licitación del Tesoro

El Gobierno capta $10,42 billones en la última licitación del Tesoro

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional logró colocar $10,42 billones en la licitación de instrumentos del Tesoro realizada este 12 de marzo, en una operación que volvió a mostrar el peso creciente del financiamiento en moneda local dentro de la estrategia fiscal. La Secretaría de Finanzas informó que recibió ofertas por $12,90 billones, de las cuales adjudicó poco más de diez billones entre instrumentos en pesos, títulos ajustados por inflación, bonos atados a tasas bancarias y deuda vinculada al dólar.

El dato central de la jornada no es solo el volumen colocado, sino la señal política que busca enviar el equipo económico: sostener el financiamiento del Tesoro en el mercado doméstico sin recurrir a emisión monetaria directa. En un escenario donde cada licitación funciona como test del apetito de los inversores, la capacidad de renovar y ampliar deuda se volvió un termómetro de confianza sobre la política económica.

Una licitación dominada por instrumentos en pesos

La mayor parte de la operación se concentró en instrumentos denominados en pesos y dólar linked, donde el Tesoro recibió 7.546 ofertas y adjudicó $10,17 billones de valor efectivo.

Dentro de ese universo, los títulos ajustados por inflación (CER) volvieron a captar una porción significativa de la demanda.

Entre ellos se destacaron:

  • La Letras del Tesoro ajustada por CER con vencimiento el 15 de mayo de 2026 (X15Y6), que adjudicó $2,736 billones de valor efectivo.
  • La nueva letra CER con vencimiento el 30 de septiembre de 2026, con $1,088 billones adjudicados.
  • El bono cero cupón ajustado por CER con vencimiento el 31 de marzo de 2027 (TZXM7), que colocó $854.554 millones.
  • El bono CER con vencimiento en junio de 2028 (TZX28), con $1,865 billones adjudicados.

El menú también incluyó instrumentos a tasa fija y a tasa variable.

Entre los títulos a tasa fija, el Tesoro adjudicó $2,209 billones en la letra capitalizable con vencimiento el 15 de mayo de 2026, con una tasa efectiva mensual de corte de 2,60% y una TIREA de 36,07%. También colocó $407.370 millones en una letra con vencimiento el 30 de septiembre de 2026, con una TEM de 2,53% y TIREA de 34,96%.

Por su parte, los instrumentos atados a la tasa TAMAR —referenciada en tasas mayoristas bancarias— también encontraron demanda. La letra con vencimiento el 31 de agosto de 2026 adjudicó $593.373 millones, mientras que el bono con vencimiento el 26 de febrero de 2027 colocó $418.481 millones, con TIREA de 39,83% y 42,16% respectivamente.

Cobertura cambiaria y demanda por dólar linked

La licitación incluyó además títulos vinculados al dólar oficial, una herramienta que el Tesoro utiliza para captar inversores que buscan cobertura frente a eventuales movimientos del tipo de cambio.

En este segmento se adjudicaron: $81.980 millones en la letra dólar linked con vencimiento el 30 de abril de 2026, con una TIREA de 6,35%. $162.533 millones en una nueva letra dólar linked con vencimiento el 30 de septiembre de 2026, con TIREA de 5,13%.

El uso de estos instrumentos refleja la necesidad del Tesoro de ofrecer alternativas de cobertura cambiaria sin emitir deuda directamente en moneda extranjera.

Bonar 2027: colocación parcial y segunda vuelta

En paralelo, el Gobierno licitó el BONAR 2027 (AO27), un bono denominado y pagadero exclusivamente en dólares estadounidenses.

En este caso, se recibieron ofertas por USD 440,07 millones, aunque finalmente se adjudicaron USD 151,80 millones de valor efectivo.

El precio de corte se fijó en USD 1.011,98 por cada valor nominal de USD 1.000, con una TIREA de 5,59% y una tasa nominal anual de 5,45%.

Debido al volumen de ofertas, el Tesoro aplicó un prorrateo de 71,8150469387755% sobre las propuestas recibidas al precio de corte.

