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Caputo prometió revisar las multas tributarias del proyecto de Inocencia Fiscal y anticipó cambios en la reglamentación

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El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Gobierno introducirá modificaciones en el régimen de multas tributarias previsto en el proyecto de Ley de Inocencia Fiscal, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. La decisión apunta a corregir desequilibrios detectados en el texto aprobado, que —según advirtieron profesionales del sector— establecía sanciones severas ante incumplimientos formales vinculados a los plazos de presentación de declaraciones juradas. El ajuste se realizará a través de la reglamentación de la norma y busca evitar un impacto negativo sobre el sector privado.

La aclaración llegó luego de una serie de reclamos públicos y del debate generado en torno al alcance de las penalidades previstas. Caputo recurrió a las redes sociales para reconocer la situación y anticipar el nuevo criterio que adoptará la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) al momento de aplicar sanciones.

El origen del conflicto: multas automáticas y reclamos del sector

Tal como fue aprobado en la Cámara Baja, el capítulo de multas tributarias de la Ley de Inocencia Fiscal preveía sanciones inmediatas para los contribuyentes que no cumplieran con los plazos de presentación de la información requerida. Ese esquema generó preocupación entre contadores, tributaristas y actores del sector privado, que advirtieron sobre el riesgo de penalizar de manera desproporcionada incumplimientos meramente formales o retrasos ocasionales.

El planteo central fue que el régimen no distinguía entre conductas reiteradas y demoras puntuales, lo que podía derivar en un aumento de la presión fiscal indirecta en un contexto de elevada carga impositiva y restricciones financieras. En ese marco, los reclamos se trasladaron al ámbito público y forzaron una revisión política del alcance de la iniciativa.

La respuesta oficial: cambios vía reglamentación y nuevo criterio de ARCA

Frente a ese escenario, Caputo confirmó que mantuvo conversaciones con el equipo de ARCA y que la solución llegará a través de la reglamentación de la ley. “Hablé con el equipo de ARCA y van a trabajar en la reglamentación de una solución que irá en el siguiente sentido”, señaló el ministro.

Según explicó, una vez vencido el plazo para presentar la declaración jurada, el organismo recaudador no intimará ni aplicará la multa de manera inmediata. En su lugar, ARCA enviará un recordatorio otorgando un plazo adicional de entre 10 y 15 días hábiles. Recién una vez transcurrido ese período se procederá a la intimación formal y, eventualmente, a la aplicación de la sanción correspondiente.

Caputo remarcó además que ARCA “va a merituar la cantidad de días de demora en la presentación, para aplicar una multa menor, según el caso”, lo que permitirá diferenciar “los incumplimientos frecuentes de aquellos ocasionales” y evitar la aplicación automática de “una medida inflexible”.

Alivio para el sector privado

Desde el punto de vista económico, el cambio de criterio busca reducir el riesgo de que la Ley de Inocencia Fiscal termine funcionando como un factor adicional de presión sobre empresas y contribuyentes, especialmente en un contexto de ajustes y reordenamiento del sistema tributario. En términos institucionales, el anuncio refuerza la idea de que la reglamentación será clave para definir el verdadero alcance de la norma.

El propio Caputo subrayó que la alternativa planteada “va a permitir el cumplimiento de las obligaciones fiscales sin ahogar al sector privado”, una señal política dirigida a recomponer previsibilidad y evitar conflictos con los actores económicos. La discusión ahora se traslada al proceso de reglamentación y al tratamiento pendiente en el Congreso, donde el proyecto aún debe completar su recorrido legislativo.

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ARCA elimina la Clave de Identificación

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ARCA elimina la Clave de Identificación y unifica trámites bajo la CUIT, nuevo esquema integral de inscripción y control tributario

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dispuso la eliminación de la Clave de Identificación (CDI) para personas humanas y sucesiones indivisas y avanzó en una profunda reorganización del sistema de inscripción, modificación de datos y cancelación de registros tributarios. La medida fue formalizada mediante la Resolución General 5803/2025, publicada el 24 de diciembre de 2025 en el Boletín Oficial, y entrará en vigencia el 2 de marzo de 2026. El cambio impacta de lleno en ciudadanos, empresas, sucesiones y entidades, y apunta a simplificar trámites, profundizar la digitalización y reforzar el control fiscal.

El eje central de la norma es el reemplazo definitivo de la CDI por la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT), que pasará a ser el identificador estándar para la mayoría de los sujetos. Según la resolución, la decisión se enmarca en el objetivo del Poder Ejecutivo Nacional de “establecer una Administración Pública transparente y eficiente que propicie la simplificación, digitalización y desburocratización de las gestiones administrativas”, concentrando las regulaciones en un cuerpo normativo único, claro y accesible.

Del CDI a la CUIT: digitalización plena para personas humanas y sucesiones

Uno de los cambios más relevantes es la supresión del procedimiento para solicitar la CDI en el caso de personas humanas y sucesiones indivisas. A partir de la entrada en vigencia de la norma, estos sujetos deberán tramitar directamente la CUIT, utilizando los mecanismos digitales habilitados por ARCA.

