Año: 2025

El país federal que no tenemos: la base de crisis

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La Argentina se define constitucionalmente como un Estado federal, pero en la práctica se  ha consolidado un esquema centralista, donde las grandes reformas —tributarias,  laborales y penales— se deciden en la Nación sin participación real de las provincias.  Paradójicamente, son las justicias provinciales las que deben aplicar esas normas en la  mayoría de los casos, generando una tensión entre la letra constitucional y la praxis  política. 

Federalismo en crisis 

El federalismo fiscal se encuentra debilitado: los recursos se concentran en el nivel  nacional y se distribuyen discrecionalmente, lo que genera desigualdades y dependencia  de las provincias. 1) 

Reformas recientes en materia tributaria y laboral han sido diseñadas sin instancias de  consulta federal, lo que contradice el espíritu de la Constitución de 1853 y sus reformas  posteriores.2)  

La falta de participación provincial erosiona la legitimidad de las políticas y debilita la  cohesión territorial. 

El desafío de reconvertir el federalismo 

El reto es pasar de un federalismo formal a uno sustantivo, donde las provincias tengan voz  y voto en las decisiones estratégicas. Como señalan Martín Redrado y José Urtubey,  avanzar hacia un federalismo efectivo requiere autonomía provincial y una distribución  equitativa de fondos, de modo que cada jurisdicción pueda definir sus prioridades en  infraestructura, salud y educación.3)  

En un mundo cambiante, marcado por crisis económicas y transformaciones tecnológicas,  el federalismo debe reconvertirse en un modelo cooperativo: Participación  institucionalizada: generándose la creación de consejos federales vinculantes en materia  tributaria, laboral y penal.  

Equilibrio fiscal: reglas claras de coparticipación que eviten discrecionalidad y aseguren  recursos estables.  

Justicia federalizada RESPETANDO LA CONSTITUCION NACIONAL. LAS FACULTADES NO  DELEGADAS. LA CONSERTACION: coordinación entre poderes judiciales provinciales y  nacionales para garantizar uniformidad en la aplicación de reformas pero respetando las  potestades no delegadas de las provincias anteriores al estado nacional. En tal sentido me  animo a decir que habría que dar mayor peso específico a JUFEJUS que de por si es un  ámbito virtuoso de encuentro e intercambio dándole tal vez un rol institucional y de  generación de políticas públicas de articulación de contenidos y funcionamiento  contemplado la característica de las regiones como la complementariedad de instrumentos 

técnicos, tecnológicos normativos y capacitación. Trabajando con CSJN en un grado de  respeto y a la vez integración. 

Comparación internacional: experiencias como el federalismo cooperativo alemán y el  modelo estadounidense muestran que la clave está en la corresponsabilidad y en la  existencia de mecanismos de control mutuo.4 ) y 5). 

Fundamentos constitucionales y políticos. 

La Constitución Nacional (arts. 1, 5, 75 inc. 2 y 22) establece un sistema federal que  reconoce autonomía provincial. La reforma de 1994 reforzó la idea de concertación, pero  su aplicación ha sido débil. En la práctica, el federalismo argentino se ha convertido en un  “federalismo de ejecución”, donde las provincias aplican normas que no ayudaron a  diseñar.6) 

Opinión crítica 

El país federal que no tenemos es aquel donde las provincias son socias plenas del  proyecto nacional. La reconversión exige superar la lógica de subordinación y avanzar hacia  un federalismo cooperativo, fiscalmente equilibrado y políticamente inclusivo. Sin ello, las  reformas seguirán siendo percibidas como imposiciones centralistas, con el riesgo de  fragmentar aún más la cohesión social y territorial. 

Conclusión: El desafío es construir un federalismo real, capaz de adaptarse a un mundo  cambiante, donde las provincias participen en el diseño de las políticas que luego deberán  aplicar. Solo así se logrará un equilibrio entre unidad nacional y diversidad regional,  condición indispensable para un desarrollo sustentable y democrático. 

La viabilidad de la República Argentina no puede pasar por movimientos facticos, sino  institucionalizados en el marco de una república democrática moderna, que necesita una  refundación del siglo XXI ajustada a derecho, manteniendo el sistema de controles y  contrapesos, tal vez estudiando una nueva división del trabajo y de los poderes, pero  asegurando el equilibrio con un poder judicial independiente, fuerte y con presencia en el  territorio a través del juego de las instituciones y su eficacia de funcionamiento, es tal vez  articular poderes judiciales residuales con los provinciales, para hablar de la justicia  argentina. 

