
Pero el poder, como el pescado, suele echarse a perder desde la cabeza.
Porque no se explica el error extraordinario de encarar “la madre de todas las batallas” contra el kirchnerismo, justamente en el único distrito donde el kirchnerismo les podía ganar.
Emergen aquí varias alternativas de interpretación: se trata de suicidas irresponsables, de nabos unánimes que simplemente se equivocaron, o de malditos vocacionales que procuraban la derrota innecesaria de La Chica de Flores. Para bajarla. Para decirle:
“Ganamos en la Nación pero perdimos en la provincia”.
Pese al traspié, a los sigilosamente amables pases de facturas, por la impertinencia del carisma y por la insolencia de la edad (44 años), Vidal sigue en el camino ascendente. Sin siquiera haberse despeinado. No le entran las balas.
Como conclusión, La Chica de Flores se encuentra al mismo nivel que La Doctora y La Demoledora, sexagenarias blindadas que atravesaron indemnes los diversos accidentes de la topografía.

Las mujeres son mejores

Hacia la República de Mujeres

Pese a las gastadas extravagancias del machismo que declina, en la Argentina se consolida la idea de la República de Mujeres.
Como indica cierto abuelo, nunca se debe olvidar que las mujeres son mejores.
Pero también debe tenerse en cuenta que son mucho más malas y crueles que los varones domados. Machos alfa, aturdidos y abreviados por el irresistible avance de las féminas.
Nuestras tres heroínas protagónicas, influyentes y poderosas, se disponen a vigilar atentas, de cerca, y minuciosamente preparadas para la poda, el extendido crecimiento de la Lady Matancera. La señora Verónica Magario, a quien, según nuestras fuentes, nadie, pero nadie, la frena.

 
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin