Día: 31 marzo, 2026

Guerra en Medio Oriente encarece costos del agro: suben gasoil, fletes y fertilizantes

Compartí esta noticia !

El conflicto en Medio Oriente iniciado el 28 de febrero de 2026 ya impacta de lleno en los costos de producción agropecuaria en Argentina. Un informe del Estudio Económico de la Sociedad Rural Argentina advierte que la suba de la energía y los fertilizantes comenzó a trasladarse a la campaña en curso y podría profundizarse en el próximo ciclo agrícola.

Desde el inicio de las hostilidades hasta el 25 de marzo, el precio internacional del petróleo trepó entre 42% y 50%, mientras que el gasoil grado 2 en Argentina aumentó un 22%. En paralelo, la urea -principal fertilizante nitrogenado- subió más del 36% a nivel global y cerca del 42% en el mercado local.

El principal canal de transmisión del shock es energético. El aumento del gasoil impacta directamente sobre los costos de cosecha y transporte, dos componentes clave en la estructura productiva del agro. En promedio, el combustible representa el 15% del costo de cosecha y cerca de un tercio del costo del transporte de cargas.

En ese marco, el incremento del gasoil implica una suba cercana al 3,3% en los costos de cosecha y un aumento de entre 6% y 7% en los fletes agrícolas. Este efecto ya se está sintiendo en plena cosecha gruesa 2025/26, donde el traslado a precios es prácticamente inmediato.

El impacto, además, no es uniforme. La distancia a los puertos se consolida como el principal factor de diferenciación regional. Para un establecimiento ubicado a 300 kilómetros, el costo de flete pasó de 35 a 38 dólares por tonelada, mientras que a 800 kilómetros subió de 61 a 65 dólares y a 1.100 kilómetros de 70 a 75 dólares.

Esta dinámica afecta especialmente a las regiones más alejadas de los nodos logísticos, incrementando la brecha de competitividad. A su vez, el mayor costo del transporte reduce el precio efectivo que recibe el productor: en soja, la incidencia del flete sube de 11% a 12%, mientras que en maíz pasa de 20% a 21%, con un impacto más fuerte en cultivos de menor valor por tonelada.

El segundo canal relevante es el de los fertilizantes. La suba de la urea responde al encarecimiento del gas -insumo clave para su producción- y a la alta concentración global de la oferta en la región del Golfo Pérsico. En contraste, los fertilizantes fosfatados registraron incrementos mucho más moderados.

Si el escenario internacional se mantiene, el impacto podría trasladarse con mayor fuerza a la campaña fina 2026/27. Las estimaciones indican que el costo de producción del trigo podría aumentar entre 9,5% y 11%, dependiendo de la distancia al puerto.

En términos concretos, esto implica unos 58 dólares adicionales por hectárea: aproximadamente 39 dólares por el encarecimiento de la fertilización nitrogenada y otros 19 dólares por el aumento del gasoil y el transporte.

El informe concluye que la magnitud final del impacto dependerá de la duración del conflicto. En el corto plazo, el efecto se concentra en cosecha y logística, pero una prolongación del escenario podría presionar con mayor intensidad sobre los costos estructurales del agro argentino.

Compartí esta noticia !

Finanzas logra captar USD 131 millones en la segunda vuelta de Bonar y consolida su estrategia en dólares

Compartí esta noticia !

El mercado convalida la deuda en dólares y marca el precio del riesgo. El Gobierno nacional consiguió adjudicar la totalidad de los USD 130,90 millones ofertados en la segunda vuelta de la licitación de los Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), en una operación que vuelve a poner en el centro la estrategia de financiamiento en moneda dura. La colocación, informada por la Secretaría de Finanzas, incluyó 684 ofertas y cerró con un valor efectivo adjudicado cercano a USD 131 millones.

El dato central no es solo el volumen —acotado en términos absolutos— sino la validación del instrumento: el Tesoro logró colocar el 100% de lo ofertado en dos bonos en dólares con perfiles distintos. En un contexto donde el acceso al financiamiento sigue condicionado, la pregunta es si este resultado consolida una curva en dólares o si simplemente refleja una ventana táctica de liquidez.

