Los empleados percibirán el 70% de su salario durante los días de baja, pero se desconoce qué ocurrirá con la empresa después de esa fecha
La industria textil “Tipoití” de la ciudad de Corrientes cerrará sus puertas desde el 22 de diciembre hasta el 4 de febrero debido a la crisis que padece el sector, según confirmaron dirigentes de la Asociación Obrera Textil (AOT).
El secretario general de la Comisión Interna, Gustavo Bravo, explicó a Télam que durante ese período, sus más de 700 trabajadores percibirán el 70% del salario, pero, advirtió, “tenemos mucha tristeza e incertidumbre porque no sabemos qué pasará con la empresa después de esa fecha”.
Dijo además que “es la primera vez en la historia que la Planta se paraliza totalmente, nunca había pasado desde su inauguración hace 70 años” y agregó que hubo algunos tiempos de crisis antes, pero sólo sufrieron recortes en los horarios.
“En la última semana de enero nos reuniremos, como ayer, nuevamente con los empresarios para ver como seguimos, pero tenemos mucha incertidumbre y temor”, sostuvo el gremialista.
En tanto, señaló que “lo que buscamos es que no haya despidos, no queremos que nos suceda como a muchísimos compañeros textiles del país que quedaron sin trabajo”.
“Nuestro objetivo principal es que no haya despidos. Nos dieron su palabra, pero volveremos a reunirnos a fines de enero, para ver cómo continúa la situación y si hay una reactivación en la empresa”, dijo Bravo a Télam.
Seguidamente señaló que la situación imperante “se debe a una mala política del Gobierno nacional que con las importaciones indiscriminadas perjudica a la industria nacional”.
El sindicalista agregó además que el panorama es crítico también “porque por la crisis en general hay poco consumo y nosotros no producimos artículos de primera necesidad”.
“Ojalá en febrero mejore la situación y Tipoití se reactive”, concluyó Bravo a la vez que confirmó que la empresa textil correntina entró en concurso de acreedores.
Fuente Télam
Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INdEC), el PBI cayó 3,5% en el tercer trimestre de 2018, en relación a similar período de 2017. De esta manera, con dos trimestres consecutivos con números en negativo, se confirma que el país entró en un período de recesión.
La economía cayó 3,5% en el tercer trimestre de 2018, según informó este martes (18/12) el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INdEC). Este dato oficial permite confirmar que la Argentina entró en un período de recesión, con dos trimestres consecutivos con números en negativo.
El PBI desestacionalizado del tercer trimestre, con respecto al segundo trimestre de 2018, arrojó una variación negativa del 0,7%.
Los rubros con mayor contracción fueron: consumo privado, que cayó 4,5%; consumo público, bajó 5%; las exportaciones de bienes y servicios reales, que registraron una variación de -5,9%; y la formación bruta de capital fijo, que registró una disminución del 11,2%.
Cabe recordar que en el segundo trimestre de 2018 el PBI había caído un 4,1%. Estos datos gen eran incertidumbre respecto a la recuperación económica que el Gobierno espera para marzo, y complica las intenciones de Mauricio Macri de levantar su imagen de cara a las elecciones 2019.