 El federalismo que soñamos no es un mapa de fronteras ni un reparto de  competencias: es un pacto vivo entre pueblos que se reconocen en su diversidad y se  elevan en su unidad. No puede seguir siendo un artificio centralista disfrazado de  autonomía; debe renacer como un tejido de voces, justicias y memorias que dialogan en  igualdad.  

 En este mundo cambiante, donde las reformas bajan como decretos desde un  centro distante, el desafío es convertirlas en acuerdos que nazcan desde abajo, desde las  provincias, desde las comunidades que sostienen la Nación. Convocamos desde el anhelo  y la utopía entonces a un federalismo nuevo, místico en su raíz y político en su acción, capaz 

de reconciliar lo humano con lo territorial, lo social con lo espiritual. Un federalismo que  sea canto coral de provincias libres, que transforme la obediencia en participación, y la  fragmentación en destino común.  

Porque en el país federal que no tenemos aún late como promesa: un país donde cada  provincia es templo y cada ciudadano es guardián, donde la justicia no se impone,sino que  se comparte, donde la Nación no se decreta sino que se construye, y donde la diversidad  se convierte en fuerza creadora. Ese es el horizonte: un federalismo de carne y espíritu, de  tierra y de cielo, de historia y de futuro. Un federalismo que nos convoque a todos, como  una patria que todavía está por nacer.  

 SERGIO CESAR SANTIAGO. Abogado. 

1) FEDERALISMO FISCAL EN CRISIS. EXCESOS RECUADATORIOS CP Ricardo M.  Chicolino1 

2) Introducción: El federalismo en tiempos de crisis: economía política y desafíos  estructurales. Introduction: The Federalism in Times of Crisis: Political Economy  and Structural Challenges. ALCIDES BAZZA. VÍCTOR RAMIRO FERNÁNDEZ

3) Infobae. Martín Redrado y José Urtubey reclamaron reformas para fortalecer el  federalismo nacional y equilibrar el desarrollo. 

4) ANTONIO MARÍA HERNÁNDEZ. Doctor en Derecho y Ciencias Sociales (UNC).  Profesor Titular Plenario de Derecho Constitucional y de Derecho Público  Provincial y Municipal de la UNC. Profesor Honorario de la UBA (2018).  Postdoctorate. ESTUDIOS DE FEDERALISMO COMPARADO ARGENTINA, ESTADOS  UNIDOS Y MÉXICO. 

5) DIALNET. EL FEDERALISMO ARGENTINO EN PERSPECTIVA COMPARADA.Tulia  Falleti, Lucas González y Martín Lardone (eds.), EDUCA, Buenos Aires, 2013, 344  págs.Miguel Ignacio Mamone 

6) DIARIO LA CAPITAL DE MAR DEL PLATA. Ciclo de Encuentros Federales, una serie  de charlas abiertas al público en las que se abordarán ejes claves para el  desarrollo nacional, con la participación de académicos y especialistas de  distintas provincias.

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Con preestreno el miércoles, Avatar enciende el cierre de año en el IMAX

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La tercera entrega de la saga dirigida por James Cameron llega al IMAX del Conocimiento con un pre estreno este miércoles. La acción vuelve a Pandora para presentar un nuevo conflicto entre los clanes Na’vi. Entradas en venta en parquedelconocimiento.com, con promociones especiales los viernes y domingos.

Este estreno llega casi dos décadas después de la primera película, cuyo impacto se reflejó tanto en audiencias globales como en premios internacionales, incluidos varios Oscar. La nueva producción, nuevamente bajo la dirección de Cameron, propone expandir el universo de Pandora, explorar regiones inéditas y profundizar en la historia de los personajes originales, junto con nuevas incorporaciones al elenco.

Un universo en expansión

Con la ampliación del mundo de Pandora y de sus habitantes, las posibilidades narrativas parecen inabarcables. En esta nueva entrega, la propia luna funciona casi como un personaje testigo y permite conocer al Pueblo de las Cenizas, un clan Na’vi mucho menos pacífico, que recurre a la violencia contra otros clanes. Luego de los saqueos y bombardeos sufridos en las dos primeras películas, la escasez de recursos provoca enfrentamientos internos entre los habitantes de Pandora, un conflicto que remite a procesos históricos de conquista y dominación en distintas culturas.