Además, el Gobierno habilitó una segunda vuelta para el 13 de marzo, entre las 11:00 y las 13:00, destinada a inversores interesados en suscribir el bono al mismo precio de corte. En esta etapa se podrán colocar hasta USD 100 millones adicionales de valor nominal.

Financiamiento en pesos y señales al mercado

Más allá del detalle técnico, la licitación forma parte de la dinámica central de la política económica actual: financiar al Estado a través del mercado local.

Cada operación cumple al menos tres funciones simultáneas: Renovar vencimientos de deuda existentes. Obtener financiamiento adicional para el Tesoro. Enviar señales de estabilidad financiera al mercado.

    El volumen de ofertas —$12,90 billones— indica que los instrumentos del Tesoro continúan encontrando demanda en el sistema financiero y entre inversores institucionales.

    Al mismo tiempo, la diversidad de instrumentos ofrecidos refleja una estrategia de diversificación: tasa fija, ajuste por inflación, tasa bancaria y cobertura cambiaria.

    Lo que el mercado observará en las próximas licitaciones

    La lectura política y económica de estas operaciones no se agota en una sola jornada.

    Las licitaciones del Tesoro funcionan como una secuencia continua donde cada resultado influye en el siguiente. El nivel de rollover, las tasas convalidadas y la composición de los instrumentos adjudicados permiten inferir expectativas del mercado sobre inflación, tipo de cambio y tasas de interés.

    La segunda vuelta del BONAR 2027 será uno de los próximos indicadores a observar, porque permitirá medir si la demanda por deuda en dólares se mantiene o si los inversores privilegian instrumentos en moneda local.

    En paralelo, la dinámica del financiamiento en pesos seguirá siendo un componente central de la gobernabilidad económica. Mientras el Tesoro logre sostener la colocación de deuda en el mercado doméstico, el Gobierno podrá administrar vencimientos sin recurrir a mecanismos más disruptivos.

    El verdadero test, sin embargo, siempre aparece en la siguiente licitación.

    Compartí esta noticia !

    El Gobierno sale al mercado: Finanzas convoca a una licitación clave de bonos y letras para el 12 de marzo

    Compartí esta noticia !

    El Gobierno nacional activó una nueva operación de financiamiento que pondrá a prueba la capacidad del Tesoro para sostener su estrategia de deuda en moneda local y captar divisas. La Secretaría de Finanzas convocó a una licitación de instrumentos del Tesoro para el jueves 12 de marzo, con un menú amplio que incluye letras capitalizables (LECAP), bonos y letras ajustadas por CER, instrumentos atados al dólar, títulos a tasa TAMAR y la reapertura del BONAR 2027 en dólares.

    La recepción de ofertas comenzará a las 10:00 y finalizará a las 15:00, mientras que la liquidación está prevista para el lunes 16 de marzo (T+2). En el caso del BONAR 2027 (AO27), el Tesoro habilitará además una segunda vuelta el viernes 13 de marzo entre las 11:00 y las 13:00, con un monto total potencial que podría alcanzar hasta USD 250 millones entre ambas rondas.

    Más que una simple operación financiera, la licitación funciona como un termómetro político y económico: mide el nivel de confianza del mercado en la política fiscal y monetaria del Gobierno y su capacidad para renovar vencimientos sin recurrir a asistencia directa.

    Un menú de deuda diversificado para captar distintos perfiles de inversores

    La licitación incluye once instrumentos distribuidos entre deuda en pesos y en dólares, con estructuras diseñadas para distintos perfiles de riesgo y cobertura.

    Entre las principales novedades aparecen dos nuevas Letras del Tesoro capitalizables (LECAP) a tasa fija con vencimiento el 15 de mayo de 2026 y el 30 de septiembre de 2026. Estos instrumentos pagarán una tasa efectiva mensual capitalizable, que será definida en la licitación.

    En paralelo, el Tesoro mantiene su estrategia de ofrecer deuda indexada por inflación, mediante letras y bonos ajustados por CER. Allí figuran:

    • LECER con vencimiento 15 de mayo de 2026 (reapertura).
    • LECER con vencimiento 30 de septiembre de 2026 (nueva).
    • BONCER cero cupón con vencimiento 31 de marzo de 2027 (reapertura).
    • BONCER cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2028 (reapertura).

    A ese esquema se suman instrumentos a tasa variable TAMAR, vinculados al rendimiento del mercado monetario:

    • Letra TAMAR con vencimiento 31 de agosto de 2026.
    • Bono TAMAR con vencimiento 26 de febrero de 2027.

    La oferta se completa con instrumentos dólar linked, que permiten cubrirse frente a una eventual devaluación:

    • Letra dólar linked con vencimiento 30 de abril de 2026 (reapertura).
    • Nueva letra dólar linked con vencimiento 30 de septiembre de 2026.

    Finalmente, el Tesoro reabrirá el BONAR 2027, un bono en dólares con cupón del 6% y vencimiento el 29 de octubre de 2027, que tendrá un tope de colocación inicial de USD 150 millones en la primera vuelta.

    Un mecanismo de licitación que separa inversores minoristas y grandes jugadores

    El proceso se realizará mediante licitación pública con indicación de precio, sin bandas mínimas ni máximas, salvo en el caso de las nuevas LECAP, donde los participantes deberán ofertar la tasa efectiva mensual.

    El esquema prevé dos tramos diferenciados: Tramo no competitivo, destinado a inversores minoristas que presentan únicamente el monto a suscribir. Tramo competitivo, reservado a inversores institucionales y participantes especializados que deben ofertar precio o tasa.

    Para el segmento minorista se establecieron límites claros: Hasta $50.000.000 de valor nominal para instrumentos en pesos. Hasta USD 50.000 para instrumentos en dólares.

    Los participantes institucionales, en cambio, podrán presentar ofertas superiores sin límite máximo, siempre que cumplan los mínimos establecidos.

    Las ofertas deberán canalizarse a través de agentes de liquidación y compensación y agentes de negociación registrados en la CNV, lo que mantiene el circuito tradicional de acceso al mercado de deuda pública.

    La señal política detrás de la estrategia de financiamiento

    Más allá del detalle técnico, la licitación refleja una arquitectura financiera que el Gobierno viene sosteniendo: diversificar instrumentos para evitar concentraciones de riesgo y captar demanda en distintos segmentos del mercado.

    La coexistencia de deuda a tasa fija, ajustada por inflación, variable y vinculada al dólar busca cubrir escenarios macroeconómicos alternativos. En términos políticos, la estrategia apunta a transmitir una señal de manejo activo del financiamiento sin depender exclusivamente de instrumentos indexados.

    La reapertura del BONAR 2027 en dólares, además, introduce un elemento sensible: captar divisas directamente del mercado. Aunque el monto inicial es moderado —USD 150 millones en primera vuelta— la posibilidad de ampliarlo hasta USD 250 millones con la segunda ronda sugiere que el Tesoro busca medir el apetito real por títulos en moneda dura.

    El resultado de esa colocación será observado con atención por el mercado financiero, porque funciona como indicador del riesgo percibido sobre la deuda soberana en dólares bajo legislación local.

    Un test de mercado en medio de la agenda económica

    Las licitaciones del Tesoro suelen pasar desapercibidas fuera del circuito financiero, pero cumplen una función central en la gobernabilidad económica: permiten refinanciar vencimientos y sostener el flujo de financiamiento del Estado.

    En ese contexto, la subasta del 12 de marzo será leída como una prueba sobre tres frentes simultáneos: la capacidad del Gobierno para sostener el financiamiento en pesos, el interés del mercado en instrumentos indexados o dolarizados, y la demanda real por deuda soberana en dólares.

    El resultado no solo definirá cuánto dinero logra captar el Tesoro. También dejará pistas sobre la relación entre el Gobierno y el mercado financiero en un momento donde la administración busca consolidar su estrategia de financiamiento sin alterar el equilibrio monetario.

    Las próximas licitaciones, y especialmente el nivel de renovación de vencimientos, terminarán mostrando si esta arquitectura de instrumentos logra estabilizar el frente financiero o si el Tesoro deberá recalibrar su estrategia.

    Compartí esta noticia !

    Economía no logra el rollover total y libera $1,26 billones al mercado mientras valida tasas por debajo del 6% en dólares

    Compartí esta noticia !

    Economía refinanció el 93,32% de los vencimientos y colocó US$150 millones al 5,89%: señal de liquidez controlada en plena estrategia de estabilización

    El Ministerio de Economía no consiguió renovar el 100% de los vencimientos en la última licitación de febrero y dejó en el sistema una inyección neta de pesos equivalente al 6,68% de lo que debía afrontar. En números concretos: adjudicó $6,74 billones frente a vencimientos que exigían un rollover total mayor, lo que implicó una tasa de refinanciación del 93,32%.

    La decisión no parece accidental. En paralelo, el Tesoro convalidó tasas relativamente bajas en los instrumentos ajustados por CER y logró colocar US$150 millones del nuevo BONAR 2027 a una TIREA del 5,89% (5,74% TNA), por debajo del 6% que el mercado estimaba como referencia. El movimiento combina dos señales: más liquidez en pesos en el corto plazo y validación de rendimientos en dólares alineados con la curva del Banco Central.

    El dato importa porque ocurre en un contexto donde el equipo de Luis Caputo busca consolidar la baja de tasas cortas y mejorar las dinámicas cambiarias sin resignar acceso al financiamiento. No es solo una licitación: es parte de una secuencia de administración fina de la liquidez.

    Una licitación con instrumentos indexados y foco en dólares

    La Secretaría de Finanzas informó que recibió ofertas por $8 billones y adjudicó $6,74 billones en instrumentos en pesos y dólares. La estrategia excluyó títulos a tasa fija y se concentró en papeles ajustados por CER, dólar linked y un bono en dólares con integración exclusivamente en moneda estadounidense.

    En el tramo CER, el mayor volumen se concentró en la letra con vencimiento el 15 de mayo de 2026 (X15Y6 – nueva), que captó $3,82 billones a una TIREA de 1,91%. También se colocaron $0,95 billones al 5,06% (vencimiento 31 de julio de 2026) y $0,9 billones al 6,99% (30 de noviembre de 2026). Los bonos cero cupón con ajuste por CER a 2027 y 2028 se adjudicaron a 7,19% y 8,78%, respectivamente.

    En el segmento dólar linked, el bono cero cupón con vencimiento el 30 de junio de 2027 (TZV27 – nuevo) obtuvo USD 118 millones, con una TIREA de 7,81%. En cambio, el bono dólar linked a junio de 2028 fue declarado desierto, una señal de demanda más selectiva en plazos largos.

    El dato más observado fue el BONAR 2027 (AO27 – nuevo). Recibió ofertas por USD 866 millones y adjudicó USD 151 millones (VNO USD 150 millones) a un precio de corte de USD 1.004,50 por cada VNO USD 1.000. La TIREA cerró en 5,89%, con un factor de prorrateo de 85,6860971428571%. Además, Economía habilitó una segunda vuelta por hasta USD 100 millones adicionales, por adhesión al mismo precio de corte.

    La arquitectura de la licitación muestra una intención clara: sostener instrumentos indexados para cobertura inflacionaria en pesos y, al mismo tiempo, captar dólares en el mercado local para afrontar compromisos de julio.

    Más pesos en circulación y tasas comprimidas: el efecto económico

    El rollover del 93,32% implica que el Tesoro dejó sin absorber alrededor de $1,26 billones respecto de los vencimientos del día. Esa liquidez adicional puede aliviar tensiones en el mercado monetario y contribuir a la baja de tasas cortas, una dinámica que el Gobierno viene insinuando con intervenciones previas.

    Desde el punto de vista financiero, la validación de rendimientos bajos en los tramos cortos CER refuerza la idea de que el mercado no exige primas crecientes para seguir financiando al Tesoro en moneda local ajustada por inflación. Esto ayuda a contener el costo cuasifiscal y ordena la curva en pesos.

    En dólares, el resultado del AO27 es relevante. Colocar al 5,89% —por debajo del umbral del 6%— acerca el pricing a los instrumentos comparables del Banco Central y se despega de referencias más exigentes. Para el Gobierno, significa financiar vencimientos en moneda dura en el mercado interno sin tensionar reservas.

    Sin embargo, el hecho de que el bono dólar linked 2028 haya quedado desierto sugiere que la demanda tiene límites cuando se extiende el horizonte temporal. El mercado acompaña, pero discrimina plazo y riesgo.

