Yerba El León, un rugido en defensa de la chacra
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El león es símbolo de fuerza. De poder. También una referencia actual para las huestes libertarias. La realidad tiene esas ironías. En plena crisis por la caída de precios de la materia prima, nació una nueva yerba mate. El nombre es fuerte, pero no tiene nada que ver con la imagen con la que se identifica al presidente Javier Milei, quien impuso la desregulación del mercado yerbatero. La yerba El León, por el contrario, alude a otra historia. Una mucho más fuerte y que tiene que ver con la lucha por un precio justo y la defensa de las chacras.
La marca, pensada por Ygor Sobol, rinde especial homenaje a su tío Pedro Peczak, conocido como El León durante los oscuros años de la última Dictadura militar.
“Es un homenaje a la lucha agraria, a la lucha de mi tío, de mi familia y de todos los productores trataron de conseguir una mejora siempre para el pequeño y mediano productor”, describe Ygor, sobrino de Pedro Peczak, el mítico fundador del Movimiento Agrario de Misiones que luchaba por mejores precios para sus productos, té, yerba mate y tung. Por esas luchas fue perseguido, secuestrado el 23 de noviembre de 1977 en Panambí. Pasó por varios centros clandestinos y finalmente fue asesinado en el Regimiento de Apóstoles el 17 de diciembre del mismo año.
A esas luchas remite El León. Que la coyuntura coincida con otro símbolo, es pura casualidad. Fueron varios años de trabajo y dedicación, para que la marca finalmente salga al mercado.

Oriundo de Los Helechos, Oberá, de familia de productores, tercero en línea generacional, Ygor sigue creyendo que vale la pena apostar por la hoja verde.
Leal a su historia, siempre supo que quería generar valor y competir con un producto noble y bueno. El proyecto nació de su experiencia y conocimiento de saber que no siempre vender la materia prima es lo ideal para crecer económicamente.
“La yerba siempre estuvo presente, me acuerdo de una niñez rodeado de los olores de la producción, el sapecado, eso influyó en mi visión, en ese camino. Después de todo lo que trabajé en la vida, terminé volviendo a la yerba mate, creando un producto que genera un impacto social con algo simple pero de muy buena calidad”, expresó Ygor a Economis.
Detalló que la marca lleva años gestándose, con idas y vueltas, adaptándose constantemente a los altibajos del sector, por lo que a pesar de la crisis no dio el brazo a torcer para concretar al fin el proyecto y dar el último paso para el lanzamiento.
La marca, registrada hace tres años, lejos de una alusión libertaria, entraña una historia familiar de dirigentes agrarios e históricos de la región.
“Es un producto de primera calidad, suave y agradable al paladar, de elaboración tipo barbacuá con 14 meses de estacionamiento natural, en la que me encargo personalmente de seleccionar toda la materia prima, que en parte es de pequeños productores y otra parte de mi chacra que se encuentra en San Pedro”, detalló.
“Vamos adquiriendo productos de terceros, no es mucho pero para arrancar es necesario, contrato el servicio de secado, de molienda y envasado, yo tengo a cargo la producción primaria y la comercialización”, explicó.
Por el momento se realiza venta mayorista manteniendo un precio accesible para el consumidor pero bastante ajustado a favor del productor. Con un precio de 1.500 pesos el paquete de medio kilo y 3.000 pesos el kilo del producto terminado por packs de 10 kilos. A solo una semana del lanzamiento tienen distribuciones en Oberá, San Pedro y Córdoba.
La marca genera fuentes de trabajo genuinas y artesanales a más de 30 familias locales. “El flujo que tengo de yerba al mercado es ínfimo, así que realmente da un poco de alegría generar empleo porque a mí siempre me gustó poder ser una fuente de trabajo, es algo muy importante para mi, mucho tiempo trabajé con la producción primaria, con personal directo, pero por las circunstancias que están sucediendo terminé muchas cosas, pero seguimos generando valor de una u otra forma”.
En este sentido expresó que invertir en un contexto socioeconómico complejo en el que se encuentra el país y donde el pequeño productor de yerba mate se ve afectado, es complicado y demanda mucha perseverancia para no abandonar los objetivos.
“En la producción primaria prácticamente me quedé en cero porque me estaba financiando justamente con la venta de hoja verde de mi producción para ir pagando los trámites, la compra de paquetes y todas las cuestiones que van alrededor de lanzar un producto, y desde febrero fue decayendo el precio hasta quedar en un panorama crítico. Ni siquiera hay un pago, el precio de la hoja verde es condicional y te dan 100 pesos para pagar el servicio de cosecha y flete, el resto es esperar a 30 o 120 días sin saber cuánto te van a estar pagando, yo tuve que acceder a créditos para terminar la última parte y poder salir al mercado”, señaló el productor.
Sin embargo, con el optimismo y las ganas de darle valor a lo tradicional del misionero, Ygor celebró la aceptación por parte de la población, siendo los pequeños y medianos comercios los que más apoyan el emprendimiento. El objetivo por el momento es comercializar con industrias pequeñas, a través de la venta directa como así también a través de internet para aquellos que aquellos que quieran adquirir la yerba desde cualquier parte del país, lo pueda hacer.
“La idea es llegar a la gente que realmente disfruta no solo tomar mate por cuestiones de energía sino por el hecho cultural que tiene la yerba mate. Tuve la oportunidad de conocer gente que disfruta tomar un buen mate y esa es la esencia de la marca, disfrutar, compartir, crecer y avanzar”, expresó.
El objetivo es expandirse: “Seguir buscando asociaciones de financiamiento, apalancamiento de cualquier tipo para seguir avanzando, incrementando más eslabones de la cadena productiva”, precisó Ygor.
Además dijo que se encuentra trabajando en otros proyectos en conjunto con productores de la zona, como la creación de una posible cooperativa o empresa asociada para generar venta directa.
“Todavía no hay nada concreto, pero estamos trabajando en eso para ampliar este proyecto, el cual su fase inicial era estar en el mercado para ya no depender de los altibajos que nos genera la venta de hoja verde, de materia prima, que fue bastante fuerte el golpe que tuvimos, desprendernos para tener una visión más amplia de dónde apuntar y en futuro la yerba orgánica sería una alternativa más para la marca de León”, señaló.

Para el productor el apoyo de su esposa e hijos y seres queridos fue fundamental y de fortaleza para poder avanzar con su marca. Fiel a sus raíces siempre trabajó en distintos rubros apostando a la pequeña economía de la región.
“Invertir en un producto tan misionero vale la pena siempre. Después de tanta especulación en este último tiempo con las cuestiones macroeconómicas y políticas, muchas personas jugaron con esta oportunidad para decir cosas que tal vez no son, como súper producción que se habla, yo creo que hay que seguir plantando yerba, seguir invirtiendo y tratar de salir al mercado con un producto terminado, porque es muy complicado para la producción primaria llegar a competir. En ese sentido deseo que la yerba mate El León sea un ejemplo para que otros productores puedan también sacar un producto al mercado, que no es algo sencillo, pero tampoco es imposible”, remarcó.
