En el sur de Misiones, productores están transformando sus chacras con sistemas más diversificados, donde la ganadería bovina gana cada vez más protagonismo.
Históricamente ligada a la caña de azúcar, la región atraviesa un cambio profundo: de una cuenca que llegó a tener hasta 600 productores y casi 3.000 hectáreas, hoy quedan cerca de 200 productores activos y menos de 500 hectáreas cultivadas.
Frente a este escenario, muchas familias productoras impulsaron nuevas alternativas: ganadería, maíz, mandioca, maracuyá e implantación de pasturas. Incluso, en algunos casos, se mantienen elaboraciones artesanales como azúcar rubia o mascabo.
La ganadería crece: ya se registran más de 9.000 cabezas en el departamento, con más productores incorporando rodeos, mayor superficie con pasturas y un fortalecimiento de las organizaciones locales.
El acompañamiento técnico es clave. Desde el INTA, se trabaja en manejo del rodeo, sanidad animal y tecnologías forrajeras, impulsando pasturas adaptadas como la Doña Emma para mejorar la base alimenticia.
El gobernador Hugo Passalacqua abrió este 18 de marzo de 2026 una escena política que trasciende lo educativo: recibió en Posadas a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y utilizó la recorrida por la Escuela Secundaria de Innovación como vidriera de un modelo que busca proyectarse a escala nacional.
La visita incluyó además la inauguración del edificio refaccionado de la Escuela N.º 263 en Hipólito Yrigoyen, financiado con fondos nacionales. El dato central no es solo la agenda institucional, sino el gesto político: en un contexto de redefinición de vínculos entre Nación y provincias, Misiones se posiciona como proveedor de una política pública “exportable”. La incógnita queda planteada: ¿se consolida un esquema de cooperación o se trata de un movimiento táctico en una relación todavía en construcción?
Educación como activo político y puente institucional
La actividad combinó dos dimensiones. Por un lado, la exhibición del modelo educativo misionero; por otro, la materialización de obra pública con financiamiento nacional. En la Escuela Secundaria de Innovación, con siete años de trayectoria y una matrícula de 420 estudiantes en 2026, Passalacqua mostró un formato que integra bachillerato orientado en informática, robótica y desarrollo biosustentable, junto con ofertas de formación superior como la Tecnicatura en Inteligencia Artificial y profesorados vinculados a tecnologías.
En la oportunidad, Passalacqua resaltó que este tipo de establecimientos “prepara la vida a los jóvenes” y les permite alcanzar sus sueños. Con el mismo énfasis, Pettovello, en dialogó con los docentes y las autoridades provinciales, dio cuenta de las posibilidades “de replicar este modelo” de la escuela en otras partes del país.
No es un dato menor que la ministra Pettovello haya planteado la posibilidad de replicar este esquema en otras jurisdicciones. En términos institucionales, eso ubica a Misiones en un lugar poco habitual: no solo como ejecutora de políticas, sino como generadora de modelos.
La Escuela Secundaria de Innovación cuenta con siete años de trayectoria y ofrece un bachillerato orientado en informática con especialidad en robótica y agro y ambiente con especialidad en desarrollo biosustentable. Este año inició el ciclo lectivo con 420 estudiantes, una matrícula que creció en relación con el período anterior. Las actividades se desarrollan en turnos mañana y tarde, mientras que por la noche se dictan la Tecnicatura en Inteligencia Artificial y el Profesorado en Tecnologías.
Además, los sábados se cursa el Profesorado en Educación Técnica Profesional destinado a docentes de escuelas técnicas. La propuesta educativa combina formación académica con herramientas vinculadas a la innovación y al desarrollo tecnológico.
Obra pública, territorio y financiamiento compartido
La segunda parada, en Hipólito Yrigoyen, incorporó otra capa de análisis. La refacción integral de la Escuela N.º 263 “Jorge Newbery” —con 81 años de historia y 160 estudiantes— se ejecutó con fondos nacionales a través de la Unidad Sectorial de Coordinación y Ejecución de Programas y Proyectos Especiales del Ministerio de Educación de Misiones.