Dos bonos, dos señales: continuidad y costo del financiamiento

La licitación combinó la reapertura del Bonar 2027 y la emisión del Bonar 2028, con resultados que permiten leer el comportamiento del mercado.

El AO27 concentró la mayor demanda: recibió ofertas por USD 95 millones y fue adjudicado en su totalidad, con un valor efectivo de USD 97 millones. El precio de corte se ubicó en USD 1.015,33 por cada valor nominal de USD 1.000, con una tasa nominal anual del 5,00% y un rendimiento efectivo anual (TIREA) del 5,12%. Tras la operación, el stock en circulación alcanza los USD 745 millones.

En paralelo, el AO28 —nuevo instrumento— captó USD 36 millones, también adjudicados en su totalidad, pero con condiciones más exigentes: el precio de corte fue de USD 942,00 por cada USD 1.000, con una TNA del 8,52% y una TIREA del 8,86%. El monto en circulación queda en USD 186 millones.

La diferencia entre ambos bonos no pasa desapercibida. Mientras el AO27 se coloca por encima de la par y con tasas moderadas, el AO28 exige un rendimiento significativamente mayor. El mercado fija así una prima clara por plazo y riesgo, marcando el costo creciente de extender vencimientos en dólares.

Estrategia financiera y lectura de poder

La operación refuerza la estrategia del Gobierno de sostener financiamiento en moneda extranjera, incluso en montos relativamente contenidos. La colocación total sugiere que existe demanda, aunque segmentada y sensible a condiciones.

En términos políticos, la Secretaría de Finanzas logra un resultado que le permite mostrar capacidad de colocación sin recurrir a mecanismos extraordinarios. No hay señales de rechazo ni necesidad de convalidar tasas fuera de mercado en el tramo más corto, lo que otorga margen para sostener la narrativa de normalización financiera.

Sin embargo, la brecha entre el AO27 y el AO28 introduce un límite. El mercado acompaña en el corto y mediano plazo, pero exige mayores retornos a medida que se extiende el horizonte. Esa diferencia no es solo técnica: condiciona la capacidad del Tesoro para estructurar deuda más larga sin encarecer el perfil financiero.

Una señal acotada en un escenario más amplio

La segunda vuelta de la licitación aparece como un movimiento táctico dentro de una estrategia más amplia. El monto captado no redefine el frente financiero, pero sí aporta una señal sobre el acceso al mercado en dólares.

Habrá que observar si este patrón se sostiene en futuras colocaciones y si el Gobierno logra ampliar montos sin deteriorar tasas. También será clave ver cómo evoluciona la demanda en instrumentos nuevos, como el AO28, que todavía está construyendo referencia en el mercado.

Por ahora, el resultado deja una foto clara: hay apetito por deuda en dólares, pero con condiciones. Y en ese equilibrio, entre volumen, plazo y tasa, se juega buena parte de la estrategia financiera en los próximos meses.

Compartí esta noticia !

Se definen los últimos lugares para el Mundial: Italia es favorito y Bolivia se la juega ante Irak

Compartí esta noticia !

El cierre de las Eliminatorias europeas entra en su fase más caliente y, según las cuotas de Betsson, el escenario es claro: hay favoritos definidos en algunos casos, pero una marcada paridad domina gran parte de la jornada.

El foco principal estará en el cruce entre Bosnia y Herzegovina e Italia, en el que el equipo italiano naturalmente aparece como claro candidato a imponerse y encaminar su regreso a la Copa del Mundo. La victoria de la “Azzurra” paga 1.52, mientras que un triunfo local escala hasta 7.40 y el empate se ubica en 3.95.

Más allá del favoritismo, el mercado proyecta un partido cerrado. La opción de menos de 2.5 goles (1.65) se impone y refleja expectativas de un duelo con cautela ofensiva y alta tensión. Incluso, la posibilidad de que Bosnia avance por penales paga 4.20, una señal de que no se descarta un desenlace extendido.

Pero si Italia parece tener el panorama más claro, el resto de la jornada europea se mueve en terreno mucho más incierto.

