mercado europeo

Acuerdo UE–Mercosur, la carne vacuna argentina ganaría acceso clave al mercado europeo

Compartí esta noticia !

Tras más de 25 años de negociaciones, el Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur recibió luz verde para su rúbrica final y abre un escenario de alto impacto para el comercio agroindustrial, en particular para la carne vacuna argentina. En un contexto internacional signado por la incertidumbre geopolítica y la vulnerabilidad comercial, el entendimiento entre ambos bloques aparece como un hecho histórico que promete redefinir el acceso al mercado europeo, con ventajas arancelarias sustanciales para el Mercosur.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el acuerdo permitiría eliminar aranceles a más del 90% del comercio bilateral, favoreciendo a la Unión Europea en exportaciones industriales —vehículos y maquinaria— y ampliando de forma significativa el acceso de productos agropecuarios sudamericanos al mercado comunitario. Dentro de ese esquema, la carne vacuna surge como uno de los bienes más beneficiados, con efectos directos y cuantificables sobre la competitividad exportadora de la Argentina.

Un acuerdo histórico con tensiones y salvaguardias para el agro europeo

El proceso de negociación estuvo atravesado por fuertes resistencias internas en la Unión Europea, particularmente del sector agropecuario, que —con el respaldo activo del Gobierno francés— manifestó su preocupación frente a la competencia de productos sudamericanos elaborados bajo marcos normativos percibidos como menos exigentes.

Como resultado de estas tensiones, el texto final del acuerdo incorpora medidas de salvaguardia orientadas a reforzar el control del mercado europeo y evitar perturbaciones derivadas de las importaciones provenientes del Mercosur. Estas cláusulas fueron clave para destrabar el consenso político necesario y permitir que el acuerdo obtuviera la votación favorable de una mayoría cualificada de los Estados miembros, quedando así habilitado para su firma final por los presidentes de ambos bloques.

Desde el punto de vista institucional, el acuerdo se inscribe en una estrategia más amplia de fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales entre regiones, en un escenario global marcado por la fragmentación de mercados y la revisión de las cadenas de suministro.

El impacto directo sobre la carne vacuna: cupos, aranceles y ventajas competitivas

Dentro del sector agropecuario, la carne vacuna aparece como uno de los productos con mayor potencial de impacto inmediato. En primer lugar, la eliminación de aranceles prevista en el acuerdo afectaría directamente al contingente Hilton, que actualmente tributa un arancel del 20% al ingresar a la Unión Europea.

Además, el acuerdo asigna al Mercosur un nuevo cupo anual de 99.000 toneladas equivalente carcasa, lo que representa aproximadamente 76.000 toneladas peso producto, a implementarse de manera gradual durante los próximos cinco años. Este contingente estará sujeto a un arancel intracuota del 7,5%, frente a un arancel consolidado fuera de cuota cercano al 50%.

Se trata de un cupo adicional que se sumará progresivamente a los regímenes ya vigentes —Cuota Hilton y Cuota 481—, con diferencias relevantes en sus condiciones. A diferencia de estos esquemas, el nuevo cupo no impondrá restricciones sobre el tipo de alimentación del ganado, ya sea a grano o a pasto. No obstante, sí establece exigencias en materia de conservación, fijando un límite del 55% para productos enfriados, mientras que el volumen restante deberá comercializarse exclusivamente como carne congelada.

Un aspecto aún pendiente es la distribución interna del cupo entre los países del Mercosur. Su administración deberá ser acordada entre Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, una definición que todavía no fue abordada y que podría convertirse en un nuevo foco de tensión previo a la implementación efectiva del acuerdo.

Un aumento significativo del acceso y un ahorro arancelario inmediato

Considerando los distintos contingentes, el volumen total de acceso al mercado europeo para la carne vacuna del Mercosur quedaría conformado por unas 45.000 toneladas anuales de la Cuota Hilton, hasta 10.000 toneladas de la Cuota 481, y las 76.000 toneladas peso producto del nuevo cupo adicional a partir del quinto año de implementación.

En conjunto, este esquema implicaría que el cupo total de acceso con aranceles de entre 0% y 7,5% se incremente de manera significativa durante los próximos cinco años, con un aumento promedio estimado del 26% anual.

