Logística y tecnología lideraron el empleo en 2025 y anticipan más demanda de técnicos en 2026
El mercado laboral argentino cerró el segundo semestre de 2025 con señales claras de recuperación en sectores estratégicos como logística, producción alimenticia, frigoríficos y tecnología, y proyecta para 2026 un escenario de mayor dinamismo, con fuerte demanda de perfiles técnicos, operativos y administrativos. Así lo revela el último informe de Ceta Capital Humano, que identifica tendencias clave, brechas de formación y desafíos estructurales para el empleo formal.
El relevamiento, elaborado a partir del monitoreo de avisos laborales, datos oficiales y estudios propios, confirma que la recuperación del empleo se concentra allí donde existe actividad productiva real, inversión en tecnología y expansión de la cadena de valor. Al mismo tiempo, expone los límites del proceso: alta informalidad, brechas de género persistentes y dificultades para cubrir puestos por falta de capacitación específica.
Sectores que traccionaron el empleo en el segundo semestre de 2025
Entre julio y diciembre de 2025, logística y correo concentraron el 22% de las búsquedas laborales, impulsadas por el crecimiento del e-commerce, la distribución y la reorganización de las cadenas de suministro. En segundo lugar se ubicaron los servicios, con el 17% de la demanda, especialmente en atención al cliente y soporte, mientras que la producción alimenticia explicó el 13% de las búsquedas, en línea con una mayor industrialización del sector.

El informe también destaca el peso de los frigoríficos (12%) y de la tecnología (10%), lo que evidencia una creciente necesidad de talento técnico y digital transversal a múltiples actividades económicas. Más atrás se posicionaron la agroindustria (8%), minería y energía (6%), salud y asistencia (6%), construcción (4%) y administración y recursos humanos (2%).
En este contexto, los diez perfiles más solicitados durante el segundo semestre de 2025 fueron: operarios de depósito y logística; pickers y preparadores de pedidos; personal de carga y descarga; camareros, mucamas y cocineros en hotelería y gastronomía; representantes de atención al cliente; técnicos de mantenimiento y electromecánicos; operarios de producción y frigorífico; clarkistas; administrativos generales; y ejecutivos de cuentas y vendedores.
“Lo que vemos con claridad es que el empleo está creciendo donde hay operación real: movimiento de mercadería, producción y mantenimiento técnico. La logística, los frigoríficos y la industria alimenticia están traccionando fuerte y la tecnología aparece cada vez más integrada a procesos que antes no eran digitales”, explicó Soledad Curbelo, coordinadora de Reclutamiento y Selección en Ceta Capital Humano.
Indicadores laborales, salarios y brechas estructurales
El informe muestra una recuperación del empleo formal, aunque con desafíos persistentes. La tasa de actividad se ubicó en 48,6%, la tasa de empleo en 45,4% y el desempleo cerró en 6,6%. Sin embargo, el dato estructural que continúa condicionando el mercado laboral es la informalidad, que alcanza al 36,7% de los trabajadores.
En materia salarial, el salario promedio bruto del sector privado llegó a $1.798.332 en diciembre de 2025, con una variación interanual del 44,34%, reflejando tanto la recomposición nominal como la presión inflacionaria del período. Los rangos salariales confirman la centralidad de los perfiles técnicos y operativos: un técnico de mantenimiento percibió entre $1.450.000 y $1.800.000, un clarkista entre $1.100.000 y $1.350.000, los administrativos entre $1.000.000 y $1.400.000, y los operarios de depósito entre $820.000 y $990.000, según el relevamiento de la compañía del Grupo Ceta.
En términos de género, la participación femenina continúa rezagada: 38% frente al 61% de hombres, aunque se observa una mayor inserción de mujeres en atención al cliente, administración, hotelería y salud, sectores donde la demanda se mantuvo activa durante 2025.

El mapa federal del empleo y las tendencias que marcarán 2026
Desde el punto de vista geográfico, Buenos Aires concentró la mayor cantidad de avisos en logística, atención al cliente, administración y ventas farmacéuticas. Córdoba mostró una demanda diversificada en agroindustria, logística, producción y servicios técnicos. En Neuquén y Río Negro se destacó la actividad vinculada a Oil & Gas, hotelería y mantenimiento industrial, mientras que Santa Fe combinó búsquedas en minería, producción, logística y perfiles ejecutivos.
De cara a 2026, el informe de Ceta Capital Humano identifica cinco grandes tendencias que marcarán el mercado laboral argentino: la automatización y digitalización de procesos, con mayor demanda de técnicos especializados; el crecimiento de los empleos verdes vinculados a eficiencia energética y sostenibilidad; una mayor articulación entre empresas y centros educativos para reducir la brecha de habilidades; el avance de la digitalización en Recursos Humanos; y un foco creciente en la inclusión femenina en sectores productivos, logísticos y tecnológicos.
“Para este año esperamos una demanda todavía más marcada de perfiles técnicos y administrativos, por eso el gran desafío sigue siendo la formación. Hay puestos disponibles que no siempre se logran cubrir por falta de capacitación específica. Es clave el trabajo conjunto entre empresas, instituciones educativas y programas de inclusión laboral para fortalecer el talento”, analizó Curbelo.
Más oportunidades, pero con el desafío de la capacitación
El cierre de 2025 dejó una señal clara: el empleo crece donde hay inversión en tecnología, logística y producción, y ese patrón se profundizará en 2026. Sin embargo, la sostenibilidad de este proceso dependerá de la capacidad del sistema educativo, las políticas de empleo y el sector privado para cerrar la brecha de habilidades, reducir la informalidad y ampliar la inclusión laboral. En ese equilibrio se juega la calidad del crecimiento del mercado laboral argentino en el corto y mediano plazo.
