Día: 19 enero, 2026

El síndrome del manager desplazado

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Por Analía Tarasiewicz @trabaja.mejor
Psicóloga del Trabajo especialista IA  | Human + Tech Mindset® Advisor | CEO de Alianza Targo

Hay momentos históricos en los que la tecnología no introduce un problema nuevo, sino que expone uno viejo.
 2026 es uno de esos momentos.

La inteligencia artificial no está desordenando a las organizaciones: está revelando fragilidades que ya existían. Modelos de liderazgo construidos sobre el control, la acumulación de información y la supervisión permanente empiezan a mostrar su límite cuando el dato se vuelve accesible y la ejecución se automatiza.

En ese quiebre emerge una figura cada vez más visible y menos nombrada: el manager que ya no sabe cuál es su valor cuando deja de ser imprescindible para la operación.

Los datos globales son contundentes. Durante los próximos tres años, según McKinsey & Company (The State of AI in 2025 / AI in the Workplace), el 92% de las empresas planea aumentar su inversión en inteligencia artificial. Sin embargo, apenas el 1% de los líderes considera que su organización es realmente madura: con la tecnología integrada a los flujos de trabajo y generando impacto real. El resto permanece atrapado en lo que ya se conoce como el purgatorio de los pilotos: pruebas aisladas, millones invertidos y culturas organizacionales cada vez más frágiles.

Despidos acelerados prometiendo automatización, decisiones tomadas desde el miedo, proyectos lanzados sin evaluar si la organización estaba preparada —en lo técnico, lo cultural y lo psicoemocional— para sostenerlos. El resultado es el “Efecto Boomerang”: empresas que recortan talento humano y luego deben reincorporar soporte porque la calidad cae, el negocio se resiente y la realidad no acompaña al relato estratégico. Hoy, más de la mitad de las compañías que despidieron personal en nombre de la automatización reconocen que se equivocaron (Forrester, Predictions 2025).

Esto no es eficiencia. Es improvisación con traje de estrategia.El problema no es la falta de herramientas. Claramente es la ansiedad corporativa.

El nacimiento de un problema silencioso

En mi práctica clínica como psicóloga del trabajo y en consultoría organizacional observo cómo esta presión se cristaliza en un fenómeno cada vez más frecuente que llamé el Síndrome del Manager Desplazado (SME).

Se trata de obsolescencia percibida —y muchas veces  real— de la identidad  profesional. El SME aparece cuando mandos medios que construyeron su poder sobre el control del dato, la supervisión de tareas y el dominio burocrático pierden su lugar frente a sistemas que procesan información mejor, más rápido y sin agotarse. Cuando la inteligencia artificial democratiza el dato, el líder queda desnudo frente a una pregunta brutal: “Si la máquina hace esto mejor… ¿para qué estoy yo?” Ese vacío no siempre se expresa en discursos abiertos. Se manifiesta como una problemática silenciosa, muchas veces funcional al negocio en el corto plazo, pero profundamente corrosiva en el mediano.

He identificado cinco síntomas principales y recurrentes:

1. Pérdida de la “caja negra”: El manager deja de ser el dueño del dato. La información ya no pasa por él y eso erosiona su sensación de autoridad. Donde antes había control, hoy hay exposición.

2. Crisis de utilidad y sentido: Aparece una pregunta persistente, explícita o no: ¿cuál es mi valor ahora? No es desmotivación; es pérdida de identidad profesional.

3. Ansiedad decisional: Dificultad para decidir sin datos “perfectos”. Miedo a equivocarse frente a sistemas que parecen saber más. Parálisis estratégica disfrazada de prudencia.

4. Micromanagement defensivo: Ante la pérdida de poder real, emerge el hipercontrol improductivo: más reportes, menos autonomía, burocracia como sustituto del liderazgo.

5. Burnout silencioso del rol: Cansancio crónico, irritabilidad, cinismo o desconexión emocional. No por exceso de trabajo, sino por desalineación identitaria.

La paradoja es cruel. Mientras más tecnología se incorpora, más solo queda el manager. Con recortes proyectados en áreas de Recursos Humanos, el mando medio queda expuesto. Si el equipo se quiebra, si la Generación Z —que ya utiliza IA por fuera de los sistemas oficiales— se rebela o se apaga, no hay red.

El verdadero riesgo no es la IA

El gran error es creer que este es un problema de software, de presupuesto o de velocidad de adopción. No lo es. Estamos frente a una crisis de conciencia organizacional.

Las transformaciones digitales siguen fracasando en cerca del 70% de los casos por factores humanos. No porque falte ambición tecnológica, sino porque sobra negación emocional. Porque se sigue confundiendo liderazgo con exposición, autoridad con control y productividad con estar ocupado. La tecnología avanza más rápido que nuestra conciencia.
Y ahí está el verdadero riesgo.

Hoy, no decidir también es decidir. La rapidez en la acción se volvió vital para no quedar varados en modelos mentales, roles y estructuras que ya no existen. Aferrarse a ellos es quedarse atrapado en una versión del trabajo que ya no corre, ni siquiera en la Matrix.

El liderazgo de vidriera (Sí, el premiado, visible y performático) empieza a mostrar su fecha de vencimiento. En contextos turbulentos, la vanidad corporativa es uno de los errores estratégicos más caros.

De managers desplazados a Líderes crossover® de la nueva era.

La salida no es prohibir la inteligencia artificial ni buscar la “tool” mágica. Es mucho más incómoda: reconfigurar la identidad de quienes lideran. Aquí te cuento como es el abordaje desde el Método Tarasiewicz®. Este proceso se trabaja en capas:

1. Toma de conciencia
 Identificar síntomas, emociones dominantes y zonas de rigidez. Nombrar el miedo, la pérdida de control y la sensación de irrelevancia. Sin conciencia, no hay transformación.

2. Salida de lo conocido
 Trabajar el desapego del rol anterior. Aceptar que el modelo que dio resultados ya no es suficiente. Soltar el liderazgo construido solo desde el hacer y el control.

3. Afrontar la vulnerabilidad y el miedo a la obsolescencia
 Entender que la vulnerabilidad no es debilidad, sino información. El miedo señala el punto exacto donde hay que intervenir. Evitarlo solo lo cronifica.

4. Identificación y resignificación
Identificar síntomas, creencias, pensamientos y acciones. Detectar patrones defensivos y transformarlos en decisiones alineadas al contexto actual.

5. Lectura del nuevo mercado y del gap con el perfil actual + reconfiguración humana asistida Comprender qué demandan hoy psico profesionalmente, el negocio, los equipos y el entorno. Medir la brecha real entre el perfil actual y el necesario, sin fantasías ni autoengaños. Desarrollar un plan de acción potenciador e integración en el perfil actual.

6. Buscar acompañamiento psicoprofesional
Cuando aparecen resistencias profundas, ansiedad elevada o dificultad para planificar/accionar los pasos, el acompañamiento es clave para sostener el proceso sin retrocesos.

El punto de inflexión

Las organizaciones que van a sobrevivir no serán solo las más automatizadas, sino las que comprendan que la tecnología necesita ser acompañada por madurez humana. El liderazgo del 2026 no compite con la máquina: la orquesta.

Deja la gestión operativa a los sistemas y se enfoca en lo que la IA no puede hacer: leer climas emocionales, sostener conversaciones difíciles, detectar desgaste antes de que explote y construir confianza en medio de la incertidumbre.

La ventaja competitiva no será la inteligencia artificial. Será la capacidad humana de adaptarse sin romperse. La tecnología puede asistir, predecir y procesar. Pero la confianza, la lectura de contexto y la gestión del dolor organizacional siguen siendo patrimonio humano.
El verdadero premio de este año no es una estatuilla ni un post viral. Es llegar a diciembre sabiendo que tu rol no quedó obsoleto. ¿Cómo viene tu GAP?.

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La manipulación psicológica definirá nuevas técnicas de fraude en 2026

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Las estafas modernas seguirán creciendo de manera impresionante en 2026 y tendrán impactos graves en las personas más allá de las pérdidas monetarias.  La combinación de vulnerabilidad personal, confianza  y fraude sofisticado serán el común denominador  y  tendrán consecuencias devastadoras.

