Temer

Las protestas en Brasil dan un giro pronunciado hacia la derecha

Compartí esta noticia !

RÍO DE JANEIRO, New York Times– A un año de las manifestaciones contra los gastos por los juegos olímpicos y a favor de enjuiciar a Dilma Rousseff, cada vez menos personas participan en las protestas callejeras de Brasil: una buena noticia para el sucesor poco popular de la expresidenta, Michel Temer. Pero las demandas de quienes todavía marchan se han vuelto más duras, con un aparente giro hacia la derecha.

Decenas de miles de manifestantes salieron a las calles el domingo 26 de marzo en al menos 18 ciudades para apoyar la investigación de la Operación Lavajato (o Autolavado) sobre un escándalo de sobornos en la paraestatal Petrobras. La investigación, que también resultó en una mayor presión para enjuiciar a Rousseff por maquillar las cuentas públicas, ha dejado nerviosos a políticos de todos los partidos; algunos ya buscan impulsar una amnistía por casos de financiamiento ilegal de campañas.

Manifestantes en Copacabana en Río y la avenida Paulista en São Paulo marcharon hasta con una figura de cartón del juez Sergio Moro, que lidera las investigaciones de Lavajato. Pero entre las consignas también hubo llamados para que sea más fácil portar armas y para una intervención militar en el gobierno.

“Dado el estado en el que está Brasil, no veo otra opción”, dijo el empresario de 47 años Alexsandro Borges, quien marchó en Río de Janeiro junto con soldados retirados.

Respecto a la portación de armas, destacó: “Los brasileños deberíamos tener el derecho para defendernos, porque el gobierno no nos protege”.

Esta demanda es un desarrollo reciente en las protestas que muestra que han adoptado un tono más conservador, dijo Wagner Romão, politólogo de la Universidad Estatal de Campinas.

El estatuto para el desarme de 2003 dificulta y encarece la posesión de armas de fuego. Ahora, ante preocupaciones por los altos niveles de delitos violentos, los manifestantes conservadores quieren que sea revocado. El Movimiento Brasil Libre, uno de los grupos que organiza las protestas, lo incluye dentro de su lista de demandas.

“La causa va creciendo. La gente no está a salvo en ningún lado”, dijo Edson Lopes, oficial retirado de la marina.

“Un arma es la única manera de defender a nuestras familias”, dijo Jonas Pallone, consultor empresarial de 55 años que marchó en São Paulo.

Aunque hubo críticas contra el gobierno, las protestas no fueron específicamente en contra de Temer, pese a varias menciones de él y sus ministros del gabinete en testimonios filtrados de casos de corrupción. Algunos brasileños incluso argumentaron que remover a Temer crearía más inestabilidad política.

“Es un momento delicado”, dijo Ricardo Ismael, profesor de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. “¿Qué haces para renovar al liderazgo o para renovar a los partidos?”.

Durante las protestas, varios discursos fueron en contra de los principales partidos políticos. Y varios manifestantes en Río dijeron que votarían en las elecciones presidenciales de 2018 por Jair Bolsonaro, un legislador de ultraderecha que ha enaltecido a torturadores de la dictadura, ha criticado a las mujeres y ha atacado los derechos de personas LGBT.

Aunque no todos apoyan la idea de una intervención militar.

“Si alguien quiere elegir a una persona militar, un padre o lo que sea”, dijo Miriam Dias, maestra de primaria jubilada que marchó en São Paulo, “debe ser por medio del voto”.

Compartí esta noticia !

Amnistía: la solución que buscan los políticos brasileños para salvarse de los escándalos de corrupción

Compartí esta noticia !

RÍO DE JANEIRO – El presidente fue acusado de ser parte de una fórmula electoral que obtuvo millones de dólares por donaciones ilegales; lo mismo sucede con uno de sus más cercanos aliados en el senado. Y también con algunos de sus enemigos acérrimos en el congreso, lo cual ha generado un sentimiento generalizado de pánico en la élite política de Brasil.

Ahora, con las nuevas revelaciones sobre donaciones ilegales para las campañas que siguen saliendo a la luz, a legisladores de todo el espectro ideológico en Brasil se les ha ocurrido un plan.

Se están uniendo para otorgarse amnistía.

Los mismos políticos que a menudo pasan el tiempo peleándose ahora se apuran para aprobar una ley esta semana que evite que los legisladores terminen en la cárcel.

“Tenemos un dicho en Brasil: ‘Cuando la jungla está en llamas, las bestias se unen’”, dijo Gil Castello Branco, el director y presidente de Contas Abertas, un grupo de control que monitorea los casos de corrupción política. “Pues alguien ha prendido el fuego y todo lo que quieren estos políticos es salvar su pellejo”.