El contraste con las proyecciones europeas resulta elocuente. En su Outlook Agrícola de enero de 2025, la Unión Europea anticipaba importaciones de carne vacuna prácticamente estancadas hacia 2035, con un crecimiento marginal del 0,12% anual. La ampliación del acceso para el Mercosur sugiere, en cambio, una mayor participación de la carne sudamericana en el mercado europeo, apalancada en una ventaja arancelaria decisiva.

Los datos de ejecución refuerzan esta lectura. Según la Comisión Europea, al 31 de diciembre de 2025, el grado de cumplimiento del contingente alcanzaba el 69,3% en la primera mitad del ciclo comercial 2025/26, frente al 45,8% registrado en igual período del ciclo 2024/25.

Al consolidar ambos ciclos comerciales, se observa que durante 2025 los países del Mercosur exportaron en conjunto aproximadamente 49.000 toneladas bajo la Cuota Hilton, sobre un total estimado de 229.000 toneladas embarcadas a la Unión Europea. Esto implica que cerca del 80% de los envíos ingresaron por fuera de cuota, pagando aranceles significativamente más altos.

En el caso de Argentina, que cuenta con una asignación dominante de 29.500 toneladas por ciclo comercial dentro de la Cuota Hilton, las exportaciones fuera del contingente duplicaron en 2025 a las realizadas bajo cuota. Para otros orígenes, especialmente Brasil, los excedentes resultaron aún más significativos.

Estos números muestran que el beneficio del acuerdo sería directo e inmediato, sin necesidad de redireccionar saldos exportables. En una primera etapa, se generaría un ahorro del 20% por la eliminación del arancel Hilton. En una segunda fase, con la incorporación de los nuevos cupos, el ahorro por tonelada podría superar el 40% respecto del arancel consolidado vigente.

Firma, ratificación y un escenario estratégico para 2026

De acuerdo con los últimos comunicados oficiales, el sábado 17 de enero sería la fecha prevista para la firma del texto final del Acuerdo por parte de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y su par del Mercosur, Santiago Peña. Luego, el tratado deberá ser aprobado por los respectivos cuerpos parlamentarios, un proceso que podría concretarse recién durante el segundo semestre del año.

Más allá de los plazos institucionales, el informe destaca que 2026 se perfila como un año de especial trascendencia para el sector de ganados y carnes de la región y, en particular, para la Argentina. Este escenario se potencia por la solidez de los vínculos comerciales con otros mercados clave, como China y Estados Unidos, que junto con la Unión Europea conforman el principal tándem importador de carne vacuna a nivel global.

En ese marco, la eventual concreción de los acuerdos en curso, en línea con una estrategia de apertura comercial, permitiría no solo reducir aranceles y mejorar la competitividad del producto argentino, sino también proyectar un horizonte de mayor certidumbre, previsibilidad e incentivos para la inversión a lo largo de toda la cadena cárnica.

Compartí esta noticia !

Qué estudiar para aprovechar el acuerdo Mercosur–UE y vender servicios al mercado europeo

Compartí esta noticia !

Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea abre una nueva etapa para la economía argentina, con impacto directo en el empleo, la formación profesional y el perfil exportador del país. El tratado permitirá acceder a un mercado de 500 millones de consumidores, con una reducción arancelaria cercana al 90%, pero también con mayores exigencias normativas. En ese escenario, el especialista en comercio internacional Carlos Alejandro Nahas sostuvo que la venta de conocimiento y servicios profesionales aparece como la principal oportunidad para que los argentinos compitan y facturen en euros.

El análisis se dio durante el programa “Basta Baby edición verano”, emitido por Radio Rivadavia, donde se debatió el alcance económico, productivo e institucional del acuerdo entre ambos bloques.

Un acuerdo de largo plazo que redefine el perfil exportador argentino

Según explicó Nahas —ex secretario general de la Comisión Nacional de Comercio Exterior y experto en derecho de la integración—, la implementación plena del acuerdo demandará alrededor de 15 años, pero el proceso ya marca un rumbo claro. “Existen sectores definidos para que los jóvenes argentinos vendan sus servicios y ganen en euros”, afirmó.

El tratado Mercosur–UE no solo implica una apertura comercial gradual, sino también un cambio estructural en la lógica de inserción internacional. El desafío, señaló el especialista, es dejar atrás un modelo centrado exclusivamente en materias primas y avanzar hacia exportaciones de alto valor agregado, especialmente en actividades donde la logística física no es determinante.

