MERCADO DE CAMBIOS

La compra de dólares superó los USD 26.000 millones en el mercado oficial

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La salida parcial del cepo cambiario reactivó con fuerza la demanda de dólares en el mercado oficial. Desde la flexibilización de los controles, los argentinos compraron divisas por más de USD 26.392 millones, en un proceso sostenido de dolarización de carteras que tuvo su punto más alto en septiembre, en pleno clima preelectoral. Descontadas las ventas, las compras netas alcanzaron los USD 22.714 millones, de acuerdo con los datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), lo que vuelve a poner en el centro del debate el impacto macroeconómico, financiero y político de la liberalización cambiaria.

El fenómeno refleja tanto un cambio regulatorio relevante como una respuesta clásica del sector privado frente a la incertidumbre política y económica, con implicancias directas sobre el balance cambiario, las reservas y la dinámica de la cuenta corriente.

Dolarización tras el levantamiento del cepo: magnitud y evolución mensual

Según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del BCRA, desde la salida parcial del cepo las compras brutas de dólares en el mercado formal sumaron USD 26.392 millones, mientras que las ventas totalizaron USD 3.678 millones, lo que arroja un saldo neto comprador de USD 22.714 millones.

Si se incorpora la categoría de “transferencias de divisas sin fines específicos” del sector privado no financiero, el monto total asciende a USD 32.870 millones desde la flexibilización de los controles cambiarios.

Abril fue el primer mes completo tras el levantamiento del cepo. En ese período, alrededor de un millón de personas humanas accedieron al mercado oficial y compraron USD 2.077 millones. La demanda se aceleró en los meses siguientes:

  • Mayo: USD 2.283 millones
  • Junio: USD 2.468 millones
  • Julio: USD 3.473 millones

En agosto se registró una corrección a la baja, con compras por USD 2.448 millones, aunque el quiebre se produjo en septiembre, cuando la demanda alcanzó el máximo del período con USD 5.130 millones. El salto coincidió con el incremento de la incertidumbre previa a las elecciones legislativas, un comportamiento recurrente en la dinámica cambiaria argentina.

En octubre, mes de los comicios, la dolarización se mantuvo elevada con compras por USD 4.731 millones. El ajuste llegó en noviembre, cuando las compras brutas cayeron a USD 1.597 millones, el nivel más bajo desde la salida del cepo, con la participación de 1,1 millones de personas. En diciembre, sin embargo, el interés por la moneda extranjera volvió a repuntar: cerca de 1,5 millones de argentinos adquirieron USD 2.186 millones.

Impacto en el balance cambiario y el rol del sector externo

En términos agregados, el Sector Privado no Financiero registró en diciembre una compra neta de USD 978 millones, explicada principalmente por la demanda de billetes de las personas humanas. Ese movimiento fue parcialmente compensado por los ingresos del complejo oleaginoso-cerealero, que aportó USD 1.139 millones netos por comercio de bienes.

El balance cambiario de diciembre cerró con un déficit de cuenta corriente de USD 1.565 millones, resultado de egresos netos en Ingreso Primario (USD 1.243 millones) y Servicios (USD 771 millones), compensados en parte por ingresos netos del comercio de bienes por USD 426 millones.

En comercio exterior, las exportaciones canalizadas por el mercado de cambios alcanzaron USD 6.118 millones, mientras que las importaciones sumaron USD 5.692 millones. El BCRA destacó además que el stock de deuda comercial por anticipos y prefinanciaciones se redujo en aproximadamente USD 1.500 millones durante el mes, un dato relevante en términos de normalización de flujos financieros.

Servicios, turismo y elecciones: señales de comportamiento del ahorro

Por el lado de los servicios, el déficit estuvo explicado principalmente por viajes y consumos con tarjeta en el exterior, con egresos netos por USD 445 millones. No obstante, el Banco Central subrayó que el 70% de esos consumos fue cancelado directamente con dólares propios, lo que atenúa el impacto sobre el mercado cambiario oficial y reduce la presión directa sobre las reservas.

