KIRCHNERISMO
Reelección o paréntesis banal de la historia
Décadas del XXI (II): Crecer a través del conflicto. Pero cuidado con los radicales.
Previa
La cruzada
Si Donald Trump echa desde twitter al Secretario de Estado Rex Tillerson, no puede asombrar que Mauricio Macri comunique la designación de la Procuradora General, señora Inés Mónica Weinberg de Roca, desde una emisión televisiva de la tarde. Cruzado de piernas, con una media verde y otra roja.
Muestra altiva de poder.
Destacable que Macri -como Trump- juegue fuerte.
El impulso natural de la soberbia sirve para ocultar la ostensible debilidad.
A su manera, Macri cultiva un kirchnerismo tardío.
Crece a partir del conflicto. Desde la autoridad, descubre al enemigo. Los colecciona, para someterlos en el combate desigual.
Cuando los enemigos variados se le amontonan, las causas generan la dimensión de una cruzada. Despierta admiración. Cierto respeto.
Si la cruzada sale mal (como todo en la Argentina), del cruzado queda apenas el desprestigio, la soledad y el aislamiento que se padece después de habituarse a las alturas. (Carolina Mantegari)
“El gobierno es mediocre, pero sólo una catástrofe puede evitar que Macri sea reelecto en 2019”.
La conclusión se sostiene en tres columnas jónicas.
Primera, la condición de imbatible que porta la señora gobernadora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores de Girondo, en la provincia inviable.
A su carisma y atributos, se le debe agregar el anexo del dinero. 40 mil millones le llegan en 2018. 60 mil millones en 2019.
Segunda, la transitoria inexistencia de un desafiante fuerte en el peronismo. Tanto para presidente como para gobernador. Se perciben vacilaciones, tiempismos y amagues.
La tercera columna jónica es la base indispensable que sostiene la estructura. El favorable universo mediático, que debe mantenerse. En condiciones de desarmar todo aquello que represente un riesgo para la fragilidad establecida.
“El peronismo tiene que improvisar un buen candidato para perder”.
Para constar en actas y legitimar la victoria del imaginario macrista.
Frentes deliberados
El inventariado poder mediático le brinda una extraordinaria cobertura a El Ángel Exterminador. Fortaleza que facilita la apertura simultánea de una temeraria cantidad de frentes deliberados. Mientras se pregona el evangelio oral de la campaña. Unir a los argentinos.
Por la picadora de carne mediática desfila el pecador selectivo que arrastre cuentas oscuras con el pasado. Aunque haya salpicado, con su amistad y tropelías, al Señor Presidente.
Sin ir más lejos, Hugo Moyano, El Charol, el sindicalista que compartió jugosas espiritualidades. Poco importa que Moyano replique con una concentración de protesta. Festival de sociología de camioneros con gremios blancos, con izquierdistas asociados a lo que queda del kirchnerismo, con decenas de miles de desposeídos que aspiran a ser de la clase obrera.
Pero también se respalda la insolencia del ministro Cabrera. Trata a los empresarios, los que aportaron, de ser una manga de llorones que no quieren competir. Y ahora “no le ponen”. Por “ventajeros”, adictos a la manía habitual del subsidio. Y los empresarios pulverizados, preparados para ganar dinero y no para combatir, suelen desahogarse con la almohada. Con la relativa inutilidad del off the record.
Tampoco deben subestimarse las emanaciones del resentimiento que se lanzan, desde el oficialismo, contra el Papa. Columnistas favoritos “de la casa”. Defensores emocionalmente captados, algún legislador.
En el Cambalache vale todo. Se denigran gratuitamente jueces y camaristas. Nunca, en los dos siglos de historia, se registró alguna intromisión superior, desde el Ejecutivo, hacia el Judicial. Descalificaciones, agravios y sospechas por alguna sentencia que no es a la carta. Y que “al Presidente no le gusta”.
Ahora se abre otro frente contra los laboratorios. Una cruzada inspirada por Quintanita, Luz de mis Ojos I, que juzgan muy digna. De las pocas -dicen- que vale la pena.
Schmitt, Laclau, versión Durán Barba
Al final Macri copia, en la práctica, el modelo teórico del kirchnerismo. Kirchner, El Furia, era un provocador instintivo y serial.