El duelo entre Suecia y Polonia aparece como uno de los más equilibrados. Suecia (2.02) tiene una leve ventaja, pero Polonia (3.95) y el empate (3.35) reflejan un escenario prácticamente abierto, donde el resultado puede inclinarse por detalles.

Kosovo y Turquía protagonizan un cruce que tiene al visitante como favorito con una cuota de 1.88, aunque Kosovo (4.15) se presenta como un local incómodo, mientras que el empate (3.55) se posiciona como una alternativa con peso real.

Algo similar ocurre entre República Checa y Dinamarca. El conjunto danés es apenas favorito (1.98), pero el equipo local (4.15) aparece como un rival competitivo, con un empate (3.25) que vuelve a evidenciar la paridad general de la jornada.

El representante de la Conmebol

Fuera del eje europeo, Bolivia también tendrá un compromiso clave ante Irak, en un duelo que se disputará en cancha neutral en México. Allí, el mercado de Betsson muestra un equilibrio casi total: Irak paga 2.52 frente a 2.72 de Bolivia, mientras que el empate se ubica en 3.15.

Con este escenario, la jornada se presenta como una de las más impredecibles del calendario reciente: una Italia que busca confirmar su favoritismo y una serie de cruces donde la diferencia entre avanzar o quedar afuera puede definirse por mínimos detalles.

Cuotas para la clasificación

Italia 1.22

República Democrática del Congo 1.40

Turquía 1.42

Dinamarca 1.50

Suecia 1.52

Irak 1.78

Bolivia 1.95

Polonia 2.50

República Checa 2.55

Kosovo 2.80

Jamaica 2.85

Bosnia y Herzegovina 4.20

Compartí esta noticia !

Irán aprobó la ley que establece el pago de peajes en el estrecho de Ormuz

Compartí esta noticia !

La Comisión de Seguridad Nacional iraní aprobó la ley que establece el pago de peajes en el estrecho de Ormuz y niega el paso a buques de Estados Unidos e Israel. La boca del Golfo Pérsico reúne cerca del 20% del comercio mundial del petróleo.

La normativa, que requiere el aval del Parlamento y del Consejo de los Guardianes, contempla la creación de un fondo de desarrollo regional financiado por estos nuevos gravámenes. El esquema tarifario podría fijar pagos de hasta dos millones de dólares por embarcación o un sistema de peajes basado en el volumen de carga, similar al que opera en el Canal de Suez.

La propuesta busca implementar cobros por seguridad, servicios de navegación y tasas ambientales, con los que Teherán aspira a recaudar unos 100.000 millones de dólares anuales, cifra que sobrepasa los ingresos actuales del país por la venta de crudo.

Esta ofensiva económica se da en un contexto de fuerte tensión militar tras el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero. Actualmente, el paso por el estrecho se encuentra restringido para naciones consideradas “enemigas”, permitiéndose únicamente el flujo de países aliados.

El tránsito diario se desplomó de 150 buques mensuales. Dicha cifra era el promedio diario que tenia el estrecho antes del comienzo del conflicto belico.

Compartí esta noticia !

La visibilidad ya no enamora, la confianza sí

Compartí esta noticia !

En algún momento, el éxito en relaciones públicas se volvió fácil de medir. O al menos, fácil de explicar. Más menciones, más alcance, más visibilidad. Durante años, esa fue la métrica dominante: si una marca aparecía en suficientes lugares, se asumía que estaba ganando relevancia. Pero algo cambió. No de forma abrupta, sino progresiva, casi imperceptible al inicio. La saturación de mensajes, la velocidad de la información y, sobre todo, la creciente desconfianza hacia lo que se comunica comenzaron a erosionar esa lógica. Hoy, estar en todas partes ya no garantiza nada. De hecho, en muchos casos, puede significar lo contrario.

Lo que emerge a partir de ese cambio es una redefinición profunda del valor de la comunicación. La visibilidad deja de ser un indicador suficiente y la credibilidad comienza a ocupar su lugar como métrica central. No porque el alcance haya perdido relevancia, sino porque ya no explica por sí solo el impacto real de una marca. La diferencia ya no está en cuánto se dice, sino en qué tan sostenible es lo que se dice en el tiempo.