En conjunto, los datos confirman que la flexibilización cambiaria reactivó el acceso al mercado formal, pero también dejó en evidencia la persistencia de la dolarización como estrategia de resguardo de valor. El pico de septiembre y la demanda sostenida en meses electorales refuerzan la lectura política del fenómeno y anticipan que, aun con cambios regulatorios, el comportamiento del ahorro continúa fuertemente condicionado por las expectativas macroeconómicas.

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El BCRA flexibilizó el cepo para cancelar pasivos en moneda extranjera

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó en la normalización del régimen cambiario al modificar una normativa clave que habilita a las empresas a acceder al mercado oficial de cambios para cancelar deudas en dólares antes de su vencimiento. La medida, formalizada a través de la Comunicación “A” 8390, introduce ajustes en el texto ordenado de las normas sobre Exterior y Cambios y apunta a descomprimir el stock de pasivos corporativos heredados, un factor que aún condiciona la inversión, la planificación financiera y la repatriación de utilidades.

La decisión se inscribe en la estrategia gradual de salida del cepo corporativo y tiene impacto directo sobre la gestión de deuda de las empresas, en un contexto donde la acumulación de reservas y el acceso a los mercados voluntarios internacionales aparecen como condiciones necesarias para profundizar la flexibilización.

Qué cambia con la Comunicación “A” 8390 y cómo impacta en las empresas

La Comunicación “A” 8390 modifica el punto 3.6.4. del texto ordenado sobre Exterior y Cambios, que regula el acceso al Mercado Libre de Cambios (MLC) para la cancelación anticipada de títulos de deuda con registro público en el país denominados en moneda extranjera y de obligaciones en moneda extranjera entre residentes.

Hasta ahora, el acceso anticipado al MLC requería, en principio, la conformidad previa del BCRA, salvo en supuestos excepcionales expresamente previstos. Con la nueva normativa, el Central elimina o amplía esas exigencias en determinados casos, facilitando la precancelación de capital e intereses cuando exista una refinanciación o reestructuración que mejore el perfil de vencimientos.

Entre los cambios centrales se destacan:

  • Acceso sin autorización previa del BCRA para la precancelación de capital e intereses cuando la cancelación se realice de manera simultánea con la emisión de un nuevo título valor comprendido en el mismo régimen o con una nueva financiación en moneda extranjera.
  • Condición de mejora en la vida promedio de la deuda: el nuevo instrumento debe tener una vida promedio mayor que la de la deuda que se cancela.
  • Límite en los vencimientos de capital: el monto acumulado de los vencimientos del nuevo título o financiación no puede superar, hasta la fecha de vencimiento original, el monto que hubiera acumulado la deuda precancelada.

De esta manera, el BCRA habilita un esquema que permite a las empresas reordenar pasivos en dólares, acceder al mercado oficial para cancelar deudas antes de su vencimiento y, al mismo tiempo, evitar un impacto adicional sobre el balance de pagos.

Normalización cambiaria, reservas y hoja de ruta 2026

Desde la óptica del Banco Central, la adecuación normativa forma parte de una hoja de ruta que busca avanzar hacia una mayor previsibilidad cambiaria para el sector privado. Fuentes de la autoridad monetaria señalaron que la flexibilización está condicionada al sostenimiento de la acumulación de reservas y al acceso del Tesoro a los mercados voluntarios internacionales, dos variables centrales para avanzar en la normalización del sistema.

La medida también apunta a reducir las distorsiones que todavía enfrentan las empresas con deudas comerciales o financieras preexistentes, muchas de ellas heredadas de períodos de fuertes restricciones cambiarias. En ese sentido, la Comunicación “A” 8390 amplía las excepciones para casos de canjes o refinanciaciones que impliquen extensión de plazos o entrada neta de divisas, aunque mantiene la prohibición general de acceso anticipado para deudas entre residentes concertadas después de septiembre de 2019.

Lectura del mercado

Analistas del sector financiero evaluaron la modificación como un avance concreto hacia una mayor previsibilidad para las empresas endeudadas en moneda extranjera. Sin embargo, advirtieron que el impacto pleno dependerá de la evolución de las reservas netas y de la eliminación progresiva de otras restricciones vigentes, como las vinculadas a dividendos y deudas comerciales acumuladas.

