En el marco del Día de la Lealtad Peronista, el exgobernador Ramón Puerta encabezó una reunión con militantes, vecinos y dirigentes en el salón principal de Puerto Rico. El encuentro se realizó en un clima de emoción y compañerismo, y culminó con la entonación de la Marcha Peronista, en homenaje a una de las fechas más significativas del movimiento justicialista.
Acompañaron a Puerta la candidata Karina Griss, junto a Marina Raineck y Alejandro Rodríguez, quienes integran la lista de Encuentro Federal. Durante el acto, los referentes remarcaron la necesidad de recuperar los valores fundacionales del peronismo: el trabajo, la producción y la justicia social.
Puerta: “La verdadera lealtad es con el pueblo trabajador”
En su mensaje, Puerta pidió el acompañamiento a su candidatura para las elecciones del próximo 26 de octubre. Destacando que “la verdadera lealtad es con el pueblo trabajador y con la verdad histórica”. También subrayó la importancia de devolver al movimiento su sentido original, basado en la dignidad del esfuerzo y el respeto a las instituciones.
El acto, colmado de militancia y banderas argentinas, se convirtió en un símbolo de unidad y reafirmación de principios. Con la mirada puesta en construir una alternativa productiva y federal para Misiones y la Argentina.
Con pruebas técnicas, pericias psicológicas, testimonios firmes y evidencias digitales aportadas por redes internacionales contra el crimen infantil, el Tribunal Penal N.º 1 de Posadas fundamentó la sentencia en la causa contra los hermanos Germán y Sebastián Kiczka, acusados de distribuir material de abuso sexual infantil y, en el caso de Sebastián, de abusar sexualmente de una adolescente.
El veredicto mayoritario -firmado por los jueces Gustavo Bernie y César Yaya- fijó 14 años de prisión para Germán Kiczka y 12 años para Sebastián, con una lectura severa de la conducta delictiva y un fuerte reproche ético por la responsabilidad institucional que ostentaba el ex legislador. Sin embargo, la jueza Viviana Cukla votó en disidencia parcial, cuestionando parte de la acusación, proponiendo penas reducidas y un encuadre legal distinto, pese a reconocer agravantes sustanciales. Su postura, aunque minoritaria, reabrió el debate sobre la interpretación penal de delitos sexuales en entornos digitales.
Un fallo sólido frente a delitos aberrantes
El caso se inició a partir de una alerta internacional vinculada a redes de intercambio de archivos sexuales ilícitos con menores de 13 años. Las autoridades detectaron la distribución de imágenes y videos que involucraban a niños y niñas en situaciones explícitas de abuso sexual. Las IP conducían a equipos informáticos ubicados en Misiones, bajo uso de los hermanos Kiczka.
Las pericias confirmaron que Sebastián Kiczka descargó y compartió una cantidad considerable de archivos ilegales, a la vez que fue denunciado por una adolescente de 15 años por abuso sexual simple, ocurrido en el gimnasio donde trabajaba. El tribunal consideró probado este hecho: la víctima declaró de forma consistente, fue respaldada por pericias y otros testimonios, y Sebastián incurrió en múltiples contradicciones.
Germán Kiczka, en tanto, también fue hallado responsable de conductas reiteradas de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, aunque con una cantidad mayot de archivos. Su responsabilidad fue considerada grave por el contexto y su rol como diputado provincial de Activar, el partido que integraba junto a Pedro Puerta.
Los jueces Bernie y Yaya coincidieron en aplicar el concurso real entre los delitos, dado que se trató de acciones diferenciadas y sucesivas (tenencia, facilitación y distribución), cada una con autonomía lesiva. Rechazaron planteos de nulidad de la defensa y descartaron alegatos de persecución política o inimputabilidad.
La jueza Viviana Cukla no negó la responsabilidad de los imputados. Reconoció que había pruebas suficientes para declarar culpables a ambos hermanos, y además identificó numerosas circunstancias agravantes. No obstante, su interpretación jurídica derivó en un tratamiento penal menos severo.