Los productores de la cinta también adelantaron claves sobre el futuro de la saga, que forma parte del ambicioso universo iniciado en 2009, récord absoluto de recaudación y un hito en materia de efectos visuales. En una rueda de prensa en París, James Cameron explicó que la historia pone el foco en una familia de refugiados, migrantes desplazados, una experiencia con la que muchas personas pueden identificarse. También señaló que los hijos buscan afirmarse y encontrar su lugar en un mundo donde conviven identidades mixtas, con una madre plenamente Na’vi y un padre proveniente de otro sistema estelar.

En este contexto, el conflicto central vuelve a girar en torno a la tensión entre la familia y la comunidad. Jake Sully, el ex marine que abandonó su condición humana para vivir entre los Na’vi, atraviesa un proceso de duelo tras la muerte de su hijo mayor en la batalla final contra la RDA. Su postura encarna la idea de proteger primero a la familia. En contraste, Neytiri, junto a sus hijos y Spider —un joven humano criado bajo su protección— enfrenta nuevos desafíos desde la convicción de que sin comunidad y sin planeta no hay futuro posible. Por su parte, Sigourney Weaver, a los 76 años, vuelve a interpretar a Kiri y subraya el paralelismo entre la saga y la crisis climática actual, al señalar que la urgencia crece en un mundo donde el océano está en riesgo y del que depende la vida misma.
Cartelera del IMAX del Conocimiento del miércoles 17 al domingo 21 de diciembre (3D +13)

Miércoles 17 (Función pre estreno)21.00 Avatar: fuego y cenizas 
Jueves 18
17.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Castellano)
21.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Subtitulada)
Viernes 19
17.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Castellano) (2×1 entradas)21.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Subtitulada) (2×1 entradas)
Sábado 20
17.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Castellano)21.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Subtitulada)
Domingo 21
16.00 Avatar: fuego y cenizas (3D Castellano) (4×2 entradas)20.00 Avatar: fuego y cenizas ( (3D Subtitulada) (4×2 entradas)
Tarifas
Entrada general $8000. Menores de 12 años y jubilados $6000. Tickets disponibles en la App del IMAX

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Las bandas cambiarias ahora ajustarán por inflación, y el BCRA prometió acumulación de reservas

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Con cepo aún vigente, el BCRA redefine el régimen de flotación cambiaria y pasa a ajustar las bandas por inflación. A partir de enero de 2026 comenzará una fase de re monetización que busca normalizar la cantidad de dinero en la economía sin poner en riesgo la estabilidad de precios.

Con la inflación en baja y el frente fiscal ordenado, el BCRA intenta pasar de la emergencia al crecimiento.

El anuncio llega tras superar el período de mayor incertidumbre política y con indicadores que, según el propio Central, validan el programa económico. La inflación anual se ubicó en 31,4% interanual en noviembre de 2025, con expectativas que continúan ancladas a la baja según el REM.

Flotación entre bandas con ajuste por inflación

Desde el 1 de enero de 2026, el techo y el piso de la banda de flotación cambiaria se moverán todos los meses en función del último dato de inflación informado por INdEC con dos meses de rezago. El esquema mantiene el rol de las bandas como contención ante saltos abruptos del tipo de cambio, pero introduce una novedad clave.

Al no ajustarse por la inflación internacional, el techo de la banda se incrementa en términos reales con el paso del tiempo.

En la práctica, el Central busca ganar margen con el dólar sin resignar previsibilidad. El tipo de cambio deja de ser un ancla rígida y pasa a integrarse al esquema monetario con mayor flexibilidad.

Re monetización gradual y compras de reservas

El corazón del programa está en la acumulación de reservas internacionales. El BCRA proyecta que la base monetaria pase del 4,2 por ciento actual al 4,8 por ciento del PBI hacia diciembre de 2026. Ese crecimiento sería abastecido, en el escenario base, mediante compras de hasta US$10.000 millones en el mercado de cambios.

Si la demanda de dinero creciera un punto adicional del PBI, el monto podría escalar hasta US$17.000 millones, sin necesidad de esterilización sostenida. El Central remarca que todo estará condicionado a los flujos de la balanza de pagos y al comportamiento del mercado, una aclaración que busca desactivar temores a una emisión descontrolada.

La operatoria diaria tendrá un límite. Las compras representarán, en promedio, el 5% del volumen negociado en el mercado de cambios. La operatoria diaria tendrá un límite. Las compras representarán, en promedio, el 5% del volumen negociado en el mercado de cambios.

También se habilitan operaciones en bloque para evitar distorsiones en jornadas de baja liquidez, un punto sensible luego de semanas en las que el volumen cayó desde US$600 millones diarios a niveles cercanos a US$200 millones.

Más pesos, pero con sesgo contractivo

El BCRA insiste en que la expansión monetaria no implica un giro laxo. Mientras la inflación local siga por encima de la internacional, la política mantendrá un sesgo contractivo respecto de la trayectoria base de demanda de dinero. Si la demanda no acompaña, habrá correcciones.

La diferencia con etapas previas es estructural. El Central llega a esta fase sin pasivos remunerados, con un balance saneado y con una fuerte reducción de títulos públicos en su activo. Según datos oficiales, la proporción de deuda del Tesoro en el balance se redujo más de 65 por ciento en relación con las reservas brutas.

Crédito en recuperación y cambio de régimen

Los datos muestran un giro. Entre abril de 2024 y noviembre de 2025, el crédito bancario en pesos al sector privado pasó del 4,2 al 9 por ciento del PBI. En paralelo, el agregado monetario M3 creció de 14,5 a 16,7 por ciento del producto. Para el BCRA, la re monetización ya empezó y ahora busca consolidarse.

El contexto internacional y la reapertura del acceso del Tesoro a los mercados externos juegan a favor. Si la Nación logra refinanciar vencimientos en moneda extranjera, las divisas no se irán por la puerta de la deuda y quedarán en el balance del Central como reservas netas.

Comunicación y encajes

El programa se completa con dos definiciones operativas. Por un lado, el regreso del informe trimestral de política monetaria, que volverá a publicarse desde diciembre de 2025. El objetivo es reforzar la previsibilidad y reducir la incertidumbre.

Por otro, continúa la normalización de encajes bancarios, un proceso gradual que impactará directamente sobre la liquidez y la intermediación financiera. El BCRA deja claro que los cambios serán consistentes con la estabilidad de precios y que los encajes seguirán siendo una herramienta de calibración fina.

Lo que está en juego

El Central apuesta a un ciclo de expansión del crédito y de la actividad, pero bajo reglas distintas a las del pasado. Más pesos no implican más inflación si la demanda acompaña y si el respaldo viene por el lado de las reservas.

La incógnita no está en el diseño, sino en la ejecución. El mercado seguirá de cerca el ritmo de compras, la reacción del tipo de cambio dentro de las bandas y la capacidad del Gobierno para sostener el equilibrio fiscal.

El 2026 se perfila como el primer test de un régimen monetario que promete dejar atrás la escasez crónica de pesos sin volver a caer en los excesos de siempre. El 2026 se perfila como el primer test de un régimen monetario que promete dejar atrás la escasez crónica de pesos sin volver a caer en los excesos de siempre.

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Caputo prueba la remonetización en dólares con la liberación de fondos del blanqueo

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A partir del 1° de enero de 2026, los contribuyentes que blanquearon más de u$s100.000 en 2024 podrán retirar sin costo los fondos depositados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA). La medida, prevista en el esquema vigente del blanqueo, abre un test clave para la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, orientada a impulsar una “remonetización” de la economía en dólares y captar parte de los u$s243.000 millones que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero.

Liberación de dólares y el test de confianza al esquema fiscal

El cambio normativo habilita, desde enero de 2026, la libre disponibilidad de los fondos blanqueados por encima de u$s100.000 sin pagar el impuesto especial del 5% que regía como penalidad por retiros anticipados. Se trata de un hito dentro del blanqueo 2024, que pone a prueba la expectativa oficial de que esos dólares no regresen al “colchón” y, por el contrario, se canalicen hacia el consumo, la inversión o el sistema financiero.

La apuesta del Palacio de Hacienda se apoya en un concepto incorporado en uno de los artículos del Presupuesto: la presunción de inocencia fiscal. Bajo este principio, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) debería probar el origen ilícito de los fondos y no el contribuyente justificar su procedencia, un cambio que apunta a incentivar el uso de ahorros fuera del sistema y a avanzar hacia una suerte de blanqueo permanente.