Para el sector corporativo, la medida abre una ventana para mejorar el perfil de vencimientos, reducir riesgos financieros y ordenar balances, especialmente en empresas con acceso al mercado de capitales o a financiamiento local en dólares. Al mismo tiempo, la flexibilización podría contribuir a dinamizar emisiones de obligaciones negociables y operaciones de refinanciación, en la medida en que se consolide un escenario de estabilidad cambiaria.

El propio BCRA dejó abierta la puerta a nuevas comunicaciones que profundicen este sendero de flexibilización en los próximos meses, siempre que se mantengan las condiciones macroeconómicas de estabilidad y fortalecimiento de reservas.

A8390 by CristianMilciades

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El Banco Central compró dólares por décimo día seguido y suma casi USD 700 millones en enero

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a comprar dólares por décima rueda consecutiva y consolidó en enero una acumulación cercana a los USD 700 millones, en una señal clave para el esquema cambiario y la estrategia de remonetización de la economía. La autoridad monetaria adquirió este viernes USD 127 millones y llevó las reservas internacionales a USD 44.607 millones, en un contexto de dólar estable y respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La dinámica refuerza el ancla cambiaria del programa económico y busca recomponer el frente externo sin alterar la operatoria habitual del mercado de cambios, en un año en el que el BCRA proyecta compras por entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones.

Compras sostenidas, mercado estable y operaciones fuera del MLC

Desde la puesta en marcha del plan de acumulación de reservas a comienzos de enero, el BCRA adquirió USD 687 millones en diez ruedas, con USD 469 millones concentrados en la última semana. Solo este viernes, la compra fue de USD 127 millones, aunque las reservas brutas mostraron una baja diaria de USD 39 millones, hasta USD 44.607 millones, por movimientos habituales de valuación y flujos financieros.

Para sostener este ritmo sin presionar la cotización, el Central combina intervenciones en el mercado mayorista, operaciones fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC) y cobertura cambiaria a inversores privados. La regla operativa establece que las compras diarias no deben superar el 5% del volumen operado, con el objetivo de no alterar la dinámica del mercado. Sin embargo, en algunas ruedas ese umbral fue ampliamente superado.

Un caso testigo fue el miércoles, cuando el BCRA compró USD 187 millones, casi el 70% de los USD 268,8 millones operados en el mercado. Aun así, el tipo de cambio mayorista no mostró subas e incluso registró leves descensos, lo que sugiere que parte de las adquisiciones se concretaron fuera del circuito mayorista.

Desde el propio Banco Central ya se había anticipado esta modalidad: la entidad “podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”, acordando montos y tipo de cambio directamente con empresas, por fuera del MLC.

Remonetización, esterilización y expectativas cambiarias

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, explicó que la dinámica de acumulación de reservas en 2026 estará determinada por el grado de remonetización de la economía, la demanda de dinero y la liquidez disponible en el mercado de cambios. En ese marco, las proyecciones oficiales ubican las compras anuales en un rango de USD 10.000 a USD 17.000 millones.

Según un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), “la combinación de un volumen operado reducido, la magnitud de las compras del Central y el dólar a la baja sugiere que las compras se habrían concretado mediante operaciones en bloque, una modalidad prevista dentro de la actual ‘fase de remonetización’”.

En la misma línea, la consultora Epyca interpretó que la aceleración en la compra de divisas responde a “una estrategia activa de esterilización y administración de expectativas”. En su análisis, el BCRA neutralizó la emisión asociada a la compra de dólares mediante el uso intensivo de instrumentos dólar linked y futuros, sumado a operaciones fuera del MLC, un desarme de posiciones en dólares por parte del sector privado y una mayor oferta de divisas del complejo agroexportador.

