El crédito hipotecario marcó un cambio de régimen y fue la línea de mayor expansión en 2025
Los créditos hipotecarios se consolidaron en 2025 como la línea de mayor crecimiento de todo el sistema de préstamos en pesos al sector privado, con una expansión real del 173,9% interanual, según un informe de First Capital Group. El stock total alcanzó los $6,5 billones al cierre de diciembre, en un desempeño que superó ampliamente al resto de las líneas de financiamiento y marcó un cambio de régimen tras años de estancamiento, con implicancias directas sobre el mercado inmobiliario y la intermediación financiera.
El avance, que incluye los créditos ajustables por inflación (UVA), se dio en un contexto de reactivación progresiva del crédito, con una fuerte aceleración durante los primeros nueve meses del año y una moderación hacia el cierre, asociada a ajustes de tasas y a un escenario macroeconómico más cauteloso.
Un crecimiento excepcional impulsado por la reactivación del crédito
De acuerdo con el relevamiento, el stock de créditos hipotecarios registró en 2025 un crecimiento interanual nominal del 258,8%, lo que, una vez descontada la inflación, se tradujo en un avance real del 173,9%. Este desempeño no solo encabezó el ranking del sistema financiero, sino que además fue el único segmento que expandió su volumen real por encima de lo observado en 2024.
Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, señaló que “el crédito hipotecario fue la línea que marcó el mayor crecimiento porcentual de todo 2025, tanto en términos nominales como reales, consolidando una tendencia que se viene gestando desde el año pasado”. En ese sentido, el informe subraya que la mejora responde tanto a la demanda contenida como a la normalización gradual de la operatoria, luego de un período prolongado de virtual parálisis.
No obstante, el análisis también pone el crecimiento en perspectiva: pese a la magnitud del salto, los créditos hipotecarios representan actualmente alrededor del 5% del total de los préstamos en pesos al sector privado, lo que evidencia una baja base de comparación y, a la vez, un amplio margen para su desarrollo futuro.
Dinámica trimestral: aceleración inicial y moderación al cierre
El desempeño del crédito hipotecario mostró comportamientos diferenciados a lo largo del año, con una marcada aceleración en los primeros trimestres y una desaceleración hacia el final.
Durante el primer trimestre (enero–marzo), el año comenzó con un fuerte impulso, con crecimientos reales mensuales cercanos o superiores al 10%, traccionados por la demanda acumulada y la inercia de trámites iniciados con anterioridad.
El segundo trimestre (abril–junio) fue el período de mayor dinamismo. Abril se consagró como el mejor mes del año, con una suba real del 11,6% y un stock que alcanzó los $3,0 billones. El trimestre cerró con un crecimiento interanual nominal superior al 500%, reflejando la aceleración de las colocaciones.
En el tercer trimestre (julio–septiembre) se observó una leve desaceleración en las tasas, aunque el ritmo de expansión se mantuvo firme. El stock superó los $5,3 billones, con incrementos reales mensuales en torno al 8,5%, señal de una mayor cantidad de operaciones efectivamente liquidadas.
Finalmente, el cuarto trimestre (octubre–diciembre) mostró una clara moderación. Noviembre registró el menor crecimiento del año, con una suba real del 2,7%. Según el informe, esta desaceleración respondió a ajustes en las tasas de interés, suspensiones parciales de nuevas colocaciones y a un contexto macroeconómico más prudente por parte de las entidades financieras.
Impacto y desafíos: el rol del crédito hipotecario hacia adelante
Para First Capital Group, la performance de 2025 confirma que el crédito hipotecario volvió a tener protagonismo dentro del sistema financiero. “Existe un cambio de régimen respecto de años anteriores, con un producto que recuperó relevancia”, sostuvo Barbero, aunque advirtió que el desafío será sostener el crecimiento.
En ese sentido, el informe plantea que la expansión futura dependerá de fuentes de fondeo estables y de condiciones que permitan ampliar el acceso al crédito sin comprometer la sostenibilidad del sistema. La evolución de las tasas, la disponibilidad de financiamiento de largo plazo y la estabilidad macroeconómica aparecen como factores clave para consolidar la tendencia.
De este modo, la reactivación del crédito hipotecario en 2025 no solo marca un punto de inflexión para el sistema financiero, sino que también lo posiciona como una pieza central para potenciar el mercado inmobiliario en los próximos años, en un contexto donde la profundización del crédito resulta estratégica para el desarrollo económico.