Cukla sostuvo que las conductas debían interpretarse como un concurso ideal, es decir, un solo hecho con múltiples efectos jurídicos. Consideró que en entornos digitales como las redes P2P, la distribución ocurre muchas veces de forma automática junto con la tenencia, sin necesidad de un acto voluntario adicional. Esta visión implicó una reducción sustancial de la escala penal aplicable.
En el caso de Sebastián, propuso una condena de 6 años, mientras que para Germán, sugirió 8 años. En su voto, justificó esta diferencia por el volumen de archivos, y por el hecho de que el abuso sexual simple agravaba su reproche personal.
Sin embargo, y aquí reside una de las contradicciones más notorias del fallo disidente, la propia Cukla incorporó un detallado análisis de agravantes que contradicen la moderación de las penas que propone:
Naturaleza del delito y medios utilizados. Cukla reconoció que las conductas implican un altísimo nivel de lesividad por el daño causado a menores y el uso de tecnología para distribuir contenido ilegal.
Edad y educación. Sostuvo que ambos hermanos, adultos formados (Sebastián con estudios terciarios, Germán con formación universitaria completa), tenían la capacidad intelectual y moral para comprender la ilicitud de sus actos. “Cuanto más desarrollada la madurez personal, mayor el deber de autodeterminación ajustada al derecho”, escribió.
Rol institucional. Remarcó que Germán Kiczka era diputado provincial, lo que le imponía un deber reforzado de cumplimiento de la ley. “La comisión de un delito de esta naturaleza por parte de quien ostenta un cargo de esa envergadura institucional erosiona la confianza pública en las instituciones democráticas”, afirmó, calificándolo como agravante explícito.
Actitud procesal. Ambos hermanos intentaron evadir la acción judicial con maniobras dilatorias y una tentativa de fuga, lo que Cukla también consideró una agravante relevante.
Pese a esta cadena de elementos en su contra, la jueza concluyó con penas sensiblemente más bajas que las del voto mayoritario, apelando a una concepción de “culpabilidad disminuida” que no está tipificada en el Código Penal, pero que suele ser citada desde una doctrina penal garantista.
La sentencia del Tribunal Penal N.º 1 deja dos mensajes. El primero es contundente: los delitos sexuales digitales serán juzgados con toda la severidad que el Código Penal permite. El segundo, más sutil pero igual de importante, es que incluso en los casos más graves hay miradas dentro del sistema judicial que priorizan la técnica jurídica por encima del impacto social y simbólico de una sentencia.
Viviana Cukla no absolvió a nadie, pero propuso un castigo que, para muchos, no refleja la dimensión del daño. En el contexto de una sociedad que exige justicia para las infancias y sanción firme para quienes las vulneran, su voto se convierte en una pieza jurídica que invita -y obliga- a seguir debatiendo.
Una condena histórica. Catorce años de prisión para Germán Kiczka y doce años para su hermano Sebastián por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, agravados por ser menores de trece años. Pasadas las 21.50 y después de doce horas de audiencia, el Tribunal Penal 1 arribó a esa decisión apenas un año por debajo de lo que había pedido la fiscalía en el caso del ex diputado de Activar y la misma para Sebastián, quien para la defensa era el único culpable confeso. La condena, en ambos casos será de cumplimiento efectivo y los hermanos serán trasladados a la Unidad Penal 1 de Loreto.
La pena fue impuesta por mayoría. Los jueces César Yaya y Gustavo Bernie coincidieron en la gravedad del delito, el nivel de organización en la tenencia y compartición del material, y el grado de conciencia de ambos imputados, mientras que Viviana Cukla, votó en disidencia en ambos casos y pidió ocho años de prisión por tenencia y facilitación de abuso sexual infantil para Germán y seis para Sebastián. Sin embargo, el tribunal rechazó los pedidos de nulidad realizados por la defensa y absolvieron la actuación de la fiscalía en todos los tramos del proceso.