El  Informe Global de Estafas de BioCatch reportó un incremento promedio del 65% en las estafas entre 2024 y 2025, lo que demuestra claramente la magnitud y la urgencia del problema. Para este 2026, Josué Martínez, Global Advisor de BioCatch Latam,  destaca que durante este año eventos masivos como la Copa Mundial de Fútbol serán aprovechados por células de criminales, quienes abusarán de la desesperación de los aficionados por obtener boletos para los partidos y se extenderá a otros ámbitos como el hospedaje, paquetes de viaje, oferta de mercancía de edición limitada, etcétera.  

Por otro lado, se prevé que los fraudes por pagos autorizados (APP, por sus siglas en inglés) continúen siendo de alta peligrosidad para el presente año, los cuales seguirán generado pérdidas financieras significativas tanto para empresas como para consumidores.  Esto ocurre cuando un estafador engaña a una víctima para que voluntariamente autorice una transferencia de dinero a una cuenta fraudulenta, haciéndose pasar por una entidad legítima (banco, gobierno, etc.) para generar urgencia y confianza.

En ese sentido, los estafadores seguirán prometiendo altos rendimientos de las inversiones y solicitarán que el dinero se transfiera a una cuenta fraudulenta. Además los sitios de citas en línea se utilizarán para establecer relaciones con personas y luego solicitar que se transfiera dinero a una cuenta fraudulenta. Los estafadores seguirán explotando las vulnerabilidades humanas, manipularán relaciones personales y agotarán no solo el dinero de las víctimas, sino también su fortaleza emocional; situaciones como la que a continuación se cita seguirán siendo una constante a lo largo de este 2026. 

BioCatch reveló un caso reciente en Europa donde la víctima era una clienta de edad avanzada con  una relación bancaria de décadas. Utilizaba muy poco la banca digital y un día detectó actividad sospechosa en su cuenta, por lo que decidió contactar a su banco.  La mujer enferma de cáncer había confiado a su hija el acceso a su cuenta bancaria para ayudarla con la gestión financiera.

Durante la investigación, la institución financiera detectó múltiples inicios de sesión y transferencias que no coincidían con el comportamiento histórico de la madre.  El análisis de comportamiento fue clave para esclarecer dicha situación. Los patrones biométricos digitales —como la forma de escribir, deslizar y tocar la pantalla— demostraron que una misma persona operaba ambas cuentas.  Además, se detectaron accesos desde un hospital, lo que sugiere que la hija utilizó el dispositivo de su madre durante el tratamiento médico para completar procesos de autenticación.

La biometría conductual permitió identificar lo que los métodos tradicionales no pudieron ver: quién estaba realmente detrás de las transacciones y cómo se estaba produciendo el daño.   Josué Martínez  explica que dicha tecnología ayuda a verificar a los usuarios de forma invisible y discreta analizando la manera en que la que interactúan físicamente con un dispositivo, un sitio web o una aplicación en línea, ya que cada uno de ellos tiene sus propios patrones individuales y  formas de navegación.

¨La biometría conductual verifica la identidad del usuario durante toda la sesión, distinguiendo entre actividad humana y ataques automatizados. Esto permite prevenir el robo de cuentas, reducir el fraude y minimizar falsos positivos sin afectar la experiencia del usuario¨, comentó Martínez.   

Prioritaria la detección de fraude temprana en 2026

Si bien, tecnologías como la biometría conductual representa una opción para las instituciones financieras, los clientes también tienen la obligación de tomar sus propias medidas para prevenir los fraudes más sofisticados. 

Recomendaciones basadas en el caso

A partir de los patrones observados en este caso, BioCatch  destaca las siguientes recomendaciones para los usuarios:

  • No compartir credenciales de banca digital, incluso en situaciones de enfermedad o dependencia.
  • Prestar atención a cambios en los hábitos financieros, como un aumento repentino en transferencias o pagos de alto valor.
  • Desconfiar de solicitudes de dinero provenientes de relaciones digitales, especialmente cuando implican urgencia o confidencialidad.
  • Revisar con atención las alertas y comunicaciones del banco, ya que pueden ser la primera señal de una estafa en curso.
  • Actuar de inmediato ante cualquier actividad sospechosa, ya que la velocidad de los pagos en tiempo real reduce las posibilidades de recuperación.

Finalmente, Josué Martínez  destaca que, para mantenerse informado sobre las tácticas de fraude más recientes, es fundamental consultar regularmente fuentes oficiales y confiables, y adoptar prácticas de ciberseguridad proactivas. Los métodos de los estafadores evolucionan constantemente, por lo que la vigilancia continua es esencial. 

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La colocación de stent reduce el riesgo de accidente cerebrovascular

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Un importante estudio internacional dirigido por investigadores de Mayo Clinic y financiado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) ha descubierto que, en personas con un estrechamiento grave de la arteria carótida que no han presentado síntomas recientes de accidente cerebrovascular (ACV), un procedimiento mínimamente invasivo llamado colocación de stent en la arteria carótida, combinado con una terapia médica intensiva, redujo de manera significativa el riesgo de accidente cerebrovascular en comparación con la terapia médica aislada. La cirugía tradicional (endarterectomía carotídea) no presentó el mismo beneficio. La investigación se ha publicado en The New England Journal of Medicine.

El Ensayo de Revascularización Carotídea y Manejo Médico para la Estenosis Carotídea Asintomática (CREST-2) es el mayor estudio realizado hasta la fecha en la comparación de los enfoques terapéuticos actuales para esta afección, causada por la acumulación de placa en las arterias que suministran sangre al cerebro.

La estenosis carotídea puede provocar un ACV si una placa se desprende y bloquea el flujo sanguíneo. Aunque la cirugía y la colocación de stent se han utilizado desde hace muchos años para abrir estas arterias, los medicamentos más recientes y un mejor control de los factores de riesgo han suscitado dudas sobre si estos procedimientos siguen siendo necesarios en personas sin síntomas.

“Hace décadas, la cirugía ayudaba claramente a prevenir ACVs en muchos pacientes,” dice Thomas Brott, M.D., neurólogo en Mayo Clinic en Florida y autor senior del estudio. “Pero la terapia médica ha mejorado tanto que necesitábamos reexaminar el equilibrio entre beneficio y riesgo en personas que no presentan síntomas.”

El programa CREST-2 consistió en dos ensayos clínicos paralelos y aleatorizados, realizados en 155 centros médicos de cinco países, incluyendo Australia, Canadá, Israel, España y Estados Unidos. Cada uno incluyó a más de 1.200 adultos con un estrechamiento grave de la arteria carótida del 70% o más, que no habían sufrido un ACV ni un ataque isquémico transitorio (mini derrame) en los últimos seis meses.

En uno de los ensayos, los participantes recibieron colocación de stent junto con terapia médica intensiva o terapia médica aislada. En el otro, los participantes recibieron endarterectomía más terapia médica o terapia médica aislada.

Todos los participantes recibieron una atención médica integral, que incluía asesoramiento sobre estilo de vida y medicación según fuese necesario, para controlar la presión arterial, el colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad) y la diabetes, además de ayudarles a dejar de fumar.

En colaboración con investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham, los científicos analizaron la aparición de ACV y fallecimiento dentro de los 44 días posteriores a la colocación del stent o a la cirugía. También analizaron la aparición de ACV durante un periodo de cuatro años en el mismo lado del cuerpo que la arteria estrechada.

El ensayo con stent mostró una reducción significativa del ACV: a lo largo de cuatro años, el 2,8% de los pacientes tratados con stent y terapia médica sufrió un ACV, frente al 6% de los que recibieron terapia médica aislada (aproximadamente la mitad del riesgo de ACV). Sin embargo, en el ensayo de endarterectomía, la diferencia en las tasas de ACV (3,7% con cirugía frente al 5,3% con terapia médica aislada) no fue estadísticamente significativa. Las complicaciones graves fueron poco frecuentes en ambos procedimientos.  

Los descubrimientos ofrecen una orientación más clara para médicos y pacientes que estén considerando un procedimiento preventivo. El Dr. Brott enfatiza la toma de decisiones personalizada.

“Para algunos pacientes — en particular aquellos con un estrechamiento más avanzado o con una placa que parece inestable o más probable a causar una obstrucción — la colocación de un stent puede ofrecer una protección adicional, mientras que para otros la terapia médica aislada puede ser suficiente,” dice.

Un seguimiento cercano y una atención coordinada ayudaron a todos los participantes a lograr y mantener mejoras significativas en su presión arterial y en sus niveles de colesterol.

Los investigadores seguirán monitorizando a los participantes para evaluar los resultados a largo plazo. También están estudiando si las herramientas de imagen pueden ayudar a identificar qué pacientes se benefician más de cada tratamiento.