Sigue el minuto a minuto de los ingresos y egresos. Se define obsesionado por los números para poder sostener una “administración sensata” que le permita sostener a Misiones un flujo de decisiones destinadas a fortalecer la economía en medio de una feroz recesión que se extiende por todo el país. El gobernador Hugo Passalacqua pone énfasis en la defensa del modelo “misionerista” y advierte, sin poner nombres propios, que la política de impuestos cero, fracasó. En una entrevista con Economis, Passalacqua cita al premio Nobel de Química, Ilya Prigogine y su libro “El fin de la certidumbre”. “Ese rumbo hacia lo incierto obliga a la política, antes de ser despreciada por no solucionar los problemas, a meterse cada vez más en el corazón de la gente, en el tema social, productivo, acercarse, juntarse, dialogar”, explica. “Lo habrás escuchado mil veces, es trillado, casi desgastado. Palabras desteñidas. Pero debe ser un diálogo más íntimo, mirando, cara a cara. El ¿Qué te pasa? Voy a dar un ejemplo. Hace un tiempo fui a un lugar que reclamaba por justicia. En Misiones quedan muy lejos algunas cosas, porque el territorio es grande, complejo para garantizar el servicio de justicia, las escuelas. Hoy, pasado de un año, inauguramos en Jardín América un juzgado de instrucción penal, con su fiscalía. Tenes que estar cerca, ir, prestar el oído con humildad. No guitarreando, porque si no, se termina despreciando la política por su lejanía. Y la cercanía no es solamente tocarte, que es necesario, mirarte, sino sentir un poco lo que siente el otro. La gente que reclama siempre tiene razón. El tema es que no te vuelvas indolente, que las cosas no te duelan más y te enfrentes a la gente que reclama, en lugar de ponerte de su lado. En este momento de estrechez económica, gobernar sin dinero es un desafío de todos los días, de todas las mañanas.
Le ha tocado bailar con la más fea, desde el inicio de su mandato… Es decir, tengo un peso y debo decidir dónde lo pongo. Juntamos centavo por centavo. Insisto con esto, porque me gusta que la gente tenga contexto, si no parece que es natural y es el deber del Estado, que es cierto. Por ley los sueldos se deben pagar del 1 al 5. En Misiones se paga el último día de cada mes. Ahora, con mucha dificultad, hay que juntar esa plata y tiene que estar en el cajero y la gente tiene que tener la certeza de que el dinero está para gastar. Somos solo tres provincias, tres, las que pagan los sueldos el último día del mes. Y para una provincia chiquita como la nuestra, es un doble desafío. Somos cuatro provincias las que dimos bonos a los estatales, la Nación no dio a los jubilados, nosotros si.
¿Cómo se logra eso? Tenés que estar pendiente hora a hora. Cuánto dinero entró, cuánto salió. Cuánto puedo destinar al polideportivo, tenés que imaginarte así, en momentos de crisis, es la diaria. La administración sensata de los recursos. Sensata -repite-. Hoy no puedo hacer una megaobra, aunque fuese necesaria. Pero estamos terminando todas las obras que empezamos. Comisarías, inauguraremos seis hospitales más el año que viene. ¿Falta? Seguro que falta. Pero se logra primero con un manejo fiscal firme, de sacarle al que más tiene -por impuestos- y darle a la sociedad. Es clave. ¿No es un buen impuesto? Entonces no me pidas policía, asfalto, salud. No es un milagro. No endeudarte. Es clave. Todos mis colegas se endeudaron y después tienen que devolver. Te la sacan de la coparticipación.
Misiones vivió eso… Todavía lo estamos pagando.
Pero el ADN de los misioneros es de trabajo, desafíos, de no achicarse, no hay en otras provincias.
¿No le gustó el Pacto Fiscal? No. No me gustó el pacto fiscal. Pero hay situaciones límite en los que estás obligado a hacer cosas que hubiese sido lindo no hacerlas. Pero no había otra manera, porque necesitamos sostener ciertas compensaciones. No me gustó, pero ¿cuántas cosas hacemos en la vida que no nos gustan, pero son necesarias porque las consecuencias de no hacerlo son peores? Entre lo malo y lo pésimo, elegimos lo malo. Son opciones. No siempre la política te pone opciones entre lo bueno y lo malo, lo lindo o lo feo. Ojala sea tan fácil gobernar. La mayoría de las veces es entre lo malo y lo pésimo, no entre lo bueno y lo excelente. Salvo que estés en momentos de esplendor económico como hace unos años, cuando te pedían una escuela y decías: “Tomá, hacela”. Ahora hay que pensar bien, comprar ladrillo por ladrillo, comprar antes de que la inflación te coma.