El fallo cierra una etapa marcada por el horror y el cinismo mostrado durante todo el proceso por parte de los imputados y su entorno, incluidos los vínculos políticos, que en todo momento minimizaron la participación de Germán como parte de una “persecución política”, que quedó desacreditada a partir de las alertas disparadas desde Estados Unidos. En contraste, Pedro Puerta será investigado por un posible falso testimonio, lo mismo que el padre de los Kiczka, Leonardo, por el mismo delito.
La Fiscalia había pedido quince años de prisión para Germán Kiczka y doce años para su hermano Sebastián por tenencia, distribución y facilitación de material de abuso sexual infantil y abuso sexual simple en el caso de Sebastián.
En el caso de la defensa, el abogado Eduardo Paredes insistió con la inimputabilidad de Sebastián Kickza y pidió que sea recluido en una dependencia de salud mental y no sea condenado. Gonzalo De Paula, abogado de Germán profundizó esa línea. Contó que Sebastián se orinaba en la cama hasta los 14 años y comparó la situación de su defendido con el martirio de Jesús en las vísperas de la Semana Santa. Finalmente, pidió la nulidad de las pruebas en su contra, con el principio del fruto del árbol prohibido -bajo el supuesto de una prueba mal recolectada, que mancha toda la causa- y la absolución definitiva del ex diputado de Activar.
En la última jornada del juicio oral contra Germán y Sebastián Kiczka por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, los fiscales Martín Rau, y Vladimir Glinka ofrecieron duros alegatos, con la exhibición, para los jueces, de parte del material secuestrado, con escenas explícitas de abuso sexual de menores de edad. La tensión se sentía en el ambiente y en el rostro desencajado de jueces y fiscales. Los hermanos Kiczka optaron por salir de la sala en esos momentos. Sus defensores miraban para otro lado.
“Dijimos desde el primer día que iban a intentar confundirnos, desviar el eje. Acá se trata de decir la verdad, y nada más que la verdad: la que surge del expediente”, sostuvo Rau, quien calificó al juicio como “histórico para Misiones”. En el público estuvieron la fiscal especializada Daniela Dupuy, quien estuvo a cargo de los momentos iniciales de la investigación y el flamante fiscal de Cibercrimen de Misiones, Juan Pablo Espeche.
Según los fiscales, las defensas de los hermanos Kiczka plantearon dos líneas excluyentes: que Germán era víctima de una persecución política por su rol como diputado provincial opositor, y que Sebastián no podía ser penalmente responsable porque sufriría una supuesta compulsión que le impide actuar conforme a la ley.
“No estamos ante una tesis de inocencia, sino ante un sacrificio cínico. Germán le tira la responsabilidad a su hermano para que este reciba una medida de seguridad en lugar de una pena. Es entregar piezas del ajedrez para salvar al más fuerte”, acusó Rau.
Para Glinka, la supuesta inimputabilidad de Sebastián no resiste el análisis: “Si no sabe lo que hace, ¿por qué elimina el material? ¿Por qué miente sobre cuándo usó las computadoras? Todo fue parte de una estrategia desesperada cuando advirtieron que Germán era el más complicado”.
Los fiscales detallaron el origen internacional de la investigación, que comenzó con un operativo global de la Child Rescue Coalition y alertas enviadas desde Estados Unidos. A partir de direcciones IP localizadas en Apóstoles, se detectaron 603 archivos de abuso infantil compartidos mediante la red Emule, con contenido explícito de niñas, niños y adolescentes -incluso bebés-, en situaciones de explotación sexual y prácticas zoofílicas.
En los allanamientos se secuestraron computadoras Acer y Lenovo, un pendrive y un celular Xiaomi, que contenían decenas de carpetas con más de 900 archivos y 20 GB de material ilícito. Las carpetas incluían nombres como “nueva carpeta”, “incoming”, con búsquedas específicas como “family”, “incest”, “hermanos adolescentes”.
