LINEAMIENTOS DE TRABAJO 2026

Salud Pública presentó los lineamientos de trabajo 2026 para el abordaje integral de los adolescentes

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Esta mañana se realizó la presentación de los objetivos y lineamientos de trabajo 2026 del Programa de Salud Integral Adolescente, con el propósito de fortalecer la cobertura, la accesibilidad y la calidad de atención destinada a esta franja etaria en toda la provincia.

Con la presencia del Ministro de Salud Pública, Héctor González, los Subsecretarios de Salud, Daniel Mattivi, y de Apoyo y Logística, Carlos Baez, el Director de Epidemiología, Javier Ramirez, y efectores sanitarios que conforman la red de atención adolescente, la Coordinadora del Programa de Adolescencia, Nadia Lunge, desarrolló los objetivos 2026.

La Red de Atención Adolescente está conformada por 30 consultorios distribuidos en 14 municipios, integrados por más de 25 equipos interdisciplinarios que reúnen alrededor de 81 profesionales. Los equipos están compuestos por médicos clínicos, psicólogos, nutricionistas, trabajadores sociales, obstetras y agentes sanitarios, quienes desempeñan un rol fundamental en la captación y el seguimiento de la población adolescente.
En Misiones residen aproximadamente 230 mil jóvenes de entre 13 y 19 años, de los cuales cerca del 60% cuenta con cobertura del sistema público de salud. En este contexto, el programa definió cinco ejes estratégicos para la proyección 2026:

  1. Incrementar la cobertura de adolescentes en controles de salud integral, fortaleciendo la captación y la adherencia a los controles anuales.
  2. Optimizar el registro de prestaciones en la base de datos provincial para mejorar el monitoreo y la planificación sanitaria.
  3.  Incorporar el trabajo articulado con el Programa de ITS, VIH/SIDA y Hepatitis Virales, sumando pruebas y testeos para la detección temprana de infecciones de transmisión sexual en esta población.
  4.  Reforzar las acciones de prevención y promoción de la salud mediante estrategias de vinculación comunitaria.
  5.  Ampliar la cobertura de los operativos de salud adolescente en puntos estratégicos de la provincia.

En ese sentido, el abordaje en los consultorios contempla una atención integral acorde a las particularidades de esta etapa evolutiva, promoviendo que cada adolescente realice al menos un control anual. Este incluye consulta nutricional, control clínico básico, consulta psicológica, testeo de ITS y asesoramiento en salud sexual.

En relación con la detección de ITS, se prevé que los consultorios que cuentan con laboratorio incorporen los estudios correspondientes, mientras que aquellos que no disponen de este recurso sumarán testeos rápidos. Ante resultados positivos, se articula de manera inmediata con el Programa de ITS, VIH/SIDA y Hepatitis Virales para garantizar el seguimiento y acompañamiento del paciente.

En esa línea, el Subsecretario de Salud señaló que “estos espacios son lugares seguros y quiero destacar que nuestros jóvenes pueden asistir solos o acompañados según sea su necesidad”.

Una de las áreas más consultadas por los adolescentes tiene que ver con el abordaje de la salud mental, menciona la coordinadora del programa, para ello se va a incorporar la herramienta de atención virtual y llevar así el seguimiento y tratamiento del paciente.

“Para el trabajo en terreno, vamos a llevar una agenda en común con cada municipio, reforzando una atención de mayor alcance en la zona. Este año queremos alcanzar con estos operativos el acceso a la población que no cuenta con una llegada asequible a la atención o a los consultorios”.

Durante 2025, el Programa de Salud Adolescente desarrolló 45 talleres de promoción de la salud, visitó 32 establecimientos educativos y llevó adelante 5 operativos piloto de salud adolescente, experiencia que permitió evaluar la estrategia y proyectar su ampliación en 2026. Estas acciones alcanzaron a 1.682 adolescentes.

En cuanto a la atención en consultorios, se registraron 2.134 prestaciones en toda la provincia, 205 adolescentes accedieron a testeos de ITS y 40 jóvenes se encontraron bajo la modalidad de turno protegido, garantizando continuidad en el seguimiento.