Hay que apurarse para no perder plata… Claro, yo lo hago. Es un tiempo de dificultad, pero en Misiones con bastante paz social, Atiendo y trato de lograr la paz social, pero la paz social como yo la entiendo, no como la paz romana que…
La paz del cementerio… Y… es la paz del dios que acribilla a todos los que están contra nosotros, entonces así hay paz. La paz activa es que cada uno pueda desarrollarse aún en situaciones de conflicto, pero charlando todo se arregla. Al menos la visión mía es que vos tenes que esmerarte para que el ciudadano sea un poco más feliz que vos.
¿Esa es la clave? Logró cerrar paritarias con el sector docente antes que nadie… Es que nosotros hicimos una jugada mucho más inteligente con los gremios y sindicatos, con una mesa permanente de diálogo. En el caso de los docentes, tenemos una mesa permanente, no solo de paritarias. Nosotros nos sentamos a ver la tele nacional y vemos que se juntan uno al lado de otro con una botellita de agua, están todos 15 horas y pasan a cuarto intermedio de una semana, y se dan todo el día en los medios. Yo que soy docente, sé que no se no se puede dar clases desde el ruido. Se puede dar clase en el silencio, en una atmósfera hasta amorosa si querés. Entonces, hicimos una mesa permanente, hasta consultamos el tema de las licencias, la duración del ciclo lectivo, nos ponemos a trabajar de forma que todo esté acomodado. Es el plan que siempre llevamos adelante desde el Ministerio de Educación.
Ahora se anticipa a diciembre la discusión paritaria… Sí, pero hace rato venimos hablando, para saber dónde podemos llegar y hasta donde se puede. Yo quiero que la gente esté contenta, que ande por la calle, que lleve una vida normal y me gusta ver cuando la gente tiene su comercio, la gente sale con su bolsita y la compra, el comercio vende, el chipero vende, etc.
¿Eso quiere decir que el Ahora Misiones va a seguir? El Ahora Misiones va a seguir y se va a multiplicar. Le cuesta mucho dinero al erario público, nosotros juntamos a las cámaras, a los bancos los llamamos. Solos no se sale de esta crisis. Si estamos juntos, quizás salimos. Nadie tiene la garantía, pero quizás salimos, hay una chance, separados seguro que no. Y empezamos a funcionar. Había como una enemistad entre lo público y lo privado y eso se rompió. No hay ningún tipo de resquemores, al contrario, hay un ambiente de cooperación entre el supermercado, el panadero… claro que hay mucha gente que está sufriendo, no soy tonto, ando, recorro.
Pero lo importante es sostener el consumo… Cuando vos empezás a poner en marcha a la provincia en el transcurso de los años, y con el Estado como igualador, porque le sacas al que más tiene, éste se enoja porque le sacas. Pero hay que hacer caminos, hay que hacer hospitales, es un esquema solidario. Eso del impuesto cero ya lo vivimos en los 90, no dejó nada, ¿qué fábrica vino? Eso es un gran cuento uno se queda endeudado haciendo una o dos escuelas por año. No quiero criticar a los gobernantes porque es una situación de época, de la gente que estaba en ese momento en ese lugar, por el contexto. Pero el Estado tiene que arreglar para los que no tienen, porque los que tienen ya están arreglados. Tenés que equilibrar y en cierta medida intervenir, yo no creo en el Estado empresa. Tenemos una sola empresa que es Agua de las Misiones, que vendemos a 17 provincias y anda muy bien.
¿Le preocupa la deuda de la Argentina? De la Argentina, sí. Además yo soy anti deudas. La deuda es el último ratio, es el último lugar a donde ir, cuando se te agotó todo tipo de medicina. Arrancar con la deuda no es un buen remedio, hablo en términos de pensamiento global, extendido en el tiempo. Pero si vos ahora sacas un préstamo y la tasa de interés está al 98 por ciento. Pedís 100 y tenés que devolver 200. Es imposible de devolver. Tenemos el Fondo de Crédito que es una herramienta fabulosa, que hemos podido monetizar con 300 millones de mangos de los misioneros, con tasa del 14 por ciento, con seis meses de gracia. ¿Y cómo se puede? Son nueve empleados, hemos tomado de la administración pública, austeridad en el gasto, no nos pusimos a hacer una megaestructura ni otro banco Provincia. Los Ahora, el Fondo, son políticas activas, ayudan a que gire la rueda. Veo al resto de las provincias, que no quiero criticar, porque son grandes gobernadores, pero están como caídos ante la situación. Lo poco que tenemos lo usamos bien. Lo poco que tenemos es la provincia más linda del país y no lo digo solo por el turismo, que es exportar belleza e importar euros y dólares.
Misiones además recibió inversiones importantes. Sí, porque el capital humano que hay en la provincia es excepcional, más el un tercio del territorio es de selva virgen que cuidamos como oro y todos quieren ir a por ella, porque muchas provincias desmontaron y plantaron soja a lo bestia, que le dio plata en su momento, pero a larga es nada, en 4 o 5 años la soja va a estar muy depreciada.
Se conocieron datos de pobreza, no oficiales, pero los dio la UCA. ¿Le preocupan? Si. Lógico. Si la economía está estancada, si no hay generación de empleo, primero una caída de la clase media importante, segundo las clases populares, serias dificultades para parar la olla, están en una situación muy sacrificada. Con más razón hay que tender una mano solidaria del Estado, y con más razón no tenés que ir al impuesto cero, porque vos tenés que hacer este pasamanos, con inteligencia, con transparencia. Son miles de compatriotas nuestros acá, en Chubut, hay muchos misioneros, que la están pasando mal. Y si ven cada vez más lejos a una clase política, a un gobernador, sea de la provincia que sea, que mira para otro lado está complicado, si no son capaces siquiera de dar afecto. Lo mínimo que podés hacer es dar afecto, yo necesito como mínimo la cercanía del otro, porque vos intuís que necesita el otro con el simple hecho de verlo. El misionero es trabajador, muy ingenioso, muy respetuoso, y te va a decir las cosas con un extremo respeto, como para construir, no destruir. ¿Cómo anticipa el año electoral, con la pelea con la pobreza, la inflación, como plantear una salida? A mí me preocupa el joven que desprecia, por ese alejamiento del Estado, a la política, que se olvidó de la confianza de la gente, de las necesidades del otro, de la otredad, donde tenemos que estar más cerca. El año electoral tiene muchas complicaciones, puede ser por la interpretación de la política. En Misiones, nosotros tenemos un espacio político que funciona, al que le va muy bien, entonces pasan cosas como en la semana que Carlos Rovira fue reelecto como presidente de la Cámara. Eso para mí es una alegría y para los misioneros también, porque a mí me da respaldo para solucionar, o tratar de solucionar los problemas, cuando se van a Buenos Aires, más en relación a lo institucional, porque yo no pertenezco al sector político nacional.
Lo marca cada vez que puede… Yo soy opositor, pero no puedo ir a decir: “Somos opositores váyanse”, porque nos necesitamos todos. Tenemos una responsabilidad de gobernar, que les vaya bien. Cuando uno tiene un esquema político, donde la política está cuidada, y vos tenes que gobernar, lo electoral te afecta menos, porque no estás desatento a eso, no es que esté mal atender la política, pero podés atender el problema de la sociedad y no el de la política. A veces estás todo el día tratando de resolver algo y no se puede y eso te angustia mucho.
¿Lo angustia? Sí, porque solo no podes, sólo no se puede arreglar, lo que se puede hacer es arreglar algo todos juntos. A veces es difícil pedir paciencia, cuando hay gente que la está pasando mal porque los recursos del Estado son limitados. Si estamos financieramente bien, no vamos a caer en la tentación de la deuda para tener un vergel durante un rato. Si el país crece, puede ser. Pero nosotros nunca nos metimos con las Lebac y todo eso, nunca estuvimos dando vuelta por el circuito financiero, nunca, si vamos a los bancos es a pedir una mano para ayudar.