    Una señal calibrada al mercado

    El equipo económico eligió no forzar el rollover total. Esa decisión puede leerse como un gesto de confianza en la mejora de las variables cambiarias y en la capacidad de absorber pesos sin generar presión inmediata. Al mismo tiempo, evita convalidar tasas más altas para capturar el 100% de los vencimientos.

    En términos políticos, la operación consolida el rumbo de financiamiento en el mercado local y la estrategia de buscar dólares domésticos para cubrir deuda en moneda extranjera. No corrige el esquema previo; lo ajusta. Introduce liquidez donde antes se priorizaba absorción plena.

    El mensaje es doble. Hacia los inversores, que el Tesoro puede colocar deuda en dólares a tasas por debajo de lo esperado. Hacia el sistema financiero, que el Gobierno tolera una expansión moderada de pesos en un contexto de tasas descendentes.

    Resta observar si esta combinación —rollover parcial y tasas comprimidas— se sostiene en próximas licitaciones o si responde a una ventana puntual de mercado. La señal ya fue enviada. El equilibrio entre liquidez, financiamiento y estabilidad cambiaria seguirá bajo examen.

    Compartí esta noticia !

    Caputo licita deuda para cubrir $7,2 billones y pone a prueba el rollover del Tesoro

    Compartí esta noticia !

    El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezará el próximo miércoles una licitación clave de títulos públicos con el objetivo de refinanciar vencimientos por $7,2 billones. La operación, a cargo del Ministerio de Economía y la Secretaría de Finanzas, se apoya en un menú amplio de instrumentos en pesos ajustados por CER, bonos dólar linked y deuda en dólares, en un contexto de menor tensión financiera y tras canjes previos con el Banco Central de la República Argentina que redujeron significativamente el volumen de vencimientos inmediatos.

    Una licitación para sostener el financiamiento y despejar el frente de deuda en pesos

    El Gobierno nacional licitará el miércoles 25 de febrero de 2026 una nueva serie de instrumentos del Tesoro con el fin de refinanciar vencimientos por aproximadamente $7,2 billones. El monto representa un nivel sensiblemente menor al originalmente previsto, luego de canjes previos entre el Tesoro Nacional y el Banco Central por cerca de $15 billones, que permitieron aliviar el perfil de pagos de corto plazo.

    La licitación estaba contemplada en el calendario anual oficial publicado por la Secretaría de Finanzas y se produce en un escenario de menor tensión en la tasa de interés, tras una última colocación exitosa. En esa operación previa, el Tesoro adjudicó $9,02 billones frente a vencimientos por $8 billones, lo que implicó un ratio de refinanciamiento (rollover) del 123,39%, una señal relevante para la estrategia financiera oficial.

    El desafío inmediato es sostener ese nivel de adhesión del mercado, en un contexto donde la administración económica busca consolidar la normalización del financiamiento en pesos y diversificar instrumentos para distintos perfiles de inversores.

    El menú de instrumentos: CER, dólar linked y deuda en dólares

    En este llamado, la Secretaría de Finanzas ofrece un conjunto amplio y diversificado de títulos, estructurados para captar demanda tanto en moneda local como en instrumentos atados a la evolución del tipo de cambio y en dólares estadounidenses.

    Instrumentos ajustados por CER (inflación):

    • Letra del Tesoro en pesos ajustada por CER a descuento, vencimiento 15 de mayo de 2026 (nuevo).
    • Letra del Tesoro en pesos ajustada por CER a descuento, vencimiento 31 de julio de 2026 (X31L6, reapertura).
    • Letra del Tesoro en pesos ajustada por CER a descuento, vencimiento 30 de noviembre de 2026 (X30N6, reapertura).
    • Bono del Tesoro en pesos cero cupón ajustado por CER, vencimiento 30 de junio de 2027 (TZX27, reapertura).
    • Bono del Tesoro en pesos cero cupón ajustado por CER, vencimiento 30 de junio de 2028 (TZX28, reapertura).