El detalle técnico de la obra —mejoras estructurales, ampliación de aulas, construcción de talleres y un nuevo edificio para Nivel Inicial— traduce una lógica política concreta: la articulación entre financiamiento nacional y ejecución provincial.
En un escenario donde la obra pública suele ser un punto de tensión entre niveles de gobierno, la visita conjunta funciona como señal de alineamiento operativo. No hay anuncios de nuevos programas ni cifras extraordinarias, pero sí una puesta en escena que busca mostrar continuidad y coordinación.
Al respecto, la directora de la escuela, Úrsula Salapata, comentó que “hoy es un día de fiesta en esta institución porque recibimos a las autoridades que, gracias a su gestión, nos permiten disfrutar de un edificio que ha sido objeto de una refacción integral tras 81 años, así como de la ampliación de talleres, laboratorio, biblioteca y cocina”.
“Con las refacciones ahora se respira un ambiente positivo y alegre. Los chicos están cómodos y ahora disponen de instalaciones adecuadas para los talleres que realizamos, como alimentación nutricional y ajedrez. En definitiva, tenemos el espacio que tanto necesitábamos. Y esto es clave porque, desde hace unos años, venimos desarrollando un proyecto de educación emocional que requiere de un ámbito apropiado para llevarlo a cabo”, comentó.
En detalle, la institución fue fundada en 1944 por colonos que integraron la primera comisión de fomento del municipio y cuenta con 81 años de trayectoria. Desde 2015 funciona con modalidad de jornada extendida y forma parte del Plan Quinquenal. El establecimiento cuenta con una matrícula de 160 estudiantes, en su mayoría provenientes de zonas rurales y barrios cercanos. Actualmente desarrolla talleres áulicos y espacios de áreas especiales enfocados en educación emocional, Diseño Universal para el Aprendizaje, innovación y educación disruptiva.
Correlación de fuerzas y lectura estratégica
El movimiento deja varias lecturas. Para el Gobierno de Misiones, implica capitalizar un activo propio —la innovación educativa— y proyectarlo en clave federal. La posibilidad de que el modelo sea replicado en otras provincias amplifica ese posicionamiento.
Para Nación, la visita permite apropiarse de experiencias concretas sin necesidad de diseñarlas desde cero. En un contexto donde la gestión de políticas sociales y educativas está bajo revisión, identificar casos “exitosos” en territorio provincial puede funcionar como atajo político.
Al mismo tiempo, la presencia conjunta en una obra financiada con recursos nacionales refuerza una narrativa de cooperación que no siempre predomina en la relación Nación-provincias. La escena no elimina tensiones estructurales, pero introduce un canal de interlocución basado en resultados.
Un vínculo en evolución
Más allá de la agenda puntual, la jornada deja abierta una dimensión más amplia: el rol que pueden jugar las provincias en la redefinición de políticas públicas nacionales. Misiones no solo muestra infraestructura y programas, sino una identidad educativa propia, asociada a la innovación y la tecnología.
La pregunta que queda flotando es si este tipo de experiencias derivará en políticas sistemáticas o si quedará como casos aislados dentro de un esquema más fragmentado. También, qué grado de continuidad tendrá la articulación entre Nación y provincia en un área sensible como la educación.
Por ahora, el Gobierno provincial logra instalar su modelo en la conversación nacional y la cartera de Capital Humano toma nota. Lo que ocurra en las próximas semanas —si hay avances concretos hacia la replicación o nuevas instancias de cooperación— marcará si esta visita fue el inicio de una agenda compartida o simplemente una señal política en un tablero todavía en movimiento.
El gobierno de Israel activó en los últimos días un giro discursivo clave sobre la guerra con Irán. Sin confirmar un cambio de régimen en Teherán —objetivo que sobrevoló durante meses—, el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo el 12 de marzo de 2026 que la ofensiva ya “cambió el equilibrio de poder en Medio Oriente”. El dato no es menor: la declaración, realizada en su primera rueda de prensa desde el inicio del conflicto, marca un desplazamiento político en pleno desarrollo de la guerra. La pregunta queda abierta: ¿se trata de una consolidación estratégica o del inicio de un repliegue narrativo frente a límites militares y presiones externas?
