ministerio

El Gobierno habilita homologaciones ambientales exprés para autos y redefine el control estatal sobre emisiones

Compartí esta noticia !

El Gobierno avanzó el 17 de marzo con una modificación sensible en el régimen de control ambiental de vehículos: mediante la Resolución 263/2026, la Secretaría de Turismo y Ambiente habilitó un mecanismo para otorgar la Licencia de Configuración Ambiental (LCA) sin necesidad de presentar protocolos de ensayo locales, apoyándose en certificaciones internacionales.

La decisión, formalizada en el Boletín Oficial, no es menor. En un contexto donde la agenda oficial prioriza la simplificación regulatoria, el Ejecutivo redefine cómo se valida el cumplimiento ambiental en el sector automotor. La pregunta que subyace es inmediata: ¿se trata de una modernización del sistema o de un corrimiento del control estatal hacia esquemas más flexibles?

El dato concreto es claro: a partir de ahora, fabricantes e importadores podrán homologar vehículos en Argentina mediante el reconocimiento de certificaciones extranjeras —sin repetir ensayos— siempre que cumplan estándares equivalentes. La medida rige desde el día siguiente a su publicación.

De la certificación local al reconocimiento global

El cambio se inscribe en el marco de la Ley de Tránsito y Seguridad Vial y su decreto reglamentario, pero introduce una lógica distinta en la aplicación. Hasta ahora, el esquema privilegiaba la validación mediante ensayos y protocolos presentados ante la autoridad local. La nueva resolución abre una vía alternativa: la “validación sin protocolos”.

En términos institucionales, el movimiento se apoya en una modificación previa (Decreto 196/2025), que habilitó este tipo de reconocimiento. La resolución ahora baja ese marco a la operatoria concreta: define procedimientos, formularios y condiciones para que las homologaciones internacionales —de organismos reconocidos o bajo estándares equivalentes— tengan validez en el país.

El instrumento clave es la Constancia de Validación de Homologación Ambiental Extranjera (CVHAE), que funcionará como equivalente de la LCA ante los registros automotores. A esto se suma la validación de homologaciones locales (CVHAL) y la posibilidad de emitir constancias técnicas de etiquetado ambiental.

El Estado no desaparece del proceso, pero cambia su rol. En lugar de concentrarse en la verificación previa, desplaza parte del control hacia la fiscalización posterior y la validación documental. La Subsecretaría de Ambiente queda facultada para aceptar ensayos internacionales, definir estándares equivalentes e incluso celebrar acuerdos con organismos externos.

Simplificación, costos y mercado: quién gana con el nuevo esquema

La resolución se inscribe en una narrativa explícita: reducir costos, evitar duplicaciones y acelerar procesos. El texto lo plantea sin ambigüedades: simplificar trámites, promover la competencia y facilitar el comercio.

Para fabricantes e importadores, el beneficio es directo. La eliminación de ensayos locales obligatorios reduce tiempos y costos de ingreso al mercado. También elimina una barrera técnica que podía ralentizar la incorporación de nuevos modelos.

Pero la simplificación tiene una contracara institucional. El sistema se vuelve más dependiente de certificaciones externas y de la capacidad estatal para auditar información en lugar de producirla. En ese sentido, la resolución refuerza las herramientas de fiscalización: controles de producción, auditorías, muestreos y verificación de emisiones se mantienen, incluso sin mínimos de unidades en algunos casos.

El equilibrio que busca el Gobierno es evidente: desregular el ingreso, pero sostener el control en la etapa posterior. La incógnita es si ese esquema logra mantener estándares efectivos o si abre zonas grises en la verificación.

Reconfiguración interna y coordinación estatal

La medida también reorganiza la arquitectura administrativa. La Subsecretaría de Ambiente gana centralidad: podrá definir procedimientos para organismos técnicos, validar certificaciones y administrar el sistema de homologaciones.

Además, se articula un circuito institucional con otras áreas del Estado. La Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Dirección Nacional de Registros Automotores quedan integradas al proceso, especialmente en casos donde se requiera un Certificado de Seguridad Vehicular o etiquetado ambiental adicional.

Incluso se prevén mecanismos específicos para importaciones particulares —limitadas a una unidad por año y con restricciones de reventa— y para regímenes especiales como Tierra del Fuego. La norma no solo simplifica: también ordena múltiples situaciones que hasta ahora tenían tratamiento fragmentado.

Estándares internacionales como piso común

El nuevo esquema mantiene como referencia los estándares EURO 5a y EURO V, junto con equivalentes de Estados Unidos y Brasil. No hay una flexibilización explícita en los niveles de exigencia ambiental, pero sí en el modo de acreditarlos.