Para invertir… Si. Vos banco, vení acá y bancame esta obra, poné para recuperar el pago de la patente y son 200 millones de pesos que recuperamos con el pago de la patente. Vos lo pagas en cuotas, el municipio lo recibió al contado y ese banco tiene un costo financiero que lo tiene que poner, pero se habla y se pone una parte y otra parte el Estado para que el municipio, que no puede pagar sus luminarias, cobre y las compre. En este circuito solidario trabajamos, el proceso de la banca nunca me pareció simpático, pero nobleza obliga, ahora tienen un excelente comportamiento. Y eso es ponernos en una mesa a arreglar los problemas de los misioneros, para el bien de los misioneros, si no, no se puede.
En eso de solucionar los problemas, fue una obsesión la instalación de industrias… Si, son dos grandes que ya están funcionando. Pero no es un proceso rápido, son dos años al menos para lograr cerrar un acuerdo…
¿Y el puerto de Posadas…? El puerto, lo empiezan a usar en abril, ese puerto estuvo parado diez años. Cuando asumí, decía que tenía que estar antes de irme. Y lo vamos a hacer mucho antes. Sueño con la primera carga de yerba.
Una nueva jangada… Si. Algo así. Destrabamos toda la cuestión para habilitar el puerto nuevo, que no es sencillo. Hay unas piedras que molestan en el río, tenemos que ver cómo dinamitamos las piedras con la autorización de la Nación. Terminamos la parte eléctrica, la obra civil, el depósito fiscal, firmamos con la empresa que lo va a gerenciar, que va a pagar un cánon y en abril va a estar dando rédito.
Eso ya está cerrado… Si, hay unas grúas que están faltando, pero es una inversión que hace el privado, pero son detalles técnicos, después de años de esperar, agilizando el tema de los bitrenes para que las empresas gasten menos. Hay que decirles a los inversores: “Tengo los recursos humanos, porque tenemos escuelas técnicas, gente que hacen un buen trabajo, que la reman, que empujan, tenemos lo que vos quieras en el sector, desde lo académico hasta el contexto, tenés Paraguay enfrente, tenés Brasil. Pero también hay que demostrar lo que tenés, con esfuerzo, ahora se abre el polo informático, con el laboratorio, tenemos el laboratorio más grande del país en metalmecánica y en industria alimenticia.
¿Cómo puede jugar la liga de gobernadores en ese contexto? Va a ser una de las patas. Siempre lo fue, hay que partir de esta base histórica, las gobernaciones, las provincias somos preexistentes al gobierno nacional. El Estado nacional es un empleado de las provincias, es una creación de las provincias para que nos cuiden, no para que nos esquilen. Pero con el tiempo se fue distorsionando todo, es el gran mal argentino. Hablo de todos los gobiernos, de Urquiza para acá. Siempre uso el ejemplo del IVA: Misiones transfiere a Buenos Aires 7500 millones de pesos por mes, el Gobierno nacional le devuelve a Misiones generosamente 2500 millones, 5000 millones se quedan allá. Se fue deformando todo, pero no porque Buenos Aires sea malo, sino porque el sistema es así, lo que hay que modificar no son a las personas, ni el plan Belgrano, que son parches momentáneos, sino al sistema centralista. Buenos Aires tiene sus subterráneos, sus programas, con sueldos altísimos etc, y acá andamos con un programa de embarazo adolescente, ¿porque somos ignorantes? No. Después somos “los caciques del interior”… el sistema funciona así. Se crea un desprecio, el sistema empobreció a las provincias, te puedo demostrar por nombres. Por eso los gobernadores tienen ciertas preponderancias en las horas críticas. Siempre es bueno tener masas críticas que te ayudan a tener un balance sobre la política. No hay que actuar con mezquindad, pero tampoco soy tonto, nosotros tenemos que ponernos muy firmes, al menos yo, en esa búsqueda inquebrantable, en esa posición federal.
¿Votamos en junio? Siempre nosotros hacemos antes. En la última semana de febrero, primera de marzo firmaré el decreto para la elección de gobernador, vicegobernador y diputados provinciales, e invitación a los municipios. Los municipios pueden tener la elección en el tiempo que quieran. ¿Cuándo va a ser? Puede ser junio, julio. Desde el principio quisimos adelantarnos, porque nos parece que da nitidez a las problemáticas regionales, a los espacios provinciales, a los personajes provinciales, por las políticas públicas que venimos llevando adelante, porque en las nacionales se pierde este concepto de las políticas públicas, se deforma todo, queremos discutir los intereses de los misioneros.
La Renovación está cumpliendo 15 años¿qué futuro le ve? Para mí, el misionerismo tiene un formato que se llama la Renovación, pero es una idea. Este gobierno es de la gente, porque no se vota una idea, se vota a un partido. La Renovación es un partido, es un espacio, lo que nos importa es la doctrina, que no es una ideología. Pero sí tenemos nuestra doctrina. Si tenemos un dogma, es estar cerca de la gente, vivir con lo nuestro tenemos soberanía política, nadie nos manda de afuera, buscamos la soberanía alimentaria, de pensamiento, que el destino del misionero está en sus manos. No ser cola de grandes esquemas nacionales, no estoy en contra de los grandes partidos, ni renegando de los movimientos, que han hecho su aporte, en defensa de la democracia, ni digo que todas las provincias tengan que tener su modelo, pero en Misiones el pueblo misionero tomó una decisión, a través del voto y es lo que se percibe, en ese misionerismo en estar cerca de la gente. Por supuesto que elecciones son elecciones, y hay que ganarlas, ganarte el corazón de la gente, la confianza, la gente te tiene que ver, aceptar, creer, confiar en que las cosas van a mejorar. Todos los días cometemos errores, pero la gente hizo su apuesta, yo creo que nos va a ir bien porque fuimos cambiando, porque los contextos cambian, la mente de la gurisada cambia. Hay partidos que se cerraron en una idea y hoy están desapareciendo, pero si vos haces una visión ágil, sabiendo lo que la gente quiere interpretar, modificar, quince años no son nada. Estamos en pleno aprendizaje, en quinto año del secundario.
El Banco Macro comunicó a sus accionistas y al mercado en general los resultados del tercer trimestre de 2018 que arrojaron una ganancia neta de $3.832,3M.
Esta cifra es un 22 por ciento por encima de la ganancia de $3.136,9M del segundo trimestre de 2018, y un 39 por ciento superior a las ganancias del tercer trimestre de 2017.
El resultado neto al tercer trimestre de 2018 representó un retorno acumulado anualizado del 27,8 por ciento sobre el patrimonio neto promedio y del 5,6 por ciento sobre el activo promedio.
Estas cifras son el fruto del modelo de gestión definido por el Directorio de Banco Macro. Crecimiento, penetración de producto, experiencia de servicios, son algunas de las herramientas que sumadas a la eficiencia en el gasto, control y mayor productividad permitieron obtener este resultado.
Algunos aspectos a considerar:
En el 3T18, Banco Macro registró un exceso de capital de $44.129 M o 222%, demostrando una sostenida solvencia, con un ratio de capital regulatorio (Basilea III) de 26,4 por ciento y TIER 1 de 18,9 por ciento. Asimismo, continuó mostrando un adecuado nivel de liquidez, con un ratio de cobertura de activos líquidos sobre el total de depósitos de 51,7 por ciento.
El total de financiamiento al sector privado creció un 11 por ciento o $16.652 M respecto al trimestre anterior (totalizando $167.887,9M) y 43 por ciento ó $50.710 M en relación al 3T18.
El ratio de eficiencia del 3T18 fue de 39,1 por ciento respecto del 41,9 por ciento del 2T18 y del 40,6 por ciento del 3T17.
Los depósitos totales mostraron un crecimiento del 18 por ciento respecto al 2T18, totalizando $212,568,6M y representaron el 82 por ciento del total de los pasivos de Banco Macro. Los depósitos del sector privado mostraron un aumento del 20 por ciento respecto al trimestre anterior.
En el 3T18, el ratio de eficiencia fue de 39,1 por ciento, mejor respecto del 41,9 por ciento del 2T18 y del 40,6 por ciento del 3T17.
¿Qué diferencia un “hombre de a pie” de un equilibrista? Según la escritora Susana Gertopán, mientras el último es “un profesional que vive al borde del peligro, pero sobrevive siempre” el primero, luego de caer varias veces, no se repone. La metáfora está tomada de la novela “El equilibrista”, ambientada en París, durante ocupación alemana en la segunda guerra. La economía Argentina se encamina hacia 2 años consecutivos de recesión, 2018 y 2019. Según nuestras estimaciones, el comportamiento en este último año está casi en su totalidad explicado por la postura de la política económica. En concreto, de no mediar un ajuste fiscal de 2,5 puntos del producto, la economía crecería. De cara a las elecciones, Cambiemos enfrenta el ciclo recesivo más largo y profundo desde 2001 y, siendo responsable de la política fiscal, debe asumir el costo político de la situación económica. La pregunta que surge es entonces, luego de varias caídas, ¿será M. Macri un “hombre de a pie” o un equilibrista?
Es evidente que la apuesta del programa económico es la estabilidad. Sin embargo, recesiones “largas” implican problemas de empleo, algo que a lo que el electorado no está acostumbrado teniendo en cuenta el pasado reciente. En Analytica creemos que la administración Cambiemos debe echar mano a las pocas herramientas que tiene disponibles para “ponerse de pie”. En particular, luego de observar los últimos resultados de los principales bancos privados, puede lanzar un programa de crédito subsidiado, dirigido a firmas y familias. Teniendo en cuenta el costo del capital de trabajo y el comportamiento del consumo durable, la medida luce apropiada. Una vez lograda la estabilización y sin poder usar contra-cíclicamente la política fiscal, monetaria y de ingresos, luce como un instrumento apropiado.
Tengamos en cuenta la evolución de las últimas 3 recesiones 2008, 2014 y 2016.
2008: Crisis inducida por el colapso del mercado crediticio americano y una sequía importante. Duró 3 trimestres y su orden de magnitud y velocidad de reversión no son comprables con las otras 2 ya que, descontando el efecto de la cosecha, la recesión estuvo liderada por una caída de la inversión privada del 30% sin estacionalidad en 4 trimestres, un comportamiento que no volvió a repetirse a lo largo de toda la serie histórica del producto (2004-2018). Claramente se trató de una crisis de confianza / expectativas, liderada por la inversión; típicamente volátil debido a su naturaleza “en bloque” (V. gr. involucra grandes decisiones y montos en manos de relativamente pocos agentes económicos). En su propia naturaleza pueden encontrarse los motivos detrás de la abrupta caída en la actividad (7% acumulado en 3 trimestres, neto del efecto de la cosecha) y su rápida reversión. Las otras 2 recesiones son típicos estrangulamientos del balance de pagos, los cuales generaron una corrección del tipo de cambio. Aunque la recesión de 2016 implicó un cambio de régimen, el “canal de transmisión” y la “anatomía de la recesión” son similares: un salto del tipo de cambio real (20% en 2014 y 35% en 2016, aunque este último dato está “sucio” ya que parte de la economía ya funcionaba al tipo de cambio libre) genera una contracción del salario real / en dólares, lo que a su vez reduce el consumo y, por ende, las decisiones de inversión ligadas al mercado interno.
2014: Crisis del balance de pagos con CEPO: La recesión de 2014 duró 4 trimestres (entre 4Q13 y 3Q14) e implicó una caída acumulada del producto de casi 4%.
2016: unificación del mercado de cambios. El episodio de 2016 generó 3 trimestres consecutivos de caídas (4Q15 a 2Q16) y una contracción del orden del 3% del producto.
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En ambas ocasiones la política fiscal era marcadamente expansiva, lo que atemperó la recesión.