“Esto no fue una descarga a ciegas. Fue sistemático, organizado. El programa Emule tenía configuradas 18 sesiones distintas, con historial de compartición. Lo que vieron los peritos fue devastador. A mí, personalmente, me dañó”, dijo Glinka.
La mayoría del contenido fue hallado en una notebook Acer y una Lenovo con perfiles de usuario a nombre de Germán Kiczka, con su número de documento, correos electrónicos, imágenes personales, incluso fotos de militancia y de la agrupación Activar, que compartía con el diputado Pedro Puerta, que deberá enfrentar otra investigación por falso testimonio a pedido de la propia Fiscalía. “La ruta específica de archivos es C:/User/Germán. No se puede ser más claro”, insistieron.
Las contradicciones de Germán y la “huida”
Durante la instrucción, Germán sostuvo que no usaba esas computadoras desde 2019 y negó haber distribuido material de abuso. Pero en el juicio se le exhibieron fotos en las que se lo ve con los equipos en agosto y septiembre de 2023. También se abstuvo de explicar por qué el 28 de febrero se modificaron desde el exterior archivos en la Lenovo, ni por qué había videos almacenados con patrones de búsqueda tan específicos.
Sobre su fuga, argumentó que se trató de un “retiro espiritual”, pero los fiscales recordaron que tanto él como Sebastián estuvieron prófugos y fueron localizados en zonas rurales, sin teléfonos personales y con dispositivos prestados para comunicarse con abogados y familiares. “¿Esa es la forma en que alguien espera pacientemente a que se aclare su situación?”, ironizó Glinka.
Glinka fue directo: “Sebastián es el chivo expiatorio. Germán es el que cuida a la familia. Sebastián tiene 47 años, nunca produjo nada. En cinco declaraciones dijo lo que quiso, mintió, retrocedió, se contradijo. Hasta improvisaron una carta con una supuesta confesión. No sabían cómo zafar, entonces decidieron que pierda el más débil”.
Pedido de investigación a Leonardo Kiczka y Pedro Puerta
Los fiscales también solicitaron al tribunal que remita actuaciones para que se investigue penalmente a Leonardo Kiczka, padre de los imputados, por falso testimonio y encubrimiento. “Colaboró con la impunidad”, sostuvo Rau. El jefe del clan ensayó una polémica defensa de sus hijos. El padre de Germán y Sebastián Kiczka respondió a una pregunta sobre qué considera menor de edad: “Doce, 13 años. Hoy con 16 años ya si tienen posibilidad de votar, ya creo que ya son mayores, que tenga responsabilidad para actuar en su vida privada. Creo que así tiene que ser la cosa”, respondió el padre que estuvo presente en la última jornada del juicio, junto al hijo menor. Ahora será investigado por falso testimonio, ya que la Fiscalía consideró que con sus declaraciones en el juicio intentó obstruir el accionar de la Justicia.
No parece ser una posición aislada, sino un patrón familiar. La madre, quien no quiso declarar en el juicio, también emitió un polémico comentario a la menor que fue abusada por Sebastián. En un encuentro casual en Apóstoles, la ciudad natal de la familia, le dijo a la adolescente que le había preguntado a su hijo -30 años mayor- porqué no aparecía más la “nuerita”.
En cuanto a Pedro Puerta, se amparó en sus fueros para no declarar oralmente. Pero los fiscales objetaron su declaración escrita: “No coincide con lo que hay en la causa. No luce como una respuesta propia. Y si no declaró con la verdad, debe investigarse si cometió delito”.
Conmovido, Glinka cerró su alegato apelando a su historia personal. “Me rompí el lomo quince años en el Poder Judicial. Soy hijo de una docente, madre soltera de cuatro hijos. Nos quieren hacer creer que esto fue una operación política. Que alguien llamó desde el poder para que un experto internacional active un operativo solo para arruinarle la vida a Germán Kiczka. ¿De verdad? No espero que tengan decencia, pero al menos que se callen la boca”.