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Negocio del vino: la herramienta que evita pérdidas de más de USD300.000

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En un sector donde cada botella cuenta, un enemigo invisible amenaza las ganancias y la reputación de las bodegas. Las paradas o detenciones de fermentación y la contaminación microbiana, problemas a menudo subestimados, pueden costar a los productores cientos de miles de dólares por un solo tanque de vino. Sin embargo, la ciencia ofrece una solución rentable que transforma la prevención en una inversión inteligente.

“El vino es un producto vivo, y su elaboración, un delicado equilibrio biológico. Desde la vendimia hasta el fraccionamiento, una compleja comunidad de levaduras y bacterias trabaja para crear el vino que disfrutamos”, comenta el microbiólogo argentino Germán Gonzalez Riachi, especializado en el sector vitivinícola. “Pero en este universo microscópico, no todos los actores son beneficiosos. La presencia de microorganismos no deseados puede desencadenar una cascada de problemas que van desde sutiles desviaciones aromáticas hasta la pérdida total de la producción”

El impacto económico puede ser devastador. En Argentina, un fallo microbiológico en un tanque de una bodega mediana puede significar un riesgo de más de USD 300.000. Uno de los problemas más graves son las paradas de fermentación, que pueden provocar pérdidas de hasta el 70% o incluso la totalidad del valor de un lote. Estas detenciones inesperadas del proceso fermentativo pueden deberse a múltiples factores, como una baja carga de levaduras, la competencia con otros microorganismos que contaminan el mosto, o una deficiencia de nutrientes que debilita a las levaduras responsables de la fermentación. Todos estos elementos impactan directamente en la calidad final del vino, y subrayan la importancia de un monitoreo constante de la fermentación.

“Generalmente, en la práctica, es muy difícil arreglar un vino que se alteró o perdió su calidad. Se descarta o se corta con vino de menor calidad, o se vende a granel para otros fines a un precio muchísimo menor“, comparte Riachi. La prevención, por tanto, no es una opción, sino una necesidad. “Siempre se busca prevenir y sumar a la calidad del vino sin intervenir en el estilo enológico de cada bodega”, agrega.

Las causas de la contaminación microbiana en bodega pueden originarse en la falta de validación de los protocolos de limpieza, en la desinfección y en acciones correctivas. Estos suelen ejecutarse de manera empírica, sin evaluar su eficacia microbiológica. A esto se suman una insuficiente estabilización de los vinos durante la crianza y previa al fraccionamiento, junto con otros factores intrínsecos de cada vino.

Entre los microorganismos contaminantes más notorios se encuentra la levadura del género Brettanomyces. Este microorganismo es responsable de aromas desagradables descritos como “sudor de caballo” o “cuero”, que arruinan la expresión frutal y la elegancia de un vino. Un estudio en California reveló que el 73% de las bodegas había experimentado una reducción de la calidad debido a “Brett”, y un 13% había tenido que retirar productos del mercado por esta causa. Pero Brettanomyces no está solo. Otras levaduras como Zygosaccharomyces, entre otros, pueden causar refermentaciones en la botella, generando turbidez y gas. Ciertas bacterias lácticas pueden producir “gusto de ratón” mientras que las bacterias acéticas, como su nombre indica, pueden avinagrar el vino, transformándolo literalmente en vinagre, provocando una pérdida total del lote.

Frente a la magnitud de las posibles pérdidas, el costo de la prevención es, en palabras de Riachi, “infinitamente menor”. La inversión en un monitoreo microbiológico no es un gasto, sino un seguro de calidad y rentabilidad. El costo de un equipo de laboratorio o monitoreo microbiológico externo es insignificante en comparación con el valor de un solo tanque de vino premium.

La clave está en un enfoque proactivo. Esto implica implementar y validar protocolos de limpieza y desinfección rigurosos para todas las superficies, desde los tanques y mangueras hasta la línea de embotellado. Además, es fundamental realizar análisis microbiológicos preventivos en puntos críticos de control. Durante la vendimia y la fermentación, el monitoreo ideal es diario o semanal. Luego, se pueden establecer controles mensuales y un análisis exhaustivo previo al embotellado para asegurar la estabilidad del vino.