    Instrumentos dólar linked:

    • Bono del Tesoro vinculado al dólar estadounidense cero cupón, vencimiento 30 de junio de 2027 (nuevo).
    • Bono del Tesoro vinculado al dólar estadounidense cero cupón, vencimiento 30 de junio de 2028 (nuevo).

    Estos títulos se suscriben en pesos, utilizando el tipo de cambio de referencia de la Comunicación “A” 3500 del Banco Central correspondiente al día hábil previo a la licitación.

    Instrumento en dólares estadounidenses:

    • Bono del Tesoro en dólares estadounidenses 6% con vencimiento 29 de octubre de 2027 (BONAR 2027, nuevo), con suscripción y pago exclusivamente en dólares. El monto máximo a colocar será de USD 150 millones en la primera vuelta, con posibilidad de ampliar hasta USD 250 millones sumando la segunda vuelta.

    La recepción de ofertas se realizará entre las 10:00 y las 15:00 horas del miércoles 25 de febrero de 2026, bajo la modalidad de licitación por indicación de precio, sin precio mínimo ni máximo.

    Tramos competitivos, no competitivos y reglas operativas

    La licitación se estructura en dos tramos:

    • Tramo no competitivo, destinado a personas humanas o jurídicas sin especialización financiera, con montos máximos de VNO $50 millones para instrumentos en pesos y VNO USD 50.000 para los denominados en dólares. Las entidades financieras, fondos comunes de inversión y otros agentes especializados quedan excluidos de este segmento.
    • Tramo competitivo, orientado a inversores institucionales y agentes especializados, sin tope máximo de monto, con ofertas mínimas de VNO $1.000.000 en pesos y VNO USD 1.000 en dólares.

    Para el BONAR 2027, se prevé además una segunda vuelta el jueves 26 de febrero de 2026, por adhesión al precio de corte, destinada a todos los interesados, siempre que la primera vuelta no resulte desierta.

    La liquidación de todas las ofertas adjudicadas se realizará el viernes 27 de febrero de 2026 (T+2). En todos los casos, los procedimientos se rigen por la Resolución Conjunta de la Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Hacienda N° 9/2019, marco normativo que regula las licitaciones de deuda del Tesoro.

    Señales al mercado y efectos esperados

    Desde el punto de vista financiero, la licitación busca asegurar el rollover de vencimientos relevantes, evitando presiones adicionales sobre la emisión monetaria o el mercado cambiario. La combinación de CER, dólar linked y deuda en dólares apunta a captar distintos apetitos de riesgo, en un contexto donde los inversores siguen de cerca la evolución de la inflación, el tipo de cambio y la tasa de interés.

    En términos políticos e institucionales, el resultado de la colocación funcionará como termómetro de confianza del mercado en la estrategia económica del Gobierno. Un nivel elevado de refinanciamiento reforzaría la señal de estabilidad financiera de corto plazo, mientras que una menor adhesión podría reabrir interrogantes sobre el costo del financiamiento y la sostenibilidad del esquema.

    Para el sistema financiero y los grandes inversores, la licitación representa además una referencia clave de precios para el resto del mercado de deuda pública, en un momento en el que el Tesoro busca consolidar previsibilidad y disciplina en su programa de financiamiento.

    Compartí esta noticia !

    Caputo reconoce tasas elevadas y apuesta a la baja de la inflación y al ingreso de dólares

    Compartí esta noticia !

    El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció públicamente que las tasas de interés reales en pesos se mantienen en niveles elevados, una situación que —según admitió— genera tensiones sobre la actividad económica y complica el objetivo oficial de reactivación. El funcionario atribuyó este fenómeno a la volatilidad preelectoral y a un contexto de “ataque político” al oficialismo, y proyectó que los rendimientos comenzarán a descender a medida que la inflación consolide su tendencia a la baja. El reconocimiento se produjo en un momento particularmente sensible para la política económica: el Tesoro enfrenta vencimientos de deuda en pesos por casi $10 billones en los próximos días y acaba de convalidar tasas cercanas al 3% efectivo mensual en letras de corto plazo.