El Gobierno habilita el reconocimiento de normas internacionales y ensayos realizados en el exterior, siempre que provengan de organismos con acreditación reconocida. En paralelo, se refuerza la trazabilidad y la obligación de disponer de la documentación ante eventuales requerimientos.

La lógica es clara: aceptar el estándar global como válido, en lugar de replicarlo localmente.

Un movimiento táctico con efectos abiertos

La resolución 263/2026 no introduce una reforma estructural del sistema ambiental, pero sí redefine su funcionamiento cotidiano. Es un cambio de lógica más que de objetivos: menos intervención previa, más validación ex post.

En términos políticos, el Gobierno avanza en una línea coherente con su estrategia de desregulación y simplificación. El sector privado gana previsibilidad y agilidad. El Estado reconfigura su capacidad de control.

Lo que queda abierto es el resultado de ese equilibrio. En las próximas semanas, el foco estará en la implementación: cómo operan las validaciones, qué volumen de trámites migra al nuevo esquema y qué capacidad efectiva tiene la administración para auditar sin intervenir de entrada.

La tensión no es técnica. Es institucional.

Compartí esta noticia !

Nicolás Trevisán: “El sector privado necesita un horizonte de reglas que no varíen en el tiempo”

Compartí esta noticia !

El flamante ministro de Industria, adelantó la impronta que pretende darle al área, y afirmó que el sector privado necesita de un acompañamiento que esté al alcance del Estado.

Dedicado a la actividad privada desde los 18 años, Nicolás Trevisán (46) asumirá en los próximos días al frente del Ministerio de Industria de la provincia, con la idea de profundizar el trabajo junto a las empresas, aportar al desarrollo de la economía del conocimiento y darle un impulso a la incorporación de nuevas tecnologías en las distintas actividades.

¿Qué perfil le va a dar al Ministerio?

En principio reorganizarlo, formar nuevos equipos de trabajo, trabajar junto a los sectores industriales, profundizar esa sinergia entre el sector público y privado y brindar soluciones que estén al alcance del Estado.

El ex presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, en una entrevista con Economis, analizó que hay sectores que tienen un enorme potencial de crecimiento y mencionó a la cerámica, la construcción en general, la forestoindustria.

¿Cómo se puede acompañar desde el Estado a éstos sectores?

Se necesita un horizonte de reglas que no varíen en el tiempo, trabajar en reducir costos de logística en el área fluvial, con el tren. Hoy para traer insumos se están pagando costos diez veces más altos, y con el puerto se puede pensar en un desarrollo que sea sostenible en el tiempo, y ahí debe estar el Estado con una participación activa.

Sobre la puesta en funcionamiento del puerto de Posadas, que ya recibió aporte del Estado nacional a mediados del año pasado para dotarlo de equipamiento, fueron 300 millones, de los cuales 150 millones fueron otorgados y se está a la espera del monto restante, Trevisán indicó que sigue en proceso porque se trata de inversiones grandes para que comience a funcionar.

Hay que lograr que el mercado se pueda abastecer de tecnología, del potencial en la industria del conocimiento

¿Cómo recibió el nombramiento, lo vio como un guiño al sector privado?

Sí, es una clara señal, lo tomo con alegría y una enorme responsabilidad, durante mucho tiempo hubo distancia entre el sector público y privado y el trabajo en conjunto es indispensable, se necesitan alternativas de desarrollo.

La Provincia está haciendo una fuerte apuesta al área del conocimiento

Ahí va a estar el ministerio, para colaborar porque Misiones tiene un norte claro. Hay que lograr que el mercado se pueda abastecer de tecnología, del potencial en la industria del conocimiento que permita un desarrollo eficiente de su economía.  Misiones tiene potencial para exportar conocimiento.

¿Cuál será su primera tarea?

Apoyar a las micropymes. Con medidas que le faciliten el camino en el mercado, para el que recién arranca, con asesoramiento, colocación de su producto, asistencia financiera, para ese sector este tipo de ayudas son fundamentales.

Desde su actividad privada y antes de su nombramiento, Nicolás Trevisán venía trabajando para crear la Cámara Misionera de Comercio Electrónico, una entidad que le de impulso a un área en crecimiento continuo que se consolidó en el último año de pandemia. Adelantó a Economis que buscará acompañamiento desde el Estado para comience a dar sus primeros pasos.

En el país, la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) informó que el e – commerce creció un 106% en el primer semestre del 2020 (comparado con el mismo período del 2019). Para el 2021, según datos de WorldPay, (proveedor de procesamiento de tarjetas de crédito y servicios a empresas) se estima que en América Latina el comercio electrónico generará ingresos por 118.000 millones de dólares. En la provincia, el comercio electrónico necesita consolidarse con asesoramiento, inversión y capacitación.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin