Hormisa presentó su primera vivienda premoldeada y apuesta a un nuevo modelo habitacional en Misiones
En un contexto de redefinición del sector de la construcción, marcado por la caída de la obra pública tradicional y la necesidad de ganar eficiencia, Hormisa dio un paso estratégico con la presentación de su primera vivienda premoldeada modular con paneles de hormigón. El lanzamiento, realizado en su planta de Posadas, reunió a clientes, potenciales compradores y proveedores, y marcó el inicio formal de una propuesta habitacional que busca combinar velocidad de ejecución, eficiencia energética y menor impacto ambiental, un formato ya consolidado a nivel internacional pero aún incipiente en la región.




“Es un nuevo tipo de vivienda que ya existe en el mundo, pero no en la zona”, explicó Romina Enriquez, directora del proyecto, quien lidera el desarrollo junto al equipo técnico de la empresa. “Estamos muy contentos de empezar a probarla y de mostrarla”, señaló durante la presentación.
Un sistema constructivo más rápido y eficiente
La propuesta se basa en módulos y paneles premoldeados de hormigón, fabricados en planta y montados en obra en tiempos sensiblemente menores a los de la construcción tradicional. “Una de las principales características es la velocidad de ejecución, el tiempo de montarla y tenerla lista”, detalló Enriquez.
A eso se suma un fuerte enfoque en eficiencia energética y sustentabilidad. “Tiene muy buena eficiencia energética y también contribuye a reducir los desperdicios de obra. Al ser premoldeada, se echa en el lugar con muchos menos residuos”, explicó. El sistema permite un mayor control del proceso constructivo y una reducción de errores habituales de obra, además de optimizar el uso de materiales.
Si bien la conducción del proyecto está a cargo de Romina Enriquez, el desarrollo se apoya en un trabajo interdisciplinario. “Lo hacemos en conjunto con todo el equipo de Hormisa, con ingenieros que se encargan de la parte técnica y con un grupo de arquitectos que nos asesoran en eficiencia energética y en el estilo arquitectónico de la casa”, explicó.




Consultada sobre el rol de las mujeres en un sector históricamente masculinizado, Enriquez fue directa: “Lo veo normal y lo veo bien. Hay oportunidad para todos. No le veo diferencia al género para emprender”. Y agregó una mirada más amplia: “Las mujeres aportan otra sensibilidad, mucha empatía y una energía distinta, pero al final son características humanas. Está buenísimo que haya muchas mujeres empujando proyectos, como también hombres”.
El lanzamiento de las viviendas premoldeadas tiene, además, un fuerte valor simbólico para el grupo empresario. “Es la frutillita del postre”, definió Enriquez. “Es algo que venimos trabajando desde 2023, así que hoy es un momento para brindar”.
Hormisa forma parte del grupo Enriquez, donde Enriquez también participa en la dirección. La apuesta por las viviendas modulares aparece como una diversificación estratégica en un año complejo para el sector.
Balance del año y expectativas
Desde la gestión operativa, Gian Franco Capobianco, gerente de Hormisa, trazó un balance del año. “Arrancamos con buenas expectativas, incluso duplicando el volumen respecto a meses del año anterior, pero a partir de abril hubo un cambio fuerte con la obra pública y una recesión tanto en el sector público como privado”, explicó.
Ese escenario obligó a reacomodarse. “Muchas empresas apostaron a no perder ventas con precios muy competitivos. Hormisa siempre sostuvo la convicción de ofrecer un producto de calidad y, al mismo tiempo, diversificarse”, señaló.
Según Capobianco, desde septiembre y octubre comenzó a percibirse una leve mejora. “Todavía no estamos en niveles de 2021 o 2022, pero se ve un cambio en el volumen de solicitudes de hormigón”, indicó.

Las casas premoldeadas aparecen como una herramienta clave para el futuro de la empresa. “Cada vivienda utiliza un volumen importante de hormigón, y eso puede ser un componente esencial para desarrollar barrios privados o proyectos de gran magnitud”, explicó el gerente.
El sistema constructivo, detalló, combina seguridad estructural, confort termoacústico y durabilidad. “El hormigón, al ser premoldeado y controlado en planta, reduce errores y desvíos de material. Estamos hablando de una vivienda más durable, con menor mantenimiento. No vendemos un producto convencional, vendemos un producto para toda la vida”, afirmó.
Con esta nueva línea, Hormisa busca adaptarse a un escenario económico cambiante. “Si no nos adaptamos, no podemos prosperar en un contexto que cambia política y económicamente”, concluyó Capobianco. La apuesta es clara: industrializar la construcción para ganar eficiencia y abrir un nuevo capítulo en el mercado habitacional de Misiones.