Un objetivo que se redefine sobre la marcha
La ofensiva contra Irán se presentó desde el inicio como una instancia decisiva. La construcción política fue clara: una “guerra existencial”, enmarcada dentro de lo que el propio Netanyahu denomina la “Guerra de la Redención”, iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023. En ese esquema, el cambio de régimen en Irán funcionaba como horizonte máximo.
Sin embargo, la evolución del conflicto introdujo matices. Tras el ataque que eliminó al líder supremo iraní y los llamados públicos a una insurrección interna, el escenario no derivó en una caída del régimen. En paralelo, Estados Unidos —actor central en la operación militar— comenzó a dar señales de cierre del frente, en un contexto de presión económica global por el alza del petróleo.
En ese marco, el Gobierno israelí ajusta el encuadre: ya no se trata necesariamente de reemplazar al régimen iraní, sino de debilitarlo estructuralmente. Las propias fuentes militares sostienen que los daños infligidos a las capacidades armamentísticas —instalaciones, mandos, arsenales— tendrían efectos “permanentes y semipermanentes”. La traducción política es directa: transformar una victoria total en una ventaja estratégica prolongada.
Entre la narrativa de victoria y los límites operativos
El nuevo enfoque no elimina tensiones. Durante meses, la legitimidad interna de la guerra se apoyó en la promesa de neutralizar definitivamente la amenaza iraní y su red de aliados regionales. Ese objetivo incluía, implícitamente, a actores como Hezbolá en Líbano y Hamás en Gaza.
Hoy, ese esquema aparece más complejo. Persisten frentes activos: Hezbolá intensificó su accionar tras la muerte del líder iraní, mientras que en Gaza el control territorial sigue fragmentado. A su vez, Israel volvió a enfrentarse a Irán apenas ocho meses después de haber declarado una “victoria histórica” en 2025, lo que introduce un interrogante sobre la durabilidad de los logros militares.
En términos institucionales, esto reconfigura la lógica de seguridad: de guerras concluyentes a conflictos recurrentes. La idea de “guerras preventivas” comienza a instalarse como doctrina operativa, lo que implica una redefinición de la política de defensa con impacto directo en la estabilidad regional.
Presión externa y cálculo político interno
El tablero internacional también condiciona las decisiones. La posibilidad de un cierre anticipado del conflicto impulsado por Washington —en un contexto de tensión económica global— limita el margen de acción israelí. La coordinación militar con Estados Unidos fue central en la ofensiva, pero también establece un techo político.
En el plano interno, Netanyahu enfrenta un equilibrio delicado. Por un lado, la guerra mantiene un respaldo significativo en la opinión pública, incluso tras más de dos años de conflicto continuo. Por otro, el capital político del primer ministro está atado a los resultados.
El riesgo es evidente: si la guerra concluye sin una transformación estructural del régimen iraní, las promesas de “victoria total” pueden convertirse en un punto de vulnerabilidad. Más aún cuando persisten amenazas activas en múltiples frentes y cuando los conflictos previos —con Hamás y Hezbolá— siguen sin resolución definitiva.
En ese contexto, la posibilidad de adelantar elecciones aparece como una variable política latente. Capitalizar el momento antes de que se diluya el impacto de la ofensiva podría formar parte de la estrategia.
Un conflicto que no termina de cerrarse
El escenario que se abre es menos lineal que el planteado al inicio de la guerra. Israel podría optar por consolidar su ventaja militar y dejar que las tensiones internas en Irán evolucionen por sí solas. Sin embargo, esa decisión implica aceptar que el régimen continúe, al menos en el corto plazo.
Al mismo tiempo, la continuidad de operaciones en Líbano y Gaza introduce una dimensión adicional: la dificultad histórica de cerrar conflictos sin acuerdos políticos de fondo. La superioridad militar, por sí sola, no garantiza estabilidad.
Las próximas semanas serán clave para observar si el Gobierno israelí avanza hacia un cierre ordenado del frente iraní o si el conflicto deriva en una nueva fase de presión sostenida. También será determinante el rol de Estados Unidos y su disposición a sostener o limitar la escalada.
En ese cruce entre estrategia militar, narrativa política y condicionamientos externos, Netanyahu redefine su margen de acción. El resultado final todavía no está escrito.
La mañana de este miércoles en la capital provincial una mujer de 55 años fue encontrada sin signos vitales dentro de una unidad de transporte de pasajeros que acababa de arribar a la ciudad.
El hecho fue reportado a las 09:20 horas en el andén N° 2 de la Terminal Quaranta. Según datos oficiales, el personal de la Dirección de Comando Táctico fue alertado por el chofer de la empresa Vía Bariloche, identificado como Juan Carlos Olmedo (44).
El transporte cumplía el trayecto Buenos Aires – Posadas. Al llegar a destino, el conductor intentó despertar a una pasajera, identificada como Mariana Pizarro (55), quien viajaba en el asiento N° 20. Al notar que la mujer no reaccionaba, se dio aviso inmediato a las autoridades.
Se constató que la ciudadana ya no presentaba signos vitales. Ante esta situación, se solicitó la presencia del médico policial y de la Dirección de Criminalística para realizar las pericias correspondientes en el lugar y determinar las causas del deceso.
Mariana Pizarro era una reconocida activista social, docente y actriz.
En una señal política que excede lo simbólico, el Gobierno nacional utilizó la 30° edición de los Premios Exportar -realizada el martes en el Palacio Libertad- para reforzar una estrategia de inserción internacional con anclaje federal.
El dato sobresale: siete firmas tealeras y yerbateras de Misiones concentraron la mitad de las distinciones si se considera el esquema asociativo, en un escenario donde el Ejecutivo busca ampliar la base exportadora y mostrar resultados concretos en medio de tensiones económicas internas. La pregunta queda planteada: ¿se trata de un caso aislado o del inicio de una reconfiguración productiva con mayor protagonismo de las provincias?
El modelo exportador como política activa
La ceremonia organizada por PromArgentina —la Agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional— funcionó como vidriera de una política pública que intenta articular al sector privado con el Estado nacional y las provincias. En 2025, el organismo acompañó a más de 1.500 empresas en 108 ferias internacionales, con un crecimiento del 75% y 80% respectivamente frente al año anterior.
Ese despliegue no es menor: implica una decisión institucional de intervenir en la promoción comercial externa, con herramientas como el Sello Exportador y la ampliación de espacios de negocios en ferias. En términos políticos, el Gobierno intenta instalar la idea de que la competitividad no depende solo de variables macroeconómicas, sino también de la capacidad de generar redes, certificaciones y presencia internacional.
En ese marco, el reconocimiento al Consorcio Exportador Tealero —ConexTea— en la categoría “Asociativismo para la Exportación” refleja un modelo que el Ejecutivo busca potenciar: empresas que se agrupan para ganar escala, compartir costos y disputar mercados globales. Las empresas que conforma el ConexTea son Klimiuk Infusiones, La Cooperativa Yerbatera 2 de Mayo, Don Layo, Fontana SA, Punta de Oro SRL y Yerbatera Don Máximo.
Misiones, entre la crisis y la oportunidad
El dato político-productivo más relevante de la premiación no estuvo en la lista formal de nueve ganadores, sino en su desagregación. De las 14 firmas reconocidas —considerando las integrantes del consorcio—, siete pertenecen a Misiones. Es decir, una provincia con economías regionales tensionadas logró capturar un protagonismo inusual en la agenda exportadora.
Las empresas tealeras y yerbateras premiadas no solo consolidaron mercados tradicionales como Estados Unidos, Rusia y Malasia, sino que avanzaron en la apertura de nuevos destinos como Perú y el ingreso a China. En términos de volumen combinado, ese bloque ya compite con los principales jugadores del sector.
A eso se suma el reconocimiento a una firma yerbatera en la categoría “Embajador Exportador del Norte”, lo que amplía el alcance del fenómeno. La lectura es doble: por un lado, evidencia la capacidad de adaptación de sectores golpeados; por otro, muestra cómo la asociatividad puede convertirse en una herramienta para compensar desventajas estructurales.
Correlación de fuerzas en la economía real
El mensaje político de fondo apunta a un objetivo explícito: ampliar la base exportadora. Actualmente, alrededor de 10.000 empresas exportan en Argentina, un número que el propio esquema institucional considera insuficiente para sostener el desarrollo productivo.
En ese contexto, el protagonismo de Misiones reordena parcialmente el mapa. No desplaza a los grandes complejos exportadores, pero introduce una variable incómoda: la posibilidad de que economías regionales, con menor escala individual, ganen peso a partir de esquemas colaborativos.
Para el Gobierno, este tipo de casos funciona como validación de su estrategia. Para el sector privado, abre una discusión sobre competitividad, acceso a mercados y necesidad de políticas sostenidas. Y para otras provincias, instala un antecedente que puede ser replicado.
Entre la política de promoción y los límites estructurales
La apuesta oficial combina promoción, articulación institucional y visibilidad internacional. Sin embargo, el desafío no se agota en la presencia en ferias o en los reconocimientos. Exportar —como se remarcó en la propia ceremonia— implica inversión, adaptación a estándares globales y capacidad de sostener competitividad en el tiempo.
Ahí aparece la tensión de fondo: cuánto de este impulso responde a una política estructural y cuánto a esfuerzos puntuales de sectores que logran adaptarse por cuenta propia.
En paralelo, la reconfiguración de PromArgentina —antes Fundación Exportar— también marca un intento de actualizar la institucionalidad de la política comercial externa, en un contexto donde el Gobierno busca resultados medibles.
Un proceso en construcción
La consolidación de Misiones en esta edición de los Premios Exportar introduce una señal política que trasciende lo sectorial. Muestra que, incluso en escenarios adversos, algunos actores logran insertarse en el comercio global con estrategias propias y respaldo institucional.
Lo que queda por verse es si este impulso se traduce en un crecimiento sostenido de la base exportadora o si se mantiene como un fenómeno concentrado en sectores específicos. También, cómo evolucionará la articulación entre Nación, provincias y empresas en un contexto económico todavía inestable.
Por ahora, el Gobierno exhibe resultados y las provincias buscan posicionarse. El equilibrio entre ambos movimientos definirá si este tipo de reconocimientos anticipa un cambio más profundo o si apenas refleja una excepción dentro de una estructura que todavía no termina de transformarse.
Los premios Exportar
El Premio Exportar pondera desde hace tres décadas la labor exportadora y el aporte a la promoción de Argentina en el comercio exterior, con hincapié en las regiones del país, destacando tanto a empresas de bienes como de servicios.
Las empresas ganadoras de la trigésima edición del Premio Exportar en las distintas categorías evaluadas por el jurado fueron las siguientes:
“Primera Exportación”: SkyScale
“Empresa Exportadora Marca País Argentina”: AZ Editora
“Asociativismo para la Exportación”: ConexTea
“Embajador Exportador del Norte”: Kraus
“Embajador Exportador del Centro”: Complejo Alimentario SA
“Embajador Exportador del Sur”: Newsan Food
“Exportación Destacada de Servicios”: MachVision
“Exportación Destacada de Bienes”: GemaBiotech
“Premio Exportar a la Trayectoria”: Loma Hermosa Plast
En la ceremonia, las estatuillas de los Premios Exportar fueron entregadas por Sucalesca; Del Re; el director de Asuntos Internacionales y Comercio en la Sociedad Rural Argentina (SRA), Raul Roccatagliata; el presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), Maximiliano Voss; y el expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja.
A la entrega de distinciones asistieron, además, el secretario de Comercio, Pablo Lavigne; la presidenta de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), Carla Martín Bonito; elpresidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), Fernando Landa; y el presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Fernando Furci, entre otras autoridades.
Acerca de la estatuilla
La estatuilla de esta edición del Premio Exportar fue confeccionada por el estudio de diseño industrial e ingeniería xCruza y representa un pequeño container construido de aluminio macizo anodizado, que simboliza la diversidad de las exportaciones argentinas.
En la parte superior del Premio se destaca una morfología alabeada de modo que, al apilarse todos los galardones, conforma una trama que simboliza a la bandera argentina flameando en el mar.
“El desafío que afrontamos fue cómo transmitir, por medio de una estatuilla, el esfuerzo y la dedicación de una empresa a lo largo de todo un año para expandirse y llegar a nuevos mercados”, explicó Victoria Riqué, codirectora del estudio junto con Carlos Genoud.