La “Golden Visa”, clave para nuevas inversiones hoteleras de lujo en Cataratas del Iguazú
La irrupción de un nuevo esquema nacional para atraer capitales extranjeros ya empieza a generar efectos concretos en el mapa de inversiones sobre la Argentina. Y Misiones, con Iguazú como imán, aparece entre los primeros territorios elegidos.
Sergio Dobrusin, ex ministro de Turismo de Misiones y hoy asesor en inversiones turísticas, en las últimas semanas actuó como nexo entre un fondo inversor internacional y el sistema turístico argentino.
“El contacto surgió hace dos meses por internet. Me escribieron desde una firma con sede en Inglaterra, con oficinas en Dubai y Lisboa, que estaba explorando oportunidades en Argentina a partir del decreto 524/25 del Gobierno Nacional, que crea el régimen de ciudadanía por inversión”, explicó Dobrusin.
El esquema, conocido internacionalmente como “golden visa”, es utilizado por países como Portugal, España o el Reino Unido para atraer capitales de alto patrimonio: quienes realizan una inversión mínima definida por el Estado acceden a la residencia y posteriormente a la ciudadanía del país receptor.
El atractivo no es solo migratorio, sino estratégico.
“Existe un ranking mundial de pasaportes. Argentina está entre los primeros quince del mundo, lo que permite viajar sin visa a una enorme cantidad de países. Para empresarios de Turquía, Filipinas o Sudáfrica -países con pasaportes restrictivos- eso es clave para hacer negocios y para el futuro de sus hijos”, detalló Dobrusin.
El grupo inversor Arish Capital Partners, opera bajo un modelo financiero-inmobiliario. No administra hoteles ni los opera directamente: estructura proyectos, compra tierra, construye y luego entrega el activo terminado a una marca internacional bajo contratos de gerenciamiento.
“Ellos no vienen a atender hoteles. Arman el proyecto, lo capitalizan, lo construyen y se lo entregan a una cadena internacional. Después el fondo rota la inversión y busca nuevos destinos”, señaló Dobrusin a Economis.
En su cartera global combinan desarrollos de real estate, espacios de coworking, residencias estudiantiles y hoteles, según la demanda de cada mercado. En Argentina, el foco está puesto exclusivamente en la hospitalidad de alta gama.
El diagnóstico que recibió el fondo fue claro: Argentina ofrece destinos de clase mundial con margen para crecer en infraestructura hotelera internacional. En ese mapa, Iguazú apareció como una elección natural.
“El corazón me tiró para Misiones. Iguazú tiene demanda internacional, conectividad, marca global y todavía una brecha en hoteles cinco estrellas”, sostuvo Dobrusin.
La semana pasada, los ejecutivos realizaron una visita relámpago al destino. Recorrieron Cataratas, la Garganta del Diablo y el circuito del parque.
“Les dije: usen cuatro horas para ver Cataratas y diez minutos para ver terrenos. Lo importante era que entiendan la dimensión del atractivo”, relató.
Incluso en temporada baja, los trenes hacia la Garganta del Diablo estaban completos, con turistas de todas las nacionalidades.
“Eso es lo que cualquier inversor necesita ver: flujo real, diversidad de mercados y demanda sostenida”, afirmó.
El proyecto ya ingresó al circuito institucional. El ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, mantuvo una reunión formal con ejecutivos de Arish Capital Partners, en el marco de una agenda coordinada con el Gobierno nacional a través del secretario de Turismo, Daniel Scioli.
Por la firma participaron Rosalía Torres Ruiz Olivares, directora general de Ventas, y Rakesh Majithia, director general de Inversiones.
Según lo expuesto en esa reunión, el grupo evalúa la construcción de un hotel cinco estrellas de aproximadamente 90 habitaciones en un lote ubicado dentro del área de la Selva Iryapú, uno de los corredores turísticos y ambientales más demandados de Puerto Iguazú.
El proyecto se encuentra en etapa de análisis técnico y financiero, pero ya forma parte de una agenda concreta de inversiones, atada al desempeño turístico del destino y a la reglamentación definitiva del régimen nacional.
Por escala y categoría, la inversión se ubica claramente en el segmento premium.
“Un hotel cinco estrellas de 90 a 150 habitaciones no baja de los 20 millones de dólares. Ese es el piso para ese estándar”, explicó Dobrusin.
Durante su estadía en Buenos Aires, el grupo mantuvo reuniones con tres cadenas hoteleras internacionales interesadas en operar el futuro establecimiento, además de encuentros con autoridades nacionales.
Entre ellos, una reunión con Daniel Scioli y con funcionarios del Ministerio de Economía, que trabajan en la reglamentación final del régimen de ciudadanía por inversión. Además, el fondo ya constituyó su sociedad anónima en Argentina y se inscribió oficialmente en Arca.
La lógica global del fondo
Desde la compañía explicaron que su interés por Argentina se inscribe en una estrategia internacional ya en marcha.
“Esta modalidad de inversiones a cambio de ciudadanía es una de nuestras estrategias de inversión, que ya estamos implementando en países como Portugal, Reino Unido, España y Turquía”, señalaron desde Arish Capital Partners.
En ese marco, Iguazú aparece como la puerta de entrada del grupo al mercado sudamericano.
Todo el proceso depende ahora de un punto clave: la publicación del decreto reglamentario que fijará montos mínimos de inversión, plazos y condiciones de acceso a la ciudadanía.
“El interés es real, las estructuras ya están armadas. Ahora falta que Nación termine de definir cómo se implementa el régimen. Cuando eso ocurra, los proyectos empiezan a correr”, señaló Dobrusin.
Para Iguazú, eso abre la posibilidad de captar inversiones de alta gama, elevar su perfil hotelero y consolidar su inserción en las grandes redes internacionales.
“Cuando un fondo global pone a Iguazú en el mismo radar que Mendoza o Ushuaia, algo cambió. Y eso es una oportunidad que Misiones no puede desaprovechar”, concluyó Dobrusin.