El debate contó con la participación de Mariano Fernández, Micaela Cendra, Aldana Gómez y la locutora Myriam Salinas, bajo la conducción de Verónica Albanese, en una mesa que puso el foco en el impacto laboral y formativo del acuerdo.

Las áreas con mayor potencial para exportar servicios al mercado europeo

De acuerdo con el análisis de Nahas, las industrias basadas en el conocimiento concentran las mejores oportunidades, apoyadas en el talento local y en una ventaja competitiva clave: el huso horario compatible con Europa. Entre los sectores destacados se encuentran:

  • Software y aplicaciones: el desarrollo tecnológico aparece como el rubro con mayor potencial exportador directo desde la Argentina hacia la Unión Europea.
  • Servicios profesionales: contadores y auditores que se especialicen en normativa europea podrán trabajar de manera remota para grandes firmas internacionales.
  • Diseño e ingeniería: áreas estratégicas para la exportación de servicios intensivos en conocimiento, sin dependencia del transporte físico.
  • Ciencias exactas: Nahas instó a los jóvenes a enfocarse en la generación de soluciones innovadoras, comparando el escenario actual con el surgimiento de grandes empresas tecnológicas a partir de estructuras mínimas.

En este contexto, el acuerdo funciona como un marco de previsibilidad institucional que favorece la internacionalización del talento argentino, especialmente en servicios digitales y profesionales.

Sectores sensibles, estándares europeos e inversión extranjera

El especialista advirtió que el tratado también plantea desafíos significativos. Además de la reducción de aranceles, la Unión Europea exige estándares elevados de calidad, trazabilidad y certificación. “Europa le da una importancia mayúscula a si los productos son genéticamente modificados”, explicó Nahas.

Entre los sectores más expuestos a la competencia externa identificó a la industria textil y del calzado, que podrían verse afectados si no inician un proceso de reconversión. La recomendación fue clara: adoptar normativas internacionales y modernizar tecnología desde ahora para no perder competitividad.

En paralelo, el acuerdo podría convertirse en un factor clave para atraer inversión extranjera directa, especialmente en agroindustria y energía, gracias a la mayor certidumbre jurídica que ofrece el tratado.

En ese marco, el análisis destacó el interés de la Unión Industrial Argentina (UIA), que observa en el acuerdo una oportunidad para reposicionar manufacturas de origen industrial en el mercado europeo, bajo el sello de calidad que exige el Viejo Continente.

Un cambio de paradigma productivo y educativo

El acuerdo Mercosur–Unión Europea no solo redefine el comercio exterior, sino que interpela al sistema educativo, al mercado laboral y a la estrategia de desarrollo. La posibilidad de exportar conocimiento, servicios y soluciones tecnológicas aparece como el principal canal para aprovechar el tratado, en un escenario donde competir ya no depende solo de precios, sino de capacidades profesionales, estándares y especialización.

Compartí esta noticia !

Carne y yerba mate, una alianza estratégica para ganar mercados en Europa y el mundo

Compartí esta noticia !

Dos de los productos más representativos de la economía y la identidad productiva argentina avanzan hacia una estrategia conjunta de promoción global. El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) acordaron profundizar un trabajo coordinado para posicionar la yerba mate argentina junto a la carne vacuna en las grandes ferias internacionales, con el objetivo de ampliar el consumo externo, fortalecer la Marca Argentina y potenciar el valor agregado de ambas cadenas productivas.

La iniciativa se consolidó tras una reunión realizada el miércoles 10 de diciembre, en la que participaron los directores del INYM Gerardo Vallejos (sector Cooperativas) y Gerardo López (sector Industria), la subgerente de Promoción y Desarrollo María Marta Oria, y el presidente del IPCVA, Georges Breitschmitt. Allí coincidieron en la necesidad de sostener el mercado interno, pero remarcaron que el crecimiento de largo plazo exige una mayor inserción internacional, aprovechando sinergias entre dos productos con fuerte reconocimiento global.

Promoción conjunta y estrategia de Marca Argentina

El eje central del acuerdo apunta a desarrollar una agenda común de promoción internacional, especialmente en ferias y eventos donde la carne vacuna argentina ya cuenta con espacios consolidados. La propuesta consiste en que, en los ámbitos de degustación organizados por el IPCVA, los visitantes puedan encontrar también yerba mate argentina, tanto en su formato tradicional como en saquitos, acompañada de información sobre su proceso de elaboración y sus beneficios para la salud.