Teniendo en cuenta que la actual corrección del tipo de cambio real es del 50% y la postura de la política económica es contractiva, podemos suponer que la actual recesión durará al menos 4 trimestres, comenzando en 2Q18 y terminando en 1Q19. Descontando el efecto de la cosecha, el producto en 2Q18 cayó casi 1% sin estacionalidad. Si asumimos una recesión acumulada es de 7% en 4 trimestres, un supuesto conservador teniendo en cuenta el orden de magnitud relativo de la depreciación (20% vs. 50%, 2014 vs. 2018),el producto caería 2,1% en 2018, dejando un arrastre de 3,9%. A ese escenario le agregamos una contracción en 1Q19 de 2,5% trimestre sobre trimestre, lo cual implica que el producto S.E. caería 10% i.a. en 1Q19, para completar los 4 trimestres mencionados. Todo esto surge sin tener en cuenta los efectos de la política fiscal y la cosecha en 2019.
La caída de los principales cultivos fue del 35% en 2018. Asumiendo una reversión a los niveles de 2017 y la ponderación del agro en los segundos trimestres, la cosecha implica en términos directo una expansión de 3,5% i.a. en el producto en 2Q19, ubicándolo por encima de los niveles de 2018 (739 MM vs 713 MM pesos de 2004). En concreto:
2018-2019 sin tener en cuenta la política fiscal: la cosecha permitiría compensar el arrastre que deja la recesión de fines de 2018. Si mantenemos el producto en los niveles alcanzados en 2Q19, sin variaciones desestacionalizadas, la economía crecería 1,1%. Esto es, sin tener en cuenta el efecto de la política fiscal ni monetaria, el producto en 2019 crecería por el efecto combinado de la estabilización de las variables nominales y la cosecha. Sin embargo, todavía falta considerar el efecto de la política económica sobre la evolución de la actividad. El ajuste comprometido es de 2,5% del PBI. Si tomamos como punto de partida el producto creciendo al 1,1% en 2019 con una inflación del 30%, el ajuste fiscal implica una substracción de recursos de la economía de 18 MM de pesos de 2004. Sin tener en cuenta efectos multiplicadores, el producto en 2019 pasaría de crecer 1,1% a caer 1,4%. Asumiendo un moderado efecto de segundo orden, el PBI caería 2,2%.
2018-2019 teniendo en cuenta la postura contractiva de la política económica: aunque la cosecha permite recuperar el arrastre estadístico dejado para 2019, la política fiscal implicaría una contracción de 2% del PBI que se acumula sobre una caída similar en 2018. A esto hay que sumar el efecto de la política monetaria. En el escenario trazado, el pico de la tasa real se supone diluye los efectos de segunda vuelta de la buena cosecha. Sin embargo, cualquier turbulencia adicional, típica en época de elecciones, implica un pico del tipo de cambio y, en este régimen monetario – cambiario, un rebote de la tasa real de interés. A su vez, la economía Argentina no atraviesa 2 años consecutivos de caída en el producto desde la crisis de 2001. A los efectos de la política monetaria y fiscal, hay que sumar complicaciones en los niveles de empleo. Por lo tanto, una caída del producto de 2% en 2019 constituye un escenario moderado para la economía Argentina.
A modo de conclusión
En la novela de Umberto Eco, El nombre de la Rosa, los monjes benedictinos se auto-flagelan al grito de “mea culpa” (lo que significa “por mi culpa”). El latinismo hace referencia a la exculpación que ensayaban los religiosos al verse tentados por los pecados “de la carne”.
Según nuestras estimaciones, la política económica está entre las principales responsables, sino es la única, de generar una recesión tan prolongada. M. Macri puede asumir la responsabilidad (mea culpa) pero no debe auto-flagelarse. Tiene disponibles herramientas para evitar que la “sangre llegue al río” (V. Gr. que la recesión erosione los niveles de empleo). Debe permitir que su Gabinete negocie herramientas transitorias, no del todo acordes al paladar del FMI.
Las políticas de crédito dirigido, sabemos, tienen un alcance limitado. Sin embargo, teniendo en cuenta el efecto combinado de la política monetaria y fiscal (la primera encarece el crédito y la segunda impide un esquema de transferencias directas a los sectores afectados) y los buenos resultados que vienen mostrando las instituciones financieras privadas, no parece tener muchas más opciones.