Las personas humanas residentes en el país con Documento Nacional de Identidad (DNI) argentino deberán iniciar el trámite a través del sitio web oficial de ARCA o de la aplicación “ARCA Móvil”. Para ello, se exige contar con Clave Fiscal de nivel de seguridad 3 o superior y adjuntar en formato digital el DNI vigente (frente y dorso), una fotografía del rostro —cuando el sistema lo requiera— y la declaración del domicilio real y fiscal. En caso de que el domicilio fiscal no coincida con el del DNI, será obligatorio respaldarlo con documentación específica, como certificados de domicilio, actas notariales, facturas de servicios públicos, contratos de alquiler o extractos bancarios, todos con plazos de emisión máximos de 90 días.

Superadas las validaciones sistémicas, ARCA asignará la CUIT, generará el legajo electrónico y constituirá de manera automática el Domicilio Fiscal Electrónico, conforme a la Resolución General 4.280. En caso de inconsistencias, la CUIT podrá quedar limitada, obligando al contribuyente a subsanar las observaciones a través del sistema registral.

Para situaciones especiales —como datos que no coinciden con los registros del RENAPER o menores de edad habilitados para ejercer actividades económicas—, el trámite deberá realizarse mediante el servicio de “Presentaciones Digitales”, con formularios específicos y documentación adicional.

Extranjeros, residentes en el exterior y sucesiones: esquemas diferenciados

La resolución también establece procedimientos particulares para otros sujetos alcanzados. Las personas humanas extranjeras residentes en el país que no posean DNI argentino podrán solicitar una CUIT provisoria por un plazo máximo de dos años. Deberán presentar documentación de identidad de su país de origen, constancia de residencia emitida por la Dirección Nacional de Migraciones y cumplir con los mismos requisitos de validación de domicilio. Una vez obtenido el DNI argentino, estarán obligados a tramitar la CUIT definitiva dentro de los diez días hábiles administrativos.

En el caso de los residentes en el exterior, la norma dispone que la CUIT deberá ser solicitada a través de un representante o tercero autorizado con domicilio en Argentina. Este esquema aplica, entre otros casos, a quienes deban cumplir obligaciones previsionales como trabajadores autónomos por ejercer la dirección o administración de personas jurídicas radicadas en el país, o para realizar trámites ante entidades bancarias y registros.

Para las sucesiones indivisas, la gestión de la CUIT queda a cargo del administrador judicial o extrajudicial, quien deberá realizar el trámite mediante “Presentaciones Digitales” y adjuntar actas de defunción, documentación que acredite el vínculo con el causante y constancias de domicilio fiscal.

Empresas y entidades: unificación normativa y mayor control

En materia de personas jurídicas, la Resolución General 5803/2025 consolida y ordena los procedimientos de inscripción, modificación de datos y cancelación. Las sociedades, asociaciones y demás responsables comprendidos en el artículo 5° de la Ley 11.683 deberán gestionar la CUIT a través del servicio “Inscripción y Modificación de Personas Jurídicas”, aportando información detallada sobre forma jurídica, fecha de constitución, objeto social, composición societaria, autoridades y domicilios.

La documentación respaldatoria deberá presentarse en formato digital y estar certificada digitalmente por escribano público o por el organismo de contralor correspondiente. En determinados casos —como bibliotecas populares, clubes barriales, cooperadoras escolares, centros de jubilados o comunidades indígenas— se habilita la certificación presencial ante dependencias de ARCA.

La norma refuerza además los mecanismos de verificación en línea: ARCA podrá bloquear trámites si detecta CUIT o CUIL inexistentes, inactivos, pertenecientes a personas fallecidas o incluidas en bases de contribuyentes no confiables. Este punto introduce un mayor nivel de control preventivo, con impacto directo en la operatoria societaria y contractual.

Cancelación de inscripciones y bajas de oficio

Otro eje central de la resolución es la actualización integral del régimen de cancelación de inscripciones. Los contribuyentes deberán solicitar la baja de impuestos o regímenes cuando cesen definitivamente sus actividades económicas o se extingan las causales que motivaron la inscripción. El trámite deberá realizarse hasta el último día hábil del mes siguiente al cese, y la falta de cumplimiento mantiene vigentes los deberes formales y materiales.

En el caso de empleadores, ARCA podrá cancelar de oficio la inscripción cuando se verifique, en forma conjunta, la falta de presentación de declaraciones juradas por 24 meses, la ausencia de trabajadores activos y la baja en los impuestos y regímenes correspondientes. La cancelación no libera de obligaciones pendientes y puede quedar sin efecto si se detectan deudas o ajustes en instancias administrativas o judiciales.

Impacto institucional y proyección

La eliminación de la CDI y la consolidación de la CUIT como identificador único marcan un cambio estructural en la relación entre los contribuyentes y el organismo recaudador. Desde el punto de vista institucional, la norma busca reducir la fragmentación normativa, agilizar trámites y reforzar la trazabilidad de la información fiscal.

Para ciudadanos, empresas y profesionales, el impacto práctico se traduce en una mayor digitalización, exigencias documentales más precisas y un esquema de control más integrado. Al mismo tiempo, la unificación normativa puede reducir la discrecionalidad y los costos administrativos, aunque plantea desafíos de adaptación para quienes aún operaban bajo regímenes anteriores.

La Resolución General 5803/2025 deroga más de veinte normas previas y concentra en un solo plexo regulatorio los procedimientos de inscripción, modificación y cancelación, lo que redefine el mapa registral tributario a partir de marzo de 2026.

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