Desde ambas instituciones destacaron que la carne y la yerba mate no solo son bienes exportables, sino símbolos culturales y económicos de alcance nacional, claves dentro de la estrategia de posicionamiento país. En ese sentido, el trabajo conjunto busca generar una visión estratégica que contribuya a la promoción, fomento y fortalecimiento de la producción, industrialización, comercialización y consumo de ambos productos, tanto en el plano alimentario como en sus derivados y nuevas modalidades de consumo.

Además, se subrayó el valor de estas acciones como herramienta para potenciar el turismo y la identidad cultural argentina, integrando alimentos, tradiciones y experiencias asociadas al origen.

Europa, un mercado en expansión para la yerba mate

En paralelo a esta estrategia conjunta, el INYM profundizó su agenda internacional con la capacitación “Exportación de yerba mate: oportunidades en el mercado europeo”, organizada junto a la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional. La actividad, realizada vía Zoom, contó con exposiciones de Germán Sturc, economista y desarrollador de negocios internacionales, y Victoria de la Torre, fundadora y CEO de Southmatea.

Durante la capacitación se analizó el crecimiento del consumo de yerba mate en la Unión Europea, un mercado que mostró una expansión significativa en las últimas dos décadas. Según los datos presentados, entre 2005 y 2024 las importaciones de yerba mate —principalmente desde Argentina y Brasil— pasaron de 2.500 toneladas, por un valor de U$S 3,5 millones, a cerca de 9.000 toneladas, equivalentes a U$S 31 millones.

España se consolida como el principal destino europeo, concentrando alrededor del 50% de las ventas de yerba mate en formato tradicional, con una fuerte presencia del producto argentino. Le siguen Alemania y, en menor medida, Francia, Italia y Polonia. El informe destacó que España combina una amplia colectividad sudamericana, cultura de infusiones, fácil acceso al canal latino y una creciente inserción en segmentos bio/salud y comercio electrónico, mientras que Alemania se posiciona como un mercado abierto a la experimentación con “superfoods” y productos funcionales.

Nuevos formatos, valor agregado y desafíos regulatorios

Los especialistas coincidieron en que el crecimiento europeo no se limita al formato tradicional. El potencial se amplía hacia segmentos como las bebidas RTD (Ready To Drink), bebidas energéticas, infusiones tipo “mate tea”, solubles para “mate instantáneo” y desarrollos vinculados al rubro no bebidas, como cosmética, cápsulas nutricionales y suplementos herbales, apalancados en el alto contenido de polifenoles antioxidantes y otras propiedades funcionales de la yerba mate.

En este contexto, se señaló que la denominada industria de bebidas y no bebidas cerrará 2024 con un volumen estimado de U$S 712 millones, con una proyección de U$S 1.200 millones para 2035, un escenario que abre oportunidades concretas para la diversificación del producto argentino.

No obstante, el mercado europeo también plantea desafíos. Entre ellos, el cumplimiento estricto de normativas, registros y etiquetados, así como la necesidad de adaptar el packaging y el mensaje a los distintos perfiles de consumidores. Según se explicó, la tendencia en la UE privilegia diseños naturales, vinculados al entorno, con colores tierra, verdes y materiales reciclables, evitando estéticas saturadas o un “look sudamericano tradicional” excesivamente cargado.

El caso de Alemania fue citado como ejemplo de adaptación exitosa: desde 1924 se produce allí “Club-Mate”, una bebida carbonatada sin alcohol elaborada con extracto de yerba mate, que se convirtió en un producto de culto entre comunidades vinculadas a la tecnología, la música electrónica y los videojuegos.

Un escenario de oportunidades para la yerba mate argentina

El balance final de la capacitación fue claro: la Unión Europea representa un mercado estratégico en expansión para la yerba mate argentina, con demanda creciente en segmentos de valor como hoja premium, blends funcionales, bebidas RTD y suplementos. Europa occidental concentra la mayor parte de la innovación y premiumización, con altos márgenes y una fuerte percepción de calidad para los productos de origen argentino en canales bio, gourmet y health.

En ese marco, conceptos como “clean energy”, “plant-based”, sustentabilidad, ritual auténtico y herencia cultural aparecen como ejes clave para un posicionamiento competitivo. Integrar estas tendencias con la potencia simbólica de la carne vacuna argentina refuerza una estrategia que busca no solo vender productos, sino exportar identidad, valor agregado y cultura productiva.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin