Schwarz: “Hay un panorama un poco más positivo que el que vivimos este 2025”
Gerardo Alonso Schwarz, economista jefe de la Fundación Mediterránea en Misiones y Corrientes, recibió a este medio para analizar el cierre del año y las perspectivas que deja un 2025 marcado por la incertidumbre política y económica. Entre balances institucionales, cambios en los hábitos de consumo, movimientos en el comercio fronterizo y dinámicas de inversión, su mirada combina datos concretos con la experiencia regional.
“Este fue un año muy activo, muy positivo”, resume al comenzar. La Fundación Mediterránea incorporó unos 40 nuevos socios a nivel nacional, un dato que, destaca, no es menor: en un contexto todavía difícil para varias empresas, “siguen apostando por la investigación en economía y por este tipo de ámbitos”. El año estuvo marcado por una intensa agenda: tres grandes seminarios PyME en Posadas, Corrientes y Puerto Rico; reuniones mensuales en distintos puntos de Misiones y Corrientes; y una creciente participación empresaria. “Estamos agotados, pero muy contentos”, admite.
Al analizar el país pos elecciones, Alonso Schwarz recuerda que ya se anticipaba que sería “un año raro”. Pero el resultado en Buenos Aires aceleró la volatilidad. “A partir de ahí, la incertidumbre económica creció, fue más movido de lo esperado, aunque no inesperado”.
Schwarz sostiene que la inversión es uno de los motores más activos del año, tanto por la importación de bienes de capital como por proyectos nuevos y por la inversión extranjera directa, concentrada principalmente en litio e hidrocarburos. “En la región no tenemos esos recursos, así que los anuncios son más modestos”.
El consumo, en cambio, mostró movimientos heterogéneos. Con la inflación todavía alta en el primer tramo del año, se mantuvo resentido. Al bajar los precios, llegó una recuperación, pero volvió a caer en agosto por la incertidumbre electoral, especialmente en supermercados. Sin embargo, los bienes durables tuvieron un comportamiento llamativo: “Todavía hay crecimiento, incluso comparándonos contra meses del año pasado donde el consumo se concentró en el segundo semestre. Este año, septiembre y octubre están dando valores positivos cercanos al 20% a nivel nacional, y eso es mucho”.
A esto se agregan cambios de hábitos: crecimiento de pequeñas cadenas de supermercados y almacenes; presión del comercio online local e internacional; y un desafío estructural para las grandes superficies. “Hoy los consumidores eligen otros canales”, señala.
En Misiones, el análisis del consumo suma un factor decisivo: el comercio fronterizo. Hasta mediados de año, los argentinos cruzaban masivamente a Paraguay y Brasil. Cuando el dólar subió, la tendencia se revirtió.
“Hoy está relativamente equilibrado”, explica. Hay argentinos que siguen cruzando, pero también paraguayos y brasileños que llegan a Posadas, Bernardo de Irigoyen e Iguazú. La novedad es que el consumo más visible no está sólo en supermercados, sino en bares y restaurantes. Por eso, dice, aun cuando pueda haber discusión sobre el tipo de cambio, “no tiene la gravedad que tenía a principio de año”.
Exportaciones: Misiones crece al doble que el país
En materia externa, las noticias para Misiones fueron particularmente buenas: “Las exportaciones del país crecieron 10% y Misiones creció más del 20%”, destaca.
Los motores: yerba mate y madera, especialmente madera aserrada. Pero también apareció un dato inesperado:
“El maíz comienza a registrarse como producto exportable”, algo que la provincia prácticamente no tenía en sus estadísticas y que ahora muestra crecimientos significativos, aunque todavía no figura entre los principales rubros.
Sobre lo que viene, Alonso Schwarz anticipa que varias tendencias seguirán, aunque atravesadas por nuevos factores. Entre ellos, los anuncios de inversión del Banco Mundial y del BID, que destinarán recursos a las provincias. Misiones podría recibir impulso especialmente para proyectos turísticos.
También mencionó el avance de las discusiones sobre reforma laboral y tributaria, que podrían generar incentivos a la inversión, además del retorno del financiamiento para consumo -sobre todo bienes duraderos- y para proyectos productivos.
“Las tasas de interés todavía no son competitivas, pero retomaron una tendencia a la baja y eso va a continuar”, señala. Con la tormenta electoral ya pasada, observa un escenario más estable para planificar.
Sin euforia, pero tampoco con pesimismo, sintetiza la mirada de la Fundación Mediterránea: “Somos moderadamente optimistas para Misiones. Las noticias nos dan un panorama un poco más positivo que el que vivimos este 2025”.
Habrá que seguir de cerca la evolución del tipo de cambio y los márgenes de rentabilidad. Pero, al menos hoy, los datos permiten transitar la transición hacia 2026 con menos incertidumbre que la que marcó el año que termina.
