Decomisan un tapado de piel de yaguareté en Buenos Aires
Un operativo conjunto en el barrio porteño de Villa Crespo permitió el secuestro de 122 prendas confeccionadas con pieles de animales, entre ellas un tapado y dos cuellos elaborados con piel de yaguareté, especie en peligro crítico de extinción y declarada Monumento Natural Nacional. La mercadería incautada fue valuada en $335 millones, y el local quedó inmediatamente clausurado.
El procedimiento se realizó el 27 de agosto a partir de una denuncia que alertaba sobre la venta de pieles a través de la red social TikTok. Participaron la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal porteño y la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC).
El inventario de las piezas decomisadas incluyó mayoritariamente cueros de zorro, además de pieles de nutria falsa (coipo), visón y ñandú. Sin embargo, el hallazgo más relevante fueron las prendas confeccionadas con piel de yaguareté (Panthera onca), especie que cuenta con el máximo nivel de protección legal en Argentina.
El yaguareté, especie protegida y símbolo ambiental
La gravedad del caso radica en que el yaguareté se encuentra categorizado como “En Peligro Crítico” según la Resolución 316/2021. Además, está protegido por un marco normativo reforzado:
- Ley Nacional Nº 25.463: lo declara Monumento Natural Nacional.
- Ley de Fauna Nº 22.421: establece medidas de preservación y sanciones para el tráfico ilegal.
- Resolución RESFC-2024-264-APN-D#APNAC: otorga a la Administración de Parques Nacionales (APN) facultades para intervenir en este tipo de casos.
El hallazgo de un tapado y accesorios confeccionados con esta especie no solo constituye una infracción, sino también un delito ambiental con consecuencias judiciales.

El dueño del local quedó imputado por ejercicio ilegal de la actividad comercial y por el delito de tráfico de subproductos de fauna protegida, causa que quedó radicada en el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 23.
La incautación, valuada en $335 millones, expone además la magnitud del mercado ilegal vinculado al tráfico de fauna y sus derivados. Desde la Subsecretaría de Ambiente advirtieron que este tipo de operaciones conjuntas “son clave para cortar circuitos comerciales ilegales que se nutren de la depredación de especies nativas y de la explotación indiscriminada de animales”.
La Administración de Parques Nacionales asumirá un rol central en la investigación, con el mandato de garantizar la trazabilidad de las piezas incautadas y avanzar en sanciones ejemplares. El caso se suma a otros recientes en los que la justicia avanzó en condenas por delitos ambientales, consolidando la aplicación de un marco normativo cada vez más estricto.
El decomiso también reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar controles en plataformas digitales, donde proliferan las ofertas ilegales de fauna y derivados. Para especialistas, el desafío es doble: por un lado, sostener la vigilancia en comercios físicos; y por otro, articular con redes sociales y empresas tecnológicas para desactivar el comercio online.