El reconocido abogado Fernando Burlando pasó por La Casa del Streaming en el programa Dolar Blue. Allí se refirió sobre el histórico juicio por pedofilia contra el diputado puertista Germán Kiczka y su hermano Sebastián y, en paralelo, al otro juicio del momento: el de la muerte de Diego Armando Maradona. Durante el diálogo distendido, también participó la abogada especialista en cibercrimen Aryhatne Bahr.
Al referirse sobre Germán Kiczka, Burlando expresó que “esta persona es —ni más ni menos— que el residuo escatológico de la sociedad”. Incluso, opinó que este caso “deberíamos tratarlas con extrema dureza , porque es muy difícil pensar que una persona (reitero, condenada por la justicia por un delito de estas características) pueda lograr, lamentablemente, recuperación. O sea: no sirve más para nadie. Ni para él, ni para su familia, ni para la sociedad”.
No obstante, aclaró que “la justicia nos van a decir, en definitiva, qué grado de responsabilidad tiene esta persona“. También cuestionó que “¿cómo no vamos a decir que es un HDP? Es imposible no salirse del concepto ético que tenemos todos los normales, si se quiere, o todas las personas que queremos una vida mejor para nuestros niños”.
¿Qué dijo Burlando sobre Pedro Puerta?
En cuanto a los transcendidos de la declaración escrita de Pedro Puerta en el juicio del caso Kiszka, que negó vínculos de amistad con German, Burlando fue contundente: “Estaría bueno que no nos traten de pelotudos. Están subestimando la sociedad, están subestimando a toda una provincia“.
En tanto, Bahr manifestó que la declaración por escrito del hijo del exgobernador de Misiones Ramón Puerta es ilógica, porque fue “el responsable de sumar” a su espacio Activar.
Luego, Burlando volvió a referirse al vínculo entre Puerta y Kiczka. En específico, al intercambio de memes posiblemente de carácter sexual: “Estaría bueno ver el contenido de esa declaración y evaluar cada una de esas palabras. Si ocurrió eso, si hablan de memes en doble sentido. Ya que los memes se envían de una manera específica para provocar una reacción. Además, intentan minimizar la gravedad. Esto va en contra del sentido común, algo que los políticos parecen no tener”.
Igualmente, Burlando enfatizó que “cuando envío un meme con ciertas características, sé exactamente qué reacción voy a provocar y qué pensarás. No existe doble sentido: hay un único mensaje claro.”
En el marco de una investigación judicial que involucra a Germán Kiczka por tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, el diputado Pedro Puerta presentó una declaración escrita ante las autoridades judiciales. Economis accedió al documento con las diez respuestas de Puerta con el objetivo de despegarse del escándalo de pedofilia que protagoniza su ex socio político. Puerta aseguró que “no lo conoce en términos personales, que no tiene ni tuvo amistad con él”, más allá de su relación política, lo que contradice el extenso historial previo a que la Justicia comience a investigarlo.
Puerta, quien durante un streaming que compartía con Kiczka confesó entre risas usar “yuyitos” para tener relaciones con “guainas y gurises”, negó cualquier conocimiento de los gustos sexuales de su compañero de bancada.
“El vínculo que me unía era puntualmente político, formábamos parte del mismo partido, incluso compartimos banca en la Legislatura y la frecuencia en el vínculo siempre estuvo relacionada a lo político principalmente en el marco de actividades partidarias y eventos relacionados a la función pública y la militancia”, se desmarcó el hijo del ex gobernador de Misiones.
Sin embargo, admitió que conocía a Kiczka desde la infancia en Apóstoles, “en el verano, fines de semanas largos o en las fiestas”.
“Él y su familia son ampliamente conocidos en la localidad de Apóstoles por ser propietarios de un emprendimiento gastronómico con mucha historia. Diría que se trata de una familia pionera y de larga trayectoria en nuestra comunidad, pero como yo no me crié en Apóstoles desconozco en profundidad el tema. Mi trato directo con él fue posterior y en el marco de actividades políticas, ya que conforme fui interiorizándome en la política local y en la búsqueda de armados de frente tuve muchas conversaciones con su padre, de origen radical, y luego con él quien decidió participar activamente en espacios políticos afines a los míos, siendo si mal no recuerdo candidato en 2013 o 2015 (N de la R: Kiczka se sumó a Activar en 2017). Por otra parte, él comisionaba por ventas en un emprendimiento de mi familia (N de la R: ocupaba un cargo gerencial). Sin embargo, mi vínculo siempre fue político. En 2021 cuando es elegido por el voto popular como diputado provincial y con mi ingreso a la legislatura en 2023, pasamos a sentarnos en bancas contiguas. Ya que se trata de un pueblo chico, es habitual conocer o tener referencias de sus integrantes, como sucede habitualmente uno puede saber de donde es tal o cual persona por su apellido y saber de su existencia, conocerlo”, argumentó.
Puerta reconoció compartir diferentes grupos de WhatsApp, pero asegura que los tiene en modo “archivados”, sin conocer lo que sucede en ellos. “No recibí fotos ni videos de carácter pornográfico o sexual, ni de forma directa ni a través de dispositivos electrónicos o impresos. En algunos grupos de mensajería donde él participaba, como suele ocurrir en ámbitos informales, se pudieron haber compartido ocasionalmente stickers o memes con connotaciones de doble sentido, pero nunca material explícito, ni que pudiera interpretarse como contenido sexual inapropiado o dirigido de manera personal”, se ataja el diputado mileísta, quien insistió en que “desconoce” si Germán compartió con otra persona material de abuso sexual infantil.
Puerta también dijo desconocer detalles de los allanamientos en la casa del padre y después de Germán Kiczka. “Al igual que el grueso de la sociedad, fuimos enterándonos de lo que
allí se había secuestrado o surgido por los medios de comunicación y los comentarios en el pueblo. Nos comentó a quienes compartimos vinculo político que había existido un allanamiento en lo de sus padres, y recuerdo que al día siguiente o por ahí, él realiza un descargo en redes y en los medios. Esto fue un jueves o viernes de febrero, que él se refirió públicamente al tema tanto en redes sociales como en medios de comunicación. Lo que expresó fue su versión de lo ocurrido en el domicilio familiar, negando su vinculación con el hecho y dando su descargo público. Desconozco si lo relatado coincidía con lo que surgió o no
formalmente del procedimiento judicial”.
En la respuesta siete, Puerta dejó mal parado a Kiczka, ya que admitió que sabía que la Justicia solicitó su detención, tras el desafuero, mientras que Germán jura que no se fugó, ya que no sabía que era buscado por la Policía.
El diputado apostoleño se desentendió del uso de la palabra “fotija” que aparece en conversaciones entre él y Kiczka, que para la Fiscalía resulta clave para demostrar que el uso compartido de material sexual no era inusual. “No tengo certeza sobre el significado exacto del término “fotija”. Según mi interpretación que surge de lo que veo en redes sociales y en entornos informales, entiendo que es parte de una jerga digital o lenguaje de redes, uno de tantos “slangs” y que en algunos casos puede tener connotaciones vulgares o sugestivas. No obstante, su uso suele estar atravesado por un claro animus jocandi, es decir, con una intención humorística o de broma, y no con un sentido literal. Se trata de expresiones exageradas que se utilizan en tono irónico o en clave de humor, como ocurre con muchas frases en redes sociales”, se defiende Puerta en línea con la defensa de los Kiczka, que insiste en circunscribir la causa a que se “bajaban videos de internet”.
Por último Puerta señaló que el 28 de febrero, el día del allanamiento inicial, estaba en un evento junto a María Eugenia Vidal y la primera plana de Cambiemos, alianza a la que entonces todavía pertenecía.