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Informe privado alerta por reservas netas críticas y distancia con la meta del FMI

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El BCRA quedó al borde de las reservas netas negativas por el swap con EE.UU. y el pago al FMI, según un informe privado

Las reservas netas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvieron a un punto crítico tras dos movimientos simultáneos: la activación del tramo del swap con Estados Unidos y el pago del último vencimiento de 2025 al Fondo Monetario Internacional (FMI). De acuerdo con un informe de la consultora 1816, las reservas netas rondan los USD 275 millones y podrían volverse negativas si se contabilizan pasivos de corto plazo, lo que tensiona las metas acordadas con el organismo multilateral.

Un shock de pasivos que altera el balance del BCRA

El reporte privado señala que, tras la activación del swap con EE.UU., el Central incorporó un nuevo pasivo por USD 2.500 millones, al que se suma un incremento de USD 1.000 millones en los pases en moneda extranjera. El efecto combinado implica una caída total de USD 3.500 millones en las reservas netas.

La consultora precisó que, con este deterioro, “las tenencias netas del Central son prácticamente cero” y que el cálculo se vuelve aún más negativo si se incluyen los compromisos en dólares derivados de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal) con vencimiento a 12 meses. Bajo la metodología del programa EFF del FMI, la posición actual queda a USD 13.000 millones de la meta fijada para diciembre de 2025.

El informe detalla la composición de pasivos del Banco Central: USD 18.291 millones del swap con China. USD 15.897 millones de encajes en dólares. Más USD 2.500 millones del swap con Estados Unidos. USD 3.295 millones del Repo SEDESA y otros repos con vencimiento a un año. USD 99 millones de préstamos de organismos internacionales.

Además, el pago del último vencimiento del año con el FMI, confirmado por fuentes externas al equipo económico, presionó aún más la posición de reservas netas.

Caputo defendió la estrategia oficial: “Las reservas serán consecuencia del éxito del programa, no su motor”

Durante su exposición en la Conferencia Industrial de la UIA, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la recaudación de reservas dejó de ser la meta principal del programa económico. Explicó que la Argentina enfrenta un escenario financiero distinto al acordado inicialmente:
Lejos de ser algo que nosotros subestimamos, para nosotros es una prioridad, pero hoy por hoy está separado lo que es acumulación de reservas de lo que es el pago de nuestras deudas”.

Caputo subrayó que la asistencia financiera de Estados Unidos —a través del swap por USD 20.000 millones— habilitó alternativas que modificaron las condiciones del programa. También defendió la política cambiaria:
Este es el Gobierno que más reservas compró por lejos… Hemos comprado USD 29.000 millones de reservas. Se han comprado muchas reservas y se han retenido muchas menos porque hemos tenido que usar esas reservas para pagar deuda”.

En la misma línea, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, aseguró que “la acumulación de reservas será consecuencia del éxito del programa, no su motor”, y reiteró que el objetivo final sigue siendo la flotación del tipo de cambio y la competencia de monedas, aunque advirtió que ese proceso llevará tiempo.

Movimientos del Tesoro: compras de dólares y presión por vencimientos en pesos

Tras las elecciones de medio término, el Tesoro utilizó parte de los depósitos en pesos en el BCRA para comprar divisas en el mercado. Consultoras privadas estiman que entre el 27 de octubre y el 14 de noviembre adquirió entre USD 201 millones (según Analytica) y USD 260 millones (según Eco Go).

Sin embargo, esta operatoria enfrenta un límite inmediato: la licitación de deuda por $15 billones que debe afrontar la Secretaría de Finanzas esta semana, frente a un nivel de depósitos que asciende a apenas $4,4 billones.

Riesgo de nuevas tensiones con el FMI y desafíos para la estabilidad

Los datos del informe 1816 reavivan el debate sobre la sostenibilidad de las metas del programa con el FMI y el margen real que tiene el BCRA para maniobrar en un contexto de: pasivos crecientes en dólares, uso intensivo de swaps para intervenciones pasivas, vencimientos domésticos en pesos, y demanda de divisas del Tesoro.

El Gobierno sostiene que el nuevo esquema financiero —apoyado en swaps bilaterales y repos— evita un estrés mayor sobre el mercado de cambios. Pero la consultora advierte que, bajo los criterios del EFF, la hoja de ruta hacia diciembre de 2025 luce cada vez más desafiante.