La figura del microbiólogo enológico, un especialista dedicado a entender y gestionar el ecosistema microbiano de la bodega, está ganando terreno. En Argentina, por ejemplo, iniciativas como “Ciencia del Vino” están llevando laboratorios móviles directamente a las bodegas para realizar análisis in situ y ofrecer resultados inmediatos. Esta aproximación permite tomar decisiones informadas al instante, corrigiendo desviaciones antes de que se conviertan en problemas irreparables. Más allá de la prevención, la microbiología abre la puerta a la diferenciación. Al aislar y utilizar levaduras nativas, propias de cada viñedo, las bodegas pueden reforzar la identidad de su terroir, creando vinos únicos que se destacan en un mercado global competitivo.

En definitiva, la microbiología ha dejado de ser un tema exclusivo de laboratorios para convertirse en una herramienta de gestión indispensable en la bodega moderna. Ignorar a los microorganismos es dejar la puerta abierta a pérdidas económicas significativas y a un daño reputacional difícil de reparar. Invertir en su control y comprensión no solo protege la producción, sino que potencia la calidad, la identidad y, en última instancia, la rentabilidad de cada botella.

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La yerba mate exportó más que nunca y Misiones lideró el comercio exterior

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El año 2025 quedará registrado como el mejor de la historia para las exportaciones argentinas de yerba mate, tanto en volumen como en facturación. De acuerdo con el ranking oficial de exportaciones por marca, correspondiente al período enero–diciembre, el sector exportó 60.011.180 kilos, por un valor total de 116,34 millones de dólares, con un precio promedio de 1.938,64 dólares por tonelada.

El gran ganador de 2025 fue Grupo Kabour, con planta industrial en Andresito, que lideró el ranking con 19.995.803 kilos exportados, equivalentes al 33,32 por ciento del total. En términos prácticos, uno de cada tres kilos de yerba mate exportados salió al mundo bajo esta marca, confirmando su rol como principal actor del negocio externo.

En segundo lugar se ubicó La Cachuera, con 17.281.988 kilos y una participación del 28,80 por ciento. La empresa misionera no solo sostuvo su volumen, sino que capitalizó el crecimiento del mercado internacional y se afirmó como el segundo gran beneficiario del año récord.

El podio lo completó Productores de Yerba Mate de Santo Pipó -Piporé-, con 8.317.039 kilos, que representaron el 13,86 por ciento del total. Su desempeño consolidó a la cooperativa como uno de los pilares estructurales del comercio exterior yerbatero.

En conjunto, estas tres firmas concentraron más del 76 por ciento de las exportaciones, dejando en evidencia que el año récord fue, sobre todo, un año récord para los líderes del sector.

El récord alcanzado en 2025 cobra mayor dimensión cuando se lo observa en perspectiva histórica. Entre 2019 y 2024, las exportaciones anuales de yerba mate se movieron en un rango relativamente estable, con 39.834.064 kilos en 2019, 42.905.743 kilos en 2020, una caída a 35.509.787 kilos en 2021, seguida por 40.304.006 kilos en 2022, 39.691.203 kilos en 2023 y un repunte a 44.019.308 kilos en 2024. Sobre esa base, el volumen exportado en 2025 rompe claramente el techo histórico y marca un salto estructural respecto de la dinámica de los últimos seis años, consolidando al mercado externo como el principal motor del sector en un contexto de fuertes tensiones internas en la cadena yerbatera.

El segundo escalón: crecimiento con menor captura del negocio

Un segundo grupo de empresas también logró expandir sus exportaciones, aunque muy lejos de los volúmenes de los grandes ganadores.

En este segmento se destacó Establecimiento Las Marías, con 5.145.638 kilos exportados (8,57 por ciento del total), consolidándose como el cuarto exportador del país y el principal jugador fuera del tridente líder.

Más atrás aparecen la Cooperativa Agrícola de la Colonia Liebig, con 1.174.480 kilos (1,96 por ciento), Establecimiento Santa Ana -CBSé-, con 1.052.190 kilos (1,75 por ciento), y Cordeiro y Cía. -Verdeflor-, con 973.700 kilos (1,62 por ciento). Todas ellas lograron insertarse en el año récord, pero con una porción acotada del negocio.

Completan este grupo Grupo Kassab, Hreñuk y CALO, cada una con volúmenes cercanos o levemente superiores al 1 por ciento del total, confirmando que, aun en un año excepcional, la distribución del crecimiento fue desigual.