    Tasas altas, volatilidad y equilibrio macroeconómico

    Están altas, obviamente”, respondió Caputo al ser consultado sobre la evolución de las tasas de interés. No obstante, explicó que el nivel actual de rendimientos es consecuencia directa de la incertidumbre preelectoral, que impacta sobre las expectativas financieras y encarece el costo del dinero en pesos. En ese marco, sostuvo que la volatilidad tuvo efectos transversales: “Tuvo sus consecuencias fuertes, en todo: en el nivel de crecimiento que tuvo el país, en el nivel de inflación y en el nivel de riesgo país”.

    El ministro señaló que el descenso de las tasas será un proceso de convergencia natural, en la medida en que la inflación continúe desacelerándose. En el corto plazo, sin embargo, los rendimientos elevados cumplen una doble función: sostienen el carry trade y apuntalan la estabilidad cambiaria observada en las últimas semanas, a costa de restringir el crédito y elevar el costo financiero para familias y empresas.

    Desde una perspectiva de política económica, la baja de tasas aparece como un objetivo estratégico del Gobierno para el mediano plazo, ya que permitiría reducir el costo del financiamiento, mejorar el acceso al crédito y potenciar la recuperación de la actividad.

    Licitaciones, rollover y tasas convalidadas por el Tesoro

    El debate sobre el nivel de las tasas se da en paralelo a un calendario exigente de financiamiento en pesos. En la última licitación, con apenas $2,3 billones depositados en el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el Tesoro adjudicó $10,34 billones, tras recibir ofertas por $11,17 billones. El resultado fue un rollover del 124,20% respecto de los vencimientos del día, lo que implicó una absorción neta de liquidez del mercado.

    El dato central estuvo en las tasas de las letras más cortas. En particular, las LECAPs con vencimiento el 16 de marzo convalidaron rendimientos de hasta 2,99% efectivo mensual, un nivel elevado si se tiene en cuenta que para marzo se espera una inflación por debajo del 3%.

    Las lecturas del mercado fueron dispares. Para Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, el rendimiento es “mucho”, aunque consistente con licitaciones previas: “Ya en la licitación pasada habían dado un buen premio, similar a este en la LECAP más corta”. En cambio, Nicolás Cappella, de Invertir en Bolsa (IEB), relativizó el impacto y sostuvo que la Secretaría de Finanzas otorgó “un poco de premio en la parte corta”, pero dentro de una licitación “normal” y favorable para el Gobierno.

    Desde GMA Capital, destacaron que la operación funcionó como un mecanismo de absorción monetaria, retirando del mercado alrededor de $2 billones y endureciendo levemente las condiciones de liquidez, en un contexto en el que la tasa de caución rondaba el 20% anual y el dólar mostraba subas moderadas.

    La atención ahora está puesta en la próxima licitación, prevista para la semana entrante, cuando vencen $10 billones, de los cuales $9 billones corresponden a acreedores privados. El resultado será clave para evaluar la sostenibilidad de la estrategia financiera en un escenario de tasas elevadas.

    Dólares, Ley de Inocencia Fiscal y expectativas de baja de tasas

    En paralelo, Caputo vinculó el problema de las tasas altas con la escasez de ahorro en el sistema financiero y volvió a poner el foco en los dólares fuera del circuito formal. En el marco de la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, que se publicaría en los próximos días, aseguró que el ingreso de esos fondos podría aliviar significativamente las tensiones financieras.

    Los datos del BCRA dicen que hay USD 170.000 millones debajo de los colchones de los argentinos”, afirmó. En comparación, señaló que los depósitos privados en dólares rondan los USD 77.000 millones, lo que implica que existe casi tres veces ese monto fuera del sistema. “Imaginate si eso fuera en los próximos meses al sistema financiero; con la mitad de eso, la gran mayoría de los problemas de la Argentina se solucionarían”, sostuvo en declaraciones radiales.

    En ese sentido, el ministro definió a la Ley de Inocencia Fiscal como “un atajo enorme para que la recuperación sea mucho más rápida”, al facilitar el blanqueo y la canalización de ahorros hacia el sistema financiero formal. De concretarse, el ingreso de divisas podría mejorar la liquidez, reducir el costo del dinero y acelerar el proceso de baja de tasas que el Gobierno considera indispensable para consolidar la recuperación económica.

    Compartí esta noticia !

    Categorías

    Solverwp- WordPress Theme and Plugin