 “Quiero resaltar la importancia que tiene el trabajo a realizado con los adolescentes, hace un año que empezamos a trabajar en esta red y los resultados se reflejan en esta reunión; a su vez es importante conocer el contexto de la población con la cual cada efector trabaja para llevar un acompañamiento adecuado”, mencionó el Ministro Gónzalez.

Recomendaciones sobre hidratación, cadena de frío y seguridad alimentaria ante la ola de calor

La Lic. en Nutrición Josefina Gómez Pereira, integrante del equipo de la Dirección de Atención Primaria de la Salud (APS) y coordinadora de Nutrición de Zona Capital, brinda recomendaciones fundamentales para el cuidado de la salud durante esta época del año, haciendo hincapié en dos aspectos clave: la correcta hidratación y la conservación segura de los alimentos mediante el respeto de la cadena de frío.

“Desde el abordaje nutricional, se recomienda que las personas mantengan una hidratación adecuada para asegurar el correcto funcionamiento del metabolismo y de todos los órganos del cuerpo. El agua cumple un rol esencial en la absorción de nutrientes y en el mantenimiento del equilibrio corporal”.

Según las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA), se aconseja consumir aproximadamente dos litros de agua por día, lo que equivale a ocho vasos de agua o cuatro botellas de medio litro. “Es importante destacar que esta recomendación refiere exclusivamente al consumo de agua potable, sin incluir infusiones ni jugos”, destaca.
Cuando el organismo no se encuentra correctamente hidratado, pueden aparecer señales de alerta como el oscurecimiento del color de la orina, resequedad en los labios, dolor de cabeza, sensación de cansancio, decaimiento o falta de energía. La deshidratación puede impactar tanto en la salud física como mental, por lo que se recomienda no esperar a sentir sed para ingerir agua.

Por otro lado, tenemos lo que es la cadena de frío, siendo el conjunto de procesos por los cuales pasan los alimentos desde su producción hasta su consumo, manteniéndolos a temperaturas adecuadas para evitar su deterioro y la proliferación de microorganismos que puedan resultar perjudiciales para la salud.

“Cuando la cadena de frío se rompe, se genera un ambiente propicio para el desarrollo de bacterias, parásitos y toxinas capaces de provocar las denominadas Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA), que son síndromes causados por el consumo de alimentos o agua contaminados”.

En Argentina, las temperaturas y condiciones de conservación de los alimentos están reguladas por el Código Alimentario Argentino, que establece las normativas vigentes para garantizar la inocuidad alimentaria.

Alimentos de mayor riesgo y errores frecuentes en el hogar

Los alimentos que requieren mayores cuidados en su conservación son los perecederos, como las carnes y sus derivados, lácteos y huevos. Entre los errores más frecuentes que se observan en los hogares se encuentran:

  • almacenar alimentos cocidos sin taparlos
  • no separar alimentos crudos de los cocidos
  • no distribuirlos de forma ordenada da prioridad a la proliferación de la actividad microbiana.

Una correcta disposición de los alimentos en la heladera es fundamental para prevenir la contaminación cruzada es por ello que en el freezer (parte inferior) van las carnes crudas, para evitar que posibles derrames contaminen otros alimentos, estantes intermedios alimentos cocidos y vegetales, finalmente en el estante superior van los hielos.

Asimismo, se aconseja no guardar alimentos sucios, como papas o verduras con restos de tierra. Los lácteos y quesos deben conservarse correctamente tapados y es importante recordar que un alimento que fue descongelado no debe volver a congelarse.
Se hace especial hincapié en prevenir la contaminación cruzada, que ocurre cuando los microorganismos presentes en un alimento se transfieren a otro, por ejemplo, al utilizar los mismos utensilios para manipular alimentos crudos y cocidos sin la adecuada higiene previa. Para evitarla, se recomienda lavar correctamente manos, utensilios y superficies luego de manipular alimentos crudos.

Como última recomendación, a partir de una actualización de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), se desaconseja ofrecer carne picada o carne molida a niños y niñas menores de 5 años, debido al riesgo de desarrollar síndrome urémico hemolítico, enfermedad asociada a la bacteria Escherichia coli, que puede proliferar en este alimento por su mayor superficie de exposición.

Adoptar estas prácticas de hidratación y manipulación segura de los alimentos es fundamental para prevenir enfermedades y promover una mejor calidad de vida en la comunidad.

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