Este cambio está respaldado por una transformación más amplia en la relación entre marcas y audiencias. El Estudio de Confianza 2025 de PwC ​ señala que más del 70% de los consumidores considera la confianza como un factor clave al decidir con qué empresas relacionarse, especialmente en contextos de incertidumbre. A su vez, el Global Gen Z and Millennial Survey de Deloitte ​ revela que cerca del 60% de los jóvenes evalúa a las marcas en función de su coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, más que por su visibilidad o posicionamiento tradicional.

Durante mucho tiempo medimos el éxito por la capacidad de generar visibilidad”, explica Joel Sebastián, Client Services VP en another. “Hoy eso cambió: el verdadero valor está en construir algo que las audiencias consideren confiable, incluso cuando la marca no está activamente comunicando”.

La visibilidad perdió exclusividad; la credibilidad ganó relevancia

Durante años, la visibilidad funcionó como una ventaja competitiva porque era limitada. Acceder a ciertos espacios implicaba una barrera real. Hoy, esa barrera prácticamente desapareció. La capacidad de comunicar se democratizó, pero con ello también se diluyó el valor de simplemente estar presente.

El resultado es un entorno donde la exposición es constante, pero no necesariamente significativa. Las audiencias han desarrollado filtros más exigentes para interpretar lo que consumen, priorizando coherencia sobre repetición. Ya no reaccionan a la frecuencia, sino a la consistencia que logran identificar a lo largo del tiempo.

Esto se refleja en análisis como el State of the Consumer de McKinsey, que muestra que más del 65% de los consumidores ha cambiado de marca debido a una pérdida de confianza o a percepciones de inconsistencia. En este contexto, la visibilidad sin sustento no construye valor; lo expone.

La credibilidad se construye en el tiempo, no en campañas

A diferencia del alcance o las impresiones, la credibilidad no responde a picos. No se construye en una campaña exitosa ni en una cobertura destacada. Es acumulativa y depende de la capacidad de una marca para sostener una narrativa coherente a través de múltiples momentos y decisiones.

Esto implica que cada interacción cuenta: desde un comunicado hasta una respuesta en crisis, desde una declaración pública hasta una acción interna. Las audiencias no evalúan mensajes aislados, sino patrones de comportamiento. Y es en esos patrones donde se define la confianza.

Rankings como el de World’s Most Trustworthy Companies 2025 evidencian esta lógica: las compañías mejor posicionadas en confianza no destacan por picos de visibilidad, sino por su consistencia sostenida en el tiempo. La confianza no se activa, se construye.

Hoy la credibilidad no es algo que se comunica, es algo que se demuestra”, señala el experto de la agencia de comunicación estratégica. “Y eso obliga a que la comunicación esté alineada con decisiones reales, no solo con narrativas aspiracionales”.

Medir diferente para construir mejor

Uno de los mayores retos de este cambio es que la credibilidad no se mide con la misma inmediatez que el volumen. No aparece en dashboards en tiempo real ni responde a métricas tradicionales de performance. Sin embargo, su impacto es más profundo y más determinante en el largo plazo.

Esto obliga a replantear cómo se entiende el éxito en PR. Más allá de outputs, la conversación se mueve hacia outcomes: percepción, confianza, preferencia. Variables menos tangibles, pero mucho más cercanas al valor real de marca.

En este sentido, el PR deja de ser una función enfocada en amplificación y se convierte en una función de coherencia. Su rol no es solo generar conversación, sino asegurar que esa conversación sea consistente, creíble y sostenible.

La confianza como el único KPI que realmente importa

El cambio de fondo no es solo de métricas, sino de mentalidad. Medir la comunicación únicamente por volumen en el contexto actual es operar bajo una lógica que ya no responde a cómo las audiencias consumen, interpretan y validan la información.

Hoy, la comunicación no compite solo por atención, sino por legitimidad. Y esa legitimidad no se obtiene por repetición, sino por consistencia. Es el resultado de alinear lo que se dice con lo que se hace, una y otra vez.

Porque en un contexto donde todos pueden comunicar, la visibilidad deja de ser escasa.

Pero la confianza —esa que realmente construye valor— sigue siéndolo. Y precisamente por eso, hoy más que nunca, es el único KPI que realmente importa.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin