Philippe Aghion

Aghion elogió las reformas de Milei y afirmó que la Argentina puede salir de la trampa del ingreso medio

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En el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, celebrado en la Ciudad de Panamá, el economista francés Philippe Aghion, ganador del Premio Nobel de Economía 2025, destacó el rumbo adoptado por el gobierno de Javier Milei y vinculó las reformas institucionales en la Argentina con la posibilidad de crear un entorno más favorable para la innovación, el emprendedurismo y el crecimiento económico sostenido. En su exposición, subrayó la necesidad de combatir la corrupción, reducir la burocracia y garantizar estabilidad macroeconómica como condiciones centrales para salir de la trampa del ingreso medio

Innovación institucional, corrupción y burocracia: el diagnóstico sobre la Argentina

Durante su participación en el foro regional realizado en Panamá, Aghion abordó de manera directa el caso argentino y lo inscribió dentro de su marco teórico sobre crecimiento económico basado en la innovación y la competencia. “Para la Argentina, era necesario avanzar en la innovación institucional, porque había una corrupción excesiva y demasiada burocracia”, afirmó ante el auditorio.

El economista sostuvo que estos factores habían operado históricamente como un freno estructural para el desarrollo del país, al desalentar la creación de empresas y la adopción de nuevas tecnologías. En ese sentido, remarcó que “hay que eliminar la burocracia excesiva y la corrupción para crear un entorno donde sea rentable desarrollar nuevas compañías, crecer por imitación o por innovación”.

Aghion insistió en que no existe un modelo único de desarrollo, pero sí condiciones mínimas que deben cumplirse. “Podemos adaptar tecnologías desde el exterior al contexto del país, o bien ser innovadores en la frontera, pero en cualquier caso, se necesita luchar contra la corrupción, minimizar la burocracia y crear un entorno con buena competencia, regulación limitada y estabilidad macroeconómica”, señaló.

Desde esta perspectiva, el Nobel vinculó el desempeño económico argentino previo a la actual administración con la ausencia de incentivos adecuados para emprender e innovar. “En Argentina, antes de [Javier] Milei, esas condiciones no existían”, sostuvo, en una definición que puso el foco en la calidad institucional como variable clave del crecimiento.

El respaldo a Milei y la expectativa de romper la trampa del ingreso medio

Uno de los pasajes más destacados de la exposición fue la valoración explícita que Aghion hizo de las reformas impulsadas por el presidente argentino. “Eso es lo que Milei está haciendo. Milei llegó. Había corrupción excesiva en Argentina, que desalentaba el emprendimiento y la innovación, y creo que está creando un entorno donde es más rentable innovar o desarrollar nuevas empresas”, afirmó.

El economista francés consideró que, bajo estas nuevas condiciones, la Argentina puede avanzar tanto en la adaptación de tecnologías extranjeras como en la generación de innovaciones propias, siempre que se sostenga el proceso de reformas. En ese marco, expresó su expectativa de que el país logre superar uno de los principales desafíos estructurales de América Latina: la trampa del ingreso medio.

“Mi esperanza es que Argentina pueda escapar a la trampa del ingreso medio con Milei. Tienen un nuevo presidente que está luchando contra la corrupción. Esta es la esperanza de que luchar contra la corrupción cree espacio para nuevo comercio”, planteó.

Aghion explicó que esta trampa suele aparecer cuando intereses privados colisionan con los gobiernos y derivan en prácticas de lobby y colusión. “El mundo se encuentra en una fase donde los diferentes intereses colisionan con los gobiernos. Ahí es donde aparece la corrupción en lobby. Generalmente son sobre los mejores intereses, firmas coludiendo con el gobierno para evitar que otros países ganen proyectos, ahí tenemos la trampa del ingreso medio”, advirtió.

En ese contexto, la Argentina fue presentada como un caso relevante para observar cómo las reformas institucionales pueden modificar los incentivos económicos y abrir oportunidades para el desarrollo productivo.

Marco teórico, estabilidad macro y condiciones para el crecimiento sostenido

El análisis de Aghion se apoyó en su trayectoria académica y en los aportes que lo llevaron a recibir el Premio Nobel de Economía en 2025. Nacido en París en 1956, formado en matemáticas y economía en universidades francesas y en Harvard, y profesor en instituciones como el Collège de France, la London School of Economics y el INSEAD, el economista es uno de los principales referentes mundiales en teoría del crecimiento y la innovación.

Su contribución más influyente es el desarrollo del modelo schumpeteriano de crecimiento endógeno, elaborado junto a Peter Howitt, que explica cómo la “destrucción creativa” —la sustitución permanente de tecnologías y empresas obsoletas por otras más eficientes— impulsa el progreso económico de largo plazo. Este enfoque destaca el rol de la competencia, la innovación y la calidad institucional como motores del desarrollo.

En línea con esa visión, Aghion subrayó en Panamá la importancia de la estabilidad macroeconómica para consolidar un clima de negocios favorable. “Un entorno estable, con competencia e incentivos claros, es fundamental para el surgimiento de nuevas empresas y para que la innovación sea rentable”, afirmó.

La intervención del Nobel generó interés entre los asistentes al foro al situar a la Argentina como un ejemplo concreto de la relación entre instituciones, incentivos y crecimiento. “No importa el punto de partida: sin reformas contra la corrupción y la burocracia, no hay condiciones para la innovación ni para el crecimiento sostenido”, enfatizó.

En su conclusión, Aghion sostuvo que el país tiene una oportunidad para avanzar hacia un modelo económico más dinámico y adaptativo, siempre que se mantenga el rumbo reformista. “La lucha contra la corrupción y la reducción de los trámites innecesarios son condiciones previas para cualquier estrategia de crecimiento basada en la innovación”, concluyó durante su ponencia.

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Destrucción creativa y progreso tecnológico: las ideas que llevaron a Aghion, Howitt y Mokyr al Nobel de Economía

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Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt recibieron el Premio Nobel de Economía 2025. Es por sus aportes a la teoría del crecimiento impulsado por la innovación

Los tres economistas fueron distinguidos por la Real Academia Sueca de Ciencias por sus investigaciones sobre el progreso tecnológico y la “destrucción creativa” como pilares del desarrollo económico moderno.

El conocimiento como motor del crecimiento económico

El Premio Nobel de Economía 2025 fue otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt. Tres académicos cuyas investigaciones redefinieron la comprensión del crecimiento económico sostenido. La Real Academia Sueca de Ciencias anunció este lunes que los economistas son reconocidos “por haber explicado el crecimiento económico impulsado por la innovación”.

Mokyr, profesor en la Universidad Northwestern (EE.UU.), recibirá la mitad del premio de 11 millones de coronas suecas (equivalentes a unos USD 1 millón), “por haber identificado los requisitos previos para el crecimiento sostenido a través del progreso tecnológico”. La otra mitad será compartida entre Aghion —del Collège de France, INSEAD y la London School of Economics— y Howitt —profesor emérito de la Universidad Brown— “por la teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa”.

El comité destacó que sus trabajos “ayudan a comprender por qué las economías modernas han logrado sostener el crecimiento durante más de dos siglos. Mientras que durante la mayor parte de la historia humana prevaleció el estancamiento”.

De la Revolución Científica a la Revolución Industrial

El historiador económico Joel Mokyr (Leiden, Países Bajos, 1946) centró su obra en explicar cómo la relación entre conocimiento científico y aplicación tecnológica transformó las economías modernas.

Su investigación demostró que el progreso sostenido se produce cuando las innovaciones tecnológicas se basan no solo en la experiencia empírica. Sino también en explicaciones científicas que permiten perfeccionar los descubrimientos existentes. Mokyr sostiene que la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII —con su énfasis en la medición, la experimentación y la reproducibilidad— sentó las bases del crecimiento industrial que comenzó en Gran Bretaña.

El académico identificó, además, factores institucionales que facilitaron este proceso: sociedades abiertas al cambio, redes de artesanos y técnicos calificados, y un entorno político que no impedía la difusión de nuevas ideas. En palabras del comité sueco, su trabajo “muestra cómo la interacción entre cultura, conocimiento y tecnología es la clave para entender el desarrollo económico moderno”.

La teoría de la destrucción creativa: innovación y competencia

Por su parte, Philippe Aghion (París, 1956) y Peter Howitt (Canadá, 1946) desarrollaron un modelo matemático que formalizó el concepto de “destrucción creativa”. Originalmente formulado por Joseph Schumpeter.

En su célebre artículo de 1992, los economistas explicaron cómo las nuevas tecnologías y productos reemplazan constantemente a los antiguos, impulsando la productividad y el crecimiento a largo plazo. Sin embargo, este proceso —advirtieron— también genera tensiones: las empresas líderes del pasado pierden terreno cuando emergen innovaciones superiores.

Su modelo integró los vínculos entre investigación y desarrollo (I+D), mercados financieros, competencia y dinámica empresarial. Demostrando que el crecimiento no es lineal ni uniforme, sino el resultado de una competencia continua por mejorar.

El Comité del Nobel destacó que sus hallazgos “proporcionan una guía esencial para el diseño de políticas públicas que equilibren los incentivos a la innovación con la necesidad de proteger la competencia”.

Implicancias y desafíos para las economías modernas

El presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas, John Hassler, remarcó durante el anuncio que: “el trabajo de los laureados muestra que el crecimiento económico no puede darse por sentado. Mantener los mecanismos que sustentan la destrucción creativa es fundamental para evitar el estancamiento”.

El reconocimiento a Mokyr, Aghion y Howitt adquiere relevancia en un contexto global de transformación tecnológica acelerada, marcado por la inteligencia artificial, la automatización y la transición energética. Sus teorías ofrecen herramientas para comprender cómo las políticas de innovación, educación y competencia pueden determinar el rumbo económico de los países en las próximas décadas.

El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, creado en 1968, ha sido otorgado 56 veces a un total de 96 economistas. Aunque no formaba parte del testamento original de Alfred Nobel, se entrega cada 10 de diciembre, junto con los demás premios, en Estocolmo.

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