Con más inversión y control, Misiones busca evitar incendios en parques y áreas naturales
Frente al aumento sostenido de las temperaturas, la escasez de lluvias y un escenario climático cada vez más adverso, el Gobierno de Misiones intensificó una estrategia integral para prevenir y combatir incendios forestales en todo el territorio provincial. Con monitoreo permanente, inversión en equipamiento estratégico, fortalecimiento del marco normativo y campañas de concientización, la Provincia busca proteger la selva misionera, las áreas naturales y una de sus principales bases económicas: el turismo.
Un sistema fortalecido tras los incendios postpandemia
La política provincial de manejo del fuego se apoya en una agenda permanente coordinada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, con intervención articulada de múltiples organismos del Estado. El ministro Martín Recamán explicó que el punto de inflexión se produjo luego de los incendios registrados en el período posterior a la pandemia, cuando el fuego avanzó por primera vez de manera significativa sobre áreas naturales protegidas.
“El quiebre que tuvimos en esa etapa fue que el fuego ingresó dentro de los parques. Antes no se quemaban los parques, sino principalmente zonas forestales o productivas, y ese cambio nos obligó a modificar la forma de gestionar el fuego y a incorporar cuidados que antes no eran necesarios”, señaló el funcionario.
A partir de esa experiencia, la Provincia avanzó en el fortalecimiento del sistema de prevención y respuesta. Actualmente, los 22 parques provinciales cuentan con guardaparques capacitados y equipados específicamente para el manejo del fuego, una situación que no existía años atrás. “Hubo que capacitar, entregar equipamiento y construir una gestión permanente, diaria, que ya forma parte de la agenda del Gobierno provincial”, remarcó Recamán.
La inversión se tradujo también en infraestructura clave para la respuesta rápida: equipos de ataque inicial, drones, aviones hidrantes, helicópteros, torres de vigilancia, reservorios de agua y tanques australianos, que permiten abastecer tanto a brigadas terrestres como a medios aéreos. En ese punto, el ministro destacó una mejora operativa central: “Antes el helicóptero debía volver a Posadas para recargar combustible. Hoy puede hacerlo en el mismo lugar del operativo o a pocos metros, lo que reduce significativamente los tiempos de respuesta”.

Prevención, monitoreo y articulación interinstitucional
En un contexto de cambio climático, el Gobierno provincial insiste en que la principal causa de los incendios sigue siendo la acción humana. “El clima cambió y las reglas del juego cambiaron, pero muchas personas siguen usando el fuego como se hacía antes. Hoy es necesario extremar los cuidados y saber cuándo utilizar el fuego, porque cualquier quema, por más mínima que sea, puede convertirse en un incendio de gran magnitud”, advirtió Recamán.
En ese marco, el Índice de Peligrosidad de Incendios se consolidó como una herramienta central de política pública. Según explicó el ministro, su carácter social y preventivo permite anticipar riesgos y modificar conductas. “Actualmente el índice se conoce, se publica y se consulta. Eso no ocurría años atrás y refleja un cambio cultural que resulta clave para la prevención”, afirmó, al tiempo que destacó campañas como “No Me Quemés” para reforzar la concientización ciudadana.
El monitoreo técnico se complementa con el trabajo del Observatorio de Ordenamiento Territorial, dependiente de la Subsecretaría del área. Su titular, Lucas Russo, explicó que se realiza un seguimiento permanente de focos de calor mediante imágenes satelitales, lo que permite analizar la evolución de los incendios, identificar causantes y focalizar acciones preventivas.
“Más allá del uso del fuego como herramienta productiva, que aún existe en la provincia, nos encontramos con incendios provocados por descuidos, como colillas de cigarrillos arrojadas al costado de las rutas”, precisó Russo. Además, destacó que el análisis territorial diferenciado permite anticiparse a los riesgos: la zona sur presenta características distintas a las del centro y norte provincial, donde predominan la cobertura forestal y los pastizales.
La respuesta ante los focos ígneos se apoya también en una fuerte articulación interinstitucional, con la participación de la Policía de Misiones, Bomberos Voluntarios, municipios, Vialidad Provincial, Energía de Misiones y otros organismos. “La coordinación es fundamental para garantizar una respuesta rápida, eficiente y organizada ante cada foco”, subrayó Recamán.

Cuidado del capital ambiental
Misiones aplica un marco normativo riguroso para el uso del fuego, alineado con la Ley Nacional de Manejo del Fuego N.º 26.815, la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos N.º 26.331 y la normativa provincial, que incluye el Plan Provincial de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques de Misiones. Estas disposiciones prohíben cualquier tipo de quema cuando el índice de peligrosidad es alto o extremo, obligan a denunciar de inmediato cualquier foco y prevén sanciones que van desde multas y suspensión de autorizaciones hasta acciones penales en los casos más graves.
El cuidado ambiental aparece, además, como una cuestión económica e institucional de primer orden. “Misiones vive del turismo, de ese verde, de los parques y de los paseos que la gente viene a disfrutar, y eso es lo que también debemos cuidar entre todos de los incendios”, enfatizó Russo.
En esa línea, Recamán cerró con un mensaje que sintetiza la estrategia provincial: “Una acción individual puede generar un daño colectivo. El cuidado del ambiente es una tarea de todos. En Misiones hay un Estado que alerta, informa y establece medidas para proteger la selva misionera, su flora, su fauna y la vida de los misioneros y misioneras, pero esas acciones necesitan del compromiso de toda la sociedad”.