Puesto Marca Cantidad (TN) Participación (%) FOB total (USD) FOB (%) Unitario (USD/TN)
1 GRUPO KABOUR 19.995,80 33,32 33.505.703,75 28,80 1.675,61
2 LA CACHUERA 17.281,98 28,80 32.112.532,20 27,60 1.857,15
3 PRODUCTORES DE YERBA MATE DE SANTO PIPÓ 8.317,39 13,86 17.773.705,01 15,28 2.136,93
4 ESTABLECIMIENTO LAS MARÍAS 5.145,63 8,57 9.986.269,82 8,58 1.940,73
5 COOP. AGRÍCOLA DE LA COLONIA LIEBIG 1.174,48 1,96 4.001.840,50 3,44 3.407,34
6 ESTABLECIMIENTO SANTA ANA 1.052,19 1,75 2.908.940,33 2,50 2.764,66
7 CORDEIRO Y CÍA 973,70 1,62 2.128.690,32 1,83 2.186,20
8 GRUPO KASSAB 868,85 1,45 1.196.423,30 1,03 1.377,02
9 HREÑUK 843,46 1,41 2.382.303,83 2,05 2.824,43
10 CALÓ 765,60 1,28 1.301.520,00 1,12 1.700,00

Una larga cola de exportadores marginales

El ranking muestra además una extensa nómina de marcas con volúmenes reducidos, muchas por debajo de las 500 toneladas anuales. Allí figuran empresas como Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo, Molinos Río de la Plata, Pontmarkt, Kraus, Sanesa, Establecimiento Bonafé, Yerbatera Misiones, Pindó, Cooperativa Yerbatera Andresito y otras firmas con participaciones inferiores al 1 por ciento. El ranking se cierra con Cafés La Virginia en el puesto 50, Porongo en el 54 y Café Cabrales.

Puesto Marca FOB total (USD) FOB (%) Cantidad (TN) Unitario (USD/TN)
1 GRUPO KABOUR 33.505.703,75 28,80 19.995,80 1.675,61
2 LA CACHUERA 32.112.532,20 27,60 17.281,98 1.857,15
3 PRODUCTORES DE YERBA MATE DE SANTO PIPÓ 17.773.705,01 15,28 8.317,39 2.136,93
4 ESTABLECIMIENTO LAS MARÍAS 9.986.269,82 8,58 5.145,63 1.940,73
5 COOP. AGRÍCOLA DE LA COLONIA LIEBIG 4.001.840,50 3,44 1.174,48 3.407,34
6 ESTABLECIMIENTO SANTA ANA 2.908.940,33 2,50 1.052,19 2.764,66
7 HREÑUK 2.382.303,83 2,05 843,46 2.824,43
8 CORDEIRO Y CÍA 2.128.690,32 1,83 973,70 2.186,20
9 CALÓ 1.301.520,00 1,12 765,60 1.700,00
10 GRUPO KASSAB 1.196.423,30 1,03 868,85 1.377,02

El ranking por valor revela un dato clave del año récord: algunas empresas, como Liebig, Santa Ana o Hreñuk, exportaron menos volumen que los líderes, pero lograron precios unitarios sensiblemente superiores al promedio, lo que refuerza la idea de que el negocio externo no solo se define por cantidad, sino también por estrategia comercial y posicionamiento en mercados de mayor valor agregado.

En el extremo inferior del listado aparecen operaciones puntuales, incluso por debajo de las 10 toneladas anuales, que completan el mapa exportador pero sin impacto significativo en el resultado global.

El año récord de exportaciones se produce en un marco institucional distinto al que rigió durante buena parte de las últimas dos décadas: con el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) sin herramientas efectivas para ordenar la oferta, limitar volúmenes o incidir en los tiempos de cosecha y secanza, el mercado queda más expuesto a la lógica de precios y poder de negociación de los actores con escala. En ese contexto, el récord exportador funciona como válvula de salida para la cadena, pero también tiende a profundizar la concentración: el crecimiento del comercio exterior aparece capturado, en su mayor parte, por los grandes jugadores con capacidad logística, financiera y comercial para sostener volumen, destinos y contratos, mientras los eslabones primarios atraviesan un escenario más frágil y volátil.

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