El barril de petróleo brent para entrega en mayo mantiene fuertes subidas este jueves y se dispara más del 10 %, con lo que roza los 120 dólares, afectado por el aumento de las tensiones en Oriente Medio tras los ataques producidos a instalaciones gasistas.
A las 10:45 horas, y según datos de Bloomberg recogidos por EFE, el precio del brent se dispara el 10,79 %, hasta los 119,05 dólares, aunque ha llegado a tocar un máximo en los 119,13 dólares.
Por su parte, el petróleo intermedio de Texas, el de referencia en Estados Unidos, también sube, aunque con menos fuerza. Avanza el 3,29 %, hasta los 99,49 dólares antes de la apertura oficial del mercado.
Asimismo, el precio del gas natural para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, de referencia en Europa, también se dispara el 25,5 %, hasta los 68,6 euros por megavatio hora (MWh).
El precio del crudo y del gas mantienen este jueves la escalada que ya registraron en la víspera, ante el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, con ataques cruzados a infraestructuras energéticas.
En la víspera, Israel y Estados Unidos atacaron instalaciones gasistas iraníes, entre ellas al campo de gas natural South Pars (Pars Sur) en el golfo pérsico de Irán.
Trump asegura que desconocía el ataque
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que no tenía conocimiento del ataque que Israel ejecutaría sobre el campo de gas natural Pars Sur en el golfo pérsico que Irán comparte con Catar.
En una publicación donde Trump se desliga del ataque indicó que: «Israel, enfurecido por lo ocurrido en Oriente Medio, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas Pars Sur. Solo una pequeña parte resultó dañada».
El mandatario insistió en que su país no tenía «conocimiento previo del ataque» y que «Irán, sin conocer los hechos, respondió atacando injustificadamente una parte de la planta de gas natural licuado de Catar.»
«Israel no volverá a atacar el campo de gas Pars Sur, de vital importancia, a menos que Irán decida imprudentemente atacar a un país inocente, en este caso Catar», agregó el republicano.
Un yacimiento clave
En términos de capacidad, South Pars constituye la sección iraní del mayor yacimiento de gas natural del planeta, compartido con Qatar a través del golfo Pérsico.
El miércoles, QatarEnergy informó que los proyectiles iraníes contra Ras Laffan, el principal núcleo de procesamiento de gas natural licuado (GNL) del país, ocasionaron “daños extensos” en sus instalaciones. Al mismo tiempo, las autoridades saudíes confirmaron la destrucción de cuatro misiles balísticos dirigidos contra Riad y frustraron un ataque con drones en una planta de gas.
Irán amenaza con destruir el sector energético del Golfo
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró este jueves que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su «completa destrucción», si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán.
«Les advertimos una vez más que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica. Si esto se repite, no cesaremos en los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados hasta su completa destrucción», advirtió en un comunicado publicado por la agencia Fars.
Irán atacó en la noche del miércoles la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní.
La Guardia Revolucionaria amenazó con una respuesta «mucho más severa» la próxima vez en caso de que sus instalaciones vuelvan a ser atacadas.
En su mensaje, el cuerpo militar de elite indicó que «no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos», pero que con la agresión a Pars Sur, considera que se ha entrado «en una nueva fase de la guerra».
«La necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios», subrayó.
Arabia Saudí dice que dos refinerías en Riad han sido atacadas
Arabia Saudí dijo este jueves que dos de sus refinerías en Riad han sido atacadas, según recogió la cadena Al Jazeera, mientras el ministro de Asuntos Exteriores saudí, el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, afirmó que el país se reserva el derecho de emprender acciones militares contra Irán si fuera necesario.
«Atacar Riad mientras varios diplomáticos se encuentran reunidos no puedo verlo como coincidencia y creo que es la clara señal sobre lo que Irán piensa de la diplomacia. No cree en hablar con sus vecinos, intenta presionarlos», aseveró Faisal bin Farhan Al Saud al término de una reunión de cancilleres de países árabes y musulmanes en la capital saudí, según muestra un video difundido por Al Jazeera.
«No va a funcionar, el reino no va a sucumbir a la presión. Por el contrario, esta presión será contraproducente», añadió, elevando el tono con Teherán, antes de asegurar que Arabia Saudí se reserva el derecho de tomar acciones militares si fuera necesario.
El canciller saudí dijo que dos refinerías de Riad fueron alcanzadas por ataques, en declaraciones a la prensa posteriores al mencionado encuentro recogidas por Al Jazeera.
Tendencia alcista
De acuerdo con declaraciones de Donald Trump, presidente de Estados Unidos al cierre del miércoles, fue Israel quien realizó el ataque a South Pars. Trump puntualizó que Estados Unidos y Qatar no participaron en la operación. Además, advirtió que el gobierno israelí no emprendería nuevas acciones contra la infraestructura iraní en South Pars salvo que Irán atacara territorio catarí. Trump dejó claro que Estados Unidos respondería si Irán actúa contra Doha, capital de Qatar.
Tina Teng, estratega de mercado consultado por Reuters, sostuvo que la tendencia alcista en los precios del petróleo persistirá mientras los ataques iraníes sigan impactando la infraestructura energética de la región y no existan señales inmediatas de distensión ni se reabra el estratégico estrecho de Ormuz, paso crucial para el tránsito petrolero mundial.
Trump evalúa el despliegue de miles de soldados estadounidenses en Oriente Medio como reacción a este nuevo escenario. Entre las opciones en estudio figuran operaciones para asegurar la navegación segura de los petroleros a través del estrecho de Ormuz, que podrían implicar el uso de fuerzas aéreas y navales e, incluso, un refuerzo de tropas terrestres.
Paralelamente, la Reserva Federal mantuvo el miércoles los tasas de interés sin cambios y reflejó en su discurso una actitud restrictiva derivada de la incertidumbre provocada por la guerra. La institución prevé una mayor inflación y sigue de cerca los efectos económicos de la escalada militar en la región.
Priyanka Sachdeva, analista de Phillip Nova, advirtió que “la escalada en Medio Oriente, los ataques precisos contra la infraestructura petrolera y la muerte de líderes iraníes apuntan a una interrupción prolongada del suministro de petróleo”. El temor a una prolongada inestabilidad geopolítica, sumado al riesgo de daños continuados en instalaciones críticas, condiciona el futuro inmediato del mercado energético.
El episodio ha supuesto una alteración significativa en la dinámica de precios del petróleo a escala global, reforzando el liderazgo del Brent sobre el WTI y anticipando escenarios de inflación y mayores costos de energía si las hostilidades persisten.