Los inteligentes después salían con sus interpretaciones justificadoras. Pero primero estaba el exabrupto natural, y luego los intelectuales de Carta Abierta, lo acomodaban.
La receta consiste en crecer y fortalecerse a través del conflicto permanente. Un Carl Schmitt auténtico, con arrebatos trotskistas, perfeccionado por Jorge Laclau y en versión edulcorada de don Jaime Durán Barba, El Equeco. Mientras tanto el Premier Marcos Peña, El Pibe de Oro, tergiversa la brutalidad del teorema con la celebración del diálogo (acontecimiento que nunca ocurre, dialogan entre ellos hasta por ahí nomás).
Es una lástima que, entre tanto progreso artificial, no arranque la economía. Que la inflación se imponga en los supermercados, en los servicios básicos, y se insista con el Esquema Ponzi del endeudamiento perpetuo. Con la desaparición de la confianza que explica el raje nunca asumido de las divisas fuertes, con un descuento módico del seis por ciento cualquier cuevero del mercado coloca el dinero afuera, a salvo. Mientras se extiende la decepción inconfesable de quienes lo votaron, no pueden pagar las expensas, andan con el traste roto pero volverían, con seguridad, a votarlos. La alternativa, acaso, se les presenta peor.
Crece entonces la bronca asociada a la impotencia. Desde el aislamiento del poder, con la complicidad aplastante de los grandes medios, se mantiene regularmente viva a la sociedad con la polémica oportuna sobre la despenalización del aborto. Con el desfile de los escándalos que remiten al kirchnerismo, mientras se clausuran los escándalos de la casa. Atentan contra la supremacía moral.
Cristóbal López fue otro gran distribuidor de espiritualismo mensualmente compartido. Es quien hoy aporta la magnitud de la tensión.
En cuanto disminuya el interés, y Cristóbal sea consumido, habrá que reiniciar la epopeya de Lázaro Báez, El Resucitado, por la inminente libertad. Y en simultáneo proseguir con los ritos del desafuero parlamentario de La Doctora, que “aún garpa”. Entretanto se amaga con la próxima decapitación de Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol.
Para los enemigos ni Justicia. Sólo prisión. Aunque hayan sido, como Scioli, muy amigos con El Ángel Exterminador.
Radicales menospreciados
El crecimiento a través del conflicto sirve también para provocar con la prisión domiciliaria del emblemático capitán Astiz. Justamente en la víspera del fatídico 24 de marzo. Y cuando comienzan a notarse los ostensibles síntomas de cansancio de los radicales menospreciados, que tienen de socios. Ellos se jactan, con auténticos motivos, de haber sido los primeros en juzgar (y apresar) a los exponentes del terrorismo de estado.
El inesperado conflicto interno no lo enarboló nunca Schmitt. Ni Laclau, ni Rozitchner ni Durán Barba. Cuidado con los radicales. Fueron indispensables para que Macri llegara al poder, aunque para convertirse después, durante el ejercicio, en una carga.
Suelen devaluarlos en el PRO al decir, en confianza, que los radicales sólo quieren cargos. Que llegan siempre a las reuniones cargados de curriculums. Mojaron la medialuna como ministros, parlamentarios, embajadores.
Pero los radicales aspiran a más. No pretenden sólo sueldos. Quieren participar de la mesa de las decisiones.
Ellos -los radicales- aportaron experiencia y territorio. Saben que representaron para Macri la llave simbólica de acceso al poder.
Precisamente fue en la convención radical de Gualeguaychú cuando Macri se diplomó como candidato real. Cuando lo sacó a Massa de la pelea grande. Merced al diseño de Emilio Monzó, al que vuelven a necesitar.
Hoy insultan, tratan de b… a “estos muchachos”, entonan ritmos burlones en un encuentro de Mendoza. Critican abiertamente su rol dentro del Colectivo Cambiemos en el refugio gastronómico del Lalín.
“No hay que comerse el amague”, confirma otra Garganta. “Quieren la vicepresidencia. O el ministerio del Interior. Acción Social. La AFI”.
El dilema es político, es también ideológico, pero sobre todo es cultural (razonamiento desacreditado por los superados del PRO, por “antiguo”).