La extensa investigación acerca de la corrupción en la paraestatal Petrobras está entrando a una nueva fase explosiva. Testimonios de ejecutivos de uno de los contratistas más grandes de la petrolera, Odebrecht, detallan cientos de millones de dólares en contribuciones por debajo de la mesa a políticos brasileños.

Esta semana, el fiscal general de Brasil pidió nuevas investigaciones a decenas de políticos a partir de un testimonio de ejecutivos de Odebrecht dado para negociar una condena. Odebrecht es un gigante de la construcción que fue uno de los principales donantes de fondos ilícitos para las campañas.

La iniciativa de amnistía por parte de los legisladores ha provocado furia generalizada en Brasil, un país con una larga tradición de permitir que los políticos corruptos permanezcan en el poder.

Sin embargo, puesto que Brasil se está recuperando de una crisis económica prolongada y el caos posterior a la destitución de la presidenta Dilma Rousseff el año pasado, algunos políticos argumentan que la amnistía es un asunto de interés nacional.

Aseguran que es necesaria para prevenir todavía más caos en momentos en que decenas de poderosos empresarios y políticos están yendo a prisión por corrupción, el país sigue sanando después de la destitución de Rousseff y la economía intenta recuperarse.

Aécio Neves, uno de los políticos más poderosos de Brasil y el senador del partido de centro Democracia Social que quedó en segundo lugar en la elección presidencial de 2014, argumentó que aceptar fondos de campaña, aunque sean ilegales, debería ser un asunto aparte de los escándalos de corrupción que han sacudido a la nación.

“Alguien que tomó dinero de Petrobras no es lo mismo que alguien que aceptó dinero para ser elegido”, dijo Neves en una cena este marzo en Piantella, un restaurante en la capital frecuentado por políticos de élite.

“¿Vamos a ofrecerle un espacio a quien se postule como salvador del país?”, preguntó Neves, de acuerdo con el diario Folha de S. Paulo, refiriéndose a la posibilidad de que haya un disgusto generalizado hacia la corrupción que impulse a candidatos sin experiencia política en las elecciones presidenciales del año próximo.

“No, necesitamos rescatar la política”, dijo el senador.

“Cuando la jungla está en llamas, las bestias se unen. Alguien ha prendido el fuego y todo lo que quieren estos políticos es salvar su pellejo”.
GIL CASTELLO BRANCO, EL DIRECTOR DEL GRUPO DE MONITOREO CONTAS ABERTAS

No mencionó que un ejecutivo de Odebrecht recientemente testificó que Neves había pedido cerca de tres millones de dólares en donaciones ilegales para su partido, que es parte de la coalición de Michel Temer, el presidente actual.

El pavor político que provocó ese testimonio está poniendo bajo la lupa una práctica que en Brasil se conoce como “caixa dois”, o “segunda caja registradora”, que consiste en financiamientos que no se declaran a las autoridades fiscales. Puede utilizarse para campañas políticas, recibir sobornos o como financiamiento ilegal que abarca varias actividades ilícitas.

La ley brasileña permite imponer multas y condenas de hasta cinco años en prisión por el delito de financiamiento de campaña, aunque en la práctica pocos políticos van a la cárcel por esos crímenes. Aun así, con la excepción de líderes de partidos relativamente pequeños, la iniciativa de la amnistía está uniendo a personajes influyentes de todo el espectro (la amnistía actualmente no está en discusión para crímenes como cohecho, malversación o lavado de dinero).

“Desafortunadamente, el financiamiento de campaña por debajo de la mesa es histórico y cultural, pero no siempre conlleva la práctica de la corrupción”, dijo José Eduardo Cardozo, un antiguo juez e integrante del Partido de los Trabajadores, de izquierda, que defendió a Rousseff en su proceso de destitución.

Otros personajes políticos han expresado su apoyo para diferenciar entre el financiamiento ilegal de campaña y otro tipo de crímenes, incluyendo al respetado expresidente Fernando Henrique Cardoso.

Aún así, otros insisten en que las leyes de campaña vigentes deberían permanecer intactas y cumplirse en su totalidad.

Carlos Ayres Britto, un antiguo magistrado presidente del Supremo Tribunal Federal de Brasil, dijo que el financiamiento ilegal de campaña es “un ataque a la constitución”, y afirmó que la iniciativa por parte de los legisladores para otorgarse amnistía por violaciones es igual a “negar el Estado de derecho”.

A algunos brasileños les pareció que la iniciativa de amnistía era especialmente indignante porque esta no es la primera vez que el congreso ha intentado convertir el financiamiento de campaña ilícito en algo legal. Los legisladores buscaron hacerlo en noviembre pasado, pero después abandonaron la propuesta ante la indignación popular.

“Veo lo que está pasando; no soy tonto”, dijo José Francisco da Silva, de 78 años, un pintor de automóviles retirado. “Desde luego que todos se darán amnistía. En Brasil solo hay ladrones”.

Con la resurrección de la medida este mes, los expertos en derecho señalan que uno de los beneficiarios podría ser el presidente Temer.

Estuvo en la misma campaña que Rousseff y sirvió como su vicepresidente antes de que hiciera maniobras para remplazarla. Ahora está en medio de un caso en el que él y Rousseff enfrentan acusaciones de recibir financiamiento ilegal en su campaña de 2014.

Temer podría ser destituido si el tribunal electoral que lleva el caso falla en su contra. Aunque el antiguo director ejecutivo de Odebrecht reveló que la empresa dio cerca de 50 millones de dólares a su campaña, tanto Temer como Rousseff dicen que son inocentes de cualquier crimen.

Al mismo tiempo, se están encendiendo los ánimos en torno a reportes de que jueces del tribunal electoral negocian un acuerdo para retrasar el fallo del caso o resolverlo a favor de Temer, con lo cual le permitirían seguir como presidente hasta 2018 a pesar de que cada vez hay más testimonios que revelan violaciones de leyes de financiamiento de campaña.

Rousseff fue destituida por cargos distintos: haber manipulado el presupuesto para ocultar problemas económicos. Ahora los simpatizantes de Temer, entre ellos algunos de los que respaldaron la destitución de Rousseff, dicen que deben permitirle seguir en el cargo para evitar más agitación mientras su administración intenta restaurar el crecimiento económico.

Lucas de Aragão, un socio de Arko Advice, una firma de consultoría de riesgo político, dijo que el caso se parecía a lo que sucedió en Estados Unidos en el 2000, cuando la corte suprema de ese país decidió otorgarle la victoria electoral a George W. Bush a pesar de supuestas irregularidades en la votación de Florida.

“El Estado de derecho y la democracia aún están intactos en ese país”, dijo y citó la necesidad de que haya “estabilidad”.

Sin embargo, Míriam Leitão, una de las principales analistas económicas de Brasil, dijo que el país está en riesgo de destruir lo que ha ganado con su iniciativa anticorrupción.

“El país necesita crecer de nuevo y volver a generar empleos”, escribió Leitão en su columna del diario O Globo. “Pero ese camino será más sólido si las instituciones siguen combatiendo la relación promiscua entre los líderes políticos y las empresas elegidas como beneficiarias del poder”.

Compartí esta noticia !

Temer busca calmar al mercado internacional por la carne adulterada

Compartí esta noticia !

El presidente Michel Temer convocó ayer domingo al Palacio del Planalto a ministros, empresarios, representantes de exportadores y embajadores de una veintena de países que le compran carne a Brasil, para tratar de restablecer confianza en el gigante sudamericano, e invitó a estos últimos a comer carne y achuras en un restaurante de Brasilia.

El caso “Carne Débil” estalló el viernes pasado cuando una investigación policial de dos años destapó un esquema en el que inspectores sanitarios habrían recibido sobornos de frigoríficos para autorizar la venta de alimentos no aptos para el consumo. El Ministerio de Agricultura apartó de su cargo a 33 funcionarios involucrados en el esquema, clausuró temporalmente tres frigoríficos e investiga a otros 21 establecimientos.

La Policía Federal informó que están implicados agentes públicos y directivos de empresas que los sobornaban para que avalaran la adulteración de carnes ya vencidas. Entre las prácticas se comprobó el uso de químicos para mejorar el aspecto de los productos, la falsificación de etiquetas con la fecha de validez o la inclusión de alimentos no adecuados para el consumo en la elaboración de embutidos.

La operación desató las alarmas dentro y fuera de Brasil, que vende carne a unos 150 países. Sus exportaciones de carne de pollo superaron en 2016 los u$s 5900 millones, y las de carne bovina sumaron u$s 4300 millones.

Temer aseveró que son productos sanos, que la mafia que los adulteraba ya no existe porque la investigaciones permitieron desarticular un “pequeño” grupo que integraba esa banda, y que sólo se trató de un caso “puntual”. Subrayó los rigurosos controles aplicados a las carnes brasileñas, “que han sido reconocidos por todos los importadores”, y precisó que de 4837 empresas de ese sector, sólo 21 están bajo sospecha mientras que una treintena de los más de 10.000 fiscales de vigilancia sanitaria que hay en el país están implicados.

“El objeto de la investigación no es el sistema de vigilancia sanitaria brasileño, sino unos pocos desvíos de conducta de unos pocos funcionarios y de unas pocas empresas”, enfatizó.

Reconoció que seis de las empresas investigadas exportaron productos en los últimos dos meses y se comprometió a que los países de destino serán debidamente informados a partir de hoy.

