Burocracia contra la salud: para 7 de cada 10 médicos los trámites frenan el acceso de bebés a leches medicamentosas
En Argentina existe la ley 27.305 que garantiza la cobertura integral de leches medicamentosas. Estas son fórmulas especialmente diseñadas -que deben ser prescriptas por un médico- para facilitar la digestión, reducir el malestar y promover un crecimiento saludable en bebés con determinadas condiciones médicas; muchas veces representan para ellos la única fuente de alimentación posible. Sin embargo, 4 de cada 10 bebés siguen enfrentando obstáculos administrativos y no acceden al tratamiento que se les indica. Así lo muestra un relevamiento reciente de la consultora Ipsos realizado a 150 profesionales de la salud (pediatras, gastroenterólogos y alergistas) y 166 cuidadores (padres y madres) de AMBA, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Mar del Plata, La Plata y otras ciudades bonaerenses.
El informe reveló que 7 de cada 10 médicos (68%) considera que los largos trámites administrativos desaniman a las familias a reclamar la cobertura -que en realidad está garantizada por ley-, mientras que un 34% mencionó que los financiadores aplican cálculos de dosis diferentes a los indicados por el médico, lo que termina reduciendo la cantidad de fórmulas aprobadas.
Leandro Desplats , abogado y fundador de la asociación Leches Medicamentosas, manifestó que en el relevamiento se vio que “el proceso completo de aprobación y entrega puede demorar hasta 30 días, y más aún en casos de trastornos digestivos funcionales. Si una cobertura garantizada por ley se demora 30 días, el problema ya no es administrativo sino sanitario”.
La situación revela una brecha entre el derecho reconocido por la ley y la realidad que viven las familias, sostuvo Desplats: “en Argentina existe una ley específica (N° 27.305) que establece que las obras sociales, prepagas y el sistema público deben cubrir el 100% el tratamiento nutricional en la cantidad de latas que indique el médico y durante el tiempo que éste determine. Sin embargo, en la práctica persisten trabas administrativas que demoran el acceso y se entregan -arbitrariamente- menos latas que las que el bebé necesita para alimentarse, poniendo en riesgo su desarrollo”.
Uno de los problemas más frecuentes es el desconocimiento del alcance real de la normativa. “Muchas familias creen que existe un límite de latas o de tiempo de cobertura o aceptan las que se les brindan, cuando en realidad la ley establece que el tratamiento debe cubrirse exactamente según lo prescripto por el profesional. Difundir esta información es clave para que los pacientes puedan ejercer sus derechos”, señaló.
Las barreras administrativas generan efectos concretos en la atención al demorar o limitar el tratamiento que determinados niños necesitan. El informe detectó que algunos médicos terminan ajustando la cantidad de latas que prescriben anticipando posibles rechazos o recortes por parte de las obras sociales y prepagas.
Un aspecto favorable es que en un año creció el porcentaje de médicos que conocen la existencia de la ley (pasó del 64% al 72%). Además, el estudio también muestra algunos cambios en la actitud de los pacientes desde el informe anterior, realizado un año atrás: cada vez más cuidadores deciden reclamar ante la falta de cobertura, lo que indica un mayor nivel de información sobre sus derechos. La presentación de quejas formales al financiador pasó del 33% al 49% y el porcentaje de los que meramente aceptan la negativa de la cobertura cayó del 67% al 44%.
En este panorama actual, acercando las familias a organizaciones que asesoran -en forma gratuita- seguramente puedan acortarse los tiempos de acceso y repercutir favorablemente en la salud de los más chicos, sostuvieron.
Pueden contactarse con ‘Leches Medicamentosas’ vía Instagram (@leches.medicamentosas) | www.lechesmedicamentosas.com.ar o al + 54 9 11 6554-3565.
Qué son los trastornos digestivos funcionales
Los trastornos digestivos funcionales -cólicos, constipación y regurgitación o reflujo- son condiciones frecuentes en los primeros meses de vida. Pueden provocar irritabilidad, llanto persistente, dolor abdominal y dificultades para alimentarse y conciliar el sueño. Aunque suelen ceder en términos de meses, son cuadros que impactan en la salud y en la calidad de vida del bebé y de su familia, generan preocupación y representan el principal motivo de consulta pediátrica.
Su tratamiento suele incluir adaptaciones en las tomas de leche materna (posición, frecuencia y cantidad), pero en ocasiones esos ajustes no dan resultado y el profesional de la salud indica el uso de leches medicamentosas, fórmulas especialmente diseñadas para facilitar la digestión, reducir el malestar y promover un crecimiento saludable.