Los radicales se perciben como progresistas, socialdemócratas, miembros venerables de la Internacional Socialista. Y de pronto se ven trasplantados en un gobierno conservador, de derecha, con paracaidistas que no respetan y ni siquiera los tienen en cuenta.
Fueron carne electoral. Efectivos para llegar, inútiles para mantenerse.
Los kirchneristas tardíos del Tercer Gobierno Radical que se reportan al liderazgo de Macri deben esmerarse en cuidar el frente interno con los radicales. Porque conservan la misma llave, que les asegura la continuidad. 2019 representa, si se triunfa, la definitiva consolidación. O se cierra como un paréntesis banal de la historia.
Dilema de los tenedores de sacos
El Ángel y el Charol (II): La bronca al macrismo suple al hartazgo del kirchnerismo
El conflicto social es más profundo e intenso que las anécdotas que lo desencadenan.
Debiera saberlo Mauricio Macri, El Ángel Exterminador. Al menos sospecharlo. Salvo que se crea los mensajes que le emiten “los diarios de Irigoyen”.
Durante la deriva del último trienio cristinista se registró el ciclo descendente (2012-2015). Cuando las espectaculares movilizaciones de la clase media se encontraban inspiradas en el hartazgo. Un complemento que La Doctora no supo calibrar. Del mismo modo que Mauricio hoy no calibra el complemento de la bronca. En la víspera de otra movilización, inspirada ahora por “sectores populares”.
Aquel hartazgo del cristinismo es entonces sustituido por la bronca hacia el Tercer Gobierno Radical.
Interpretaciones elementales
Pero los astutos tenedores de sacos del sindicalismo peronista perdonable aún no captan el fenómeno extendido de la bronca.
Prefieren tomar rápida distancia de la “causa perdida” de Hugo Moyano, El Charol. Como si se tratara del ordinario conflicto bilateral.
En todo caso Mauricio muestra un esbozo de habilidad. Logra reducir la categoría del conflicto hacia el irrisorio tema personal. Para favorecer la interpretación usual, convenientemente cómoda.
“Si Moyano va al frente es porque la justicia lo acosa”.
“Que rinda cuentas y listo”.
“Nadie tiene coronita”.
La explicación, abrumadoramente elemental, satisface a los seguidores del TGR, más elementales aún. Y en especial a los sensibles tenedores de sacos. Pero el infantilismo arrastra el riesgo. Derivación de la frivolidad interpretativa. Los habilita a repetir que El Ángel se beneficia por confrontar con Charol.
“Es el enemigo ideal. A la carta”.
Siempre y cuando -eso sí- le gane. “O por lo menos que lo meta preso”.
Consta que el Presidente, o sea el Estado, nunca puede perder el desafío del sindicalista acosado. Menos cuando cuenta con el apoyo de los grandes medios. Los que se creen, con fundamentos sólidos, los dueños de Macri. Los que todavía no pueden entregarlo. Ni regalarlo. Tampoco pueden permitir la diplomacia de la negociación.
Moyano debiera descontar que El Presidente tiene obligadamente que vencerlo.
Pero se resiste a la ceremonia de la rendición. Como otro claro ejemplo de exterminio habitual. En el Pabellón de Ezeiza, de Marcos Paz, o en la humillante domiciliaria. Pero sin Franco, el Macri que literariamente vale, al lado.
Sin embargo Moyano suele aprovechar los espacios. Castiga en la pelea al Ángel, lo golpea abajo, le recuerda viejos contrabandos, Papeles de Panamá. Pero se las ingenia siempre para dejar alguna puerta entornada.
“Si (el Presidente) me llama, claro que voy. ¿Cómo no voy a ir?”, le confirma Moyano al cronista Marcelo Bonelli.
Aunque el juego de la ruleta rusa está servido. Sólo quedan dos disparos. Resta gatillar.
“La unión hace la debilidad”
Los tenedores de sacos (y de camperas) son superados por la magnitud de la anécdota.
Se abstienen, no quieren “ser usados”. Ni verse arrastrados.
Se confortan espiritualmente al considerar que la pelea de Charol con el Ángel es sectorial. Pero peor aún: es equivocada.
Hacen entonces la fila grotesca para borrarse. Para esquivar la cola de la jeringa y alejarse de la postura, públicamente y sin el menor recato.
Debe constar claramente en actas que no lo apoyan a Moyano. Que ellos son diferentes. Que Charol se corta solo, en defensa propia.
Cada declarativa borrada “a lo Casildo” se transforma en un mensaje explícito hacia El Ángel Exterminador. Como si, desde cada pregonada ausencia a la marcha, le dijeran:
“Presidente, conmigo no j…, no se meta, por favor no me extermine. Yo no estoy con Moyano, no se le ocurra mover mis causas, ni me suelte a La Ocaña”.
Curiosamente, cuando Charol ya estaba en pantuflas frente al televisor, entretenido con el ámbito dominante del fútbol, tiene que sorprenderse otra vez, en el centro del ring selvático. Como aquel Tarzán que componía Johnny Weismuller, pero con ostensibles problemas de colesterol o de circulación y sin la destreza para deslizarse entre las lianas.
Pero Moyano debe mantener la plasticidad para adaptarse a los rigores de la situación inédita.
“Vivir es cambiar/ cualquier foto vieja lo dirá”. Homero Expósito.
Ya no tiene al lado a Los Viviani que lo celebraban. Ahora debe conformarse con Yasky, El Hugo Blanco, de la CTA.
“La vida te da sorpresas/ sorpresas te da la vida”. Pedro Navaja.
“Es la primera vez que la unión hace la debilidad”, confirma la Garganta. Porque separados, “Yasky y Moyano valen más que unidos”.
La Garganta representa la inteligencia más sofisticada del TGR. Aunque se haya comprado, en mesa de saldos, la versión errónea de la confrontación que beneficia. Como si le costara comprender que Moyano brinda la excusa que se necesita para insultar. Fuerte.
Tarzán con colesterol
La cuestión que el Tarzán septuagenario desafía, en el centro del ring selvático, al Ángel Exterminador. Con quien supo repartirse, entre los despojos del cemento, honores olvidados. Místicos.
En cierto modo, Charol creyó que el Ángel era “el amigo permanente”.
Pero “sólo los intereses son permanentes” (Benjamin Disraelí).
Curiosamente aquí los intereses también se disponen a cambiar.
Con sus camioneros temiblemente incondicionales, con el apoyo de los docentes blancos que no cesan, y con los duros carapálidas bancarios, Charol se asocia también con lo que queda del kirchnerismo que oportunamente lo expulsó del paraíso.
Con algunas de las llamadas “organizaciones sociales”. Y con los revoltosos esclarecidos de la izquierda que cuenta. La del Partido Obrero, con los militantes que supieron mandar preso “al compañero Pedrazza”.
Pero los acompaña la fuerza sustancial que desubica, en la coyuntura, a los tenedores de sacos. La bronca que suple, en el presente tramo, al hartazgo desalojado del tramo anterior.
Final con Grabois
Quien parece haber percibido la intensidad del fenómeno, la magnitud del conflicto social abierto (siempre más profundo que la anécdota que lo desencadena) es el dirigente social Juan Grabois. Es quien despierta relativa preocupación en los despachos más inesperados.
Formado con rigor y solidez, Grabois es demasiado joven para ser asociado precipitadamente a “lo viejo”. Le excede al arsenal de esquemas vulnerables.-
Por lo que aparenta, el muchacho -Grabois- sabe administrar la lucidez que le proporciona el encanto del enigma. Como la pasión por la intriga o la sospecha. O por el misterio del simbolismo. Como si tuviera, detrás de su figura, la infalibilidad.
Continuará
El peronismo misionero se despega de la conducción Pichetto y cuestiona a Macri
Más de 200 dirigentes del Partido Justicialista, congresales, ex intendentes, concejales, ex legisladores y el anfitrión Juan Carlos Ríos, el peronismo misionero cerró el año en Campo Viera, donde se pronunció en contra de la conducción de Miguel Ángel Pichetto, quien juega en el Congreso, alineado con el Gobierno nacional.
Ríos pidió que “tengamos todos la buena voluntad de construcción del peronismo misionero y que la convocatoria sea amplia y generosa para todos los peronistas.”
Después se emitió un documento en el que se “rechaza y repudia cada uno de los actos del Gobierno nacional que van no solo contra las banderas del justicialismo, sino contra los derechos de los más desposeídos y necesitados de nuestra patria”.
En el segundo punto se convoca “a todos y cada uno de los argentinos que abrazamos la doctrina de Perón y Eva Perón, a lograr la unidad para luchar contra este modelo neoliberal nacional”.
Finalmente, instan a las autoridades del Partido Justicialista, distrito Misiones, a convocar a la elección de nuevas autoridades con “la mayor transparencia y apertura”.
Participación misionera en Campamento Nacional de la Juventud: 1500 jóvenes debatieron política en Santiago del Estero
Cooperativa Agropecuaria para Pequeños Productores Ecológicos de San Pedro Limitada, integrada por campesinos de once Parajes, y es parte de Cotrum-MNCI; organizaciones de zonas rurales, referentes de varias localidades de la provincia, acompañados por el concejal de Comandante Andresito, Adriano Matter (PAyS) y el secretario de la JP Evita Misiones, Maximiliano Rodríguez.
Al Encuentro Nacional de la Juventud viajaron cientos de jóvenes: campesinos, aborígenes y urbanos, quienes debatieron sobre diversos temas políticos en la sede de la universidad campesina, fortaleciendo a las organizaciones.
“Estos pibes y pibas pudieron formarse en estos cinco días de campamento conociendo otras realidades. La delegación misionera se destacó especialmente, y además regresaron muy contentos y motivados, aprendieron mucho con la riqueza del intercambio”, expresó Sereno.
Y anunció que a fines de enero o principios de febrero del año próximo, el PAyS quiere replicar la experiencia en un campamento provincial para todos los jóvenes que no pudieron viajar, porque “no nos dieron los recursos para mandar más que dos colectivos con chicas y chicos, y por eso para los que no pudieron participar queremos organizar un campamento en la provincia donde será más fácil que accedan. Fue un aprendizaje muy bueno para todos los que fueron, y comprobaron que la lucha es la misma a lo largo de la Argentina; quizás cambian algunas cuestiones locales; pero que la lucha es para tener más derechos”, enfatizó el diputado provincial.
Diversos talleres y debates sobre temas políticos
A partir de estos disparadores se discutió la pertenencia en cuanto a los lugares de residencia, la lucha de los diferentes sectores resaltando las falencias en educación, salud, tierra, remarcando que tanto el campo como la ciudad sufren lo mismo con algunas variables. Lo que más se destacó en los debates es la falta de comunicación, de empleo, la formación política, y como lamentablemente, crece entre algunos sectores de la juventud, el consumo de determinadas drogas”, explicaron Tamara Schadek (FJC) y Regina Egert (PAyS).
En el predio de la UNICAM sin agua ni luz funciona una radio comunitaria
El total fue de unos 1.500 jóvenes de todo el país: Misiones, Río Negro, Buenos Aires, Tucumán, Salta, Jujuy, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero y Córdoba, entre otras provincias.
Las militantes contaron que en el predio donde pernoctaban no hay suministro eléctrico ni agua potable; y para hacer funcionar las bombas para el agua ponen en marcha dos grupos electrógenos con el que generan energía, también para algunas lámparas, una heladera y la radio que funciona en el lugar. “Suelen juntar el agua de la lluvia para utilizar en las cosas cotidianas, y para el consumo van al pueblo que está a tres kilómetros de distancia, y traen el agua con un tambor que acarrean con un tractor, y después la purifican”, manifestaron.
Entre los talleres se desarrollaron los de Género, Violencia institucional, Jóvenes en la ciudad y el campo, Deportes, Danzas, Folklore, Murga, Tejido y Teatro del oprimido.
El final del Encuentro y antes del regreso de los jóvenes a sus lugares, se realizó una gran movilización portando banderas de las organizaciones participantes y cantando a lo largo de tres kilómetros hasta el pueblo, marcando presencia hasta la plaza central donde se desarrollaron tres talleres (Violencia de género, Violencia institucional y Agroecología)
También se hicieron algunas representaciones de la represión policial que incluyó a Gendarmería por el caso de Santiago Maldonado, y Milagro Sala, y la lucha de los diferentes sectores populares ante el avance de las Fuerzas de Seguridad.