En este contexto, el consultor Camilo Tiscornia consideró que “tiendo a pensar que no se los van a llevar”, al señalar que la dinámica reciente de los depósitos en dólares muestra aumentos y no una salida de fondos. “Si la gente se anima a gastar sería mejor”, sostuvo, y agregó que una eventual salida masiva impactaría negativamente en las reservas del Banco Central. Para el economista, cuanto más se consolide la perspectiva de estabilidad, mayor será la probabilidad de que parte de esos dólares migre incluso hacia inversiones en pesos.

Cuántos dólares se liberan y dónde podrían ir

Las estimaciones privadas dimensionan el desafío. Según Fernando Marull, “el próximo 1 de enero se ‘liberan’ u$s23.000 millones que se blanquearon en 2024 y que están en Cuentas CERA”. La liberación implica que esos fondos quedan disponibles sin pagar la multa del 5% que aplicaba si se retiraban antes. “Mucho de esto se invirtió en bonos y acciones y están con ganancias de +20%. Otros están en cash”, precisó el analista.

Marull sostuvo que “es mucha plata y se va a mover”, con posibles destinos que incluyen activos financieros, activos reales, campos e inmuebles. Un dato relevante es que la mayor parte del blanqueo 2024 fue protagonizada por pequeños ahorristas con montos inferiores a u$s100.000, que no pagaron impuesto y aun así optaron por dejar los fondos en el sistema, una señal que el Gobierno interpreta como un respaldo implícito a la estabilidad macro.

No todos comparten el optimismo. Pablo Moldován, de C-P, advirtió que “es muy difícil estimar cuán grande va a ser el efecto” y consideró que “aunque sea chico, debería pegar en las cotizaciones de los activos financieros que captaron el blanqueo y en el volumen de depósitos en dólares”. Además, señaló que la liberación coincide con el inicio del año, cuando se revierte el ingreso de fondos que se utilizó para evitar el pago de Bienes Personales.

Escenarios de mercado y posibles repercusiones

El destino final de los dólares liberados dependerá, en buena medida, del clima macroeconómico y del avance de las reformas. Para Andrés Rechini, de F2 Finanzas, “habrá muchos aguardando noticias en materia de reformas antes de tomar una decisión”. En su visión, el hecho de que los fondos no se hayan retirado antes, aun con penalidad, refuerza la idea de que una salida abrupta no es el escenario base. “Puede haber algo de volatilidad transitoria, pero si prevalecen los fundamentos no debería haber inestabilidad”, sostuvo.

Walter Morales, CEO de Wise, coincidió en que “no va a haber grandes variaciones con el destino de los fondos” en lo inmediato, aunque no descartó que más adelante aparezcan retiros para invertir en real estate. Según su análisis, el inversor conservador podría rotar parte de su tenencia hacia carteras cortas en dólares, vía obligaciones negociables y bopreales, mientras que perfiles más agresivos podrían apostar a bonos en dólares ante la expectativa de avances en reformas estructurales, el Presupuesto 2026, el RIGI y el Mini RIGI, con una eventual baja del riesgo país hacia los 500 puntos.

En términos de impacto económico e institucional, la liberación de fondos del blanqueo se configura como una prueba decisiva para la estrategia oficial: si los dólares permanecen en el sistema o se canalizan a inversión y consumo, el Gobierno habrá validado su apuesta por la remonetización y la presunción de inocencia fiscal; si, en cambio, regresan al circuito informal, la señal para el mercado y las reservas del Banco Central será adversa.

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Mercados 2026 según UBS: inteligencia artificial, energía y política en el centro del escenario

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El banco suizo UBS anticipa que 2026 será un año decisivo para la economía global y los mercados financieros, atravesado por una pregunta central: si la inteligencia artificial y la innovación lograrán impulsar a las economías a una “velocidad de escape” frente al peso creciente de la deuda pública, la incertidumbre política y la inflación persistente. Así lo plantea el informe Year Ahead 2026 – UBS House View, elaborado por UBS AG y sus filiales internacionales, que prevé un escenario todavía favorable para la renta variable, aunque con riesgos latentes que obligan a una estrategia de inversión más selectiva y diversificada.

Un balance de 2025 y el punto de partida para 2026

El informe de UBS destaca que 2025 fue un año marcado por la innovación, la volatilidad política y movimientos inesperados en los mercados. Por primera vez en varios años, China y Europa superaron en dólares a los mercados de renta variable de Estados Unidos. En paralelo, las tasas de interés descendieron, Suiza regresó a niveles cercanos al 0% y el oro alcanzó máximos históricos.

En Estados Unidos, tras un período de fuerte volatilidad asociada a tensiones comerciales, los mercados se recuperaron impulsados por la inversión y el gasto vinculados a la inteligencia artificial (IA). “La innovación y el gasto en IA fueron los grandes motores de la actividad”, resume el prefacio del informe.

Al mirar hacia 2026, UBS plantea un escenario de encrucijada: si la IA, el gasto fiscal y la relajación monetaria logran sostener el crecimiento, los mercados podrían romper con las dinámicas tradicionales de “fin de ciclo”. Pero si la inflación repunta, la deuda se vuelve inmanejable o la innovación pierde tracción, la volatilidad podría regresar con fuerza.

IA, innovación y renta variable: el motor del crecimiento

La inteligencia artificial ocupa un lugar central en la visión de UBS para 2026. El banco señala que los sectores de tecnología de la información y servicios de comunicación, en muchos casos impulsados por la IA, ya representan el 36% del índice MSCI AC World. Además, las nueve mayores tecnológicas de Estados Unidos explicaron el 72% del avance del índice Russell 3000 en los últimos 12 meses.

UBS estima que la inversión global en IA podría sumar 4,7 billones de dólares adicionales entre 2026 y 2030, con un gasto de capital previsto de 571.000 millones de dólares en 2026, frente a 423.000 millones en 2025. Para 2030, la inversión anual en IA podría alcanzar 1,3 billones de dólares, creciendo a una tasa anual compuesta del 25%.

“El potencial de ingresos de la IA es enorme”, afirma el informe. Bajo supuestos conservadores, UBS calcula que los ingresos anuales de la IA provenientes de usuarios finales podrían llegar a 2 billones de dólares a largo plazo. Sin embargo, advierte que la monetización todavía no acompaña el ritmo de la inversión, lo que obliga a monitorear de cerca la sostenibilidad del ciclo.

En este contexto, UBS prevé que las acciones globales continúen al alza en 2026 y recomienda aumentar la exposición a renta variable. Para Estados Unidos, proyecta que el S&P 500 alcance los 7.700 puntos a fin de 2026, con un crecimiento del beneficio por acción del 10% interanual. También identifica oportunidades en Europa, Japón, China y mercados emergentes, con especial énfasis en el sector tecnológico chino.

Deuda, política y riesgos: la otra cara del escenario

Junto con el optimismo en innovación, el informe pone el foco en uno de los principales riesgos estructurales: la deuda pública. Según datos citados del Fondo Monetario Internacional (FMI), la deuda pública bruta del G7 alcanzaría alrededor del 126% del PIB, frente al 85% de hace dos décadas, y podría escalar al 137% del PIB en 2030.

UBS sostiene que, ante las dificultades políticas para avanzar en ajustes fiscales tradicionales, muchos gobiernos recurrirán a mecanismos de “represión financiera”, manteniendo tasas de interés artificialmente bajas y canalizando el ahorro hacia la deuda pública. Este enfoque, si bien puede contener los costos de financiamiento, implica riesgos para los inversores, como mayor volatilidad cambiaria y rendimientos reales deprimidos.

En materia política y geopolítica, el informe advierte que la interacción entre política comercial, política interna y tensiones internacionales seguirá siendo un factor de peso en 2026. Las tensiones comerciales, la desglobalización y los conflictos latentes podrían amplificar la volatilidad de los mercados.

Perspectiva general y estrategia de inversión

Pese a los riesgos, UBS considera que están emergiendo “principios duraderos” para invertir en el nuevo contexto global. La entidad destaca cuatro grandes ejes de oportunidad: inteligencia artificial, energía y recursos, longevidad y materias primas. En este marco, recomienda carteras diversificadas, con exposición selectiva a acciones, bonos de calidad, oro e instrumentos alternativos.

“Con un plan claro que ponga la liquidez a trabajar y combine renta variable, renta fija e inversiones alternativas, los inversores pueden posicionarse para prosperar en 2026 y más allá”, concluye el informe Year Ahead 2026 – ¿Se quebrará la ley de la gravedad?.

Ubs Year Ahead 2026 Es by CristianMilciades

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