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El dólar oficial bajó a $1.375 tras la intervención del Tesoro en el mercado cambiario

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La decisión del Gobierno de participar activamente en el mercado de cambios se reflejó en una leve baja del dólar oficial, que retrocedió $10 y cerró en $1.375 en el Banco Nación. El Tesoro busca garantizar liquidez en medio de la volatilidad electoral

La jornada cambiaria de este martes estuvo marcada por la confirmación de que el Tesoro Nacional intervendrá directamente en el mercado libre de cambios. El anuncio lo realizó el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, a través de un comunicado oficial: “El Tesoro Nacional anuncia que a partir del día de la fecha participará en el mercado libre de cambios con el fin de contribuir a su liquidez y normal funcionamiento”.

El mensaje fue difundido después de la apertura de la rueda, cuando operadores financieros ya advertían una oferta inusual de divisas. En la práctica, la medida implica que el Estado utilizará parte de su poder de fuego financiero para contener la presión cambiaria en un escenario electoral marcado por la incertidumbre.

Evolución de las cotizaciones: dólar oficial y paralelos en retroceso

La decisión oficial se reflejó de inmediato en los precios de referencia. El dólar oficial minorista cerró en $1.375 para la venta en el Banco Nación, con una caída de $10 respecto al lunes. En el segmento mayorista, la divisa retrocedió 0,8% y finalizó en $1.361.

En el mercado informal, el dólar blue también acompañó la tendencia bajista, con un retroceso del 1,5% que lo ubicó en $1.330 para la compra y $1.350 para la venta.

Los tipos de cambio financieros marcaron descensos generalizados:

  • MEP: $1.367,63 (-0,6%)
  • CCL: $1.371,55 (-1,4%)

En paralelo, las reservas internacionales del Banco Central cerraron la jornada en US$40.761 millones, un nivel que se mantiene bajo fuerte observación del mercado.

La medida fue definida en el Palacio de Hacienda en coordinación con el Banco Central (BCRA), en un intento por neutralizar movimientos bruscos en el tipo de cambio que podrían amplificar tensiones inflacionarias.

El trasfondo es eminentemente político: el Gobierno busca evitar sobresaltos en el dólar a pocas semanas de las elecciones nacionales. En el equipo económico consideran que la estabilidad cambiaria es crucial para sostener expectativas y limitar la dolarización de carteras.

El propio presidente Javier Milei había señalado que el tipo de cambio debía mantenerse dentro de la banda de flotación vigente, aunque sin intervención directa. La decisión de habilitar al Tesoro a vender divisas implica un giro táctico y abre el debate sobre la sostenibilidad de la medida en un contexto de reservas limitadas.

La reacción inmediata en los mercados fue una corrección a la baja de las cotizaciones, pero la medida también generó escepticismo. Analistas advierten que el uso de reservas para moderar el dólar puede ser eficaz en el corto plazo, pero compromete la política monetaria hacia adelante.

Algunos economistas señalan que el Tesoro corre el riesgo de “dinamitar” su poder de intervención si la presión cambiaria se intensifica. En cambio, sectores vinculados a la actividad real valoran la decisión porque contribuye a reducir la volatilidad en las próximas semanas, clave para evitar un nuevo traslado a precios.

De cara al futuro inmediato, el Gobierno apuesta a sostener la calma cambiaria hasta las elecciones del 26 de octubre, en la convicción de que la estabilidad del dólar es un factor determinante para el clima político y económico.

¿Estabilidad transitoria o riesgo mayor?

El interrogante que plantean los analistas es si el esquema de intervención será suficiente para frenar la demanda de cobertura o si, tras los comicios, el Ejecutivo deberá convalidar un ajuste cambiario más profundo.

En este sentido, el nivel de reservas y la dinámica de los flujos comerciales serán determinantes. El mercado seguirá de cerca la consistencia entre el discurso de no intervención y la práctica de utilizar divisas del Tesoro para evitar que la cotización escale.

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