El caso Carne Débil se produce en momentos en que el Mercosur y la Unión Europea buscan acelerar un acuerdo de libre comercio, en el cual los países sudamericanos reclaman mayores cuotas de entrada para sus productos cárnicos. A fin de mes se realizará la próxima ronda negociadora entre los dos bloques, en Buenos Aires.

Además, el escándalo se registra cuando Brasil empieza a dar leves señales de recuperación, tras más de dos años sumergido en su peor recesión y con sus principales constructoras involucradas en la gigantesca investigación Lava Jato, sobre sobornos en la estatal Petrobras.

Compartí esta noticia !

Lula acusó a Temer de “sacarle al pueblo todo lo que tiene”

Compartí esta noticia !

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, favorito para los comicios de 2018, afirmó este martes que Brasil “perdió el respeto” de la comunidad internacional y acusó al gobierno de Michel Temer de “sacarle al pueblo todo lo que tiene” con el impulso a la reforma del sistema jubilatorio y las leyes laborales.

“Quiero que este país, que ya fue respetado, vuelva a ser respetado. Me da pena ver cómo tratan hoy al país. Antes, el brasileño tenía orgullo de mostrar su pasaporte. Brasil perdió el respeto, credibilidad y prestigio internacional. Se transformó en el país del golpe y de la corrupción”, afirmó.


Durante su discurso anoche ante el 12mo Encuentro Nacional de Agricultores Familiares en Brasilia, Lula convocó a la población a la marcha de mañana para protestar por el ajuste económico de Temer.

“Hay que demostrarles que nuestras conquistas no pueden retroceder”, dijo Lula, quien evitó anunciar que será candidato en 2018, ya que lidera las encuestas en todos los escenarios y ganaría en primera y segunda vuelta, de acuerdo a la última encuesta.

El ex mandatario se encuentra en Brasilia para declarar hoy ante un juez de Brasilia que acogió una denuncia del ex senador Delcidio Amaral, que acusó a Lula de entorpecer a la justicia para ayudar a un delator corrupto confeso de Petrobras, el ex director Néstor Cerveró.

Lula dijo que creyó que “el golpe” contra la ex mandataria Dilma Rousseff, destituida en juicio político el pasado 31 de agosto, “era apenas contra el PT, pero no, el golpe fue porque a mucha gente le molesta que el hijo de un campesino pueda acceder a una universidad, y ahora ellos quieren retirar esa conquista”.

Compartí esta noticia !

Brasil se contrajo 7,2% y sufre la peor recesión desde 1930

Compartí esta noticia !

Sao Paulo (AFP).- Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), la economía del Brasil sufrió una caída de 3,6% en 2016. Y por primer vez en su historia, desde que se empezaron a medir los datos (en 1948), Brasil tuvo en el bienio 2015-2016 dos años continuos de recesión: fue de 7,2%. En cuanto al PBI per cápita, la caída fue de 4,4%. El indicador, que junto a otros factores mide el nivel de bienestar poblacional, retrocedió por tercer año consecutivo.

 

En el cuarto trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor economía latinoamericana, confrontada a la peor recesión de su historia, se redujo un 0,9% en comparación con el trimestre anterior, en su octavo resultado negativo sucesivo.

La contracción fue de 2,5% frente al mismo periodo de 2015, en su undécimo retroceso consecutivo.

Los resultados del cuarto trimestre son peores que las expectativas promedio de 23 economistas consultados por el diario económico Valor, que eran de una caída de 0,6% trimestral y de 2,4% interanual.

En 2016 todos los sectores retrocedieron: el agropecuario se contrajo un 6,6%, la industria un 3,8% y los servicios 2,7%, señaló el IBGE.

El PIB brasileño fue el año pasado de 6,266 billones de reales (1.8 billones de dólares al cambio promedio de 2016).

El PIB per cápita retrocedió por su lado un 4.4% en términos reales, alcanzando los 30,407 reales (US$ 8.729).

Brasil se benefició en la primera década del siglo de los efectos del boom de los commodities y en 2010 registró un impresionante crecimiento de 7,5%, impulsado igualmente por los programas sociales del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), en momentos en que Europa y Estados Unidos estaban golpeados por una recesión.

Pero en el segundo trimestre de 2015, bajo la gestión de Dilma Rousseff, sucesora de Lula, el gigante sudamericano entró en recesión y las agencias calificadoras de riesgo le quitaron a Brasil el sello de buen pagador
El desempleo, además, se disparó hasta alcanzar a inicios de este año un nivel récord de 12,6% (casi 12,9 millones de personas).

El gobierno conservador de Michel Temer -que el año pasado reemplazó a Rousseff, destituida por el Congreso- lanzó un programa de ajustes para recuperar la confianza de los inversores, pero los resultados se hacen esperar.

Las expectativas del mercado son de un crecimiento de 0,49% este año, en tanto que la OCDE prevé un crecimiento nulo (0%) en 2017.

 
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin